Día: 28 enero, 2026

FEDECOOP alertó que el precio de la yerba no cubre ni el 50% de los costos y reclamó acción del INYM

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La Federación de Cooperativas Agrícolas de Misiones elevó al Instituto Nacional de la Yerba Mate una nota formal en la que adhiere al reclamo de los productores primarios para instrumentar un plan de trabajo integral. Alertó por precios “irrisorios”, pagos a largo plazo y un impacto social “devastador” en el interior provincial, y propuso una batería de medidas para recomponer el equilibrio del mercado yerbatero.

La Federación de Cooperativas Agrícolas de Misiones (FEDECOOP) presentó ante el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) un documento con inquietudes y propuestas para afrontar la crítica coyuntura que atraviesa la actividad yerbatera. En la nota, la entidad manifestó su adhesión al pedido formulado por las asociaciones de productores primarios para avanzar en la instrumentación de un plan de trabajo conjunto, con participación de todos los eslabones de la cadena productiva, como vía para abordar de manera integral los desequilibrios del sector.

El planteo, dirigido al presidente del INYM, se apoya en un diagnóstico contundente: los precios actuales de la materia prima resultan insuficientes para cubrir los costos de producción y, en la mayoría de los casos, no alcanzan ni siquiera el 50% de esos costos. A esa situación se suma el cobro a plazos extensos, que traslada los costos financieros directamente al productor y lo empuja a un escenario de subsistencia.

Precios, costos y efectos sociales en el interior misionero

Desde FEDECOOP advirtieron que la crisis yerbatera excede lo estrictamente productivo y tiene consecuencias sociales profundas en el interior de Misiones. La entidad remarcó que la yerba mate es la principal actividad económica de vastas zonas rurales, no solo por la cantidad de productores involucrados, sino también por el uso intensivo de mano de obra a lo largo de todo el proceso productivo.

En ese marco, el documento señala que la depresión de los precios de la hoja verde impacta de manera directa en el tejido social del “interior profundo” de la provincia, al reducir ingresos, limitar la capacidad de inversión y retraer el consumo local. El efecto multiplicador negativo alcanza a comercios, servicios y economías locales que dependen de la dinámica del sector yerbatero.

La Federación sostuvo que esta situación coloca al productor “al límite de la subsistencia” y compromete la sustentabilidad de una actividad que históricamente ha sido motor del desarrollo regional.

Un mercado de competencia imperfecta y el rol del INYM

En su análisis, FEDECOOP definió al mercado yerbatero como un caso típico de competencia imperfecta, caracterizado por una demanda inelástica, incapaz de absorber variaciones significativas en la oferta. En ese contexto, el libre juego de la oferta y la demanda no solo no resuelve los desequilibrios, sino que, ante escenarios de sobreoferta, provoca una caída abrupta de los precios de la materia prima.

La entidad subrayó que este fenómeno afecta en primer término al productor, pero termina generando consecuencias económicas y sociales más amplias. Por ese motivo, consideró “de vital importancia” contar con instrumentos y políticas públicas que permitan sostener un equilibrio permanente entre oferta y demanda, garantizando precios sustentables para los productores y valores razonables para los consumidores.

En ese punto, FEDECOOP recordó que la Ley N.º 25.564, en su redacción original, preveía mecanismos adecuados para alcanzar ese equilibrio. En consecuencia, planteó que la recuperación de las facultades del INYM derogadas por el DNU 70/2023 y otras normas dictadas en su consecuencia debería constituir un objetivo central del sector productivo yerbatero. Según el documento, esa recuperación permitiría avanzar hacia una actividad “pujante, en constante crecimiento, con precios justos y generadora de muchos puestos de trabajo bien remunerados”.

Propuestas concretas: calidad, exportaciones y promoción

Además de adherir al pedido de un plan de trabajo conjunto, FEDECOOP presentó una serie de propuestas orientadas a paliar la crisis, fortalecer la calidad del producto y expandir el mercado yerbatero.

Entre los ejes centrales, la Federación propuso intensificar el contralor de calidad de la yerba mate, una facultad que el INYM conserva. El objetivo es asegurar que el producto que llega a góndola cumpla con los estándares establecidos por la normativa del Instituto, el Código Alimentario Argentino y la legislación vigente. En ese sentido, sugirió la firma de convenios con el Senasa y la Anmat para ampliar las capacidades de fiscalización, a partir de antecedentes surgidos de inspecciones del propio INYM que detectaron incumplimientos en algunas marcas.

Otro punto relevante es la posibilidad de exportar subproductos de la yerba mate. FEDECOOP mencionó el interés de una empresa brasileña en adquirir el excedente de palos que se genera durante el proceso productivo, actualmente destinado al descarte, para su uso en la elaboración de alimento balanceado para ganado bovino. La Federación consideró que esta alternativa podría transformarse en una nueva oportunidad comercial para el sector, siempre que se garantice la inutilización del subproducto para consumo humano y se evite su uso como agregado en los paquetes de yerba mate, mediante una normativa específica.

Publicidad, nuevos consumos y corresponsabilidad gremial

En materia de expansión del mercado, FEDECOOP planteó la necesidad de una política de publicidad sostenida por parte del INYM, tanto en el mercado interno como en el internacional. La entidad recordó que el Instituto financió numerosos estudios científicos que demuestran las bondades de la yerba mate y los beneficios de su consumo para la salud, y sostuvo que esos resultados deben difundirse de manera sistemática para ampliar la base de consumidores.

La propuesta incluye el uso de medios tradicionales y digitales, y la promoción del producto genérico “yerba mate”. En caso de publicitar marcas, FEDECOOP señaló que debería garantizarse igualdad de condiciones para todas las que participan del mercado. También propuso difundir nuevas formas de consumo, más allá del mate tradicional, especialmente en ferias y eventos nacionales e internacionales en los que participe el INYM.

Por otro lado, la Federación defendió la continuidad del Convenio de Corresponsabilidad Gremial, al que definió como un instrumento clave para regularizar las relaciones laborales del sector, eliminar la competencia desleal y facilitar el cumplimiento de las cargas sociales, con beneficios tanto para los productores como para el Estado. En ese sentido, solicitó que el INYM tenga un rol activo en la defensa y difusión de este sistema.

Estampilla digital y fondo de becas

Finalmente, FEDECOOP retomó una propuesta impulsada desde el sector cooperativo: la instrumentación de una estampilla digital que sustituya al sistema actual. Según la Federación, esta medida permitiría un ahorro de recursos estimado en “varios cientos de millones de pesos”, dotando al INYM de mayor eficiencia y austeridad administrativa.

Como complemento, propuso que los recursos ahorrados se destinen a la creación de un fondo de becas estudiantiles para hijos de productores yerbateros que cursen estudios primarios, secundarios o universitarios, como una política de impacto social directo en las comunidades rurales.

El documento elevado al INYM lleva las firmas del presidente de FEDECOOP, Edgar Gustavo Hein, y de los consejeros Roberto Buser y Mario Benítez, y se inscribe en un contexto de creciente tensión en la cadena yerbatera, donde los productores reclaman respuestas institucionales frente a una crisis que amenaza la sustentabilidad económica y social de la principal economía regional de Misiones.

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Trump 2026: promesas de alivio para el bolsillo, tensiones geopolíticas y un nuevo test para los mercados

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Las primeras definiciones económicas y geopolíticas de Donald Trump de cara a 2026 comienzan a delinear un escenario de mayor complejidad para los mercados financieros. Entre promesas de alivio para el bolsillo de los consumidores estadounidenses y una política exterior más disruptiva, los inversores enfrentan un contexto en el que las señales políticas vuelven a ocupar un lugar central en la formación de expectativas, con impactos que trascienden las fronteras de Estados Unidos y alcanzan al sistema financiero global.

En este marco, el debate ya no gira únicamente en torno a si las medidas lograrán cumplir sus objetivos declarados, sino también sobre cómo serán interpretadas y procesadas por los mercados. El equilibrio entre estímulo económico, control de la inflación y estabilidad financiera vuelve a ponerse a prueba, mientras que los movimientos en el tablero geopolítico reavivan interrogantes sobre comercio, energía y flujos de capital. Es en este cruce de variables donde analistas y gestores comienzan a trazar escenarios, identificar riesgos y detectar oportunidades en un año que promete estar marcado por la volatilidad y la reacción a los titulares.

El foco de la administración estadounidense en reducir el costo del crédito busca apuntalar la actividad económica, aunque con resultados que podrían ser más acotados de lo que sugieren los anuncios. “Si bien es probable que las políticas fiscales y de desregulación impulsen la actividad en 2026, los inversores deberán estar atentos a posibles efectos secundarios sobre la inflación y a la volatilidad de corto plazo”, señaló Alex Veroude, Director de Renta Fija de Janus Henderson.

En el segmento hipotecario, los analistas consideran que el impacto directo de las medidas será limitado. “Creemos que las compras de títulos respaldados por hipotecas impulsadas por el gobierno tendrán un efecto moderado sobre las tasas hipotecarias, ya que estas operaciones no eliminan duración del mercado de la misma forma que lo haría la Reserva Federal”, explicaron Nick Childs, Director de Renta Fija Estructurada y Cuantitativa, y John Kerschner, Director Global de Productos Titulizados de Janus Henderson.

Por su parte, desde VT Markets, la lectura del mercado combina expectativas de corto plazo con cautela estructural. “Este enfoque opera en dos capas: una narrativa pro consumidor que puede mejorar el sentimiento en sectores sensibles a las tasas, y otra de ejecución y regulación que definirá si se trata de un cambio real o solo de ruido político”, afirmó Eduardo Ramos Romero, Senior Market Analyst Latam en VT Markets.

En paralelo, la política exterior de Estados Unidos vuelve a posicionarse como un factor clave para los inversores. Desde Janus Henderson advierten que episodios recientes en Venezuela y Groenlandia reflejan un proceso más amplio de realineamiento geopolítico. “El desplazamiento de las placas tectónicas geopolíticas se está acelerando y está empujando a la economía global hacia una estructura más fragmentada”, sostuvo Julian McManus, gestor de cartera de Janus Henderson, quien alertó sobre riesgos para empresas con cadenas de suministro largas y poco resilientes.

Ramos Romero de VT Markets coincide en que el frente geopolítico agrega un nivel extra de incertidumbre. “La reaparición del shock arancelario eleva el riesgo de corto plazo, afecta expectativas de inflación y reduce el margen de maniobra de la Fed, lo que se traduce en mayor volatilidad en tasas, dólar y acciones”, explicó.

¿Y Argentina?

Para Argentina, el impacto es doble. “Si el contexto global se vuelve adverso, Argentina suele ser uno de los primeros mercados en sufrir. Pero si Estados Unidos logra bajar el costo del crédito sin reavivar la inflación, el apetito por riesgo puede volver y el país tiene margen para capturar subas fuertes en bonos y acciones”, concluyó el analista de VT Markets.

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