Jara y Kast pasan a segunda vuelta con un resultado muy ajustado y se consolida el giro a la derecha en Chile
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Los comicios de este domingo dejaron dos certezas en Chile: Jeannette Jara (oficialismo) y José Antonio Kast (ultraderecha) disputarán el balotaje de diciembre, y el Congreso quedó marcado por un avance contundente de las derechas. La sorpresa fue Franco Parisi, tercero en la presidencial y con un desembarco histórico de 13 diputados para el PDG.
Desde temprano, el comando de Jeannette Jara, candidata del oficialismo y la Democracia Cristiana, montaba en pleno centro de Santiago el escenario para un festejo que nunca llegó. Aunque siempre estuvo claro que la exministra del Trabajo llegaría al balotaje —el oficialismo logró una primaria amplia que ordenó al bloque, algo que la derecha no consiguió—, el resultado final dejó más dudas que certezas.
Jara obtuvo 26,8% de los votos, apenas por encima del desempeño de Gabriel Boric en 2021 y lejos del umbral que el oficialismo consideraba necesario para posicionarse con chances en segunda vuelta. Su magro margen frente a Kast, que la siguió con 23,9%, encendió las alarmas del gobierno, que afronta 62% de rechazo en las encuestas.
El escenario se vuelve aún más complejo porque el electorado chileno se inclinó con claridad hacia posturas conservadoras en materia de seguridad, migración e impulso económico, agendas en las que la derecha consiguió instalar dominancia.
El factor Parisi y el freno a las celebraciones
La irrupción de Franco Parisi, con 19,42% de los votos, fue la gran sorpresa de la jornada. Su fuerza política —el PDG— también logró un salto inédito en el Congreso: 13 diputados, su mejor desempeño parlamentario.
Jara, consciente de que deberá seducir votantes en un electorado que giró a la derecha, dedicó parte de su discurso a guiños explícitos hacia el candidato liberal, prometiendo evaluar algunas de sus propuestas, como la devolución del IVA a medicamentos.
La derecha, más unida y más fuerte
Para José Antonio Kast, líder del Partido Republicano, el conteo superó las expectativas. No sólo avanzó al balotaje, sino que quedó bien posicionado para disputar la presidencia en diciembre.
El mapa electoral marca un hito:
- Johannes Kaiser (libertario) sumó 13,94%
- Evelyn Matthei (Chile Vamos) cosechó 13,41%
En conjunto, las derechas alcanzaron 51,23%, el mejor desempeño del sector en una primera vuelta presidencial desde la recuperación democrática.
La amplia ventaja de Kast sobre Kaiser y Matthei allanó un rápido cierre de filas: ambos lo respaldaron públicamente apenas conocidos los resultados. Matthei incluso se acercó al comando republicano y subió al escenario a felicitarlo.
El Congreso y el fin del ciclo del estallido
Más allá de la presidencial, la elección reconfiguró el mapa político chileno. Según el sociólogo Alfredo Joignant, se cierra el ciclo iniciado en 2019 con el estallido social, seguido por la pandemia, la llegada de Boric y dos procesos constitucionales frustrados.
Ese período, marcado por agendas progresistas y demandas de cambio estructural, hoy exhibe un notable desgaste. Las encuestas muestran que el apoyo social al estallido cayó de 55% en 2019 a 23% en 2024.
“La ciudadanía tomó distancia del estallido. Su legado envejeció mal”, afirma Joignant. La inseguridad y el aumento del crimen organizado desplazaron las urgencias sociales que habían marcado aquellos años.
El resultado en el Congreso confirma la tendencia:
- La derecha obtuvo 77 de los 155 diputados, su mejor desempeño histórico.
- El pacto Cambio por Chile —republicanos, libertarios y socialcristianos— logró 41 escaños, superando a Chile Vamos (37).
- El Partido Republicano quedó como la bancada más numerosa de la Cámara.
En el Senado, en cambio, las fuerzas quedaron equilibradas, lo que amortigua el giro conservador.
Los candidatos marginales
Las postulaciones de Harold Mayne-Nicholls (1,3%), Marco Enríquez-Ominami (1,1%) y Eduardo Artés (0,66%) tuvieron impacto nulo en el tablero político.
Mayne-Nicholls, que había crecido tras un buen desempeño en el primer debate televisivo, perdió impulso rápidamente por contradicciones públicas y errores de campaña. Enríquez-Ominami, en su quinto intento presidencial, volvió a retroceder y quedó levemente por encima de Artés.
