Impactos globales, innovación local: empresas de Paraná transforman desafíos en nuevas oportunidades

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Por: Valeska Macedo. Antes de las últimas inestabilidades cambiarias y del reciente “tarifazo” de los Estados Unidos (EE.UU.), el ambiente de negocios era más previsible para Alisson Heidi Sato, socio-gestor de una empresa exportadora en Pinhais, en la Región Metropolitana de Curitiba. Datos de la Federación de las Asociaciones Comerciales y Empresariales de Paraná (Faciap) indican que US$ 735 millones en exportaciones paranaenses hacia Estados Unidos pueden verse afectadas por las nuevas tarifas impuestas por el gobierno norteamericano.

“Los márgenes eran más estables y era posible planificar contratos de largo plazo con seguridad cuando las tarifas internacionales no habían cambiado”, cuenta Alisson. La volatilidad del tipo de cambio impactó directamente las operaciones de la empresa, elevando el costo de materias primas y del flete internacional. Parte de esos aumentos debió trasladarse al consumidor —entre 10% y 20%, según la línea de productos.

Para contener los efectos, Alisson comenzó a trabajar con mayores stocks, revisar constantemente la planificación financiera y ajustar costos y precios según las variaciones del tipo de cambio. La empresa Qualinova, creada en 2008, exporta suplementos líquidos listos para consumo: colágeno, energizantes y “shots” funcionales. Todos los productos son fabricados en Brasil y cuentan con desarrollo propio.

“Empezamos atendiendo al retail en Brasil. En 2017 expandimos al mercado paraguayo. Dos años después iniciamos ventas a Estados Unidos y, en 2022, a Canadá”, señala el empresario.

Los insumos importados, adquiridos a través de distribuidores, representan cerca del 15% de las operaciones, principalmente materias primas estratégicas. “Las exportaciones representan alrededor del 60% de la facturación total, un porcentaje que ya llegó al 82%”, agrega Alisson.

La empresa realiza ventas tanto presenciales como en línea (estas últimas exclusivamente por vía aérea). “Utilizamos materias primas de diferentes orígenes: colágeno brasileño, vitaminas de China, aminoácidos de Estados Unidos y varios ingredientes de Europa”, afirma.

Durante los períodos de crisis, aumentan los costos financieros y los riesgos, mientras cae la previsibilidad, lo que exige más capital de giro y mayor agilidad en la toma de decisiones. Con ello, la compañía empezó a diversificar proveedores, reformular productos y lanzar una línea con ingredientes 100% naturales y envases compostables para el mercado externo. “También invertimos en marketing internacional y mejoramos los envases”, destaca Alisson.

Para reducir los impactos de la variación cambiaria, la empresa utiliza contratos en dólares solo en exportaciones y mantiene parte del efectivo en moneda norteamericana. La tecnología también se volvió aliada: “Invertimos en automatización de procesos, trazabilidad de lotes y software de control de producción y stock. También fortalecimos la planificación financiera y la gestión del flujo cambiario, de inversiones y de caja”, subraya.

“Hoy, el retorno que tenemos en el mercado internacional incentiva un proyecto de expansión para aumentar nuestras exportaciones”, concluye. El panorama del comercio exterior de Paraná empieza a mostrar señales de recuperación: mercados emergentes pueden compensar parte de las pérdidas provocadas por las nuevas tarifas americanas, según estudio de la Faciap. Además, el Gobierno de Paraná liberó recientemente R$ 300 millones en créditos de ICMS para empresas exportadoras afectadas.

Inestabilidades globales

Un relevamiento de la Secretaría de Hacienda y de la Receita Estadual de Paraná señala que unas 700 empresas del estado tienen más del 1% de su facturación proveniente de exportaciones a Estados Unidos. Entre ellas, 16 dependen en más del 90% del mercado norteamericano. Paraná exporta, en promedio, US$ 1.500 millones por año en productos a Estados Unidos.

“El tarifazo puede afectar al estado de Paraná en cerca de R$ 1,9 mil millones de PIB, con fuerte impacto potencial en empleo, producción y competitividad. Ha exigido rapidez y adaptación de los empresarios, frente a factores limitantes como ociosidad productiva, consumo del capital de giro para costear la estructura y endeudamiento”, afirma Flávio Furlan, presidente de Faciap.

El estudio también muestra que Paraná ya tiene alternativas reales para recomponer su escenario externo: US$ 3.500 millones en exportaciones a China fueron identificados solo en el primer semestre de 2025 —un valor cinco veces mayor que el destinado a Estados Unidos. Países como Argentina e India también se consolidan como mercados relevantes.

“Frente al escenario de crisis generado por la sobretasa de Estados Unidos, la Faciap recomienda estrategias de innovación, agregación de valor, diversificación y redireccionamiento de exportaciones más allá del mercado norteamericano”, señala Furlan.

Un informe del Gobierno de Paraná señala que, entre enero y julio de 2025, el estado exportó US$ 13.200 millones, con China manteniendo la primera posición, impulsada principalmente por la soja. Los cinco mayores compradores de Paraná están distribuidos en distintas regiones del mundo, mostrando diversidad geográfica.

Además de industrias y exportadoras, el sector logístico también sufre los impactos cambiarios y tarifarios. Empresas de transporte internacional, despacho aduanero y gestión de cargas cumplen un rol estratégico para sostener exportaciones e importaciones.

Con sede en Curitiba, Mastersul Comex, fundada en 2002 como agente de cargas, amplió su actuación en 2009 incorporando la división aduanera. Hoy atiende desde agronegocios hasta la industria automotriz.

“Sufrimos una presión mayor de clientes en las negociaciones de fletes y servicios”, afirma Antonio Dib, gerente de logística. La variación cambiaria elevó costos y precios.

El 65% de sus operaciones corresponden a importaciones, con fuerte peso de productos chinos, que representan más del 30% del volumen importado por Brasil. El “tarifazo” también golpeó al sector: según Logcomex, el volumen de exportaciones medido en TEUs cayó 52% entre septiembre de 2024 y septiembre de 2025.

La tecnología se volvió clave: nuevas herramientas permiten optimizar actividades, dar más dinamismo y mejorar decisiones. “Una buena gestión del flujo de caja es crucial”, finaliza Antonio.

Los efectos de las transformaciones económicas

La empresa Great Pets, fundada en 2019 en Curitiba, tiene 32 empleados y opera en importación y fabricación de productos para mascotas. Su portafolio incluye arenas y tapetes higiénicos, pañitos, juguetes y accesorios, con destaque para la arena biodegradable de maíz y mandioca, ya exportada a América del Norte, Europa y Asia.

Hoy, 60% de su facturación proviene de importaciones (Turquía, Mongolia, China y Argentina). El 40% restante corresponde a la línea propia.

“El comercio exterior es siempre imprevisible. Cualquier evento global puede afectar el dólar y el valor del flete marítimo. El tarifazo fue solo una ‘sorpresita’ más que nos obligó a reaccionar”, afirma Marcel Karas, director de operaciones.

El dólar alto elevó el costo de insumos y equipos importados, afectando especialmente a micro y pequeñas empresas, señala Luiz A. Rolim de Moura, coordinador de Sebrae/PR.

Para reducir riesgos, Great Pets adoptó protección cambiaria y cláusulas de ajuste de precios en contratos. “No todos aceptan, pero es un debate constante”, dice Marcel.

Sebrae/PR intensifica acciones de inteligencia comercial y capacitación exportadora para que pequeñas empresas diversifiquen mercados y canales de venta, reduzcan vulnerabilidades y avancen en internacionalización.

Oscilaciones del dólar

La economía mundial vive un momento de transición tras pandemia, guerra e inflación. “Aunque el crecimiento global no sea acelerado, sigue existiendo. Y eso ya es relevante”, analiza Françoise Iatski de Lima, economista de la UFPR.

El crecimiento mundial debe mantenerse en torno al 3%. La inflación retrocede y abre espacio para políticas monetarias más suaves.

Françoise define el escenario como de optimismo cauteloso y advierte sobre la vulnerabilidad brasileña a la volatilidad de precios internacionales, las barreras comerciales y los riesgos de dependencia excesiva de pocos mercados.

Las oscilaciones cambiarias y logísticas tienen origen tanto coyuntural como estructural:

  • crisis geopolíticas
  • variaciones en commodities
  • tasas de interés internacionales
  • inestabilidad política doméstica
  • infraestructura insuficiente
  • alta dependencia de importaciones y exportaciones primarias

Las empresas sienten el impacto directo. El dólar caro encarece insumos, reduce márgenes y obliga a gestión financiera más profesionalizada.

“A quienes enfrentan estas oscilaciones, el principal consejo es planificación, diversificación y resiliencia”, concluye.

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