El presidente estadounidense Donald Trump culpó abiertamente a Noruega de no haberle dado el Nobel de la Paz debido a sus ambiciones de anexar a Groenlandia, la isla del Ártico rica en hidrocarburos y minerales críticos, la cual forma parte de Dinamarca, socia comercial y vecina de Oslo.
A través de una carta dirigida al primer ministro de Noruega, Trump manifestó que ya no se sentía “obligado a pensar únicamente en la paz” después de que el Comité Nobel noruego le negara el Premio Nobel de la Paz, y en su lugar se lo diera a la líder opositora venezolana María Machado, no tomando en cuenta que él acabó “con ocho guerras”. Según sus propias palabaras, no le otorgaron el galardón debido a sus planes de tomar el control de Groenlandia.
Ya no siento la obligación de pensar únicamente en la paz Ya no siento la obligación de pensar únicamente en la paz “Estimado Jonas: dado que su país decidió no otorgarme el Premio Nobel de la Paz por haber detenido ocho guerras O MÁS, ya no siento la obligación de pensar únicamente en la paz, aunque esta siempre será predominante, sino que ahora puedo pensar en lo que es bueno y apropiado para Estados Unidos de América”, escribió Trump en la carta, a la que accedió la agencia de noticias Reuters.
“Dinamarca no puede proteger ese territorio de Rusia ni de China, y ¿por qué tienen un ‘derecho de propiedad’ de todos modos? No existen documentos escritos; simplemente un barco desembarcó allí hace cientos de años, pero nosotros también teníamos barcos que desembarcaban allí”, sentenció en el comunicado dirigido al Ejecutivo noruego.
En la misiva, Trump amenazó con salirse con la suya, en un contexto en el que Bruselas aún se resiste a sus planes de anexión de Groenlandia, bajo administración danesa y la cual cuenta con importantes reservas de hidrocarburos y minerales críticos —indispensables para la transición energética—. La isla polar posee una posición geopolítica favorable que le otorgaría a Washington un mayor control del Ártico frente a la supuesta creciente influencia de China y Rusia en la región.
“He hecho más por la OTAN que cualquier otra persona desde su fundación, y ahora la OTAN debería hacer algo por Estados Unidos. El mundo no estará seguro a menos que tengamos el control total y completo de Groenlandia. ¡Gracias! Presidente DJT”, cerró Trump en la carta dirigida al primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre.
Este lunes, Støre confirmó que recibió el mensaje de Trump y dijo que llegó poco después de que él y el presidente de Finlandia, Alexander Stubb, “transmitieran nuestra oposición a sus anunciados aumentos arancelarios contra Noruega, Finlandia y otros países seleccionados”.
Dijo en un comunicado que explicó “claramente, incluso al presidente Trump, lo que es bien sabido: el premio (Nobel de la Paz) lo otorga un Comité Nobel independiente y no el Gobierno de Noruega”.
Trump advierte a Europa que se apoderará de Groenlandia: “Ahora se hará”
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el sábado que impondrá un 10% de aranceles desde el 1 de febrero —y un 25% a partir de junio— a Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia, si no logra comprar Groenlandia, territorio que considera estratégico para los intereses de Washington.
Trump comunicó de la implementación de estos aranceles en represalia, los cuales permanecerían en vigor “hasta que se alcance un acuerdo para la compra completa y total de Groenlandia”. El anuncio se llevó a cabo un día después de que Francia, Suecia, Gran Bretaña, Noruega y Alemania confirmaran el envío de destacamentos militares a la isla, a pedido expreso de Dinamarca, para reforzar la seguridad de la zona, que alberga diversos recursos naturales, como petróleo, gas, oro, uranio y tierras raras, que son 17 elementos químicos vitales para la fabricación de tecnologías y productos de consumo, incluidos las baterías de los coches eléctricos, los móviles, el armamento y también en la industria de las energías renovables.
Sin embargo, un portavoz del Ejército alemán confirmó este lunes a la agencia DPA y al diario Der Spiegel la retirada por parte de Berlín de los 15 efectivos que se encontraban en la “misión de reconocimiento” en Groenlandia, tras haber permanecido menos de 48 horas en la isla y para evitar la represalia de Trump.
“La OTAN lleva 20 años diciéndole a Dinamarca que ‘tiene que alejar la amenaza rusa de Groenlandia’. Por desgracia, Dinamarca ha sido incapaz de hacer nada al respecto. Ahora es el momento, ¡¡¡y se hará!!!”, publicó este lunes el presidente Trump en la plataforma de medios sociales Truth.
En este contexto, la Unión Europea (UE) estaría considerando imponer aranceles por 93.000 millones de euros a productos estadounidenses en represalia a los gravámenes de Trump y comunicó que se reunirá de emergencia en Bruselas para defenderse “contra cualquier forma de coerción”, según manifestó el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa.
El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, calificó la amenaza arancelaria de Trump de “completamente errónea”, mientras que su homólogo sueco Ulf Kristersson manifestó que su país no se dejaría “chantajear”. Del mismo modo, el presidente francés Emmanuel Macron, tildó las afirmaciones del republicano de “inaceptables” y los medios galos expusieron que planea solicitar que Bruselas active su herramienta de represalia comercial más poderosa, una serie de contragravámenes contra Estados Unidos.
El presidente Trump ha desencadenado una avalancha que amenaza con destruir décadas de cooperación transatlántica ( Stefan Lofven, presidente del Partido de los Socialistas Europeos) El presidente Trump ha desencadenado una avalancha que amenaza con destruir décadas de cooperación transatlántica ( Stefan Lofven, presidente del Partido de los Socialistas Europeos)
Tras conocerse el envío de tropas adicionales de la OTAN a Groenlandia, Rusia afirmó estar “seriamente preocupada” y denunció una “militarización acelerada del Norte”.
Anexar el territorio groenlandés podría desencadenar una ola mundial de anexiones ilegales
La reunión del miércoles pasado en la Casa Blanca entre el Gobierno de Estados Unidos y el de Dinamarca, no ha cambiado en absoluto las posiciones contrapuestas con respecto a Groenlandia, bajo administración del Reino de Copenhague. El presidente estadounidense Donald Trump pretende anexarla, “por las buenas o por las malas”, aunque esto resulte en el resquebrajamiento de la Unión Europea (UE) y la OTAN.
Los cancilleres de Groenlandia, Vivian Motzfeldt, y de Dinamarca, Lars Løkke Rasmussen, se reunieron en la Casa Blanca con el vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, y el secretario de Estado, Marco Rubio, tras semanas de amenazas de Donald Trump de apoderarse de esta isla ártica por motivos de “seguridad nacional”.
“No conseguimos cambiar la postura estadounidense. Está claro que el presidente tiene el deseo de conquistar Groenlandia. Y dejamos muy, muy claro que eso no beneficia al reino de Dinamarca”, dijo a viva voz el representante danés, el ministro de Exteriores, Lars Lokke Rasmussen.
“Hay un Gobierno en Groenlandia que tiene el apoyo de tres cuartas partes de la población de la isla. Su primer ministro (independentista moderado) dejó claro el martes que Groenlandia se mantendrá como parte del reino durante el futuro previsible. Por tanto, tenemos la posición común de que queremos colaborar con nuestros aliados y amigos estadounidenses, pero debe ser una cooperación respetuosa, y debe respetar nuestras líneas rojas”, aseguró el ministro de Exteriores danés.
En ese sentido, los cancilleres de Groenlandia y Dinamarca solo acordaron con la administración de Trump reforzar por su cuenta la seguridad del territorio semiautónomo ante la supuesta presencia de buques chinos y rusos. La creciente influencia de Rusia y China en el Ártico es el pretexto que argumenta el presidente estadounidense para justificar su intención de anexar Groenlandia, la isla ártica rica en minerales críticos. “Necesitamos Groenlandia por razones de seguridad nacional. En este momento es un lugar muy estratégico, lleno de barcos rusos y chinos”, declaró a principios de enero.
Sin embargo, el ministro de Exteriores danés negó por completo las afirmaciones de Trump de que barcos de guerra rusos y chinos rodearan la isla: “Nuestros servicios de inteligencia indican que no se ha detectado un barco de guerra chino en aguas cercanas desde hace una década”.
En medio de esta escalada de tensiones entre Copenhague y Washington, el gobierno de Dinamarca transmitió al Ejecutivo español que sería “muy difícil” evitar que el presidente estadounidense Donald Trump se apodere de Groenlandia, mientras el republicano no da el brazo a torcer con su retórica injerencista, bajo un argumento tutelar de velar por los valores de Occidente o por motivos de “seguridad nacional”.
Dinamarca, al mando de la primera ministra socialdemócrata Mette Frederiksen, la semana pasada se puso en contacto con el Ejecutivo español para analizar la situación de Groenlandia frente a las amenazas injerencistas de Donald Trump, según lo divulgó la agencia de noticias española EL MUNDO.
Copenhague, sin rodeos, le transmitió a Moncloa, socio comunitario y comercial, que será “muy difícil” evitar que Trump se apodere de la isla y le manifestó que están “aterrados” con la idea de entrar en el terreno bélico con la primera potencia occidental.
En la misiva, Dinamarca también habló de que esto sentaría un precedente para que Turquía, China, Marruecos y Rusia anexionen ilegalmente territorios.
Por ejemplo, Marruecos, socio estratégico de EE.UU, podría invadir los territorios españoles de las islas Ceuta y Mellila, o bien otros países musulmanes podrían intervenir Canarias, como base para competir mejor con China y Rusia en el continente africano.
Aparte de Dinamarca, el gobierno griego de Kyriakos Mitsotakis (miembro del PP Europeo) le transmitió a Moncloa su preocupación por la actual doctrina Donroe de Trump, la cual dijo que le daría rienda libre a otros países para anexionar territorios en disputa a través de la fuerza, como China con Taiwán o Recep Tayyip Erdogan con sus reivindicaciones sobre islas e islotes griegos cercanos a su costa, como las islas del Egeo, o bien esto legitimaría la ocupación rusa de Crimea y Donbás.