Las exportaciones de yerba mate alcanzaron un récord y ya son mejores que todo el año pasado
Cuando aún restan dos meses para el balance anual, las estadísticas elaboradas por el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) revelan que entre enero y octubre las exportaciones de yerba totalizaron 48, 6 millones de kilos, registrando un incremento del 31,6%, respecto al mismo periodo del año pasado (36,9 millones de kilos) y marcando un récord histórico
La cifra ya supera holgadamente los 43,8 millones de kilos que se habían exportado durante los doce meses del 2024.
Entre enero y octubre las exportaciones totalizaron 48,6 millones de kilos, lo que representa:
- +31,67% respecto del mismo acumulado a octubre de 2024 (36,9 millones).
- +10,46% respecto de todo lo exportado en 2024 (43,8 millones).
Esto significa que, aún faltando dos meses para el cierre del año, la yerba mate ya superó ampliamente su récord anual histórico.
El crecimiento exportador no solo diversifica mercados, sino que confirma la consolidación de la yerba como producto competitivo en el exterior. Pero también vuelve a poner en evidencia la asimetría con la realidad de los pequeños productores, que no reciben ninguna mejora a pesar del salto en los envíos al mundo.
En paralelo, el consumo doméstico mantiene un comportamiento positivo en el acumulado del año. Hasta octubre, el movimiento de yerba mate a salida de molino llegó a 229,06 millones de kilos, un 6,09% más que en igual período de 2024 (215,9 millones).
Sin embargo, la fotografía mensual muestra matices: hubo una caída tanto contra septiembre como contra el mismo mes del año pasado, lo que apunta a un mercado que, aunque sigue firme, no exhibe variaciones relevantes y siente el impacto del deterioro del poder adquisitivo.
Este indicador -salida de molino- es fundamental porque refleja el comportamiento más cercano a la góndola: abarca tanto el volumen que se despacha a centros de distribución como las compras de mayoristas, hipermercados y supermercados.
Los datos positivos se terminan ahí. El informe del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) revela un escenario contradictorio que desnuda la fragilidad del discurso desregulador y expone la pérdida de ingresos en la base de la cadena productiva. Entre enero y octubre ingresaron a secadero 867,28 millones de kilos de hoja verde, lo que implica una retracción del 12,11% frente al mismo período del año pasado, cuando la cosecha había alcanzado 986,73 millones de kilos.
La caída es contundente y echa por tierra uno de los principales argumentos esgrimidos para justificar el derrumbe del precio: que la abundancia de oferta impediría la recuperación de la materia prima. Sucedió exactamente lo contrario. Incluso con menor cosecha, el precio al productor siguió cayendo, lo que demuestra que no es el mercado el que regula, sino la capacidad de negociación concentrada en pocas industrias.

