Arrúa: “El turismo es una de las pocas industrias que se recupera”

De las industrias, es la que repuntó desde julio o agosto del año pasado, señala entusiasmado José María Arrúa. El ministro de Turismo de Misiones enumera con rapidez los datos positivos de la actividad y revela cómo sabe que anduvo bien durante la temporada: “Siempre se reciben llamadas de quejas de los hoteleros de Iguazú o Posadas. Desde diciembre no me ha llamado nadie”, sonríe.

El joven abogado sostiene que el turismo es una de las industrias más rendidoras para la provincia, al mismo tiempo que genera una enorme cantidad de puestos de trabajo que se consolidan como estables. “En 2015 el turismo generó cinco mil millones de pesos”, señala. Los datos del año pasado están en plena etapa de estudio, pero no serían demasiado distintos. Y los números son positivos. Esta temporada culminará con más de medio millón de pernoctes –solo en enero hubo 450 mil-, lo que significa hoteles y restaurantes trabajando a pleno.

“No todos los destinos mejoraron”, dice, aunque no se quiere comparar con otras provincias. Una de las claves fue la eliminación del cepo cambiario, que dio previsibilidad al mercado de cambios. La disparada del Real también sirvió para recuperar turistas brasileños.

No fue sólo Iguazú la bendecida. San Ignacio recibió a 22 mil turistas durante enero y unos 10 mil en la primera quincena de febrero, mientras que en los Saltos del Moconá mejoró el flujo de visitantes después del acuerdo logrado con Brasil por la regulación de las aguas de la represa de Chapecó, sobre un afluente del río Uruguay. Para potenciar los saltos transversales está proyectada una fuerte inversión para la elevación del puente sobre el arroyo Yabotí para que el acceso esté siempre abierto. El financiamiento llegaría a través del plan Belgrano. En paralelo, a través del BID –con un crédito tomado por Nación- se haría la puesta en valor del parque, con nuevos embarcaderos y miradores. El presupuesto estimado es de cinco millones de dólares.

El resultado de la buena temporada turística, sostiene Arrúa, obedece a la impronta que le ha dado la provincia en los últimos años y a la intensa promoción durante 2016 en mil kilómetros a la redonda, desde Buenos Aires a Asunción, pasando por varios estados brasileños. Ahora se redoblará la apuesta con promociones directas en Bogotá, Colombia, Lima, en Perú y Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia. Además, considera que el clima ayudó mucho este año, junto al fortalecimiento de las tareas de prevención, que hicieron que casi no hubiera casos de dengue u otras enfermedades que sí atacaron en la región. Sin embargo, desliza una frase que suena a reclamo: “Nos hubiese gustado que haya más acompañamiento del sector, en las ferias y la promoción”.

De todos modos, no ceja en lo que considera debe ser la premisa de la actividad: la capacitación. En breve el ministerio ofrecerá becas a trabajadores ligados a la actividad para que estudien en Posadas e Iguazú, inglés, portugués y posteriormente, chino mandarín. “Hay que pensar a futuro. No solo recurrir al Estado cuando estalla la crisis”, advierte.

Arrúa destacó el impacto del turismo en la economía de Misiones

Aunque enero terminó siendo positivo y febrero tiene números alentadores, Arrúa considera que en Semana Santa o la temporada invernal, habrá un cambio sustancial producto de la devolución del IVA al turista extranjero. La medida ya está vigente, pero la mayoría de los paquetes internacionales se vende con seis meses de anticipación, por lo que hay una mayor expectativa. No se espera un aluvión de turistas, sino que quienes vengan se queden más días y gasten más. Arrúa anticipó que ya están gestionando la incorporación de un mayor número de delegaciones para el Iguazú en Concierto que se hará en mayo y que hay mucho interés en extender el tiempo de visita.  

Septiembre puede ser otro mes clave para el turismo misionero. Se estima que en el mes de la primavera habrá más vuelos con destino a los aeropuertos de Posadas e Iguazú. La Administración Nacional de Aviación Civil autorizó trece nuevas rutas hacia Misiones y las dos compañías que picaron en punta por unir los destinos son Andes y Avianca, que a través de escalas, también unirán a la capital con la ciudad que cobija a las Cataratas. El titular de la cartera turística aclaró que ninguna de estas dos empresas ofrecerá el servicio low cost, como una versión que circula, sino que hasta ahora la única que pretende ese mercado es Fly Bondy.

En marzo se licitarán las obras de remodelación del aeropuerto internacional de Iguazú y en mayo o junio se iniciarían las obras. Es posible que la pista esté clausurada unos días, por lo que se piensa en la utilización del aeropuerto de Foz. El aeropuerto de Posadas también será remodelado, posiblemente este año.

Arrúa pretende que se aprueben otras rutas aéreas que unan a Iguazú con Asunción, con Lima, San Pablo y Florianópolis y Avianca es la interesada en esos corredores.

En paralelo, el empresario Julio Koropeski está siendo tentado para realizar vuelos entre Iguazú y Posadas y desde allí a Resistencia, Rosario o Paraná. El dueño de Crucero del Norte ya pretendía ofrecer ese servicio, pero ante la falta de autorizaciones de las rutas, optó por mudar la flota de aviones a Paraguay. Ahora podría volver.  

Arrúa insiste en que la actividad es generadora de empleo no solo en hoteles, sino en una extensa red de derivados, que van desde el taxi al mozo, pasando por el productor que ofrece sus lechugas al restaurante. En abril o mayo presentará el primer anuario del turismo, con los datos desgranados de cada rama de la actividad e informes de cada hotel –ahora se abrió un proceso de reempadronamiento gratuito-.

La oferta hotelera, asegura, es uno de los principales activos de la industria. Por la belleza de las Cataratas, Iguazú es la más atractiva para las inversiones, como el flamante hotel Guaminí y otros proyectos en marcha en las 600 hectáreas. También lo son sus atractivos. Las Cataratas del Iguazú son la perla ineludible. Pero San Ignacio forma parte de un recorrido religioso cada vez más conocido y los Saltos del Moconá, se transformaron en mucho más accesibles.

 Con Corrientes se está trabajando en incorporar al circuito a los Esteros del Iberá. La idea es utilizar un catamarán para unir a los atractivos correntinos con Posadas, San Ignacio, la posada Puerto Bemberg y finalmente, Iguazú, con un recorrido que insuma ocho noches, con pernoctes en cada una de las paradas. Para eso se construirán puertos flotantes con ayuda de la Nación.

En una etapa posterior, hay posibilidades de que una línea de cruceros se anime a un recorrido similar, desde Rosario hasta Iguazú.  

Para que Posadas no sea únicamente una ciudad de paso, Arrúa quiere generar mayores atractivos en la zona costera. Uno de ellos es la recuperación de los Ferrys. “Será un lugar con la historia de Posadas. Hoy no hay un sitio emblemático donde el turista pueda sacarse una foto representativa de la capital. Los ferrys son parte de la historia”, sentencia.

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