Etam cerró su histórica sucursal en Posadas tras más de cinco décadas de presencia en la ciudad
La cadena internacional de lencería y moda Etam anunció el cierre definitivo de su sucursal en Posadas, ubicada junto al Posadas Plaza Shopping, poniendo fin a una trayectoria comercial que atravesó distintas etapas y sumó más de 50 años de historia en la capital misionera. La decisión implica la salida de una marca emblemática del circuito comercial local y reabre el debate sobre el impacto de los cambios en el consumo, la rentabilidad del retail tradicional y el escenario económico para el comercio urbano.
El local funcionó durante 17 años ininterrumpidos en su última ubicación, tras haber reabierto en 2008 en calle Colón 1846, luego de una primera etapa histórica sobre calle Córdoba, donde Etam se instaló hace más de cinco décadas. El anuncio se realizó a través de las redes sociales de la firma en Posadas y tuvo una inmediata repercusión entre clientas y consumidores habituales.
Una marca global con raíces profundas en Posadas
Etam fue fundada en 1916 en Alemania, aunque su consolidación internacional se produjo en Francia, donde inauguró su primera boutique parisina en 1928, en la Rue Saint-Honoré. Desde allí, la marca inició un proceso de expansión que la llevó a contar con alrededor de 3.400 puntos de venta en al menos 36 países, posicionándose como una referencia global en el segmento de lencería y moda femenina.
En Posadas, su recorrido comenzó sobre calle Córdoba, donde permaneció durante varios años antes de cerrar esa primera sede. La reapertura en 2008, ya en la zona de influencia del Posadas Plaza Shopping, marcó una nueva etapa que se extendió hasta los últimos días, consolidando a la tienda como un punto de referencia para generaciones de consumidoras.
El cierre fue comunicado con un mensaje breve pero cargado de contenido simbólico:
“Hoy cerramos una etapa muy importante. La sucursal de Etam Posadas se despide, agradecidas por cada encuentro, cada charla y cada clienta que nos acompañó durante todos estos años”, señalaron desde la cuenta oficial del local.
Y agregaron: “Nos llevamos recuerdos, aprendizajes y muchísimo cariño. Gracias por haber sido parte de esta historia y por elegirnos siempre”.

Impacto comercial
La salida de Etam del mercado posadeño se inscribe en un contexto más amplio de reconfiguración del comercio minorista, atravesado por cambios en los hábitos de consumo, el avance del comercio electrónico, el encarecimiento de los costos operativos y un escenario macroeconómico desafiante para los locales físicos.
Si bien la empresa no detalló los motivos económicos detrás de la decisión, el cierre de una sucursal con 17 años de operación continua y una trayectoria total que supera el medio siglo en la ciudad tiene un impacto simbólico e institucional sobre el entramado comercial local. Para el sector, representa la pérdida de una marca internacional consolidada y plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de ciertos formatos tradicionales de retail en plazas del interior del país.
En términos urbanos, la vacancia de locales en zonas comerciales estratégicas también obliga a repensar el uso de esos espacios y la dinámica de los centros de consumo, especialmente en áreas vinculadas a shoppings y corredores históricos.
