El presidente Javier Milei participó anoche del programa “La Misa” del streaming Carajo donde anticipó inflación “con cero” desde agosto de 2026 y defendió el rumbo del programa económico
El presidente Javier Milei aseguró que a partir de agosto de 2026 la inflación “va a empezar con cero”, al sostener que el proceso desinflacionario ya se refleja con claridad en los precios mayoristas y que luego impactará en el Índice de Precios al Consumidor (IPC). En declaraciones realizadas el 17 de diciembre en Buenos Aires, el mandatario remarcó que la inflación anual pasó de “viajar al 17.000% a ir al 24%” y vinculó la mejora con el funcionamiento del programa económico y la reducción de la incertidumbre política.
Desinflación, precios mayoristas y el anclaje del programa económico
Durante su participación en el streaming Carajo, Milei pronosticó que para “mitad del año que viene o agosto” la inflación será “de cero coma algo”. “Seguro va a empezar con cero”, enfatizó, al tiempo que explicó que el proceso debe observarse primero en el Índice de Precios Mayoristas (IPIM). “Lo que verdaderamente está pasando con la inflación en Argentina está en el Índice de Precios Mayorista. El programa está funcionando muy bien. Y después se va a reflejar en el IPC, tarda un poco más”, afirmó.
El jefe de Estado insistió en que la dinámica mayorista actúa como indicador adelantado del IPC y defendió la consistencia del programa. En ese marco, destacó el descenso de la nominalidad anual desde niveles extremos hasta registros actuales, al señalar que la inflación “corría a 17.000% y ahora está en 24%”.
Riesgo país, incertidumbre política y el “riesgo kuka”
Milei también vinculó el comportamiento de las tasas y del riesgo país con el clima de incertidumbre previo a las elecciones de octubre, al que denominó “riesgo kuka”. Según explicó, la incertidumbre política eleva la prima de riesgo y desalienta la inversión: “Era un escenario del fin del mundo, de no hay mañana. Si no hay mañana, no tiene sentido invertir en mañana”.
En su análisis, el Presidente sostuvo que el ahorro responde a la tasa de interés y a las expectativas sobre el consumo futuro, más que a la cantidad de dinero. “El ahorro sube cuando sube la tasa de interés porque sabés que el consumo futuro va a ser mayor”, explicó, y agregó que, cuando la incertidumbre domina, la demanda de activos cae y los precios “tienden a cero”, empujando al alza el riesgo país. “Mientras más incertidumbre metían, más subía el riesgo país”, afirmó.
Elecciones, respaldo político y proyección económica
En el plano político, Milei destacó el desempeño electoral de La Libertad Avanza (LLA) en octubre. “Sacamos 41% contra 24%, es como ganar en primera vuelta”, señaló, y consideró que el resultado podría haber sido mayor. Para el Presidente, ese respaldo contribuyó a disipar escenarios de incertidumbre y a consolidar expectativas favorables sobre la economía.
La proyección oficial apunta a que el proceso de desinflación continúe durante 2025 y se consolide en 2026, con un traspaso gradual desde los precios mayoristas al IPC. En ese sentido, el mensaje presidencial buscó reforzar la credibilidad del programa y el impacto de la estabilidad política en las variables financieras y de precios.
La Libertad Avanza acordó con Unión por la Patria la designación de auditores de la Auditoría General de la Nación (AGN) y tensionó su alianza con el PRO
En una definición sorpresiva y de alto impacto institucional, La Libertad Avanza (LLA) votó junto a Unión por la Patria (UP) la designación de auditores generales de la Nación correspondientes a la Cámara de Diputados, una decisión adoptada cerca de las 3 de la madrugada y en pleno período de sesiones extraordinarias. La maniobra abrió una fuerte grieta con el PRO y otros aliados parlamentarios, que denunciaron una violación constitucional y anticiparon una judicialización del caso.
Una moción inesperada en la madrugada y la designación de los auditores
Cuando la sesión avanzaba con especulaciones sobre la posibilidad de perder el quórum antes de tratar la denominada “regla fiscal”, el jefe del bloque oficialista, Gabriel Bornoroni, presentó de manera inesperada una moción para cubrir las vacantes de la Auditoría General de la Nación (AGN) correspondientes a la Cámara baja.
La propuesta incluyó una terna completa integrada por Rita Mónica Almada, Juan Ignacio Forlón y Pamela Calletti, y desató una inmediata reacción en el recinto. El momento elegido —alrededor de las 3 de la madrugada— y la ausencia del tema en el temario de extraordinarias profundizaron el malestar de la oposición dialoguista.
Tras el debate, se votó a mano alzada el apartamiento del reglamento y la moción fue aprobada con 186 votos afirmativos y 3 abstenciones. A las 3.09, se tomó juramento a los nuevos auditores. En el caso de Pamela Calletti, la Cámara debió habilitar un tramo de homenajes y cuestiones de privilegio hasta su llegada al recinto, jurando finalmente cerca de las 3.45.
Denuncias de inconstitucionalidad y ruptura con los aliados
El jefe del bloque PRO, Cristian Ritondo, encabezó las críticas más duras. Alertó que la votación implicaba una violación del artículo 65 de la Constitución nacional y calificó el procedimiento como un “vicio de incompetencia”. Según sostuvo, la AGN es un órgano extrapoder y su integración no puede tratarse fuera del período ordinario ni incorporarse al temario de extraordinarias por decisión de la Cámara.
“No constituye una cuestión interna del Poder Legislativo, no se puede tratar, es anticonstitucional”, afirmó Ritondo, quien anticipó que el PRO acudirá a la Justicia para impugnar la designación. En un mensaje político directo al oficialismo, remarcó que la decisión “no fortalece el sistema de control, lo debilita” y advirtió sobre la ruptura de compromisos parlamentarios previos.
Las críticas se replicaron desde otros bloques. Romina del Plá cuestionó que la designación no estuviera incluida en la convocatoria del Poder Ejecutivo y denunció la intención de “pagar compromisos asumidos por la ventana”. En el mismo sentido, Miriam Bregman afirmó que el tema no había sido mencionado en la Labor Parlamentaria y calificó la maniobra como “bochornosa” y propia de “la casta”.
Repercusiones políticas y un nuevo frente de conflicto en Diputados
El episodio dejó una señal política clara: LLA avanzó con UP en una votación clave de control institucional, a costa de profundizar la tensión con sus principales aliados parlamentarios. El diputado Pablo Juliano cuestionó el doble estándar en la aplicación del reglamento y anunció el retiro de su bloque, mientras que Maximiliano Ferraro sintetizó el clima del cierre con una frase contundente: “Votando La Libertad Avanza con el kirchnerismo, buenas noches”.
La decisión abre un nuevo frente de conflicto político e institucional en la Cámara de Diputados, con impacto directo en el funcionamiento de la AGN, uno de los principales órganos de control del Estado. Además, anticipa un escenario de litigiosidad judicial y reconfiguración de alianzas en un Congreso atravesado por votaciones ajustadas y negociaciones de alta sensibilidad.
El Senado inició este miércoles el tratamiento del proyecto de ley de Reforma Laboral en una maratónica sesión que expuso con nitidez la fractura entre el sector empresario y las organizaciones sindicales. Mientras cámaras industriales, comerciales y entidades agropecuarias respaldaron la iniciativa por considerarla clave para reducir la informalidad y la litigiosidad, las centrales obreras —incluida la CGT— la rechazaron por “inconstitucional” y “regresiva”. El plenario de comisiones pasó a cuarto intermedio hasta este jueves a las 9.30, cuando continuarán las exposiciones.
Un debate extenso y el respaldo del sector productivo
La jornada se desarrolló en el Salón Azul y reunió al plenario de las comisiones de Trabajo y Previsión Social y de Presupuesto y Hacienda, presididas por Patricia Bullrich (LLA) y Ezequiel Atauche (LLA). El debate se extendió hasta pasadas las 20 horas, con la participación de funcionarios nacionales y representantes de cámaras empresariales, industriales, comerciales y del agro.
Tras la exposición del secretario de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Julio Cordero, el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rapallini, sostuvo que “el régimen actual ha fracasado en generar empleo formal y en reducir la informalidad”, y apuntó a la litigiosidad laboral y a la crisis del sistema de riesgos del trabajo como los principales obstáculos. “Si no atacamos la litigiosidad, no podremos destrabar el empleo formal”, afirmó, al tiempo que expresó el respaldo de la UIA al proyecto por permitir “actualizar modalidades de trabajo y convenios” en línea con las realidades productivas y tecnológicas.
Desde la Sociedad Rural Argentina (SRA), su vicepresidenta primera Eloisa Frederking destacó que la iniciativa aporta coherencia normativa y se inscribe en un trabajo conjunto entre el sector público y privado para reducir burocracia, en especial en el contrato de trabajo agrario. En la misma línea, el asesor legal de la CAME, Juan Pablo Diab, valoró que el proyecto busca “mejorar las relaciones laborales” y aportar previsibilidad y certidumbre, subrayando la dinámica cotidiana entre pymes y trabajadores.
Por su parte, Pablo Devoto, presidente de la comisión laboral de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), acompañó las actualizaciones propuestas y alertó sobre la informalidad laboral, que ubicó en 43%, advirtiendo que el país se aproxima a niveles de economías con informalidad del 50% o 60%. También desde ADIMRA, el director Gustavo Corradini consideró que la reforma permite ordenar normas y reducir interpretaciones judiciales, aunque pidió revisar puntos específicos como la ultraactividad, los convenios de empresa para pymes y la prohibición de aportes a cámaras empresariales, por posibles efectos no deseados.
Rechazo gremial y críticas por constitucionalidad
El contrapunto llegó desde el sindicalismo. Hugo Godoy, secretario general de la CTA Autónoma, cuestionó la extensión y el contenido del proyecto —197 artículos— y sostuvo que “viola normas constitucionales” y derechos consagrados, al tiempo que “fomenta el despido”. En sintonía, Hugo Yasky, de la CTA de los Trabajadores, advirtió que la discusión se da en un contexto en el que el salario mínimo es el más bajo de América Latina, y recordó que reformas laborales previas derivaron en caídas del empleo, alertando sobre una legislación contraria a la Constitución Nacional.
El cierre del debate estuvo a cargo de la CGT, cuyos referentes se sumaron al tramo final de la jornada. Jorge Sola, secretario general de Seguros, cuestionó la constitucionalidad del proyecto y reclamó un tratamiento más profundo, advirtiendo sobre el impacto en los derechos individuales y en la representación sindical. Jorge Argüello, de Camioneros, calificó la iniciativa como “regresiva” y sostuvo que se trata de una flexibilización laboral que no genera empleo. Finalmente, Cristian Jerónimo, secretario general de SEIVARA, afirmó que la CGT “no avaló en ningún momento” la reforma y que no aporta “nada al mundo del trabajo”.
Escenario abierto y próximas definiciones
Con posiciones claramente delineadas, el Senado acordó un cuarto intermedio para retomar el debate este jueves a las 9.30. El proyecto avanza con respaldo empresario y resistencia sindical, en un contexto de alta sensibilidad económica y social, donde la discusión combina empleo formal, informalidad, litigiosidad y derechos laborales. Las próximas exposiciones y eventuales cambios al texto serán determinantes para definir el rumbo de una reforma que promete seguir generando fuertes tensiones políticas e institucionales.
Diputados aprobó el proyecto de “Inocencia Fiscal” y lo giró al Senado: reforma penal tributaria y blanqueo implícito de dólares no declarados
En su primera sesión con la nueva composición y tras sancionar el Presupuesto 2026, la Cámara de Diputados aprobó y giró al Senado el proyecto de ley de “Inocencia Fiscal”, una iniciativa del Gobierno orientada a incentivar el uso de dólares no declarados —conocidos como “dólares del colchón”— y a reformar en profundidad el Régimen Penal Tributario. La norma obtuvo 130 votos a favor, 107 en contra y 2 abstenciones, en un debate marcado por fuertes cruces políticos y denuncias de la oposición.
Cambio de paradigma tributario: presunción de inocencia y foco en la “evasión relevante”
El proyecto introduce una reforma integral del sistema tributario y del Régimen Penal Tributario, con un cambio estructural en la relación entre el Estado y los contribuyentes, basado en la presunción de inocencia. El texto redefine los criterios para la configuración de los delitos fiscales y prioriza la intervención penal en los casos de “evasión relevante”, con el objetivo explícito de descomprimir el sistema judicial y concentrar los recursos estatales en conductas consideradas verdaderamente lesivas.
Entre los ejes centrales, la iniciativa habilita la extinción de la acción penal cuando el contribuyente regularice su situación fiscal, y establece límites precisos para el inicio y la continuidad de procesos penales cuando las facultades del fisco se encuentren prescriptas. A su vez, incorpora una presunción de exactitud de las declaraciones juradas presentadas en tiempo y forma, salvo inconsistencias relevantes, con la finalidad de reducir la discrecionalidad en los procesos de fiscalización y mejorar la previsibilidad.
En línea con ese enfoque, se crea un Régimen Simplificado de Declaración Jurada, destinado a facilitar el cumplimiento, incentivar la formalización y garantizar que la información patrimonial no sea utilizada como mecanismo de persecución futura.
Nuevos umbrales penales, Ganancias simplificado y menor prescripción
Uno de los puntos más sensibles del proyecto es la actualización de los umbrales a partir de los cuales la evasión pasa a ser delito. La evasión simple se eleva de $1,5 millones a $100 millones, y la evasión agravada de $15 millones a $1.000 millones. En el caso de la seguridad social, el piso sube de $200.000 a $7 millones, mientras que para el uso de facturas apócrifas el umbral se incrementa de $1,5 millones a $100 millones.
En materia de Ganancias, el proyecto establece un Régimen Simplificado con un tope patrimonial de hasta $10.000 millones para adherir. Los contribuyentes alcanzados no deberán informar variaciones patrimoniales ni se controlarán sus consumos. En los hechos, ARCA liquidará el impuesto únicamente sobre los ingresos facturados, deduciendo los consumos, sin controlar el eventual crecimiento patrimonial.
Además, se reduce el plazo de prescripción de las obligaciones tributarias de cinco a tres años. ARCA no iniciará acciones penales siempre que se cancelen las deudas y sus intereses, beneficio que podrá utilizarse una sola vez por contribuyente.
Votación ajustada, críticas opositoras y giro al Senado
La iniciativa avanzó sin un debate ordenado en el tramo final de la sesión. La presidenta de la Comisión de Legislación Penal, Laura Rodríguez Machado, fue la miembro informante, aunque su exposición se dio en un recinto alterado tras más de diez horas de discusión. En ese contexto, sostuvo que el proyecto “establece un cambio de paradigma” y cuestionó la idea de que los contribuyentes sean “sospechosos por defecto”.
El cierre del debate se aceleró por pedido de Silvana Giudici, y la votación general arrojó el resultado favorable. En la votación en particular, el diputado Guillermo Michel solicitó modificaciones para ajustar multas y clausuras según el tamaño de las empresas y personas humanas, pero no fueron aceptadas. Sí se incorporó una modificación en el artículo 43°, referida a la actualización de montos a partir del 1 de enero de 2027.
Desde la oposición de izquierda y sectores de Unión por la Patria se expresaron duras críticas. Miriam Bregman calificó la norma como “una ley para esconder narcos”, mientras que Romina del Plá la definió como “una ley para beneficiar la evasión y el narcotráfico”. Juan Grabois también cuestionó con dureza el proyecto durante la sesión. Pese a ello, el oficialismo y sus aliados lograron sancionar el texto, que ahora será tratado por el Senado.
El oficialismo consiguió la aprobación en general del Presupuesto 2026 en la Cámara de Diputados por 132 votos a favor, 97 en contra y 19 abstenciones. No obstante, la alegría oficialista trocó por decepción poco más de una hora después. A las 0.19 de este jueves se inició la votación en particular, que tal cual se había votado al principio de la sesión, se hizo por capítulos (12 en total). Esa propuesta generó fuerte discordia, pues mereció insistentes reproches a lo largo de la jornada. Al punto tal que durante la votación en particular, antes de llegar al capítulo de la discordia, el XI, hubo una moción de reconsideración presentada por Nicolás del Caño, que fue rechazada (tuvo 115 votos a favor y 124 en contra ese pedido).
Es que durante toda la sesión sobrevoló la polémica en torno al Capítulo XI, donde se encontraba el artículo 75°, que derogaba las leyes de Emergencia Nacional en Discapacidad y la de Financiamiento Universitario. Claramente la decisión oficial de votar por capítulos tenía por objeto “blindar” ese artículo en particular. Previsiblemente entonces la votación de ese capítulo atrajo toda la atención y terminó siendo votada cerca de la 1.30 de la madrugada. Sorpresivamente el capítulo completo fue rechazado por 115 votos a favor, 124 en contra y 2 abstenciones.
Los diputados misioneros del Frente Renovador Neo acompañaron la sanción del Presupuesto Nacional y fundamentaron su decisión en un eje central: “un país sin presupuesto es un país sin rumbo”. En ese marco, sostuvieron que contar con una ley de gastos aprobada, debatida y transparente resulta indispensable para dar previsibilidad económica, asegurar el funcionamiento del Estado y limitar la discrecionalidad de la administración central.
Desde el bloque señalaron que la aprobación del presupuesto no es un trámite formal, sino una herramienta concreta de planificación: fija prioridades, ordena el uso de los recursos públicos y establece criterios para una distribución equitativa. Según explicaron, el objetivo fue evitar que la Argentina vuelva a quedar sin un marco presupuestario, escenario que -advirtieron- amplía márgenes de arbitrariedad y debilita la estabilidad institucional.
Registrado ese traspié, desde la propia oposición intentaron salir al rescate de algunos artículos “caídos” con el rechazo del Capítulo XI. Fue ahí que Nicolás Massot, del interbloque Unidos, propuso incorporar una serie de artículos correspondientes al dictamen de minoría de esa bancada, que incluían cuestiones tales como la eximición de derechos de importación del INVAP, presupuesto de la CONAE y la prórroga de la Ley de Energías Renovables.
Con los efectos del impacto negativo que el rechazo había generado en el seno del oficialismo, el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, optó poco antes de las 2 de la madrugada pasar a un cuarto intermedio para analizar las propuestas.
Sin embargo, al retornar media hora después, si bien parecía que se había aceptado la propuesta, tras un intento fallido de Germán Martínez por interpretar la situación, se pasó directamente a la votación del Capítulo XII, desechando cualquier alternativa para recuperar algo de lo que se había perdido.
En un último intento para garantizar más la protección de ese capítulo, antes de iniciar la votación en particular, el miembro informante de LLA, Bertie Benegas Lynch había comunicado la decisión de sumar al dictamen dos modificaciones. La primera de ellas refería a agregar un artículo relacionado a la coparticipación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires dentro del Capítulo XI sobre “Otras disposiciones” a continuación del artículo 78.
De esta manera, procedió a leer la redacción del artículo 79: “Facúltese al jefe de Gabinete de Ministros a efectuar las adecuaciones presupuestarias que resulten indispensables para atender los requerimientos que se originen en el cumplimiento de los actos procesales dispuestos por la Corte Suprema de la Nación en el marco de la causa ‘Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires contra el Estado Nacional sobre acción declarativa de inconstitucionalidad cobro de pesos de la Corte Suprema de Justicia 1865/2020”.
En el Capítulo XI también sumaron el artículo 80 respecto de la “modificación en las planillas de la jurisdicción 5 Poder Judicial”, y procedió a leer lo que propone: “Disponese que el jefe de Gabinete de ministros, a través de decisión administrativa, asignará dentro de la jurisdicción cinco Poder Judicial de la Nación la suma de pesos 21,347 millones correspondiente al inciso 4 de la categoría 8 ‘Administración General de la Corte Suprema de Justicia de la Nación’ a la categoría 1 actividades centrales, actividad 4 gestión del Consejo de la Magistratura con imputación al inciso 4 de dicho programa presupuestario”.
Hecha la propuesta, tomó la palabra el jefe del bloque Pro, Cristian Ritondo, quien planteó que “por el articulado deben ir en el Capítulo II ambos artículos. No se ponen en cualquier capítulo. Sino hagan un capítulo nuevo. Tenemos que ser un poco más leales y advertimos que no se pueden tratar temas que no ha mandado el Ejecutivo”.
En el mismo sentido se manifestó Maximiliano Ferraro quien alertó que “es una extorsión la propuesta porque quiere incorporar una deuda legítima a la Ciudad de Buenos Aires que vienen reclamando hace tiempo. Es parte del chantaje y transacciones”.
También se pronunció en contra el jefe del bloque de UP, Germán Martínez, quien alertó que “se está consumando el cuadro de lo que están intentando hacer en el desarrollo de la votación en particular” y explicó que “quieren blindar el artículo 75 y por eso meten cosas en el Capítulo XI. Coincido con el diputado Ritondo”.
El santafecino advirtió que “están cometiendo una perversidad agregando el financiamiento del Poder Judicial en el Capítulo XI con la única finalidad de que si algún juez osa suspender la aplicación de la votación de este capítulo se le cae la guita. Esto hay que decirlo, están convirtiendo el artículo 75 en la contradicción de todo el articulado y por eso están votando por capítulos. Están queriendo blindar el 75. Son unas chantas, pero ¿dónde están las fuentes de financiamiento de lo que están agregando?”.
Salió en defensa del oficialismo Silvana Giudici, quien la emprendió contra el kirchnerismo diciendo que “compraban votos a cambio de obras públicas y en este recinto hicieron el fraude más grande de la historia, así que cierren la boca cuando hablan de gallos y medianoches”. Y agregó: “Que se quede tranquilo Martínez, le puedo explicar que cuando uno agrega un artículo tiene que correr lo que va a agregar, que va en la sección de ‘otras disposiciones’”, y aseguró que el Capítulo XI “no corre ningún riesgo y la asignación va a salir del Presupuesto Nacional”.
Con los tapones de punta salió el diputado Pablo Juliano quien chicaneó: “A ver campeón de la vida en el Capítulo IX podés decir ‘De las provincias y del Gobierno de la Ciudad’ y no le haces trampa a los discapacitados. Genio de la ocurrencia, campeón de ubicar artículos a la medianoche y recontra cagarte en la gente. Lo podés poner en el Capítulo IX y evitás que Giudici se angustie para que no se le mueva la planilla. Ahí meten el acuerdo político, pero no a costa de las universidades y de las personas con discapacidad. Atorrantes”.
Habló a continuación el diputado del Pro Alvaro González, quien aclaró que él tenía que ver con las dos modificaciones propuestas por el oficialismo: una por ser legislador por la Ciudad de Buenos Aires; y la otra por ser miembro del Consejo de la Magistratura. “En función de lo decidido en Labor, que se vota por capítulo, no voy a entrar en el ‘plan canje’ y quiero que quede constancia de que no voy a acompañar el Capítulo XI de este Presupuesto”.
El Capítulo XI, uno de los más polémicos, incluye una incorporación al texto que La Libertad Avanza formalizó esta semana: el artículo 75 propone la derogación de las leyes de Emergencia en Discapacidad y Financiamiento Universitario, votadas este año por el Congreso, vetadas posteriormente por el presidente Javier Milei e insistidas por ambas cámaras por dos tercios de los votos.
En el artículo siguiente, el oficialismo sumó que “los valores de los aranceles del Sistema de Prestaciones Básicas de Atención Integral a favor de las Personas con Discapacidad serán determinados en forma trimestral por el Ministerio de Salud y la ANDIS, en forma conjunta, a propuesta del directorio del Sistema de Prestaciones Básicas de Atención Integral a favor de las Personas con Discapacidad”.
“Para los casos en que dicha determinación no se efectúe dentro del período estipulado, los valores de los aranceles serán establecidos por el Ministerio de Salud tomando como referencia el Índice de precios al Consumidor (IPC)”, añade el texto, que busca apaciguar la propuesta de derogación de una ley sobre la que el Poder Ejecutivo acaba de sufrir un fallo judicial adverso.
En cuanto al presupuesto universitario fija una partida en $4,785 billones.
Por el contrario, los dictámenes alternativos de la oposición, tanto de Unión por la Patria como del interbloque Unidos, proponían incorporar estas dos leyes y la de Emergencia Pediátrica como parte del Presupuesto.
En tanto, el artículo 70 establece la derogación del carácter móvil de las asignaciones familiares, entre ellas la Asignación Universal por Hijo, de manera que los montos no queden atados a la movilidad previsional, sino que serán a discreción del Ejecutivo.
En cuanto a la Ley de Zonas Frías se elimina la ampliación de localidad y provincias votada en 2021, retrotrayendo el beneficio de los subsidios en las tarifas de gas únicamente para la Patagonia, Malargüe y la Puna. Es el artículo 69.
Otro artículo que genera polémica en el dictamen de LLA es el 30: prevé la derogación de artículos de distintas leyes relacionadas a financiamiento en educación, ciencia y defensa.
En el dictamen, de 83 artículos, se prorroga hasta 2045 la eximición de tributos a la energía renovable y se incorpora un artículo que exime del pago de los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono a las importaciones de gasoil y diesel oil, así como a su comercialización en el mercado interno durante 2026.
En una de las modificaciones sumadas a último momento, con el objetivo de garantizar el apoyo Pro, se incorporó la facultad al jefe de Gabinete para “efectuar las adecuaciones presupuestarias que resulten indispensables” para que Nación cumpla con el fallo de la Corte Suprema a favor de la Ciudad de Buenos Aires en cuanto a la coparticipación adeudada por la quita de fondos al distrito durante la gestión de Alberto Fernández.