Juicio a los hermanos Kiczka: la hora de los peritos
En la cuarta jornada del proceso contra Germán y Sebastián Kiczka, se escucharon declaraciones clave de peritos oficiales y testigos vinculados a la investigación. La semana próxima, el juicio ingresará en una etapa técnica decisiva.
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La cuarta audiencia del juicio oral y público contra los hermanos Germán y Sebastián Kiczka, acusados de tenencia, facilitación y distribución de material de abuso sexual infantil, se desarrolló este viernes en el Salón de Usos Múltiples del Edificio de Tribunales de Posadas. La jornada estuvo centrada en los aspectos técnicos de la causa, con la exposición de pericias informáticas y la declaración de seis testigos, entre ellos agentes policiales y especialistas en investigación criminal.
Durante la audiencia prestaron declaración Darío Alejandro Pokora, titular de la Secretaría de Apoyo a Investigaciones Complejas (SAIC), y Sergio Alberto Faifer, perito informático por parte de la defensa, quienes abordaron el análisis de los dispositivos electrónicos secuestrados en el marco de la causa.
“Se trata de consultores técnicos que explicaron sus prácticas desde distintos enfoques”, indicó el fiscal Martín Rau. Las exposiciones se extendieron desde las 8:30 hasta las 15 horas, y fueron duramente cuestionadas por los peritos de parte designados por la defensa de los imputados.
También declararon en calidad de testigos los comisarios Víctor Gómez (Loreto, Corrientes) y Héctor Herrera (Policía de Corrientes), junto a Gisela Analía Korol y Sebastián López, cuyas participaciones fueron mantenidas bajo reserva.
Además, los jueces del tribunal -Gustavo Bernie, Viviana Cukla y César Yaya- procedieron a la lectura de dos testimonios brindados en etapas previas de la instrucción.
El lunes 7 de abril continuará el proceso con una audiencia que incorporará nuevos peritajes técnicos, entre ellos de especialistas en seguridad informática e ingeniería tecnológica. “Será una semana clave, donde se abordarán archivos digitales hallados durante la investigación”, señalaron fuentes oficiales.
La estrategia de los hermanos Kiczka
En las audiencias previas, declararon los principales imputados del caso. Sebastián Kiczka, de 47 años, se abstuvo de responder preguntas, aunque pidió declarar para atribuirse la propiedad de uno de los dispositivos clave de la investigación. “En diciembre presenté una carta en la que aseguraba que la computadora de marca Acer era mía, la utilizaba yo. También quiero aprovechar por enésima vez para pedirle disculpas a Germán por meterlo en este embrollo”, expresó el mayor de los hermanos, en un intento por despegar a su hermano del proceso.
Germán Kiczka, exdiputado provincial y fundador del partido Activar, prestó declaración sin responder preguntas. “Me declaro total y absolutamente inocente de todos los cargos que se me imputan. Bajo juramento, sostengo que jamás en mi vida busqué, investigué, descargué y mucho menos compartí pornografía infantil”, aseguró. El dirigente político insistió en que sus dispositivos fueron revisados sin que se hallara contenido incriminatorio. “Mire que me allanaron, señor juez: fueron a mi casa, mi oficina en la cigarrera, mi despacho en la Legislatura y hasta la vivienda de mis suegros. No encontraron nada”, enfatizó.
Etapas futuras
Durante la próxima semana, el juicio avanzará en una fase de carácter técnico, en la que se prevé la participación de especialistas en informática forense y seguridad digital, que aportarán mayores precisiones sobre el origen, tipo y forma de almacenamiento de los archivos secuestrados. Parte del material digital comenzará a ser exhibido ante el tribunal.
Asimismo, se estableció que los fiscales tienen hasta el lunes para elaborar el pliego de preguntas para Pedro Puerta, dirigente político y referente de Activar, quien se negó a prestar testimonio ante el tribunal. Amparado en los fueros, decidió responder por escrito.
La causa contra los hermanos Kiczka conmociona a la opinión pública en Misiones, por el perfil político de uno de los acusados y la gravedad de los delitos investigados, que incluyen un abuso sexual contra una menor de edad.
