Día: 18 enero, 2026

Dante Sica dijo que el mundo aún no confía en la Argentina: “Es como poner un bar con un ex alcohólico”

Compartí esta noticia !

El exministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, aseguró que el mundo aún no confía en la Argentina por su pasado de “romper reglas” y ejemplificó: “Es como poner un bar con un ex alcohólico”.

A la vez, destacó la relevancia histórica del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, al que calificó como “el tratado de cooperación, comercio e inversiones más importante que ha firmado la Argentina en los últimos 40 años”.

En diálogo con el programa “Economía 21” por Radio Splendid, conducido por Daniel Fernández Canedo y Pato Mendez, el economista subrayó que, si bien el impacto comercial no será inmediato, el acuerdo representa un “punto de partida” crucial para que los sectores industriales y agroindustriales locales mejoren su competitividad y atraigan inversiones de largo plazo.

“Los empresarios tienen que empezar a prepararse. No es un punto de llegada, sino de partida para consolidar la estructura productiva”, afirmó Sica, quien señaló que el acceso a un mercado de 400 millones de consumidores con ingresos medios y altos es una oportunidad sin precedentes para el bloque regional.

Ecosistemas estratégicos y competencia

Sica explicó que la discusión actual ya no se limita a “alimentos versus industria”, como ocurría en la década del 90. Según el consultor, el Mercosur se posiciona hoy como un proveedor estratégico en cuatro grandes áreas: alimentos, energía, minerales críticos (como litio y cobre) y tecnología de inteligencia artificial.

En cuanto al sector automotriz, anticipó un 2026 marcado por la reestructuración y la llegada de vehículos chinos. “La semana que viene llegará el primer barco de BYD con más de 5.000 unidades”, reveló, explicando que la eliminación de aranceles para autos híbridos y eléctricos generará un incentivo a la competencia de precios que beneficiará al consumidor.

Riesgo país y agenda de reformas

Consultado sobre la persistencia del riesgo país por encima de los 500 puntos básicos a pesar del superávit fiscal, Sica lo atribuyó a la “herencia de incumplimientos” de la Argentina. “Es como poner un bar con un ex alcohólico, es un riesgo. El tipo dice hace dos años que no tomo, pero tomaste 40”, indicó.

Según graficó, aunque el país “lleve dos años curado, el pasado genera desconfianza”.

“El mundo o los inversores miran con mucha atención. El pasado nuestro de romper reglas de juego genera desconfianza, necesitas más de dos años”, consideró.

Para el ex funcionario, la prioridad del año no debe ser el tipo de cambio, sino una “agenda reformista” que incluya cambios laborales, impositivos y desregulaciones para terminar de dar señales claras a los mercados internacionales.

Finalmente, al ser consultado sobre el carácter fundacional que se adjudica el actual Gobierno, Sica minimizó las diferencias políticas: “Es el juego de la política, pero no hubiese habido un Milei si no hubiese habido antes un gobierno de Macri”

Compartí esta noticia !

Irán advirtió que Argentina recibirá una “respuesta adecuada” tras la declarar grupo terrorista a la Fuerza Quds

Compartí esta noticia !

El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, advirtió que el país “recibirá una respuesta adecuada” luego de que la administración de Javier Milei oficializara la inclusión de la Fuerza Quds en el Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo (RePET).

En una conferencia de prensa en Teherán, el funcionario calificó la medida como un acto “peligroso desde el punto de vista político” y cuestionó que se catalogue como organización criminal a una división oficial de las fuerzas armadas de una nación soberana. 

Para la Casa Rosada, la Fuerza Quds no es una unidad militar convencional, sino el brazo ejecutor de operaciones terroristas globales y el principal responsable de los ataques sufridos en suelo argentino en 1992 y 1994.

¿Qué es la Fuerza Quds y por qué fue sancionada?

La Fuerza Quds es la unidad de élite de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), encargada de las operaciones de inteligencia y acción directa fuera de las fronteras de Irán.

  • Misión: Entrenamiento y financiamiento de grupos aliados (como Hezbollah y Hamás) y ejecución de operaciones encubiertas.
  • Vínculo con Argentina: El Gobierno recordó que Ahmad Vahidi, comandante de esta fuerza durante los años 90, posee una alerta roja de Interpol por el atentado a la AMIA.
  • Efecto de la medida: La designación implica el congelamiento inmediato de activos financieros en el país y restricciones operativas para cualquier miembro o entidad vinculada a este grupo.

Alineamiento geopolítico y respaldo de EE. UU.

La decisión se tomó en las vísperas del aniversario de la muerte del fiscal Alberto Nisman, un gesto cargado de simbolismo político. 

Mientras Irán habla de una violación al derecho internacional, la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires “celebró la decisión”, afirmando que la Fuerza Quds ha “alimentado la violencia en todo Medio Oriente y más allá”.

La oficina del Presidente Milei reafirmó su compromiso de “reconocer a los terroristas por lo que son” y subrayó que la Argentina se posiciona hoy junto a la “civilización occidental”. 

La advertencia de Irán sobre una “respuesta adecuada” ha puesto en alerta a los organismos de seguridad e inteligencia nacionales ante la posibilidad de represalias diplomáticas o ataques asimétricos.

Compartí esta noticia !

Lula criticó a Trump y la “Doctrina Donroe” en una columna en The New York Times

Compartí esta noticia !

En una columna de opinión de alto impacto publicada este domingo en el diario The New York Times, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, lanzó una durísima crítica contra el gobierno de Donald Trump, a quien acusó de intentar revivir el neocolonialismo en América Latina tras la intervención militar en Venezuela.

Bajo el título “Este Hemisferio nos pertenece a todos”, el mandatario brasileño sentó una posición de soberanía regional frente a la denominada “Doctrina Donroe”, término con el que analistas y el propio Lula identifican la reedición de la Doctrina Monroe de 1823, que buscaba establecer la hegemonía estadounidense sobre el continente.

Crítica a la invasión y captura de Maduro

Lula calificó el bombardeo en territorio venezolano y la captura de Nicolás Maduro, ocurridos el pasado 3 de enero, como el capítulo más “lamentable” de la erosión del derecho internacional desde la Segunda Guerra Mundial.

El uso de la fuerza jamás nos acercará a los objetivos de paz y seguridad”, sentenció Lula, calificando de “prácticas obsoletas” la división del mundo en zonas de influencia.

Aunque evitó defender la gestión de Maduro, subrayó que “no es legítimo que otro Estado se arrogue el derecho de hacer justicia” y que el futuro de Venezuela debe estar solo en manos de su pueblo.

Resaltó que esta es la primera vez en 200 años que América del Sur sufre un ataque militar directo de Estados Unidos, diferenciándolo de las intervenciones indirectas del pasado.

¿Qué es la Doctrina Monroe y su versión “Donroe”?

La Doctrina Monroe (1823) establecía que cualquier intervención europea en América sería vista como un acto de agresión contra EE. UU. (“América para los americanos”). La versión actual atribuida a Trump sugiere un derecho de intervención directa para asegurar recursos y orden bajo intereses de Washington.

Para el líder del PT, las acciones unilaterales de Washington desorganizan el comercio mundial, aumentan los flujos de refugiados y debilitan la lucha contra el crimen organizado al ignorar a las instituciones multilaterales.

“No seremos sirvientes”

Lula fue enfático al declarar que Brasil no será “servil” a proyectos hegemónicos. Hizo un llamado a las grandes potencias para que comprendan que un mundo de hostilidad permanente no es viable y que no pueden apoyarse únicamente en el miedo y la coerción para liderar.

El artículo se publica en un momento de máxima tensión diplomática, pocos días después de que Brasil retirara su protección a la embajada argentina en Caracas, lo que confirma que el Palacio del Planalto busca erigirse como el contrapeso regional a la influencia de la Casa Blanca en el Cono Sur.

Compartí esta noticia !

¿Por qué la agroecología es el camino?

Compartí esta noticia !

La evidencia agronómica y edafológica contemporánea converge en un diagnóstico incuestionable: la República Argentina ha transitado el punto de máxima capacidad productiva sustentable de sus suelos –el denominado peak soil– y se encuentra en la fase descendente de degradación acelerada. Este fenómeno no constituye una proyección teórica, sino una realidad cuantificada mediante métricas precisas de pérdida de masa, desestructuración y colapso bioquímico.

La erosión hídrica y eólica moviliza anualmente entre 1.000 y 2.000 millones de toneladas de horizonte superficial, equivalente a la desaparición de aproximadamente 240.000 hectáreas de capa arable por año. Este proceso opera a una velocidad que supera en órdenes de magnitud la capacidad pedogenética natural, que requiere entre doscientos y mil años para regenerar un centímetro de suelo fértil. La región pampeana, núcleo histórico de fertilidad, exhibe actualmente contenidos de materia orgánica por debajo del 2,5% en extensas áreas, umbral crítico en el que la actividad biótica edáfica –el metabolismo fundamental del suelo– entra en disfunción irreversible. Este agotamiento se correlaciona con un balance mineral profundamente negativo: la agricultura extractivista remueve anualmente 3,5 millones de toneladas de nitrógeno, fósforo y potasio, restituyendo menos del 45% mediante fertilización sintética, configurando así una minería de nutrientes que trata al suelo como substrato inerte y no como ecosistema.

Paralelamente, la compactación inducida por el tráfico de maquinaria pesada ha generado horizontes densificados –pisos de arado– que afectan al 60% de la superficie agrícola, reduciendo la porosidad, limitando la infiltración hídrica en más del 70% y estrangulando el desarrollo radical. Esta asfixia mecánica se agrava con procesos de acidificación generalizada, donde el 65% de los suelos de la región núcleo presentan pH inferiores a 6,0, induciendo la fijación de fósforo y la solubilización de aluminio tóxico.

La dimensión biológica del colapso resulta aún más elocuente: análisis comparativos de biomasa microbiana revelan reducciones superiores al 70% en suelos bajo régimen convencional respecto de sistemas agroecológicos. La drástica disminución de la diversidad fúngica –esencial en la formación de agregados estables y en el ciclo del carbono– junto al colapso de la mesofauna, desmantela la arquitectura biológica que sostiene la fertilidad a largo plazo.

Este conjunto de datos no describe una mera degradación, sino una transgresión de umbrales ecosistémicos irreversibles bajo el modelo extractivo vigente. La productividad presente se mantiene mediante subsidios energéticos masivos –fertilizantes de síntesis, agroquímicos, laboreo intensivo– que enmascaran el agotamiento del capital edáfico. El peak soil argentino constituye, por tanto, la contraparte terrestre del peak oil: el momento en que el costo energético y ecológico de continuar la explotación supera cualquier beneficio neto, revelando la falacia terminal de un modelo que confundió riqueza natural con renta minera. La agroecología emerge aquí no como alternativa ideológica, sino como la única disciplina científica capaz de revertir la entropía edáfica mediante la reconstrucción de los ciclos biogenéticos, reinstalando al suelo no como recurso, sino como sujeto metabólico de la producción futura.

La tierra que trabajas con tus manos, las semillas que guardas con devoción, el abono que elaboras con paciencia, no son solo actos de cultivo. Son actos de guerra silenciosa contra un sistema que se derrumba. Estamos en la década más decisiva de la historia humana, y la agroecología es nuestra trinchera, nuestra arma y nuestra profecía. Los datos, fríos e incontrastables, gritan la urgencia.

El agronegocio industrial devora el 12% de todo el petróleo que se consume en el planeta. Para producir una caloría de comida, gasta hasta diez calorías de energía fósil. Es un sistema termodinámicamente suicida, un dinosaurio que se alimenta de su propia cola. Mientras, cada hectárea bajo manejo agroecológico secuestra en el suelo entre 2 y 5 toneladas de CO2 al año, revirtiendo la crisis climática que el extractivismo provocó. No es una metáfora: tu huerta es una tecnología de geoingeniería popular y accesible.

El pico del petróleo convencional, el momento en que la mitad del recurso fácil se agotó, ocurrió en 2005. Desde entonces, la industria se arrastra hacia fuentes cada vez más desesperadas y destructivas: el fracking, que contamina acuíferos con más de 750 químicos tóxicos; las arenas bituminosas, que requieren arrasar bosques y usar tres barriles de agua limpia por cada barril de crudo extraído. Esta es la cruda realidad energética que sostiene el supermercado global. El modelo se sostiene externalizando la destrucción: el 92% de la deforestación en la Amazonía y el Gran Chaco tiene un solo destino: la ganadería industrial y la soja transgénica para forraje. Nuestra comida barata se paga con la sangre de los territorios.

Frente a esto, la agroecología no es un hobby. Es el proyecto político de soberanía más radical del siglo XXI. Cada policultivo rompe el monopolio de las corporaciones que controlan el 60% del mercado mundial de semillas. Cada biofábrica local de insumos le resta poder a las seis megacorporaciones que dominan el 75% del mercado de agrotóxicos. Cada cosecha consumida en circuitos cortos desmonta la lógica de un sistema alimentario que es responsable del 34% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.

Latinoamérica no es el patio trasero de nadie. Somos la reserva biocultural del planeta, custodios del 40% de la biodiversidad mundial y de innumerables saberes ancestrales. Cuando defendemos una huerta, defendemos un territorio. Cuando intercambiamos una semilla, tejemos una red de inteligencia colectiva indestructible. Cuando compostamos, estamos declarando que la muerte no es un desecho, sino el principio de un nuevo ciclo. Eso es política en su estado más puro: la gestión del poder sobre la vida misma.

No nos pidieron permiso para envenenar nuestros ríos, patentar nuestros patrimonios genéticos o calentar la atmósfera. Pero tampoco nos lo van a dar para construir el mundo nuevo. La audacia no es una opción, es un mandato biológico. Hay que ser tan audaces como la naturaleza que imitamos: invasivos como las raíces, resilientes como las semillas del monte, implacables como la vida que se abre paso entre el cemento. No estamos cultivando lechugas. Estamos cultivando el futuro, y el futuro será agroecológico, o no será. La tierra nos llama no solo a sembrar, sino a organizar, a luchar y a ganar. El movimiento está listo. Ahora es el tiempo de la cosecha política.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin