El mercado argentino de motovehículos cerró 2025 con un fuerte repunte en los patentamientos y consolidó uno de los mejores desempeños de los últimos años. Impulsado por un sólido cierre en diciembre, el sector alcanzó un total de 650.325 motos 0km registradas, lo que representa un crecimiento interanual del 33,8% respecto de 2024, según informó la División Motovehículos de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA). El dato confirma la recuperación del segmento en un contexto económico aún desafiante y refuerza el rol de la moto como alternativa de movilidad y herramienta de trabajo.
En diciembre de 2025 se patentaron 60.078 motovehículos, un 20% más que en el mismo mes de 2024, cuando se habían registrado 50.060 unidades. En la comparación mensual, el incremento fue del 15% frente a noviembre, que había cerrado con 52.257 patentamientos.
Un cierre de año en alza y un mercado que consolida la recuperación
El desempeño de diciembre fue clave para consolidar el balance anual. Con las 60.078 unidades del último mes, el mercado superó ampliamente las 486.061 motos patentadas en todo 2024, cerrando el año con 650.325 unidades, de acuerdo con los datos oficiales de ACARA.
La evolución positiva se explica tanto por la mejora en la demanda como por una mayor disponibilidad de modelos y marcas en los concesionarios. En términos intermensuales, el salto del 15% refleja un cierre de año dinámico, habitual en el sector, pero que en esta oportunidad se dio sobre una base ya elevada de patentamientos.
Cambios en el ranking de marcas y fuerte competencia entre los modelos líderes
En cuanto a la participación por marcas, Honda mantuvo el liderazgo del mercado en diciembre con 11.608 unidades patentadas. En el segundo lugar se ubicó Motomel, que retomó esa posición con 7.864 unidades, desplazando a Gilera, que quedó tercera con 7.517.
El cuarto puesto fue para Corven, con 5.820 unidades, un avance significativo frente al mes anterior, mientras que Zanella cerró el top cinco con 5.443 patentamientos. Keller, con 5.264 unidades, quedó fuera de los primeros cinco lugares.
También se registraron novedades relevantes en el ranking de modelos. Tras haber quedado segunda en noviembre, la Honda Wave 110 volvió a liderar en diciembre con 5.801 unidades, seguida por la Gilera Smash, que registró 5.241 patentamientos. El tercer lugar fue para la Keller KN 110-8, con 4.420 unidades, seguida por la Motomel B110 (4.320) y la Corven Energy 110, que cerró el mes con 4.000 unidades.
Sin embargo, en el acumulado anual el liderazgo fue para Gilera Smash, que finalizó 2025 como la moto más patentada del país, con 58.402 unidades, superando a la Honda Wave 110, que alcanzó 56.283 patentamientos en todo el año. El dato refleja una competencia cada vez más ajustada en el segmento de motos de baja cilindrada, el más demandado del mercado.
Impacto sectorial y señales para 2026
El crecimiento del mercado de motos durante 2025 tiene implicancias directas para la industria, la red de concesionarios y las economías regionales vinculadas a la comercialización y el servicio posventa. El fuerte peso de los modelos de entrada de gama confirma el rol de la moto como bien de movilidad accesible y como herramienta clave para actividades laborales, especialmente en contextos de restricción del crédito y elevados costos del transporte.
Desde ACARA destacaron que el informe completo de diciembre y del acumulado anual incluye el desglose por marca, modelo y región geográfica, lo que permite observar un desempeño heterogéneo entre provincias, pero con una tendencia generalizada al alza.
Con un crecimiento cercano al 34% interanual, el cierre de 2025 deja una base alta para el próximo año y plantea el desafío de sostener el ritmo de patentamientos en un escenario económico que seguirá condicionado por variables macroeconómicas, costos y niveles de consumo.
En un escenario de alta volatilidad, los mercados terminaron cerrando en positivo en la primera jornada bursátil del año. En tanto, el riesgo país retrocedió a 557 puntos básicos, luego de que en la última rueda de 2025 el índice económico hubiera finalizado en torno a los 570 puntos básicos.
Los ADRs anotaron mayoría de subas, con avances de hasta 1% de la mano de Edenor, seguida por IRSA (+0,9%) e YPF (+0,8%).
Como contrapartida, Grupo Supervielle, Banco Macro y Cresud caen 2,1%, 1,3% y 1,2%, respectivamente.
A nivel local, el S&P Merval trepó 2,4%, hasta 3.126.292,19 puntos en pesos, mientras su contraparte en dólares avanza 0,8% a 2.022,65 puntos, ante el salto en la cotización del dólar contado con liquidación (CCL).
Las acciones locales anotaron mayoría de subas, lideradas por Ternium (+4,2%) y Central Puerto (+3,7%).
Por su parte, cotizaron en baja Transener, 2,6%, y Transportadora de Gas del Norte, 2,2%.
Para el Head of Research de Criteria, Gustavo Araujo, la introducción de la nueva banda cambiaria “modifica el régimen operativo, pero no necesariamente la dinámica de fondo” del mercado.
“Mientras la política fiscal y monetaria se mantenga consistente, la banda funciona como un ancla de expectativas más que como un objetivo a testear permanentemente”, explicó a la Agencia Noticias Argentinas.
Dijo que, e ese escenario, “el tipo de cambio debería moverse mayormente dentro del corredor definido, con episodios de tensión puntuales más asociados a la coyuntura política o financiera que a desequilibrios macro persistentes”.
“El riesgo principal no es tanto una ruptura de la banda, sino que el mercado perciba inconsistencias entre éstas y la posibilidad de acumulación de reservas”, detalló.
Por su parte, los títulos soberanos anotaron mayoría de bajas en la plaza local por hasta el 1,5% de la mano del Global 2038; seguido por el Bonar 2030, que cae 1,1%.
En el otro extremo, el bono Global 2046 sube 0,6%.
Por otro lado, este viernes también fue el primer día hábil tras el fin del período de inmovilización de las cuentas CERA -Cuenta Especial de Regularización de Activos- creadas en el blanqueo de 2024, que dejan liberados unos u$s20.600 millones.
Estos fondos también podrían tensionar el tipo de cambio en el corto plazo, según fuentes del mercado financiero.
El Banco Central no compró divisas en el arranque del año
Había anticipado que lo haría a partir de la puesta en vigencias de las nuevas bandas cambiarias. l Banco Central no compró hoy divisas en la primera jornada cambiaria del año, a pesar de que había anunciado que lo haría.
En un escenario de suba del dólar a partir de la vigencia de las nuevas bandas cambiarias, el Central optó por no comprar. Las reservas brutas internacionales subieron USD 1.934 millones, hasta los USD 43.099 millones, pero por movimientos habituales de inicios de mes en el sistema financiero.
En este marco, el dólar oficial minorista cotizó a $1.445 para la compra y a $1.495 para la venta en el Banco Nación (BNA). En tanto, en el promedio de entidades financieras que reporta el Banco Central (BCRA), la divisa lo hizo a $1.488,77 para la venta.
En el debut de las nuevas bandas cambiarias, el dólar arrancó el año con alzas en todas sus variantes.
La flotación cambiaria pasó a actualizarse según la inflación de noviembre, que fue del 2,5%, en forma gradual a lo largo de enero.
En lugar de actualizarse al 1% mensual como hasta ahora, el techo y el piso de flotación pasarán a moverse al ritmo de la última inflación dada a conocer por el Indec.
A lo largo de enero, así, la banda superior subirá progresivamente un 2,5% por ser ese el IPC de noviembre.
En febrero, el índice de referencia será el de diciembre, y así sucesivamente.
Este viernes el techo de la banda pasó desde $1.526,1 del martes pasado al actual $1.529. El último día de enero la banda llegará a $1.564.
El mercado mayorista, que es el que se toma como referencia para observar la distancia con el tope de la banda, reaccionó con un incremento del 1,7%, que lo llevó a los $ 1.475.
El 2025 había terminado con un precio en ese segmento de $1.457. Así se ubica 56 pesos abajo del techo de la banda del día.
Para el ahorrista, en el Banco Nación hubo un aumento de 15 pesos que lo llevó a cerrar en $ 1.495.
Así se acerca a los $ 1.500 que había tocado pro última vez en la primera semana de noviembre de 2025.
También registraron avances en torno al 1% los dólares financieros: el MEP orillaba los $ 1.504 mientras que el contado con liquidación operaba cerca de los $ 1.539.
Con este nuevo esquema para el dólar, el Banco Central espera sumar más divisas que le permitan reforzar las reservas.
En una semana, el gobierno debe cumplir con el pago de vencimientos de deuda por US$ 4.200 millones.
El equipo económico todavía debería reunir la mitad de esos fondos, para lo cual podría acudir a un REPO con bancos internacionales.
El presidente de Paraguay, Santiago Peña, promulgó el Presupuesto General de la Nación (PGN) para el ejercicio fiscal 2026, una ley clave que define el rumbo económico y social del país para el próximo año. El plan de gastos e ingresos asciende a 149,6 billones de guaraníes, equivalentes a unos 19.000 millones de dólares, y representa un incremento del 12,3% respecto al presupuesto 2025, con un fuerte énfasis en inversión social, salud, educación y seguridad, pero manteniendo el déficit fiscal dentro del tope del 1,5% del Producto Interno Bruto (PIB).
La norma, sancionada previamente por el Congreso y promulgada en el último día de 2025, marca el inicio del proceso de reglamentación y ejecución presupuestaria para 2026. Desde el Poder Ejecutivo destacaron que se trata de un presupuesto consensuado con el Poder Legislativo y alineado con el objetivo de priorizar a los sectores más vulnerables sin desordenar las cuentas públicas.
Un presupuesto expansivo con fuerte eje en políticas sociales
El Presupuesto 2026 destina partidas significativas a programas sociales emblemáticos. Entre ellos se destaca el programa de alimentación escolar “Hambre Cero”, que contará con 370 millones de dólares, con el objetivo de alcanzar a un millón de estudiantes en todo el país. A esto se suma una asignación de 412 millones de dólares para el programa de adultos mayores, que permitirá incorporar 30.000 nuevos beneficiarios al sistema.
El esquema de gastos también refuerza áreas sensibles como Seguridad, Defensa, Salud y Educación, consolidando un perfil de presupuesto orientado a la inversión social y a la provisión de servicios públicos esenciales. En el área sanitaria, las modificaciones introducidas por el Congreso incluyeron un aumento cercano a 47.000 millones de guaraníes, destinados a obras e inversiones específicas como la ampliación del Hospital de Caaguazú (20.000 millones), la adquisición de mamógrafos (10.000 millones), equipamiento para el futuro hospital de Curuguaty y la reposición de recursos para el Centro de Tratamiento de Adicciones.
Cambios legislativos y reasignaciones estratégicas
Durante el debate parlamentario, ambas cámaras introdujeron ajustes relevantes al proyecto original del Ejecutivo. Uno de los cambios más significativos fue la reasignación de fondos originalmente previstos para el Ministerio de Obras Públicas, que se redireccionaron para fortalecer el presupuesto de la Universidad Nacional de Asunción (UNA) y del Ministerio de Urbanismo, Vivienda y Hábitat, con el objetivo de dinamizar la construcción de viviendas sociales en 2026.
También se incrementó el presupuesto del Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) en 10.000 millones de guaraníes, y el del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) en 17.000 millones de guaraníes, destinados en gran parte al proyecto “Letrina Cero”, que prevé la construcción de baños adecuados en 347 escuelas, con una asignación específica de 15.000 millones, mientras que el resto se orientará a tareas de supervisión regional.
En términos globales, el PGN aprobado asciende a 149,1 billones de guaraníes (unos 18.928 millones de dólares), una cifra muy cercana a la propuesta original del Ejecutivo y consistente con la estrategia fiscal del Gobierno.
Orden fiscal y señal política al mercado
Uno de los aspectos más destacados del Presupuesto 2026 es el cumplimiento del tope de déficit fiscal del 1,5% del PIB, un límite que no se respetaba desde 2018. Al conocerse la sanción legislativa, el presidente Peña celebró este punto y subrayó su relevancia institucional y económica: “Esto marca un hito: es la primera vez desde 2018 que se aprueba un presupuesto dentro de este límite, lo que demuestra nuestro compromiso absoluto con el orden administrativo”.
Desde una mirada macroeconómica, el PGN 2026 busca combinar expansión del gasto social con disciplina fiscal, un equilibrio que será observado de cerca tanto por los actores políticos internos como por analistas económicos y organismos internacionales. La ejecución efectiva del presupuesto y el cumplimiento de las metas fiscales serán determinantes para sostener la credibilidad del programa económico del Gobierno en un año clave para la gestión.
Escribe Mario Osava / Inter Press Service – “El trabajo de recoger semillas me salvó de la depresión”, que le produjo el suicidio de su hija a los 29 años, confesó Maria do Desterro Soares, de 64 años, quien vive en la comunidad rural y pobre de Jatobá, en el noreste de Brasil.
Atrajo para la actividad a su hermana menor, Maria de Jesus Soares, de 45 años, que perdió el marido en un accidente de automóvil y también lucha para no caer en la depresión. Las dos caminan juntas cerca de dos horas, para arribar a los bosques donde abundan las semillas.
Ganan poco, cerca de 1000 reales (185 dólares) en un “año bueno”, pero “es mi trabajo, mi placer, es lo que quiero y me gusta hacerlo”, sostuvo María do Desterro, que también hace helados y medicamentos para gripe y otras enfermedades con jugos, tés, cáscaras y miel de extracción local.
Ella es una de las 121 personas capacitadas por la Asociación Caatinga (AC) hasta 2023 para la recolección y manejo de semillas de plantas nativas de ese bioma exclusivo de Brasil, como forma de generar ingresos y restaurar los bosques.
“La reserva es un gran depósito de agua. Hicimos una investigación sobre el escurrimiento evitado, es decir el agua que esa área de 6285 hectáreas puede contener, y la cantidad es sorprendente. Son 4780 millones de litros al año”: Gilson Miranda.
La asociación, fundada en 1998 para proteger la caatinga, el bioma característico de la región semiárida en el noreste del país, gestiona la Reserva Natural Serra das Almas (RNSA) y disemina las tecnologías sociales de convivencia con la ecorregión del Semiárido en las comunidades aledañas.
La caatinga ocupa 10 % del extenso territorio brasileño y en ella viven 27 millones de personas. Su vegetación es en general baja, de ramas y troncos retorcidos, que parece muerta en la estación seca y se vuelve verde pocos días después de una lluvia. Pero cuenta también con grandes árboles que alcanzan decenas de metros de altura.
Maria do Desterro Soares y su hermana menor, Maria de Jesus Soares, extraen las semillas del coco de buriti, una palmera también conocida como moriche, presente en varias partes de Brasil, incluido su bioma exclusivo de la caatinga. Las dos comenzaron a cosechar semillas para alejar la depresión y ahora lo hacen por placer y para contribuir al ambiente. Imagen: Mario Osava / IPS
Convivencia, no combate a la naturaleza
Convivir, en lugar de combatir las sequías, es un principio orientador de las acciones que están mejorando la vida en la región más pobre de Brasil, el Nordeste, en una lección climática para el país y el mundo.
La consigna, puesta en marcha por las organizaciones de la sociedad civil, impulsó varias tecnologías sociales como solución para la escasez de agua. La más conocida es la cisterna de acopio del agua de lluvia para uso doméstico, cuya construcción desde 2003 superó 1,2 millones de unidades.
La cisterna, la bioagua (un equipo que limpia el agua de uso doméstico para su reúso en las siembras), la fosa séptica verde (tanque de hormigón con tierra, filtros y un pie de banano), el horno solar y el fogón ecoeficiente son los cinco equipos en diseminación.
El sitio web de la AC informa que se implantaron 1481 de esas “tecnologías”.
La AC cuenta con la RNSA para la educación ambiental y fuente de ingresos con el turismo ecológico. En sus alrededores, actúa en 40 comunidades donde viven cerca de 4000 familias, implantando las tecnologías sociales y buscando apoyo a la conservación de la reserva y toda la caatinga.
Con sede en Fortaleza, capital del nordestino estado de Ceará, y Crateús, en el oeste de ese mismo estado y cerca de la RNSA, la asociación se distingue de otras organizaciones no gubernamentales al disponer de esa unidad de conservación de 6285 hectáreas de bosques tupidos y cuatro nacientes de riachuelos.
La fosa séptica verde, también llamada cantero bioséptico, trata el agua servida de los sanitarios con microorganismos que procesan los excrementos, dejando el agua lista para regar los cultivos en la región semiárida del Nordeste de Brasil. Imagen: Mario Osava / IPS
La caatinga mitiga el cambio climático
“La reserva es un laboratorio a cielo abierto, donde tienen lugar varias investigaciones sobre la fauna, la flora, el carbono, el agua, para que tengamos conocimiento de la importancia de esa área, y también de toda la caatinga”, definió Gilson Miranda, biólogo y gestor del RNSA por la Asociación Caatinga.
De 2015 a 2022, la caatinga removió casi mitad del carbono removido de la atmosfera en todo el Brasil, realzó, basado en un estudio de la Universidad Estatal de São Paulo que apuntó la participación de cerca de 40 % en la captura de gases invernadero.
Es que el rápido reverdecer de la vegetación, indicador de la intensa actividad fotosintética, cuando llueve, hace de la caatinga un importante sumidero de gases invernadero, distinto de la Amazonia, un inmenso reservorio de carbono.
“Por eso preservar y conservar la caatinga es estratégico en un escenario de adaptación climática”, sostuvo Miranda en diálogo con IPS.
Ese bioma, exclusivo de Brasil, ocupa un área de 844 453 kilómetros cuadrados.
El agua es otra riqueza de la Serra das Almas, convertida en una Reserva Particular del Patrimonio Natural (RPPN) en el año 2000.
“La reserva es un gran depósito de agua. Hicimos una investigación sobre el escurrimiento evitado, es decir el agua que esa área de 6285 hectáreas puede contener, y la cantidad es sorprendente. Son 4780 millones de litros al año”, destacó Miranda.
Alrededor de las nacientes hay árboles muy altas y verdes que discrepan de la visión usual del bioma. La gameleira (Ficus gomelleira), uno de esos árboles, alcanza hasta 40 o 50 metros, según Jair Martins, el guía de los turistas en las caminatas por los seis senderos de la Sierra das Almas
Esa agua, retenida en el suelo por los bosques, en realidad escurre lentamente. Las cuatro nacientes preservadas en la reserva no secan, pero no logran perennizar los riachuelos que alimentan el rio Poti, cuyo cauce pasa a este y al norte de la Serra das Almas.
Tampoco esa humedad es suficiente para mantener verde la vegetación de la caatinga, tupida en el local, pero muy seco en diciembre, con el verde de algunos arbustos o árboles más resistentes al estrés hídrico.
Maria Clemente da Silva solo pudo cultivar su huerto cuando tuvo acceso al bioagua, porque el suministro de agua de la red pública se limita a tres horas diarias en Jatobá, una comunidad pobre ubicada en la caatinga brasileña. Imagen: Mario Osava / IPS
La sequía atenuada
En los alrededores de la RNSA, la sequía se siente aún más.
Maria Clemente da Silva, de 59 años, cuenta con el bioagua para completar el agua con que irriga su pequeño huerto. La red pública solo suministra agua durante dos a tres horas por día, insuficiente para el cultivo de hortalizas, como lechuga y cebolletas, o frutales como papaya, banano, acerola, naranja y cajú, también llamado anacardo o merey.
A unos cien metros detrás de su casa, un bosque de árboles altos y muy verdes revelan que, con agua, la vegetación de la caatinga gana exuberancia. Es la humedad que quedó en un bajón de un río que prácticamente secó a causa de la deforestación y los incendios provocados para “limpiar” la tierra, explicó Elisabete de Souza Soares.
El agua es la carencia más sentida, según Souza y las otras mujeres que hablaron a IPS y a un grupo de estudiantes de periodismo que visitaron la comunidad Jatobá, en el municipio de Buriti dos Montes, del estado de Piauí, vecino a Ceará, donde las acciones socioambientales de la AC benefician la población y la protección de la RNSA.
Todas obtuvieron las cisternas, el pequeño fogón ecológico de tres quemadores y otras “tecnologías” que rebajaron las dificultades en sus vidas. “Antes de la cisterna, buscábamos agua de un chafariz (fuente con caños) a un kilómetro de distancia, en latas sobre la cabeza”, recordó Souza.
Cuando estaba embarazada de su hija Maria, hace 11 años, ella pensó en mudarse de la comunidad donde siempre vivió en busca de agua. “Ahora no salgo de acá, donde nací”, asegura.
La vegetación seca en diciembre, cuando se produce el climax del estiaje anual, presenta algunos arbustos o árboles resistentes que mantienen manchas verdes en los bosques de la caatinga, en la región del Nordeste de Brasil. Imagen: Mario Osava / IPS
La Asociación Caatinga adoptó el modelo integral de conservación con amplia participación de la población local, incluso en los beneficios económicos del trabajo dentro de la RNSA, como guiar ecoturistas y otros servicios.
El enfoque de la AC es siempre socioambiental, un componente principal en la protección de la reserva y la caatinga en general, sostuvo Miranda.
Dentro de la reserva hay un modesto hotel para alojar hasta 36 personas. El turismo local tiende a expandirse por el fomento de los gobiernos de los estados de Ceará y Piauí, que comparten la Reserva Natural Serra das Almas.
El cercano rio Poti discurre entre un cañón de 140 kilómetros de largo y se ha transformado en una gran atracción turística.
La reserva es un legado de la familia estadounidense Johnson, dueña de la empresa SC Johnson, que por tener la cera vegetal entre los insumos de sus productos para la limpieza y conservación de muebles, importaba la cera de carnaúba, una palmera abundante en Ceará y Piauí, además de otro estado del Nordeste, Rio Grande do Norte.
En 1998 el líder de la cuarta generación de la familia, Samuel Johnson, repitió una expedición a Ceará que el padre había hecho en 1935 y decidió constituir un Fondo para la Conservación de la Caatinga, con parte de su fortuna. Esa decisión dio pie a la RNSA y la Asociación Caatinga, compuesta por especialistas ambientales en el bioma.