Brasil

Misiones y el sur de Brasil buscan afianzar vínculos para el desarrollo conjunto

Compartí esta noticia !

Macías estuvo acompañado por el diputado Rudi Bundziak y la secretaria legislativa del Centro del Conocimiento Parlamentario, Patricia López. Durante la visita, la comitiva conoció el funcionamiento del Poder Legislativo misionero y recorrió el recinto de sesiones, el Embajador Legislativo y el Salón de las Dos Constituciones.

La delegación estuvo integrada por los prefeitos de las ciudades de Horizontina, Porto Mauá y Tucunduva, junto a otros representantes institucionales y de los sectores productivo y económico del sur de Brasil.

En este contexto, Macías destacó la importancia del trabajo articulado en la región y expresó: “Para nosotros es un orgullo poder mostrar lo que hacemos, trabajar en conjunto y proyectar muchas cosas con el vecino país. Tenemos mucho por hacer, muchas alianzas por construir y mucho trabajo por delante”.

Asimismo, remarcó el valor del intercambio y la cooperación en un escenario económico desafiante: “Es una situación económica difícil en nuestro país, pero como provincia preservamos cuestiones que permiten seguir fomentando el comercio y la producción regional. Entendemos que, estando tan cerca de Brasil, no podemos salir adelante solos; por eso buscamos fortalecer estos vínculos, haciendo que todo progrese, pero también preservando lo nuestro”.

Finalmente, el presidente de la Legislatura puso en relieve la mirada regional señalando que, “dependemos mucho de Brasil y también de Paraguay para seguir creciendo. Más del 90 por ciento de nuestro territorio está hermanado con dos países; por eso creemos profundamente en los lazos internacionales y culturales. Tenemos mucho por crecer y este es el comienzo de un trabajo conjunto que estamos dispuestos a seguir fortaleciendo”.

Por su parte, desde la comitiva brasileña valoraron la visita como una oportunidad para conocer experiencias locales y consolidar un canal de diálogo más cercano. En ese sentido, destacaron la importancia de intercambiar buenas prácticas y avanzar en instancias de cooperación técnica y política, con el objetivo de impulsar el desarrollo de ambas regiones a partir de características y desafíos compartidos.

Compartí esta noticia !

Gas de Vaca Muerta prueba salida directa a Brasil: el Gobierno habilita un test clave

Compartí esta noticia !

La primera exportación de prueba de gas natural desde Argentina hacia Brasil por el Gasoducto del Mercosur, concretada tras años de inactividad, reabre un capítulo estratégico en la política energética regional. El envío, impulsado por TotalEnergies junto al grupo brasileño J&F hacia la central de Uruguaiana, no solo busca validar la infraestructura técnica, sino medir si el país puede consolidar una salida directa para el shale gas de Vaca Muerta sin depender de terceros. La tensión es clara: ¿se trata del inicio de un corredor energético estable o de un ensayo condicionado por limitaciones estructurales y regulatorias?

Un ducto inactivo que vuelve al centro de la agenda energética

La operación marca el primer flujo por el Gasoducto del Mercosur desde 2021. El test permitió verificar condiciones técnicas clave: integridad de la tubería, funcionamiento de válvulas y estaciones, y protocolos de operación tras años sin actividad.

El sistema conecta Aldea Brasileña, en Entre Ríos, con Uruguaiana, en Río Grande do Sul, a lo largo de 421 kilómetros, con capacidad de transporte de 15 millones de metros cúbicos diarios. La infraestructura, inaugurada en 2000, tiene licencia vigente hasta diciembre de 2027, con posibilidad de extensión por 20 años bajo el nuevo marco normativo.

La validación técnica no es un trámite menor. Es el paso previo para habilitar contratos de exportación en firme, en un contexto donde la confiabilidad del suministro se vuelve un factor político y económico.

De la prueba técnica a la geopolítica del gas

El ensayo se inscribe en un cambio más amplio del mapa energético regional. La caída de las exportaciones de gas desde Bolivia obliga a Brasil a redefinir su matriz de abastecimiento. En ese escenario, Vaca Muerta aparece como alternativa.

La prueba actual replica, en otro formato, los testeos realizados un año atrás vía Bolivia. Pero introduce una diferencia clave: la posibilidad de un corredor directo entre Argentina y Brasil.

Ese cambio altera la lógica de interconexión regional. Deja de depender de terceros países y abre la discusión sobre infraestructura propia. El proyecto en análisis contempla una extensión de más de 550 kilómetros del lado brasileño para conectar con Porto Alegre y, potencialmente, con el cinturón industrial de San Pablo.

Actores en juego y control del sistema

El movimiento involucra a múltiples actores con intereses convergentes pero no necesariamente alineados. Del lado argentino, la operación del ducto está en manos de Transportadora Gas del Mercosur, con participación de Total Gas, Tecpetrol, Central Puerto y CGC. En Brasil, la operación corresponde a Transportadora Sulbrasileira de Gás, con presencia de Petrobras, Total Gas, Repsol e Ipiranga.

Las tareas técnicas del test están a cargo de Petrobras y Ámbar Energía, del grupo J&F. El objetivo es determinar si el sistema puede operar de forma continua y estable.

La central termoeléctrica de Uruguaiana, con 640 MW de capacidad instalada, funciona como punto de anclaje de esta estrategia. Diseñada para operar con gas importado, requiere hasta 2,8 millones de m³ diarios para plena carga. Su historial de funcionamiento irregular —alternando entre GNL y combustibles líquidos— expone la fragilidad del suministro en ausencia de un esquema estable.

Integración energética y disputa por el mercado brasileño

El test refuerza una tendencia: la integración energética bilateral empieza a pasar de la planificación a la ejecución. Para el sistema eléctrico brasileño, el gas argentino aparece como una alternativa competitiva y cercana, especialmente en contextos de baja hidraulicidad.

Pero el impacto trasciende lo técnico. La posibilidad de exportaciones firmes redefine la posición de Argentina como proveedor regional. También reconfigura la competencia por el mercado brasileño, donde conviven distintas rutas de abastecimiento.

El Plan Nacional Integrado de Infraestructura de Gas Natural y Biometano de Brasil, que prevé inversiones por US$7.500 millones en 14 obras, incluye la conexión con Argentina como una de las prioridades. El proyecto contempla un gasoducto de 593 kilómetros con capacidad de 15 millones de m³ diarios.

En paralelo, el Grupo de Trabajo Bilateral Argentina-Brasil avanzó en un informe técnico que evalúa múltiples alternativas: rutas vía Bolivia, Paraguay, Uruguay y una conexión directa. Esa diversidad de opciones refleja que la decisión final aún no está cerrada.

Entre la validación técnica y la decisión política

El test en curso no define por sí solo el futuro del corredor energético. Es una condición necesaria, pero no suficiente. Lo que sigue es una fase donde lo técnico se cruza con lo político y lo económico.

Habrá que observar si los resultados habilitan contratos en firme y si avanzan las inversiones en infraestructura complementaria. También, cómo se ordena la competencia entre rutas alternativas y qué rol asumen los Estados en ese proceso.

La exportación de prueba reactivó un ducto. Pero, sobre todo, volvió a poner en discusión quién controla el flujo de gas en el Cono Sur y bajo qué condiciones. Ese debate, más que técnico, es estratégico.

Compartí esta noticia !

Los brasileños que se mudan a Paraguay en busca del “sueño de la derecha”

Compartí esta noticia !

“Bienvenidos a Paraguay”, repetía en voz alta el jefe de servicios de inmigración en Ciudad del Este mientras caminaba entre sillas, bancos de plástico y pareos de playa.

“Mañana, a las 7 de la mañana, comenzaremos a distribuir los formularios. A las 8 de la mañana, se iniciará la atención para quienes deseen solicitar la residencia”.

El mensaje iba dirigido a cientos de brasileños organizados en una larga fila que permanecían en silencio -interrumpido por aplausos- para escuchar las instrucciones en español después de un día entero acampando bajo el intenso sol y sobre la tierra roja de Ciudad del Este, en la frontera con Brasil.

Era la noche del penúltimo domingo de marzo. En tan solo 12 horas, el grupo de trabajo móvil del gobierno paraguayo comenzaría a agilizar la emisión de documentos para quienes deseaban mudarse al país.

Sin embargo, la fila ya casi daba la vuelta a la esquina, y a los brasileños aún les quedaban varias horas de soportar calor, lluvia y mosquitos para garantizar el servicio al día siguiente.

“Vinimos a ver todo lo que Paraguay tiene para ofrecer a los brasileños”, expresó Delly Fragola, de 55 años, sonriendo mientras estaba sentada en una colorida silla de playa que había comprado para sobrellevar la espera.

Dueña de una peluquería en Anápolis, en el interior del estado de Goiás, había llegado a las 8 de la mañana con su hija y su yerno.

Estaban allí porque “Brasil ya no ofrece oportunidades” para su negocio. En Paraguay, le dijeron, podrían encontrar “mano de obra más fácil”.

Un poco más atrás, el empresario Dilberto Wegrnen, de 63 años y oriundo de Cascavel, en el interior del estado de Paraná, tomaba una cerveza mientras esperaba asar las carnes en una parrilla improvisada que sus nuevos amigos habían organizado sobre un tonel.

Dilberto estaba allí porque cree que “Paraguay será el país más grande de Latinoamérica muy pronto” y también porque tiene muchas críticas contra el gobierno de Lula.

“Los empresarios se están yendo de Brasil para venir a Paraguay. Aquí, la carga impositiva es mucho menor y las leyes laborales son mucho más accesibles. ¿A qué lleva todo esto? A esta enorme fila que hay hoy”, explicó el paranaense.

El grupo forma parte de una creciente ola de brasileños que quieren mudarse a Paraguay, lo que ha llamado la atención de las autoridades de ese país, que desde el año pasado han estado promoviendo campañas conjuntas para coordinar la demanda y asistir a los que aspiran a la residencia.

La principal puerta de entrada es Ciudad del Este, famosa por sus tiendas baratas y su comercio caótico al otro lado del Puente de la Amistad. La campaña conjunta de marzo fue la segunda del año en la ciudad, con un total de aproximadamente 4.000 servicios prestados solo allí, y el gobierno paraguayo planea realizar 19 más a lo largo del año en todo el país.

En 2025, Paraguay batió un récord al otorgar 40.600 permisos de residencia a extranjeros. Más de la mitad (23.500) eran brasileños, una cifra muy superior a la de los argentinos, que ocuparon el segundo lugar (4.300).

Para 2026, se espera que la cifra sea aún mayor. Solo en los primeros tres meses del año, se emitieron 9.200 permisos a brasileños.

La última estimación del gobierno brasileño, de 2023, indica que 263.000 brasileños vivían en Paraguay, conformando la tercera comunidad más grande en el extranjero, después de Estados Unidos y Portugal.

BBC News Brasil siguió durante tres días la fila para la campaña conjunta de inmigración. Todos con los que habló el reportero dijeron estar allí motivados por sus posturas políticas y la búsqueda de una vida más cómoda con impuestos más bajos.

Son personas de todas las regiones de Brasil, que generalmente comienzan a soñar con vivir en Paraguay navegando por las redes sociales.

Los videos que proliferan suelen enumerar las “ventajas económicas” de mudarse al país, reforzando la baja carga impositiva de Paraguay y el predominio de gobiernos de derecha en su historia.

Principalmente son publicados por influenciadores brasileños que viven o compran en Paraguay. Muchos ofrecen servicios de asesoría para quienes desean seguir el mismo camino.

Así fue como Marcelo Mendes, un arquitecto jubilado de 70 años de Recife, abandonó su plan de mudarse a Portugal, donde vive su hija.

“En internet, nos enteramos en varios grupos. Vimos videos de personas que venían explicando su situación, cómo obtener los documentos”, explica.

Su plan ahora es vender su casa en la capital del estado de Pernambuco y comprar otra en la ciudad de Encarnación, a cuatro horas en automóvil al sur de Ciudad del Este, en la frontera con Argentina. Pero primero necesita convencer a su esposa, quien incluso viajó a Paraguay, pero aún no está dispuesta a mudarse allí.

“Ya no soportamos Brasil, nuestros salarios están perdiendo valor. Lo que gano en reales tampoco me alcanza para vivir en Portugal. Aquí puedo vivir bien”, dice Marcelo, quien piensa complementar sus ingresos trabajando como agente inmobiliario.

El perfil cambiante de los migrantes

Zena Cheraze, una mujer de 68 años de Río de Janeiro, viajó sola 1.500 km en autobús desde Río de Janeiro hasta Ciudad del Este “a ciegas”, sin saber con certeza si tenía toda la documentación necesaria.

“Hay mucha publicidad en YouTube, cada uno dice algo diferente. Pero vine aquí para comprobarlo”, explica. Una maestra jubilada y viuda, espera poder costearse un seguro médico más económico en Paraguay.

Desde las 3 de la madrugada, haciendo fila en la oficina de inmigración, Zena grabó un video para contarles a sus amigos que, de hecho, no estaba sola: había muchísimas personas como ella esperando la aprobación de Paraguay.

“Nosotros, los de derecha, nos sentimos como el pueblo más oprimido. No tenemos libertad”, explicó la jubilada a BBC News Brasil sobre su experiencia. “Es un gobierno que solo nos perjudica”.

Un gran número de brasileños con el mismo perfil que Zena han sido identificados por las autoridades de inmigración.

Cornelio Melgarejo, director de inmigración del departamento de Alto Paraná, en la frontera con Brasil, estima que hace dos años, 80% de los solicitantes de residencia eran estudiantes de medicina en busca de universidades con matrículas más económicas que en Brasil.

Sin embargo, recientemente han aparecido muchos emprendedores que desean abrir negocios en el país y jubilados, “en busca de estabilidad económica y política”, afirma Melgarejo.

En común, comparten la visión de que la vida en Paraguay hoy se ajusta mejor a sus posiciones ideológicas.

El actual presidente paraguayo, Santiago Peña, es el noveno gobernante de derecha entre los diez que han dirigido el país desde la redemocratización, tras el fin de la dictadura del general Alfredo Stroessner en 1989.

Fue su gobierno el que creó los colectivos de trabajo para la migración, denominados Migramóvil. Creada en 2025, esta iniciativa reúne en un mismo lugar a organismos como la Dirección Nacional de Migración y la Policía Nacional, que pueden brindar garantías de que el inmigrante no tenga problemas con la justicia.

El gobierno busca activamente capitalizar esta nueva ola migratoria. La llegada de inmigrantes a Paraguay se presenta como un indicador del buen momento del país; uno de los materiales promocionales oficiales sobre el tema afirma que “Paraguay abre sus puertas al mundo”.

Se considera que los extranjeros son responsables de dinamizar la economía local, mientras que el gobierno modifica las leyes y ofrece aún más incentivos fiscales para atraer inversiones y empresas.

En línea con el gobierno de Donald Trump, Peña firmó en marzo un polémico acuerdo que autorizaba la presencia de personal militar y empresas estadounidenses en el país para combatir el crimen organizado.

“El 99% de los que vienen son de derecha”, afirma Roberta Viegas, oriunda de Río de Janeiro, quien lleva un año viviendo en Paraguay y organiza reuniones entre empresarios como ella, además de ofrecer asesoría a quienes estén interesados en mudarse.

Antes del traslado, Roberta, de 47 años, estaba especialmente preocupada por la educación de sus cuatro hijos en Río de Janeiro, sobre todo por la de su hijo de 14 años, a pesar de que asistía a una escuela privada cristiana.

“No nos sentíamos cómodos en Brasil con la situación actual por mis creencias”, explica Roberta, quien inicialmente planeaba ir a Australia, pero cambió de planes y se mudó a Paraguay después de que una amiga se instalara allí.

La familia, explica Roberta, tampoco veía futuro en el negocio de seguros de salud que tenían en Río y se sentía amenazada por la violencia urbana en la ciudad.

¿No hay un dicho que dice: “Si algo te molesta, múdate”? Le dije a mi marido: “No tiene sentido que nos quedemos aquí y estemos resentidos. Vámonos a otro lugar donde nos sintamos bien para criar a nuestros hijos”.

Quienes solicitan la residencia en Paraguay son interrogados por funcionarios gubernamentales sobre sus motivos para migrar.

“Las respuestas más frecuentes se refieren al costo de nuestros impuestos”, afirma Cornelio Melgarejo, del servicio de inmigración paraguayo.

La carga tributaria total en Paraguay, es decir, la tasa de impuestos recaudados por el gobierno en relación con la economía, ronda el 14,5% del PIB, según la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos). En Brasil, la tasa es más del doble, alcanzando 32%, según el Ministerio de Hacienda.

Paraguay consolidó una regla sencilla para la recaudación de impuestos durante las décadas de 1990 y 2000: 10-10-10.

Es decir, los tres impuestos más importantes —el impuesto al valor agregado (IVA), el impuesto sobre la renta personal y el impuesto sobre la renta de las empresas— tienen la misma tasa del 10%.

En comparación, Brasil tiene previsto crear su propio IVA, aprobado en la reforma tributaria de 2023, que unificará cinco impuestos federales, estatales y municipales. Se estima que este impuesto entrará en plena vigencia en 2033, con una tasa entre el 25% y el 28%.

En Brasil, el gravamen sobre la renta varía entre el 7,5% y el 27,5% para las personas físicas y, en el caso de las empresas, comienza en el 15%, con un 10% adicional sobre las ganancias superiores a R$ 20.000 (US$4.025) mensuales.

Los líderes paraguayos destacan la menor carga tributaria y el sistema más sencillo como uno de los pilares para atraer inversiones que podrían dirigirse a otras naciones más desarrolladas de la región.

El sistema comenzó a esbozarse en 1992 y se consolidó bajo sucesivos gobiernos de derecha. El único presidente de izquierda, Fernando Lugo (2008-2012), propuso algunas reformas, pero fue destituido.

Además, desde el año 2000, el país ha adoptado un esquema denominado “maquila”, mediante el cual las fábricas ubicadas en Paraguay pueden importar materias primas prácticamente sin impuestos, producir en territorio paraguayo y exportar pagando casi ningún impuesto. Esta estrategia ha traído al país grandes plantas de fabricación de marcas brasileñas como Lupo y Riachuelo.https://flo.uri.sh/visualisation/28572332/embed?auto=1

El economista Alexandre da Costa, investigador de la UNILA (Universidad de la Integración Latinoamericana) y la UFPR (Universidad Federal de Paraná), explica que el modelo paraguayo ha contribuido al crecimiento del país alrededor del 4% en los últimos tres años, por encima del promedio latinoamericano, si bien sigue siendo una de las economías más pequeñas de la región y presenta uno de los índices de desarrollo humano y de ingresos per cápita más bajos.

El PIB de Brasil, señala Costa, es aproximadamente 50 veces mayor que el de Paraguay, y la economía paraguaya termina estando muy ligada a lo que sucede en Brasil, su principal socio comercial.

“La estrategia de desarrollo de Paraguay se basa, sobre todo, en el bajo costo de producción para las empresas y el bajo costo de vida para los demás”, afirma Costa.

Uno de los ejemplos más citados del bajo costo de vida en Paraguay es la electricidad. Gracias al gran excedente de electricidad generado por la central hidroeléctrica de Itaipú, construida en asociación con Brasil, y Yacyretá, en asociación con Argentina, los paraguayos disfrutan de la energía más barata de la región.

Sin embargo, en el caso de Itaipú, existe una negociación en curso sobre el acuerdo vigente que podría dejar a los paraguayos en una situación menos favorable. Según datos de la consultora del sector eléctrico SEG, en promedio, la energía en Brasil es 2,8 veces más cara que en Paraguay.

“En el caso del empresario, también le atrae principalmente la baja carga impositiva y el bajo costo de la mano de obra. Los derechos laborales en Paraguay, en comparación con Brasil, son mucho menores”, continúa Costa.

El país, por ejemplo, no cuenta con un Fondo de Garantía Salarial, y las vacaciones comienzan con 12 días laborables al año, aumentando con la antigüedad, pudiendo llegar a 30 días. No existe seguro de desempleo.

Pero la menor carga tributaria también implica que Paraguay recauda menos dinero y tiene una baja capacidad para estimular la economía y el desarrollo, especialmente en proyectos de infraestructura, salud y educación.

“Por lo tanto, el punto central es verificar la sostenibilidad de este modelo a mediano y largo plazo. Muchos de estos brasileños, por ejemplo, vienen a buscar el SUS (Sistema Único de Salud) aquí en Foz de Iguazú cuando lo necesitan”, afirma Costa.

El sistema de salud pública en Paraguay está bastante fragmentado —entre quienes tienen empleo formal y quienes no, por ejemplo— y, a pesar de que la ley establece servicios gratuitos, presenta muchas limitaciones. Quienes reciben atención médica a menudo deben pagar por todos los insumos, desde medicamentos hasta jeringas.

A pesar de las importantes reducciones de los últimos años, la pobreza extrema afecta al 4,1% de la población del país (en Brasil, al 3,5%), de acuerdo con las agencias de estadísticas oficiales.

Según el economista, esta nueva ola de difusión de información sobre un “milagro económico” en Paraguay debe ser considerada con cautela, especialmente cuando comienza a atraer a personas que buscan empleo.

En Paraguay, el salario mínimo oficial es más alto que en Brasil (equivalente a US$462), pero la tasa de empleo informal —es decir, personas sin contrato laboral formal— es del 62,5%, una tasa mucho mayor que en Brasil, que es del 37,5%.

Para los brasileños que emigran, sin embargo, el modelo paraguayo es un ideal que defienden.

Casi todos los entrevistados para este informe afirmaron considerar que Brasil atraviesa una crisis económica, a pesar de que los datos actuales indican una inflación dentro del rango proyectado, una baja tasa de desempleo y crecimiento del PIB.

“Dicen que los indicadores [brasileños] son muy buenos. Pero no sabemos si son todos ciertos. No lo sé…”, manifestó Joraci de Lima, un empresario de 61 años de Campo Mourão, en el interior de Paraná, quien no pudo ser atendido el primer día de la iniciativa en Ciudad del Este, incluso después de llegar a las 3 de la madrugada y esperar en la fila.

El oriundo de Paraná explicó que su negocio metalúrgico era próspero en Brasil, pero debido a la carga impositiva y la posibilidad de la reelección del presidente Lula, quería abrir una sucursal en Paraguay.

“Nadie quiere cambiar su patria. Pero la situación fiscal en Brasil no nos ayuda en absoluto. Aquí reina una sensación de pérdida, dolor, angustia y desilusión”, lamentó.

Muchos de los que hacen fila no se plantean reconsiderar su decisión de emigrar, incluso si la derecha vuelve a la presidencia brasileña en 2027. Argumentan que el sistema brasileño ya es defectuoso.

Pero los datos indican que muchos brasileños que emigran a Paraguay terminan optando por regresar a su país de origen.

Si bien se observa un gran aumento en las solicitudes de residencia temporal, el incremento en las solicitudes de residencia permanente, que se puede obtener después de dos años de vivir en Paraguay, es más moderado.

En 2025, de las 23.500 solicitudes de residencia de brasileños, solo 4.600 (19%) fueron de residencia permanente. En 2020, las solicitudes de residencia permanente representaron el 68%.

En otras palabras, una gran parte de las personas que emigran no necesariamente se quedan en el país. Además, la cercanía con Brasil suele facilitar el viaje de regreso.

Leonardo Ribeiro, vendedor de jugo de naranja de 22 años, dejó Marília, en el interior del estado de São Paulo, para ir a Ciudad del Este hace tres meses tras recibir una oferta de su jefe, quien emigró allí, pero ya siente que su tiempo en Paraguay está llegando a su fin.

“Creo que la gente le añadió un toque mágico a través de internet, a través de videos en Paraguay. Pero no encontré mucha diferencia con Brasil”, dice Leonardo.

“Vine principalmente por motivos económicos, para ver si podía mejorar un poco mi situación. Vale la pena quedarse aquí, pero personalmente, prefiero mi Brasil”, dice el vendedor, que planea regresar a finales de este año.

Compartí esta noticia !

Proponen un régimen de “frontera comercial” que habilite compras directas en Brasil y Paraguay

Compartí esta noticia !

El comerciante posadeño Alexis Jerushalmi impulsa una iniciativa para crear un esquema de “frontera comercial” que permita a pequeñas y medianas empresas de Misiones comprar productos en Brasil y Paraguay y venderlos formalmente en la provincia. La propuesta, que ya comenzó a circular entre actores del sector y ámbitos institucionales, apunta a ordenar una práctica existente y darle marco legal para evitar pérdida de actividad, empleo y recursos fiscales.

“Es un proyecto para ordenar una realidad de frontera que ya existe”, explicó Jerushalmi, quien planteó que el objetivo es formalizar la operatoria y generar trazabilidad. El planteo se da en un contexto que el propio comerciante definió como crítico: “La crisis que tenemos hoy, en mis 14 años de comerciante, nunca la he visto”.

Frontera, aduana y límites del esquema actual

La iniciativa se inserta en una tensión estructural de Misiones: su condición de provincia fronteriza con Brasil y Paraguay. Según el diagnóstico del sector, el régimen actual no contempla esa particularidad y genera desventajas competitivas.

Jerushalmi lo sintetizó con una definición territorial: “No podemos tener un régimen aduanero igual a las otras provincias, porque somos diferentes a todas”. En ese sentido, el proyecto busca apoyarse en herramientas legales existentes para habilitar convenios sin interferir con competencias nacionales, particularmente las vinculadas a la aduana.

El esquema evitaría crear nuevos aranceles o estructuras paralelas, y se orienta a encuadrar la operatoria dentro de mecanismos formales. La clave institucional será, según lo planteado, articular con Nación sin invadir su jurisdicción.

De compras informales a circuito PyME regulado

El núcleo del proyecto propone un cambio operativo concreto: permitir que PyMES registradas puedan adquirir mercadería en países vecinos y comercializarla en Misiones con facturación y controles fiscales.

“La idea es que uno pueda ir a Paraguay o Brasil y traer los productos, no como consumidor final, sino como PyMES y venderlos formalmente”, explicó. Para eso, se prevé un sistema de empadronamiento con requisitos de formalidad: inscripción impositiva, habilitación municipal y trayectoria comprobable.

El esquema funcionaría bajo un programa específico —denominado de manera preliminar “convenio fronterizo comercial”— que identifique a las empresas habilitadas. El objetivo es diferenciar la operatoria formal de prácticas informales o especulativas.

El planteo también incluye una segmentación inicial: se prevé comenzar con productos de menor sensibilidad sanitaria, como bazar, autopartes o textiles, excluyendo rubros como alimentos cárnicos.

Reconfiguración del debate

El proyecto revela un movimiento del sector comercial hacia soluciones propias frente a un escenario que consideran crítico. Jerushalmi fue explícito al señalar que “no es un problema de la provincia, es del Gobierno nacional”, aunque advirtió que el tiempo de espera es limitado.

En términos políticos, la propuesta reabre el debate sobre el rol de Nación en economías de frontera y coloca a la provincia como posible articuladora de un esquema intermedio. También muestra una convergencia con otros actores del sector, con quienes el impulsor reconoce haber trabajado para dar forma a la iniciativa.

La discusión no es menor: implica revisar cómo se regula el comercio en zonas limítrofes sin afectar competencias federales, pero al mismo tiempo evitando la pérdida de actividad local.

Precios, consumo y fuga de divisas

El diagnóstico económico es directo. Según el comerciante, la diferencia de precios con países vecinos genera una salida constante de consumo que no deja ingresos fiscales en la provincia ni en la Nación.

“Lo que buscamos es poder ser competitivos, tener precios acordes a la realidad y que la gente pueda acceder a productos a mejor precio”, sostuvo. En ese marco, el proyecto apunta a que las compras se realicen dentro del circuito formal local, con facturación e impuestos.

El objetivo es doble: recuperar ventas para el comercio misionero y aumentar la recaudación. También se plantea como una herramienta para sostener empleo en un contexto donde, según el propio diagnóstico, “todos los rubros que no sean de primera necesidad están afectados”.

Misiones como laboratorio de política comercial

La propuesta se apoya en una característica distintiva: la fuerte integración territorial de Misiones con ciudades de Brasil y Paraguay. “Nosotros no competimos con otras provincias, competimos con otros países”, explicó Jerushalmi.

En ese contexto, el proyecto busca transformar una desventaja estructural en una oportunidad, habilitando un flujo comercial regulado en lugar de restringido o informal. La intención es que el esquema tenga alcance provincial y no quede limitado a Posadas.

Viabilidad política y articulación con Nación

El futuro del proyecto dependerá de su capacidad para avanzar en dos planos: la formalización técnica y la validación política. Según lo planteado, será necesario involucrar tanto a la provincia como al Gobierno nacional para garantizar su implementación.

Entre las variables a observar aparecen la definición del marco legal, la reacción de organismos nacionales y el impacto real sobre precios y consumo. También será clave evaluar si el esquema logra reducir la informalidad sin generar conflictos regulatorios.

Por ahora, la iniciativa instala una discusión de fondo: cómo adaptar la política comercial a una provincia que, por su geografía, opera en un mercado regional más amplio que el argentino.

Compartí esta noticia !

Argentina avanza con el plan de exportar gas a Brasil

Compartí esta noticia !

Argentina y Brasil dieron un paso en la consolidación de un mercado regional de gas al finalizar un informe técnico conjunto que traza una hoja de ruta para ampliar las exportaciones argentinas hacia el país vecino. El documento, elaborado en el marco del Grupo de Trabajo Bilateral, identifica alternativas de infraestructura y confirma que el país cuenta con recursos suficientes para sostener ventas externas de largo plazo.

El avance se inscribe en la estrategia del Gobierno nacional de posicionar al gas como eje de generación de divisas y atraer inversiones bajo un esquema basado en capital privado, previsibilidad regulatoria y menor participación estatal en el desarrollo de obras. En continuidad con todos los análisis anteriores, la provincia de Misiones sigue excluida de todo desarrollo de la red gasífera.

Un nuevo esquema energético: del Estado a la inversión privada

La Secretaría de Energía del Ministerio de Economía de la Nación informa que concluyó el informe técnico elaborado en el marco del Grupo de Trabajo Bilateral (GTB) Argentina-Brasil, creado para evaluar alternativas de infraestructura, interconexión y exportación de gas natural argentino hacia el mercado brasileño.

El trabajo confirma el enorme potencial de la Argentina como proveedor regional de gas natural, a partir del desarrollo de Vaca Muerta y del crecimiento de la producción de la Cuenca Neuquina. Entre sus principales conclusiones, el informe destaca que el país cuenta con recursos suficientes para abastecer la demanda interna y sostener exportaciones de largo plazo, lo que abre una oportunidad concreta para profundizar la integración energética regional.

Vaca Muerta y Brasil: oferta y demanda en convergencia

El documento también identifica a Brasil como un mercado con fuerte potencial de expansión de la demanda, especialmente en el segmento industrial, y remarca que una mayor integración entre ambos países puede generar condiciones para ampliar el comercio regional de gas natural, fortalecer la seguridad de abastecimiento y promover nuevas inversiones en infraestructura.

El documento técnico destaca dos variables clave. Por un lado, el crecimiento de la producción en Vaca Muerta y la Cuenca Neuquina, que posiciona a Argentina como potencial proveedor regional. Por otro, la expansión esperada de la demanda en Brasil, especialmente en el sector industrial.

Esa complementariedad abre una oportunidad para consolidar un flujo sostenido de exportaciones, con impacto en la balanza energética y en el ingreso de divisas.

Sin embargo, el informe también advierte que el principal cuello de botella es la infraestructura: para viabilizar exportaciones firmes será necesario ampliar la capacidad de transporte desde los centros de producción.

Las rutas del gas: opciones en análisis

El estudio evaluó distintas alternativas de interconexión para llevar gas argentino al mercado brasileño. Entre ellas, se analizaron rutas a través de Bolivia, Paraguay, Uruguay y una conexión directa entre ambos países.

Cada opción implica distintos niveles de inversión y coordinación regional, pero todas coinciden en un punto: la necesidad de nuevas obras en territorio argentino para evacuar mayores volúmenes desde Vaca Muerta.

En ese sentido, se mencionan antecedentes de interés privado, como proyectos para ampliar la capacidad del Gasoducto Perito Moreno, lo que refuerza la viabilidad del esquema propuesto.

El foco en la inversión privada

En ese camino, la Argentina avanzará bajo un esquema basado en inversión privada, previsibilidad regulatoria y libertad empresarial. El informe destaca que la Ley 27.742 incentiva la inversión privada en proyectos de hidrocarburos y habilita que cualquier interesado pueda obtener autorizaciones de transporte para construir y operar gasoductos y oleoductos. También remarca la figura de los “gasoductos dedicados” o “de acceso restringido”, pensados para promover mercados de exportación sin intervención estatal.

De este modo, el desarrollo de la infraestructura necesaria para ampliar las exportaciones de gas no se plantea desde un esquema de planificación centralizada del Estado empresario, sino desde reglas claras para que el sector privado invierta, compita y defina las alternativas más eficientes para llevar el gas argentino a nuevos mercados.

Asimismo, el informe señala antecedentes concretos en esa dirección, como la iniciativa privada para expandir la capacidad del Gasoducto Perito Moreno, lo que refuerza que existe interés del sector en acompañar este proceso de ampliación de infraestructura.

Implicancias para el NEA y Misiones

Aunque el informe no detalla impactos específicos para el NEA, la ampliación de la infraestructura gasífera y el desarrollo del mercado energético pueden tener efectos indirectos en la región. Sin embargo, Misiones sigue excluida de todas las opciones de paso, por lo que la tierra colorada aún verá de lejos el gasoducto.

Una mayor disponibilidad de gas y un sistema energético más integrado podrían influir en costos productivos y competitividad industrial. Sin embargo, estos efectos dependerán de cómo se distribuya la infraestructura y del acceso efectivo a esos recursos.

Inversiones y definiciones pendientes

La elaboración de este documento fue el resultado de un trabajo técnico conjunto desarrollado durante 2025, con reuniones periódicas entre autoridades y equipos especializados de Argentina y Brasil, además de consultas con representantes de otros países de la región y con productores, transportistas y comercializadores del sector gasífero.

Este avance consolida una agenda de integración energética regional basada en el aprovechamiento del potencial de Vaca Muerta, el desarrollo de infraestructura con participación privada y la construcción de un mercado más abierto, competitivo e integrado para el gas natural en Sudamérica.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin