Phil Lord y Chris Miller, los genios detrás de Lluvia de hamburguesas, La gran aventura LEGO y la saga Comando especial, regresan a la dirección con Proyecto Fin del Mundo (Project Hail Mary), una superproducción de 200 millones de dólares que se estrena el 19 de marzo. Ryan Gosling liderará el cine.
La dupla más rara del año: un humano y un extraterrestre
Ryan Gosling encarna a Ryland Grace, un maestro de ciencias que despierta solo en una nave espacial a la deriva, sin recuerdos, con una misión imposible: salvar al planeta Tierra de una extinción silenciosa. La amenaza es tan insólita como aterradora — unas sustancias alienígenas que están apagando el sol.
Lo que distingue a la película del resto de los blockbusters de ciencia ficción es la relación entre Gosling y Rocky, un entrañable ser alienígena interpretado por el titiritero James Ortiz. La química entre ambos, mitad robot mitad buddy movie, es el corazón del film. Los directores hicieron pruebas de química reales antes de elegir al puppeteer — y valió la pena.
La guionista también sorprende: el guion es de Drew Goddard, el mismo que adaptó Misión Rescate a partir de otro libro de Andy Weir, el autor de la novela original.156 minutos que no se pueden dejar pasar
Con fotografía de Greig Fraser (el mismo de Dune) y música de Daniel Pemberton, la experiencia visual es de otro nivel. La actriz alemana Sandra Hüller —la gran revelación de Anatomía de una caída— aparece en los flashbacks como la supervisora que confía en Grace más que él mismo.
El rodaje fue una hazaña técnica: sin pantallas verdes, los sets se construyeron de forma vertical y horizontal para simular distintos tipos de gravedad. Más de 2.000 efectos visuales — a cargo de estudios como ILM, Framestore y Sony Imageworks — completan una experiencia que se disfruta mejor en la pantalla más grande disponible, idealmente en IMAX.
Y para los que siguen el detrás de escena: Lord y Miller revelaron que Meryl Streep prestó su voz para un cameo sorpresa, y que Gosling llegó a bailar con un trapeador en el set para encontrar al personaje. Ese nivel de detalle y humor es la marca registrada de esta dupla.
Ambiciosa, irregular en tramos, pero con varios momentos que van a quedar en la memoria: Proyecto Fin del Mundo es el evento cinematográfico del mes.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió liberar de manera temporal la compra de petróleo ruso que permanece “varado en el mar”, una medida excepcional que flexibiliza las restricciones energéticas impuestas desde el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania. La decisión se conoció en una jornada marcada por la escalada del precio internacional del crudo, que volvió a superar los US$100 por barril, y por el deterioro de la seguridad en Medio Oriente tras la creciente tensión con Irán.
La autorización fue confirmada por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien explicó que la medida permitirá que distintos países adquieran cargamentos de petróleo ruso que ya se encuentran en tránsito marítimo y que no podían comercializarse por las sanciones vigentes. El objetivo inmediato es ampliar el suministro disponible en el mercado global y contener el impacto inflacionario que genera la suba del combustible.
El movimiento introduce una señal política compleja. Washington mantiene las sanciones contra Moscú, pero abre una excepción puntual para evitar un shock energético. En un contexto de tensiones militares y presión inflacionaria en Estados Unidos, la decisión plantea una pregunta estratégica: hasta dónde puede flexibilizarse el régimen de sanciones sin alterar el equilibrio geopolítico construido desde el inicio del conflicto en Europa del Este.
Energía, sanciones y presión inflacionaria
La flexibilización anunciada por la administración Trump apunta a un segmento específico del mercado petrolero: cargamentos rusos que quedaron bloqueados en el mar por las restricciones comerciales que rigen desde el comienzo de la guerra entre Rusia y Ucrania.
Según explicó Bessent, la autorización es temporal y se limita a ese volumen ya existente de petróleo. El argumento central del Tesoro es que la operación no generará beneficios significativos para el gobierno ruso.
La explicación oficial se apoya en el diseño fiscal del sector energético ruso. De acuerdo con el funcionario, Moscú obtiene la mayor parte de sus ingresos petroleros a través de impuestos aplicados en el punto de extracción, no en la etapa de comercialización posterior. Por ese motivo, liberar la venta de cargamentos ya producidos tendría un impacto limitado sobre las finanzas del Kremlin.
El cálculo de Washington busca equilibrar dos objetivos. Por un lado, mantener el esquema de presión económica contra Rusia. Por otro, evitar que la escalada militar en Medio Oriente genere una crisis energética global.
El conflicto con Irán y el salto del precio del petróleo
La decisión de Trump se produce en un contexto de creciente tensión regional.
Irán advirtió recientemente que el precio del crudo podría alcanzar los US$200 por barril si continúa deteriorándose la seguridad en Medio Oriente. El aumento del riesgo geopolítico ya empezó a reflejarse en los mercados: el barril superó nuevamente la barrera de los US$100.
Para la administración estadounidense, el problema no es sólo externo. El encarecimiento del combustible impacta de manera directa en la inflación interna, un factor especialmente sensible en un año electoral.
Bessent defendió la decisión en redes sociales con un argumento centrado en la estabilidad energética global. Según sostuvo, el presidente está tomando medidas para “promover la estabilidad en los mercados energéticos mundiales” mientras enfrenta la “amenaza y la inestabilidad” que atribuye al régimen iraní.
El secretario del Tesoro también subrayó que la política energética de Trump elevó la producción de petróleo y gas de Estados Unidos a niveles récord, un factor que, según el funcionario, contribuyó a reducir los precios del combustible en el mercado interno.
Sin embargo, la volatilidad internacional volvió a presionar sobre el sistema energético global y obligó a Washington a intervenir.
Europa advierte que Rusia se beneficia del conflicto
La flexibilización estadounidense llega en medio de un diagnóstico diferente dentro de la Unión Europea.
Dos días antes del anuncio de Washington, el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, sostuvo que Rusia aparece como el principal beneficiario económico de la guerra en Medio Oriente.
Durante una reunión con embajadores europeos en Bruselas, Costa afirmó que el aumento del precio del petróleo provocado por la escalada militar fortalece la posición financiera de Moscú y amplía sus márgenes para sostener la guerra contra Ucrania.
La advertencia introduce una tensión diplomática. Mientras Europa observa con preocupación el efecto indirecto de la crisis energética sobre Rusia, Estados Unidos habilita de forma limitada el ingreso de petróleo ruso al mercado para contener los precios.
Escalada militar en la región
La crisis energética se desarrolla en paralelo a una intensificación de los episodios militares en Medio Oriente.
Turquía confirmó que un misil lanzado desde Irán fue interceptado por sistemas de defensa de la OTAN después de ingresar en su espacio aéreo. Se trata del tercer incidente de este tipo desde el inicio del conflicto regional.
Las sirenas de alerta sonaron durante cinco minutos cerca de la base militar de Incirlik, en la periferia de la ciudad de Adana. También se registraron alertas en la ciudad de Batman, ubicada a unos 500 kilómetros al este.
Ankara indicó que está consultando con el “país relevante” para esclarecer el episodio. Irán, por su parte, negó haber disparado misiles hacia territorio turco.
Accidente militar estadounidense en Irak
La tensión regional también quedó expuesta en otro episodio operativo.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó la pérdida de un avión militar de reabastecimiento en vuelo que se estrelló en el oeste de Irak durante operaciones aéreas en la región.
El incidente involucró a dos aeronaves. Una se precipitó a tierra mientras que la otra logró aterrizar sin inconvenientes.
El avión siniestrado es un KC-135 Stratotanker, utilizado por la Fuerza Aérea estadounidense para reabastecer combustible a otras aeronaves durante misiones prolongadas.
Según el comunicado oficial, el accidente ocurrió en “espacio aéreo amigo” y no fue producto de fuego enemigo ni de un ataque. Tras el hecho, el Pentágono desplegó equipos de búsqueda y rescate para localizar a la tripulación.
Las autoridades no confirmaron por el momento si hubo víctimas.
Un equilibrio energético bajo presión
La decisión de Trump de habilitar temporalmente la compra de petróleo ruso introduce un movimiento táctico en medio de una ecuación energética cada vez más inestable.
Por un lado, Washington intenta contener la escalada de precios que impacta en su economía interna. Por otro, debe administrar un sistema de sanciones diseñado para aislar a Moscú.
El mercado petrolero global funciona con márgenes cada vez más estrechos. La guerra en Ucrania, la tensión con Irán y los incidentes militares en Medio Oriente presionan sobre el mismo punto crítico: la seguridad del suministro energético.
En ese tablero, cada decisión política puede modificar el equilibrio.
La flexibilización anunciada por la Casa Blanca no cambia la estructura de las sanciones, pero sí muestra hasta qué punto la estabilidad del mercado energético se convirtió en una variable central de la política internacional.
Y en un escenario donde la seguridad regional sigue deteriorándose, el comportamiento del petróleo volverá a ser uno de los indicadores más sensibles del conflicto.
Irán seguirá bloqueando el estrecho de Ormuz para hacer presión al enemigo, según dijo el nuevo líder supremo de la República Islámica, Mojtaba Jamenei, en su primer mensaje público, en el que también prometió “vengar la sangre” de los iraníes muertos en los ataques de Estados Unidos e Israel.
El mensaje, el primero desde que el nuevo líder fuera elegido el pasado 8 de marzo para suceder a su padre, el ayatolá Alí Jamenei, fue leído por un presentador de la televisión iraní, y traducido por el servicio persa de la BBC.
El nuevo líder aseguró que “el bloqueo del estrecho de Ormuz debe seguir aplicándose sin duda alguna”.
Mojtaba Jamenei añadió que Irán ha estudaido “la apertura de otros frentes en los que el enemigo tiene poca experiencia y sería muy vulnerable”, y aseguró que estos se activarán “si persiste el estado de guerra y de acuerdo con nuestros intereses”.
También señaló que Irán tiene una política de “amistad” con los 15 países vecinos con los que comparte frontera terrestre o marítima, pero les aconseja que cierren las bases estadounidenses, que, según él, Irán seguirá atacando.
“A estas alturas deben haberse dado cuenta de que la pretensión de Estados Unidos de establecer la seguridad y la paz no era más que una mentira”, agregó el líder supremo.
Mojtaba Jamenei afirmó asimismo que Irán no dudará en “vengar la sangre de los iraníes” que han muerto en los bombradeos.
Esto es especialmente cierto, aseguró, en el caso de “la atrocidad cometida ” en Minab, donde un ataque estadounidense cerca de una escuela mató a 168 personas, entre ellas unos 110 niños.
Irán afirma que la escuela fue alcanzada por un misil estadounidense y, según un video verificado por la BBC, fue un misil Tomahawk de EE.UU. el que impactó contra una base militar adyacente a la escuela.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, declaró la semana pasada a Tom Bateman, de la BBC, que están investigando el caso.
Jamenei afirmó que Irán exigirá “una compensación al enemigo” y, si este se negara, “confiscaremos tantos de sus bienes como consideremos oportuno. Si eso también resulta imposible, destruiremos una cantidad equivalente de sus propiedades”, dijo en el mensaje.
En su mensaje, Jamenei agradeció también el papel del “Frente de Resistencia”, también conocido como Eje de Resistencia, las milicias y grupos armados de la región aliados de Teherán, y señaló que “la solidaridad entre los componentes de este frente acorta el camino hacia la liberación de la sedición sionista”.
El nuevo líder supremo también pidió a los iraníes que mantengan la unidad “en tiempos de dificultad” y ensalzó la figura de su padre, Alí Jamenei, el hombre que lideró Irán durante 37 años, y que murió en un ataque el pasado 28 de febrero, primer día de la guerra de Estados Unidos e Israel en Irán.
También fallecieron en ese bombardeo, según dijo el propio líder iraní, “mi amada y fiel esposa”, “mi desinteresada hermana”, el hijo pequeño de esta y el marido de otra hermana.
Mojtaba es el segundo hijo de Alí Jamenei y, aunque durante mucho tiempo se le ha considerado uno de los principales candidatos a sucederle, había mantenido un perfil bajo y se le había visto ejerciendo su influencia entre bastidores.
El hecho de que aún no haya aparecido en los medios de comunicación estatales ha dado lugar a numerosas especulaciones en las redes sociales, especialmente entre la diáspora iraní, sobre si el nuevo líder supremo de Irán ha resultado herido o incluso si sigue con vida.
Lo que sabemos hasta ahora es muy limitado.
El canal de noticias de la televisión estatal iraní se ha referido a él como un “veterano de la guerra del Ramadán”, sin proporcionar más confirmación sobre si ha resultado herido.
Según Reuters, el nuevo líder sufrió “heridas leves”, citando a un funcionario iraní anónimo.
Aún no lo se le ha visto en público, ni en vídeos o fotografías en los medios de comunicación estatales, a pesar de que ya han pasado casi cuatro días desde que se convirtiera en el tercer líder supremo de Irán el pasado 8 de marzo.
El líder supremo de Irán es elegido indirectamente por la Asamblea de Expertos, un órgano constitucional compuesto por 88 miembros responsables tanto de la elección como de la supervisión del líder supremo.
Una cosa que llamó la atención en el primer mensaje de Mojtaba Jamenei fue su afirmación de que se enteró de que se había convertido en el líder supremo de Irán a través del canal de televisión estatal del país, señaló la editora del Servicio Persa de la BBC Ghoncheh Habibiazad.
“Me enteré del resultado de la votación de la estimada Asamblea de Expertos al mismo tiempo que ustedes y a través de la televisión de la República Islámica”, dijo Jamenei en su mensaje, que fue leído en voz alta por un presentador.
(Reuters) – La inteligencia estadounidense indica que el liderazgo de Irán sigue prácticamente intacto y no corre riesgo de colapsar en un futuro próximo tras casi dos semanas de bombardeos incesantes por parte de Estados Unidos e Israel, según tres fuentes familiarizadas con el asunto.
Una “multitud” de informes de inteligencia proporcionan “un análisis coherente de que el régimen no está en peligro” de colapsar y “mantiene el control del pueblo iraní”, dijo una de las fuentes, a las que se les concedió el anonimato para discutir los hallazgos de la inteligencia estadounidense.
El informe más reciente se completó en los últimos días, según la fuente.
Ante la creciente presión política por el aumento de los precios del petróleo, el presidente Donald Trump ha insinuado que “pronto” pondrá fin a la mayor operación militar estadounidense desde 2003. Sin embargo, encontrar un final aceptable para la guerra podría resultar difícil si los líderes iraníes de línea dura se mantienen firmemente atrincherados.
Los informes de inteligencia subrayan la cohesión del liderazgo de Irán, formado por clérigos, a pesar del asesinato del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, el 28 de febrero, el primer día de los ataques estadounidenses e israelíes.
Funcionarios israelíes también han reconocido en conversaciones privadas que no hay certeza de que la guerra conduzca al colapso del Gobierno, según dijo un alto cargo israelí a Reuters.
Las fuentes subrayaron que la situación sobre el terreno es inestable y que la dinámica dentro de Irán podría cambiar.
La Oficina del Director de Inteligencia Nacional y la Agencia Central de Inteligencia se negaron a hacer comentarios.
La Casa Blanca no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.
Cambio de objetivos
Desde el inicio de la guerra, Estados Unidos e Israel han atacado una serie de objetivos iraníes, entre ellos defensas aéreas, instalaciones nucleares y miembros de la cúpula dirigente.
El Gobierno de Trump ha dado diversas razones para justificar la guerra. Al anunciar el inicio de la operación estadounidense, Trump instó a los iraníes a “tomar el control de su Gobierno”, pero desde entonces altos asesores han negado que el objetivo fuera derrocar a los líderes iraníes.
Además de Jamenei, los ataques han matado a decenas de altos cargos y a algunos de los comandantes de más alto rango del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, una fuerza paramilitar de élite que controla gran parte de la economía.
Aun así, los informes de inteligencia estadounidenses indican que la Guardia Revolucionaria y los líderes interinos que asumieron el poder tras la muerte de Jamenei mantienen el control del país.
La Asamblea de Expertos, un grupo de altos clérigos chiíes, nombró esta semana al hijo de Jamenei, Mojtabá, nuevo líder supremo.
Israel no tiene intención de permitir que ningún vestigio del antiguo Gobierno permanezca intacto, según una cuarta fuente familiarizada con el asunto.
No está claro cómo la actual campaña militar estadounidense-israelí derrocaría al Gobierno.
Probablemente requeriría una ofensiva terrestre que permitiera a la población iraní protestar de forma segura en las calles, según la fuente.
El Gobierno de Trump no ha descartado enviar tropas estadounidenses a Irán.
Reuters informó la semana pasada de que las milicias kurdas iraníes con base en la vecina Irak consultaron con Estados Unidos si atacar a las fuerzas de seguridad iraníes en la parte occidental del país y cómo hacerlo.
Tal incursión podría ejercer presión sobre los servicios de seguridad iraníes en esa zona, lo que permitiría a los iraníes levantarse contra el Gobierno.
Abdulah Mohtadi, líder del Partido Komala del Kurdistán iraní, que forma parte de una coalición de seis partidos kurdos iraníes, dijo en una entrevista el miércoles que los partidos están muy bien organizados dentro de Irán y que “decenas de miles de jóvenes están dispuestos a tomar las armas” contra el Gobierno si reciben el apoyo de Estados Unidos.
Mohtadi dijo que ha recibido informes del interior del Kurdistán iraní de que unidades de la Guardia Revolucionaria y otras fuerzas de seguridad han abandonado bases y cuarteles por temor a los ataques de EEUU e Israel.
“Hemos sido testigos de signos tangibles de debilidad en las zonas kurdas”, dijo.
Sin embargo, según dos fuentes familiarizadas con esas evaluaciones, los últimos informes de inteligencia estadounidenses han puesto en duda la capacidad de los grupos kurdos iraníes para mantener una lucha contra los servicios de seguridad iraníes.
La inteligencia indica que los grupos carecen de potencia de fuego y número, dijeron.
(Información de Erin Banco en Nueva York y Jonathan Landay en Washington; edición de Don Durfee y Matthew Lewis; edición en español de Jorge Ollero Castela)