Invento argentino: son hermanos y crearon una innovadora bebida a base de yerba mate
En un contexto de expansión internacional del consumo de yerba mate, dos emprendedores argentinos decidieron transformar ese fenómeno cultural en un proyecto de negocios con proyección global. Se trata de Álvaro (36) y Valentín Sampedro (32), hermanos marplatenses que a fines de 2021 lanzaron YACÍ, una bebida natural a base de yerba mate orgánica producida en Misiones, la principal provincia yerbatera del mundo.
La iniciativa surgió a partir de una lectura temprana de una tendencia global: durante sus años de formación en Europa -Álvaro cursó un máster en Negocios en Madrid y Milán, y Valentín un máster en Innovación y Emprendedurismo en Londres- observaron cómo el mate comenzaba a instalarse en el exterior como una bebida natural, energizante y asociada al alto rendimiento deportivo, impulsada por la visibilidad internacional de figuras como Lionel Messi.
A partir de ese diagnóstico, regresaron a la Argentina para desarrollar una propuesta que trasladara el valor cultural, funcional y simbólico del mate a un formato listo para consumir, orientado a los mercados urbanos y globales.
El nombre de la marca no es casual. YACÍ remite a la diosa Luna de la mitología guaraní, quien, según la leyenda, regaló la planta de Caá -la yerba mate- al pueblo guaraní como símbolo de amistad y hermandad. Esa narrativa cultural se articula con una estrategia productiva basada en la calidad de origen.
La bebida se elabora a partir de yerba mate orgánica (Ilex paraguariensis) proveniente de productores de Misiones, que no utilizan agroquímicos y trabajan bajo criterios de sustentabilidad. A eso se suma un envase de aluminio de 354 centímetros cúbicos, ciento por ciento reciclable, alineado con los estándares ambientales que hoy demandan los mercados premium.
Tras casi un año de desarrollo, la empresa lanzó tres variedades que conectan la yerba mate con perfiles regionales de sabor:
- Iguazú, con limón y jengibre;
- Pampa, con menta y hierbas;
- Patagonia, con frutos rojos.
Un modelo de alianzas para escalar
Para convertir el proyecto en una operación industrial y comercial, los hermanos Sampedro estructuraron un esquema de alianzas con empresas de trayectoria. Entre los socios estratégicos figuran Cabrales S.A., que aporta su red logística y comercial, y Laboratorios Gihon, que se encarga de la producción, el desarrollo y el control de calidad.
“Diseñamos un esquema de inversión directa e indirecta con la participación de empresarios con experiencia industrial y comercial. El vínculo se consolidó luego de presentar nuestro plan de negocios”, explican los fundadores.
La producción y el envasado se realizan en Mar del Plata, donde también funcionan el laboratorio y el centro de distribución. A partir de ese esquema, YACÍ logró ingresar en cadenas y plataformas de alcance nacional como Cencosud, Coto, Axion, Mercado Libre, PedidosYa y Rappi, lo que permitió una rápida expansión en el mercado argentino.
Actualmente la empresa cuenta con 30 empleados y proyecta para 2026 superar 1,5 millones de unidades producidas, como paso previo a su desembarco en mercados de América Latina y Estados Unidos.
El proyecto se apoya sobre un activo clave: la fortaleza estructural de la cadena yerbatera argentina y, en particular, de Misiones. Según datos del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), el país produce más de 275.000 toneladas anuales para el mercado interno y exporta alrededor de 40.000 toneladas, lo que lo convierte en el primer productor mundial y el segundo exportador, detrás de Brasil.
En el mercado internacional ya existen bebidas a base de mate, como Materva en Estados Unidos o Club Mate en Europa, pero ninguna se produce en Argentina con yerba mate de origen misionero. Incluso intentos de grandes multinacionales, como la bebida Nativa de Coca Cola en 2003, fracasaron por no lograr instalar la categoría.
Para los fundadores de YACÍ, ese vacío representa una oportunidad estratégica. “El mate tiene atributos únicos que todavía no están plenamente aprovechados en el mundo. Así como el café y el té se convirtieron en bebidas globales, creemos que la yerba mate -emblema de nuestra cultura y de la producción misionera- tiene todo para ocupar ese lugar”, afirman.En un escenario global que prioriza lo natural, lo funcional y lo sustentable, la yerba mate de Misiones emerge no solo como una tradición regional, sino como un activo estratégico de la agroindustria argentina. Y proyectos como YACÍ buscan convertir ese capital productivo y cultural en una plataforma de valor para competir en las góndolas del mundo.

