La economía preocupa a la mitad de los argentinos y crece el temor por el impacto de las redes sociales en los jóvenes

Getting your Trinity Audio player ready...
Compartí esta noticia !

Un estudio global de Ipsos en 31 países revela una creciente inquietud por el futuro de las nuevas generaciones. En Argentina, el 49% identifica a la economía como uno de los principales desafíos para los jóvenes, un salto de 25 puntos porcentuales en apenas un año. A escala mundial, siete de cada diez personas respaldan prohibir las redes sociales a menores de 14 años, mientras la salud mental se consolida como una preocupación central. La universidad conserva su valor como herramienta de movilidad social, aunque las expectativas de progreso muestran profundas diferencias entre países.

El futuro de los jóvenes está dejando de ser una promesa para convertirse en una preocupación. La incertidumbre económica, el deterioro de la salud mental, el impacto de las redes sociales y la irrupción de la inteligencia artificial están modificando la manera en que las sociedades imaginan el destino de las nuevas generaciones. Y en ese escenario, Argentina exhibe una señal particularmente inquietante: en apenas un año, se disparó la preocupación por las condiciones económicas que enfrentarán los jóvenes.

El dato surge del Monitor de Educación 2026 de Ipsos, una investigación internacional realizada en 31 países que permite observar cómo cambian las expectativas sociales frente a la educación, el empleo, la tecnología y las oportunidades de progreso.

En Argentina, el 49% de los encuestados identifica a la situación económica del país como uno de los principales desafíos para los jóvenes. La cifra representa un incremento de 25 puntos porcentuales respecto de 2025, cuando esa preocupación alcanzaba al 24%.

No se trata de una variación menor. En términos de percepción social, significa que la preocupación económica prácticamente se duplicó en un año y pasó a ocupar un lugar central en la mirada sobre el futuro de las nuevas generaciones.

La comparación internacional vuelve todavía más significativo el resultado argentino. Mientras que a escala global la preocupación por la economía aumentó siete puntos porcentuales, en Argentina el incremento fue de 25 puntos: más de tres veces la variación mundial.

La diferencia expone hasta qué punto las condiciones económicas condicionan las expectativas de progreso. Para una proporción creciente de argentinos, el desafío de los jóvenes no pasa únicamente por acceder a una buena educación o adaptarse a las nuevas tecnologías, sino también por encontrar oportunidades concretas para construir un proyecto de vida.

Martín Tanzariello, director de Marketing y Comunicación de Ipsos Argentina, sintetizó el fenómeno: “En Argentina, la economía se posiciona como el principal desafío que enfrentan los jóvenes. La mitad de los encuestados la identifica como una preocupación clave, un porcentaje que aumentó de manera significativa respecto del año anterior”.

El ejecutivo destacó, además, que los títulos universitarios continúan teniendo una valoración importante en el país, lo que permite observar cómo las expectativas educativas conviven con las restricciones económicas de cada sociedad.

La salud mental, el problema que atraviesa a una generación

Aunque en Argentina sobresale la preocupación económica, el panorama internacional revela una inquietud todavía más extendida: el bienestar psicológico de los jóvenes.

El 33% de los encuestados en los 31 países considera que la salud mental constituye uno de los principales desafíos de las nuevas generaciones. Es la preocupación más mencionada, por encima de la economía, las redes sociales y la desigualdad.

El ranking global muestra una combinación de problemas estructurales y transformaciones tecnológicas:

Principales desafíos para los jóvenesPorcentaje
Salud mental33%
Economía del país31%
Redes sociales, IA y nuevas tecnologías30%
Pobreza y desigualdad29%
Acceso a la vivienda25%

La percepción sobre el estado emocional de las nuevas generaciones es todavía más contundente: el 48% considera que los jóvenes de su país tienen una salud mental deficiente.

Los resultados describen una generación que debe adaptarse simultáneamente a nuevas exigencias educativas y laborales, cambios tecnológicos acelerados y dificultades económicas que pueden limitar sus posibilidades de independencia.

La preocupación por la vivienda incorpora otra dimensión al problema. Para uno de cada cuatro encuestados, acceder a un hogar constituye uno de los grandes obstáculos que enfrentan los jóvenes.

Así, el debate sobre el futuro juvenil ya no se limita al rendimiento educativo o la inserción laboral. También involucra las condiciones materiales y emocionales necesarias para desarrollar una vida autónoma.

Redes sociales: siete de cada diez quieren prohibirlas antes de los 14 años

La relación entre jóvenes y tecnología atraviesa un cambio profundo en la opinión pública mundial.

Durante años, la expansión de las plataformas digitales estuvo asociada a mayores oportunidades de comunicación, aprendizaje y participación. Sin embargo, el Monitor de Educación 2026 muestra un creciente cuestionamiento a sus consecuencias, especialmente entre niños y adolescentes.

El 73% de los encuestados respalda prohibir el uso de redes sociales a menores de 14 años.

El consenso resulta especialmente significativo por su alcance geográfico. En 30 de los 31 países analizados existe una mayoría favorable a establecer esa restricción.

Además, desde 2024 el apoyo a la prohibición aumentó en prácticamente todos los mercados estudiados. Las únicas excepciones fueron Chile y Tailandia.

La preocupación no se limita al tiempo que los menores pasan frente a una pantalla. El 59% considera que los espacios online no son seguros para las personas jóvenes, una percepción que alimenta las demandas de mayor regulación y protección.

Los resultados muestran que la discusión sobre las redes sociales ha dejado de ser exclusivamente familiar o educativa para convertirse en un debate de política pública.

La pregunta que emerge es hasta dónde deben intervenir los Estados para proteger a los menores frente a plataformas que ocupan una porción cada vez mayor de su vida cotidiana.

Inteligencia artificial: menos rechazo que a las redes sociales

La investigación también identifica una diferencia relevante en la manera en que las sociedades evalúan las nuevas tecnologías.

Mientras existe un amplio respaldo a restringir las redes sociales entre menores, la inteligencia artificial recibe una mirada más abierta cuando se analiza su utilización educativa.

El 39% considera que la IA debería prohibirse en las escuelas. Es una proporción considerable, pero claramente inferior al 73% que respalda restringir las redes sociales para menores de 14 años.

Esta distancia de 34 puntos porcentuales muestra que la opinión pública no percibe todas las tecnologías de la misma manera.

Las redes sociales aparecen cada vez más asociadas a riesgos para la seguridad y el bienestar juvenil. La inteligencia artificial, en cambio, despierta inquietudes, pero también es reconocida como una herramienta potencialmente útil para el aprendizaje y el desarrollo de nuevas capacidades.

La distinción plantea un desafío para los sistemas educativos: incorporar herramientas tecnológicas sin renunciar a la formación del pensamiento crítico, la autonomía intelectual y las habilidades necesarias para un mercado laboral en transformación.

Universidad: el título todavía importa

Pese a los cuestionamientos sobre el costo de la educación superior, la universidad conserva un lugar central en las expectativas de progreso.

En 29 de los 31 países relevados, los encuestados son más propensos a recomendar que los jóvenes cursen estudios universitarios antes de ingresar al mercado laboral.

Además, el 53% considera que los títulos universitarios ofrecen una buena relación entre costo y beneficio.

El resultado contradice la idea de que las nuevas tecnologías y la transformación del empleo están desplazando de manera generalizada el valor de la formación universitaria.

La investigación también muestra que las personas con mayor nivel educativo tienden a valorar más el impacto de un título universitario sobre las oportunidades de desarrollo profesional.

Existen, sin embargo, diferencias regionales importantes. América Latina figura entre las regiones donde la universidad mantiene un respaldo especialmente fuerte, mientras que en buena parte de Europa se observa un mayor escepticismo sobre los beneficios de la educación superior.

En Argentina, esa valoración convive con una preocupación económica creciente. La formación académica continúa siendo percibida como una herramienta de progreso, pero las condiciones materiales para transformar esa formación en oportunidades aparecen cada vez más cuestionadas.

La tensión es evidente: estudiar sigue siendo importante, aunque el título, por sí solo, no garantiza que las nuevas generaciones puedan alcanzar mejores condiciones de vida.

Dos mundos frente al futuro: optimismo emergente y pesimismo desarrollado

Uno de los hallazgos más relevantes del informe es la brecha de optimismo entre economías emergentes y países desarrollados.

En numerosas economías emergentes, particularmente en algunas zonas de América Latina, existe una confianza relativamente elevada en que los jóvenes podrán alcanzar un futuro prometedor y vivir mejor que las generaciones anteriores.

En cambio, en varias economías occidentales maduras, esa confianza es considerablemente menor.

La diferencia introduce una paradoja. Las sociedades con mayores niveles de desarrollo económico no necesariamente son las que muestran más optimismo respecto del futuro de sus jóvenes.

Esto sugiere que las expectativas de progreso no dependen exclusivamente del nivel de riqueza alcanzado, sino también de la percepción sobre las oportunidades disponibles, la movilidad social y la posibilidad de mejorar las condiciones de vida.

El contraste es particularmente relevante para América Latina, una región donde las dificultades económicas estructurales conviven, en determinados países, con una mayor confianza en el potencial de las próximas generaciones.

Información del Autor

Compartí esta noticia !

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Categorías