Murió Valentino Garavani a los 93 años: el diseñador italiano que vistió a reinas y estrellas de cine
El diseñador italiano Valentino Garavani, uno de los grandes arquitectos del glamour de fines del siglo XX, murió este lunes en su residencia de Roma. Tenía 93 años y se encontraba retirado desde 2008, aunque su influencia -estética, cultural y empresarial- permanece firmemente anclada en la industria global de la moda.
Maestro indiscutido de la Alta Costura italiana y creador del legendario Rojo Valentino, Garavani dejó una huella inconfundible: vestidos voluminosos y ultrafemeninos, moños, plumas, volados y drapeados que definieron una silueta sensual y elegante. Esa impronta sigue viva incluso después de su retiro, en una casa que hoy se encuentra bajo la dirección creativa de Alessandro Michele.
“Nuestro fundador, Valentino Garavani, falleció hoy en su residencia romana, rodeado de sus seres queridos”, informó la Fundación Valentino Garavani y Giancarlo Giammetti en un breve comunicado difundido en redes sociales. La nota indicó que el velatorio tendrá lugar en Roma entre miércoles y jueves, y que el funeral se celebrará el viernes en la Basílica de Santa Maria degli Angeli e dei Martiri.
Nacido en mayo de 1932 en Voghera, Valentino Clemente Ludovico Garavani ingresó al universo de la moda en 1950. Con apenas 17 años se trasladó a París para formarse en la École des Beaux-Arts y en la Chambre Syndicale de la Couture Parisienne, el corazón de la alta costura francesa.
Tras completar sus estudios, trabajó como asistente del diseñador griego Jean Dessès, reconocido por sus vestidos de noche plisados, y luego de Guy Laroche, de una estética más deportiva. A fines de los años cincuenta regresó a Italia y fundó la casa que llevaría su nombre, sentando las bases de lo que pronto sería un imperio creativo.
En una entrevista con Vanity Fair, Giancarlo Giammetti, socio histórico de Garavani, describió los primeros pasos de la firma como los de “una maison de couture”.
“Lo digo en francés porque era muy similar a lo que había visto en París. Ya todo era grandioso. Las modelos volaron desde París para su primer desfile. La moda italiana era muy limitada en aquella época. Había unos pocos buenos diseñadores”, recordó.
La consagración internacional llegó en 1968 con la célebre “Collezione Bianca”, una serie de diseños en tonos blanco y hueso que sorprendieron por su pureza de líneas y sofisticación minimalista. Sin embargo, el nombre de Valentino quedó para siempre ligado al color rojo: un tono propio, vibrante y luminoso, que encarna la pasión, la religión, la lujuria, el amor y la esencia de Italia.
“Siempre me ha encantado el rojo, desde que tengo memoria. Pero lo descubrí y se apoderó de mí después de mi primer viaje a España. Vivía en París y tenía menos de veinte años. Me invitaron al teatro y contemplé a una serie de mujeres españolas elegantísimas, vestidas de rojo. Espléndidas y fieras, muy sensuales y elegantes”, contó en una entrevista.
El estilo de Valentino se vinculó de manera indeleble con la sensualidad hollywoodense y lo posicionó como uno de los máximos exponentes del glamour de finales del siglo XX. Su círculo de musas, conocidas como las “Val’s Gals”, incluyó a Elizabeth Taylor, Audrey Hepburn y Sophia Loren.
Entre las mujeres que vistieron sus creaciones figuran Ava Gardner, la ex emperatriz de Irán Farah Diba, la reina Noor de Jordania, la ex primera dama estadounidense Nancy Reagan y la princesa Diana de Gales. También confiaron en su talento actrices como Jane Fonda, Jessica Lange, Julia Roberts y, nuevamente, Sophia Loren.
Un episodio icónico de su carrera une a dos generaciones de estilo: Jackie Kennedy lució un vestido blanco de Valentino en su boda con Aristóteles Onassis, y décadas más tarde el diseñador reinterpretó un vestido verde menta que había creado para ella en 1967 para que Jennifer Lopez lo vistiera en los Oscar de 2003.
En 2001, Julia Roberts recibió el Óscar a Mejor Actriz por Erin Brockovich con un vestido vintage blanco y negro de Valentino, consolidando el vínculo del diseñador con los momentos más memorables de la alfombra roja.
En 2008, al celebrar 45 años de trayectoria, Valentino anunció su retiro. La dirección creativa quedó entonces en manos de María Grazia Chiuri y Pierpaolo Piccioli, provenientes del área de accesorios de la firma. Un año después, el diseñador fue retratado en el documental Valentino: The Last Emperor, dirigido por Matt Tyrnauer, que siguió sus últimos años al frente de la maison.
En la película, Valentino resume su filosofía con una frase que se convirtió en manifiesto: “Sé lo que quieren las mujeres: quieren ser bellas”.
En 2011, el Consejo de la Costura del Fashion Institute of Technology de Nueva York le otorgó un galardón en reconocimiento a su arte y a su extensa trayectoria. Ese mismo año, junto a Giammetti, inauguró un museo virtual con cerca de 300 de sus creaciones en formato 3D, acercando más de seis décadas de historia al público global.
Lejos de desaparecer tras su jubilación, Valentino continuó siendo una figura habitual en las primeras filas de los desfiles, siguiendo de cerca el trabajo de Pierpaolo Piccioli y Maria Grazia Chiuri. En 2018, profundamente emocionado por la colección de Alta Costura de Piccioli, se puso de pie para ovacionarlo, con lágrimas en los ojos.
En 2016, Chiuri dejó la firma para asumir la dirección creativa de Dior. Piccioli permaneció al frente de Valentino hasta 2022, cuando decidió dar un paso al costado. Desde entonces, la casa atraviesa una nueva etapa bajo la dirección de Alessandro Michele, mientras el legado de Valentino Garavani continúa marcando el pulso de la moda contemporánea.


