Mercado Libre indicó que por la caída del consumo facturó menos
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El nivel de consumo en la Argentina se convirtió en el epicentro de un fuerte debate público que entrelaza la realidad de los pequeños comercios físicos, el avance arrollador de la economía digital y los balances financieros de la empresa más valiosa del país. Mientras el fundador de MercadoLibre, Marcos Galperin, y el presidente Javier Milei cuestionaban abiertamente los indicadores de recesión publicados por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la propia compañía tecnológica presentó su balance trimestral ante la Comisión de Bolsa y Valores de los Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés). El documento oficial exhibe una paradoja respecto al discurso público de su CEO: la plataforma reconoció formalmente una desaceleración en su ritmo de ventas en el país a raíz de una demanda de consumo más débil, al tiempo que sus ingresos pasaron a estar sostenidos mayoritariamente por el negocio financiero y el otorgamiento de créditos.
De acuerdo con el formulario 10-Q correspondiente al segundo trimestre de 2026, MercadoLibre advirtió a sus inversores sobre una compresión en el comercio electrónico local. El valor bruto de mercadería vendida —conocido en la jerga financiera como GMV— avanzó un 38% interanual en dólares constantes entre abril y junio. Si bien la cifra es robusta, marca una desaceleración sostenida frente al crecimiento del 41% que había registrado en el primer trimestre de este año y evidencia una fuerte caída si se lo compara con el salto del 75% que el gigante del e-commerce había ostentado en el mismo período de 2025.
La ralentización no se limitó únicamente al volumen de dinero transaccionado, sino también a las unidades comercializadas. La cantidad de artículos vendidos en el país donde nació la empresa creció un 22% interanual, perdiendo impulso frente al 25% del trimestre previo y quedando muy lejos del 46% alcanzado un año atrás.
Esta tendencia a la baja no fue exclusiva del territorio nacional, ya que la compañía reportó un fenómeno similar en México, donde el crecimiento del GMV bajó del 32 al 28 por ciento, factores que la firma atribuyó explícitamente a un contexto de retracción de los consumidores.
Más allá del volumen de mercadería, el balance de MercadoLibre expone una mutación profunda en la composición de sus ingresos dentro de la Argentina.
En términos de facturación total, la operación local generó 1.839 millones de dólares entre abril y junio, lo que representa un alza del 20,4%. Sin embargo, la mayor parte de esa torta ya no proviene de la compra y venta de bienes físicos.
El negocio de servicios financieros, liderado por la billetera virtual Mercado Pago, aportó 1.182 millones de dólares, acaparando el 64% del total recaudado en el país. En contraparte, el segmento de comercio electrónico sumó 657 millones de dólares, traccionado fundamentalmente por los servicios asociados a la plataforma, como la logística, la publicidad y las comisiones.
El dato más dinámico del balance trimestral se concentró en el rubro de los préstamos. En un escenario de restricción de liquidez en los hogares, los ingresos por créditos de la plataforma alcanzaron los 441 millones de dólares, evidenciando un salto interanual del 38,7% frente a los 318 millones que había registrado en el segundo trimestre del año anterior.
A pesar de la expansión de su brazo financiero, el mercado argentino continúa cediendo terreno en el consolidado global de la compañía. Un año atrás, la Argentina representaba el 22,5% de los ingresos netos de MercadoLibre; hoy, esa porción cayó al 18,7%. Este retroceso contrasta con el avance de Brasil, que pasó de aportar el 51,7 al 54,4 por ciento de la facturación, y de México, que subió del 22,2 al 23 por ciento.
A esta pérdida de peso relativo se le suma una compresión significativa de los márgenes de ganancia. En el último año, la rentabilidad en la Argentina se redujo 9,4 puntos porcentuales, pasando de un amplio 43,3% a un 33,9%. No obstante, y a pesar de la caída, el mercado local sigue siendo, por lejos, el más rentable para la empresa, superando holgadamente los márgenes que obtiene en Brasil (10%) y México (13,1%).
Para sostener este nivel de rentabilidad en su país de origen, la compañía cuenta con el respaldo del Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento. Según detalló en su reporte, MercadoLibre registró un beneficio impositivo de 29 millones de dólares en el primer semestre de 2026 (una disminución frente a los 37 millones de igual período de 2025).
Solo durante el segundo trimestre, la exención fiscal —que tiene vigencia por ley hasta el 31 de diciembre de 2029— le representó un ahorro de 16 millones de dólares.
