El Banco Central de la República Argentina (BCRA) compró este jueves US$62 millones y marcó un nuevo récord en la acumulación de reservas.
Es el cuarto día consecutivo en el que la entidad que preside Santiago Bausili se hace de los dólares para aumentar el nivel de las reservas internacionales.
En concreto, sumó un total de US$175 millones, que se repartieron en US$21 millones (lunes), US$83 millones (martes), US$9 millones (miércoles) y los US$62 millones de este jueves.
De esta manera, las reservas cerraron en US$44.781 millones, el nivel más alto desde septiembre de 2021 y el mayor nivel registrado bajo la gestión de Javier Milei.
Desde que el BCRA anunció la “fase 4” del programa monetario tiene permitido adquirir un 5% del volumen diario total operado en el mercado de cambios. En lo que va del año, el viernes 2 de enero fue el único día que cerró su balance sin obtener reservas.
“El monto de ejecución diaria del programa de acumulación de reservas estará alineado con una participación del 5% del volumen diario del mercado de cambios. El BCRA podrá concretar compras en bloque que de otra manera podrían afectar el buen funcionamiento y la estabilidad del mercado”, fue lo que había anunciado Bausili junto a Federico Furiase, director del Banco Central.
El anuncio de la nueva fase del programa monetario también se enmarcó en la actualización del esquema de flotación del dólar. A partir del 2026, tanto el piso como el techo cambiario se actualizan en base al último dato de inflación que difunde el INDEC.
REPO
En paralelo, esta semana se conoció el préstamo que acordó el Gobierno junto con seis bancos internacionales por un total de US$3.000 millones.
El Gobierno cerró un préstamo por US$ 3.000 millones para pagar el vencimiento
Ese REPO (Repurchase Agreement) ocurrió en la víspera del pago de vencimientos por US$4.200 millones que tendrá lugar este viernes 9 de enero.
Se trata de los bonos emitidos en agosto del 2020 bajo el gobierno de Alberto Fernández, como resultado de la reestructuración de la deuda que hizo Martín Guzmán al frente del Palacio de Hacienda.
El gobierno de los Ayatollas asiste en Irán a la multiplicación de un descontento que ya se expresa en 250 ciudades distintas con el saldo de 36 muertos y más de 2.000 detenidos: las fuerzas de seguridad han usado hasta ahora munición real y también gas lacrimógeno.
El gobierno reconoce el derecho a protestar pacíficamente, pero critica las injerencias extranjeras en clara alusión al premier israelí Benjamín Netanyahu quien fogonea el descontento.
Los asistentes a las marchas se atreven a gritar “muerte a Jamenei”, el líder religioso y político supremo iraní.
Han llegado quemar y romper imágenes de los principales dirigentes de la revolución islámica.
Una de las fotos más impactantes se generó el jueves 8 de enero: una mujer sin velo prende un cigarrillo tras incendiar una foto del Ayatolla Jamenei.
Crisis económica, social y religiosa en Irán
La caída del nivel adquisitivo de millones de ciudadanos iraníes por caídas históricas del valor de la moneda nacional (cada dólar cuesta 1,5 millones de riales) fue el origen de las protestas.
El país ya tiene un 42% anual de inflación.
Las quejas masivas se producen en pleno aumento de las sanciones de Estados Unidos debido al programa nuclear de enriquecimiento de uranio que llevan adelante las autoridades islamistas. Todo estalló a finales de diciembre de 2025: se han cumplido casi 2 semanas completas de demostraciones en las calles.
Un total de 27 de las 31 provincias de la nación persa están atravesadas por el descontento público.
Irán ha sido acusado por Estados Unidos e Israel de supuesta financiación de grupos terroristas como Hamás en Gaza, Hezbolá en Líbano y los hutíes en Yemen.
El asalto a la Plaza de los 3 Poderes, de Brasilia DF, ocurrió el 08/01/2023, cuando partidarios del expresidente Jair Bolsonaro —denominados por la prensa y autoridades como “terroristas”, irrumpieron en la sede del Congreso, como protesta por la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones generales de 2022. Veneziano Vital do Rêgo, presidente en funciones del Senado Federal, confirmó que los manifestantes irrumpieron en el Salón Verde de la Cámara de Diputados e intentaron invadir el Palacio de Planalto, sede presidencial.
En un acto conmemorativo de aquel 08/01/2023, Lula vetó en su totalidad el texto que apuntaba a liberar a los golpistas y al ex presidente Jair Bolsonaro.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva fundamentó su decisión en “la defensa de la democracia” ya que la legislación apuntaba a reducir drásticamente las penas del expresidente Jair Bolsonaro y otros condenados por actos relacionados con el intento de golpe de Estado, incluidos los episodios vandálicos ocurridos aquel dia.
Sin embargo, la decisión del Presidente puede ser revisada en el Congreso. Los legisladores pueden confirmar o revocar el veto presidencial. Para revocarlo se necesitan 257 votos de la Cámara de Diputados y 41 del Senado.
El veto se firmó durante una ceremonia en el Palácio do Planalto, y los presentes celebraron la decisión del cofundador del Partido de los Trabajadores.
En 2025, la Cámara de Diputados y el Senado aprobaron un proyecto de ley que reduciría las penas aplicadas al expresidente Jair Bolsonaro, condenado a más de 27 años de prisión por intento de golpe de Estado, quien cumple condena en la sede de la Policía Federal en Brasilia. Además de él, otras 5 personas se encuentran en la misma situación.
Walter Braga Netto, ex ministro;
Anderson Torres, exministro;
Almir Garnier, ex comandante de la Marina;
Paulo Sérgio Nogueira, ex Ministro de Defensa.
Augusto Heleno, bajo arresto domiciliario.
Mauro Cid, exasesor de Bolsonaro, está en libertad condicional.
El excongresista Alexandre Ramagem (PL) se encuentra en USA y se le considera prófugo.
La decisión de Lula no sorprendió a los parlamentarios. Desde la presentación del proyecto de ley, el presidente había indicado públicamente que vetaría la propuesta, considerando que podría debilitar la rendición de cuentas por los intentos de golpe de Estado.
¿Qué dice el texto vetado?
El Congreso aprobó un mecanismo que
agiliza la progresión de los regímenes de sentencia (cuando un convicto pasa de un régimen más severo a uno más indulgente) para quienes cumplen sentencias por delitos contra el Estado Democrático de Derecho;
reduce hasta 2/3 de la pena impuesta a los vándalos comunes de los atentados del 08/01/2023;
el delito de ‘intento de golpe de Estado’ (que establece penas más severas) absorbería el delito de intento de abolición del Estado, en caso de condenas simultáneas.
El texto aprobado también beneficia con el derecho a progresar al régimen semiabierto tras cumplir el 16% de su condena en el régimen cerrado.
La legislación actual estipula que estos delincuentes deben cumplir solo 25% de su condena para poder optar a la libertad condicional.
Si el veto fuese revocado, la propuesta se convierte en ley luego de su promulgación, lo que puede hacer el Presidente de la República o el presidente del Senado.
Si se revocara el veto, la acción podría ser impugnada por los partidos políticos, las asociaciones profesionales, la Procuraduría General de la República y el propio Gobierno.
Si el asunto llegara a la Corte Suprema, corresponderá a los magistrados decidir si la norma se ajusta a la Constitución. De no ser así, la ley queda anulada.
En una chacra de Puerto Leoni, Nancy Borges, sostiene junto a su familia, una experiencia poco común en Misiones: el cultivo de tomates “reliquia”, variedades antiguas de polinización abierta que se multiplican todos los años a partir de semillas conservadas por la propia productora.
Los frutos se distinguen por formas, colores y sabores intensos, y recuperan un modo de producir donde la semilla no es un insumo descartable sino un patrimonio vivo.
Los tomates “reliquia” son variedades antiguas, a diferencia de las semillas comerciales estandarizadas, conservan la diversidad genética, tienen distintas formas y colores, y suelen destacarse por sus sabores más intensos. Guardar y reproducir semillas propias permite que el cultivo se adapte al suelo y al clima local, fortaleciendo la autonomía productiva. “Creo que en Misiones no hay nadie que produzca este tipo de tomates que son los más antiguos. Actualmente trabajamos con 23 variedades, priorizando la diversidad y selección temporada tras temporada”, señaló la productora, mientras mostraba su plantación.
A diferencia del modelo industrial que tiende a uniformar los productos, los tomates “reliquia” conservan variación genética, y permiten reproducir semillas en la chacra. En ese proceso, Nancy dio el paso clave de dejar atrás la dependencia de semillas externas.
“Los colores y formas son muy llamativos, éstas ya no son semillas de intercambio sino que son propias, porque durante el año pasado estuvimos cultivando”, explicó.
La práctica de producir esos tomates requiere observación constante: elegir frutos, conservar semillas, planificar siembras y volver a reproducir. Además, en cada ciclo las plantas se adaptan al suelo y al clima local, fortaleciendo la estabilidad del cultivo.
Soberanía alimentaria que nace desde la tierra
“La experiencia en Puerto Leoni también se fortalece con acompañamiento técnico, productivo y la presencia territorial del Instituto de Macroeconomía Circular (IMaC), que incluye provisión de insumos y articulación para que las semillas puedan replicarse y circular. Por eso sumamos la entrega de media sombra y apoyo para mejorar las condiciones de cultivo y proteger la producción”, señaló el dirigente Martín Sereno.
Sobre el trabajo territorial expresó que “acompañar es estar, no es un discurso. Al trabajo de Nancy le aportamos insumos, y articulamos para que haya réplica e intercambio de semillas. También acercamos maíz caiano blanco y colorado producido en San Pedro, convencidos que cuidar y multiplicar las semillas es cuidar el futuro”, destacó Sereno.
Agregó que además de insumos y acompañamiento, se impulsa a replicar e intercambiar semillas como herramientas concretas para preservar las variedades y sostener la autonomía productiva.
En un contexto, donde pocas empresas concentran el control de semillas comerciales, estas prácticas vuelven estratégico el acto de conservar, reproducir e intercambiar. “Los tomates `reliquia´ no sólo aportan sabor y calidad, también expresan una decisión productiva y cultural ligada a la soberanía alimentaria, al cuidado de la biodiversidad y a la defensa de los saberes campesinos”, señaló el dirigente.
Con su trabajo, Nancy Borges muestra que el futuro de la producción no depende únicamente de grandes escalas, sino también de experiencias que combinan esfuerzo cotidiano, conocimiento, apoyo concreto e intercambio.
“Guardar semillas es pensar no sólo en el presente sino en lo que se viene”, resumió la productora, mientras mostraba sus plantas que crecen distintas y hablan de identidad, territorio y alimento con raíces. “Estos no son tomates pensados para rendir más en una góndola, tienen historia, sabor e identidad, cada semilla guardada es la decisión de no depender, no resignar diversidad, ni perder saberes. Acompañar estas experiencias es fortalecer la producción local, cuidar la biodiversidad y construir soberanía alimentaria desde abajo, con las manos en la tierra y en comunidad”, remarcó Sereno.
La actividad de la construcción volvió a mostrar un retroceso significativo en noviembre de 2025. Según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) registró una caída del 4,7% interanual y un descenso del 4,1% respecto de octubre, marcando el segundo mes negativo del año y revirtiendo parcialmente el impulso que había sostenido el sector durante gran parte de 2025. El dato confirma que, pese al crecimiento acumulado, el sector enfrenta un escenario de mayor fragilidad hacia el cierre del año, con impacto directo sobre la inversión, el empleo y la cadena de insumos vinculada a la obra pública y privada.
Un retroceso mensual que quiebra la tendencia del año
De acuerdo con el informe técnico del INDEC, publicado el 8 de enero de 2026, el desempeño de noviembre se suma a la caída observada en enero (-1,4%), configurando un patrón de interrupción en la recuperación que la construcción había exhibido durante el resto del año. En términos interanuales, el ISAC mostró una baja del 4,7% frente a noviembre de 2024, mientras que la serie desestacionalizada evidenció una contracción mensual del 4,1%, y la serie tendencia-ciclo registró una variación negativa del 0,1%.
No obstante, el acumulado de los once primeros meses de 2025 todavía refleja un crecimiento del 6,6% respecto de igual período del año anterior, explicado por el buen desempeño registrado entre febrero y octubre. Ese contraste revela una dinámica heterogénea: mientras el promedio anual se sostiene en terreno positivo, los últimos datos mensuales anticipan una desaceleración más marcada del nivel de actividad.
Insumos en baja y señales mixtas dentro del sector
El deterioro de noviembre también se reflejó en el consumo aparente de insumos para la construcción. En la comparación interanual, ocho de los trece insumos relevados por el INDEC mostraron caídas, entre ellos algunos de fuerte peso en la actividad.
Las mayores bajas se observaron en ladrillos huecos (-19,3%), yeso (-17,8%), pisos y revestimientos cerámicos (-15,0%), placas de yeso (-9,0%), cales (-8,6%), pinturas para construcción (-7,4%), mosaicos graníticos y calcáreos (-5,7%) y cemento portland (-4,7%).
En contraste, cinco insumos registraron subas interanuales, lo que muestra una dinámica desigual dentro del sector: artículos sanitarios de cerámica (+33,2%), hormigón elaborado (+19,7%), asfalto (+17,6%), hierro redondo y aceros para la construcción (+5,9%) y el rubro resto de insumos (+1,6%), que incluye grifería, tubos de acero sin costura y vidrio plano.
El comportamiento dispar de los insumos sugiere que algunos segmentos vinculados a obras de mayor escala o a infraestructura específica mantuvieron cierto nivel de actividad, mientras que los materiales más asociados a la construcción tradicional y a la obra privada reflejaron un freno más pronunciado.
Impacto institucional, empleo y expectativas hacia 2026
El informe del INDEC también aporta datos complementarios relevantes para el análisis económico e institucional del sector. En materia laboral, los puestos de trabajo registrados en la construcción privada mostraron en octubre de 2025 —último dato disponible— una suba interanual del 3,5%, aunque el acumulado enero-octubre todavía exhibió una leve baja del 0,4%, lo que indica un mercado de trabajo que permanece sensible a los cambios en el nivel de actividad.
En paralelo, la superficie autorizada por permisos de edificación en una muestra de 246 municipios alcanzó en octubre los 1.601.008 metros cuadrados, con un aumento interanual del 4,1% y una suba acumulada del 5,4% en los primeros diez meses del año. Estos indicadores muestran que, aunque los proyectos aprobados aún sostienen cierto dinamismo, la ejecución efectiva enfrenta mayores restricciones.
Las expectativas empresarias relevadas por la encuesta cualitativa del INDEC refuerzan el clima de cautela. Para el período diciembre 2025–febrero 2026, el 68,5% de las empresas de obras privadas y el 54,1% de las dedicadas a obra pública anticipan que el nivel de actividad no variará, mientras que una proporción significativa prevé una caída. Entre los principales factores negativos se destacan la caída de la actividad económica, los altos costos de la construcción y los atrasos en la cadena de pagos.
En este contexto, la nueva caída del ISAC en noviembre se interpreta como una señal de alerta para un sector clave de la economía, tanto por su capacidad de arrastre sobre la industria de insumos como por su impacto en el empleo y la inversión. El desempeño de los próximos meses será determinante para evaluar si el retroceso de fin de año constituye un ajuste transitorio o el inicio de una fase de mayor enfriamiento en la actividad de la construcción.