Takeda Argentina recibió una certificación internacional de cuidado ambiental por su laboratorio de control de calidad

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Takeda alcanzó la certificación ‘My Green Lab’, un reconocimiento internacional que avala las mejores prácticas en sostenibilidad, eficiencia energética y responsabilidad ambiental en entornos de investigación y control de calidad, posicionándose como pionera en la región al alcanzar un estándar de excelencia ambiental y operativa reconocido a nivel mundial. La distinción refleja el compromiso de la compañía con la excelencia científica y la seguridad en sus procesos, así como su liderazgo en innovación responsable.

My Green Lab Certification es una iniciativa globalmente validada que tiene como objetivo transformar la cultura de trabajo en laboratorios mediante la implementación de prácticas sustentables, eficientes y basadas en evidencia. El programa evalúa áreas clave como el consumo energético, el manejo de residuos, la adquisición de insumos, la educación ambiental del personal, el uso de recursos hídricos, la gestión de equipos y la seguridad operativa, entre otras. Cada laboratorio auditado recibe una puntuación integral y, en función de su desempeño, puede alcanzar niveles que van desde el básico hasta el nivel Green, reservado exclusivamente para quienes demuestran un cumplimiento sobresaliente en todos los ejes evaluados.

“Nos llena de orgullo haber alcanzado el nivel Green de la certificación My Green Lab, un reconocimiento que reafirma nuestro compromiso con el medioambiente a la vez que ratifica que nuestros procesos cumplen con los más altos estándares de calidad, seguridad, y eficiencia, alineados con las mejores prácticas internacionales”, expresó Natalia Ceriscioli, Commercial Quality Head.

“El laboratorio de control de calidad es una pieza clave en nuestra cadena de valor. Contar con este tipo de certificaciones demuestra que es posible combinar excelencia científica, sostenibilidad y cumplimiento normativo sin concesiones”, agregó María Esperanza Suhr, coordinadora de Ingeniería y EHS del laboratorio de Control de Calidad, y líder del proyecto, quien además obtuvo la certificación de Profesional Acreditado (AP) de My Green Lab, reforzando las capacidades internas para sostener y ampliar las mejoras implementadas.

El proceso de certificación se inició en 2025, con la participación activa del equipo de profesionales del laboratorio. Durante más de diez meses se llevaron a cabo evaluaciones internas, capacitaciones y reconfiguraciones operativas para alinear las operaciones del laboratorio con los criterios establecidos por My Green Lab. A través de una estrategia progresiva, se implementaron una serie de recomendaciones surgidas del diagnóstico inicial, alcanzando el nivel Green tras implementar el 82% de las 99 recomendaciones proporcionadas por el equipo de My Green Lab, con intervenciones en todos los aspectos clave de la operación.

Entre las medidas destacadas, se encuentra la implementación total de iluminación LED con sensores de ocupación, reduciendo significativamente el consumo energético en áreas críticas. También se promovió un programa integral de reciclaje que incluyó la colocación de contenedores diferenciados para tóneres, baterías y otros insumos específicos de laboratorio. Además, se introdujo el uso exclusivo de papel 100% reciclado libre de cloro, marcando una transición hacia una política de insumos más sustentables.

En paralelo, se instalaron señalizaciones educativas en los equipos de gran consumo energético, promoviendo el apagado de dispositivos fuera de uso y fomentando el uso de modos de ahorro. Este tipo de medidas, además de generar conciencia ambiental entre el personal, optimizó los patrones de consumo y se lograron ahorros anuales de USD 4.000 en consumo energético y una reducción de 13,73 toneladas de emisiones de dióxido de carbono (CO₂e) por año.

Desde el punto de vista normativo, se desarrolló un nuevo procedimiento operativo estandarizado que formaliza el compromiso con la sostenibilidad como eje estructural de la operación del laboratorio. Este procedimiento establece criterios de adquisición de nuevos equipos bajo el estándar ACT Label -una etiqueta que mide el impacto ambiental de productos utilizados en laboratorios-, lo que asegura que las futuras incorporaciones tecnológicas también se alineen con la estrategia verde de la organización.

Otro pilar del programa fue la capacitación del personal. Todo el equipo del laboratorio de control de calidad de Takeda recibió formación en gestión eficiente del agua, tratamiento responsable de residuos, reducción de la huella de carbono y optimización de recursos. 

Esta certificación se enmarca dentro de una estrategia más amplia de Takeda para alcanzar la neutralidad en carbono a nivel global, integrar principios de economía circular en todas sus operaciones y asegurar que sus procesos productivos y científicos estén alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. Este enfoque holístico reconoce que la salud de las personas está estrechamente vinculada a la salud del planeta.

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