Macron venció a Le Pen en ballotage y con 39 años es el nuevo Presidente de Francia
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El candidato centrista Emmanuel Macron fue elegido hoy como el nuevo presidente de Francia tras quedarse con la segunda vuelta electoral frente a la postulante de extrema derecha Marine Le Pen.
La candidata del Frente Nacional reconoció la derrota ante sus seguidores y se erigió como líder de la oposición del país.
“Los franceses han elegido un nuevo presidente y han optado por la continuidad”, dijo Le Pen a sus seguidores en las afueras de París. “Le deseo éxito en la cara de grandes desafíos”, afirmó.
Las proyecciones iniciales otorgan a Macron el 65% de los votos en la segunda vuelta de las elecciones, en comparación con el 35% de Le Pen.
“Hemos sido designados como la principal fuerza de oposición en esta segunda ronda, que muestra una recomposición de la vida política”, dijo.
De este modo, Macron, un independiente y exministro de Economía, se convierte así en el jefe de Estado más joven de Francia, con 39 años.
Macron se sometía por primera vez al veredicto de las urnas y encaraba la segunda vuelta de las presidenciales como claro favorito.
Parecía destinado a un ascenso constante en las filas del poder francés cuando decidió aplicar sus habilidades como banquero de inversiones al mundo de la política.
Desde que optó por hacer las cosas por su cuenta, después de sólo dos años como ministro, ha transmitido un fuerte mensaje contra el poder establecido, que le ha ayudado a eregirse como favorito para ganar la elección presidencial francesa antes de cumplir los cuarenta años. Un desconocido para la mayoría de la gente hace tres años, el ejecutivo de 39 años se convierte así en el jefe de Estado más joven de Francia desde Napoleón.
Aprovechando el desencanto del pueblo con el “status quo”, Macron ha prometido sacudir el poder establecido, a pesar de haber estudiado en prestigiosas escuelas francesas, de hacer una fortuna por intermediar una operación de 10.000 millones de dólares para Rothschild y de formar parte de un Gobierno socialista bajo el mando del presidente François Hollande .
Después de Rothschild, se unió al equipo de Hollande en el Elíseo en 2012 y no pasó mucho tiempo antes de convertirse en ministro de Economía.
Allí criticó las vacas sagradas del “modelo social”, como la semana laboral de 35 horas, la protección blindada del empleo y los trabajos de por vida en el servicio público. Macron dice que su ambición es cerrarF la brecha entre izquierda y derecha que divide desde hace mucho tiempo a la política francesa.
Cuando dimitió como ministro de Economía en agosto de 2016 para montar desde la nada el movimiento político “En Marche!”, muchos críticos lo consideraron, en el mejor de los casos, como una estrella fugaz, con los días contados.
Fuente: El Cronista
