Revolucionario proyecto contra el fuego: buscan prohibir el cambio del uso del suelo por 60 años en zonas incendiadas
En medio de un fuego descontrolado, que ubica a la Argentina en el segundo lugar en el mundo por los incendios forestales, el diputado nacional Máximo Kirchner, acompañado por el misionero Ricardo Wellbach, en conjunto con otros legisladores, presentó un proyecto revolucionario en defensa del medioambiente: busca reformar la ley del Manejo del Fuego y establecer que en caso de incendios, sean provocados o accidentales, que quemen vegetación viva o muerta, en bosques nativos o implantados, áreas naturales protegidas y humedales, a fin de garantizar las condiciones para la restauración de las superficies incendiadas, se prohíba por 60 años realizar modificaciones en el uso y destino que las superficies poseían con anterioridad al incendio. También se frena la división, subdivisión, loteo, fraccionamiento o parcelamiento, total o parcial, o cualquier otro emprendimiento inmobiliario, distinto al arrendamiento y venta, de tierras particulares.
Argentina está en el segundo lugar en el mundo por los incendios forestales. Lo informó el Monitoreo Global de Bosques. Los incendios se han producido en el este, norte y centro del país. #ApaguenElFuego #ArgentinaEnLlamas pic.twitter.com/QS3YZ34FSQ
— Eco House (@ecohouseok) October 3, 2020
En la misma línea, prohíbe la venta, concesión, división, subdivisión, loteo, fraccionamiento o parcelamiento, total o parcial, o cualquier otro emprendimiento inmobiliario, distinto al arrendamiento, de tierras fiscales; y cualquier actividad agrícola que sea distinta al uso y destino que la superficie tuviera al momento del incendio.
La iniciativa, muy similar a la de otros país que buscaron proteger sus ecosistemas, establece que la prohibición podrá ser extendida si así lo indicase el Ordenamiento Territorial de los Bosques Nativos de la jurisdicción correspondiente.
Asimismo, marca que en caso de incendios, provocados o accidentales, que quemen vegetación viva o muerta, en zonas agrícolas, praderas, pastizales, matorrales y en áreas donde las estructuras edilicias se entremezclan con la vegetación fuera del ambiente estrictamente urbano o estructural, a fin de garantizar las condiciones para la restauración de las superficies incendiadas, se prohíbe por 30 años la realización de emprendimientos inmobiliarios y cualquier actividad agrícola que sea distinta al uso y destino que la superficie tuviera como habitual al momento del incendio.
También frena la modificación de uso de una superficie con el fin de desarrollar prácticas de agricultura intensiva, excepto en los casos que dichas prácticas antecedan al evento.
El proyecto tiene el objetivo de proteger distintos tipos de ecosistemas que puedan ser víctimas en caso de incendios. “No pretende diferenciar de aquellos que son provocados o accidentales, o que quemen vegetación viva o muerta, que sean en bosques nativos o implantados, áreas naturales protegidas, zonas agrícolas, praderas, pastizales, matorrales y humedales, pues su objetivo es primordialmente garantizar las condiciones para la restauración de las superficies incendiadas, y entendemos que es esencial para eso que dichas superficies mantengan el uso del suelo que tenían previo al incendio, por un lapso mínimo de años que garantice su recuperación”.
Paralelamente se busca también desalentar los incendios de “dudoso” origen. Los diputados señalan además que algunos bosques nativos por su particularidad puedan necesitar de una mayor cantidad de años para su recuperación. Es por eso que se habilita a que las provincias determinen un tiempo de recuperación mayor.
La iniciativa se funda principalmente en el artículo 41 de la Constitución, que establece que “todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado y apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y tienen el deber de preservarlo”.
Foto de portada: Damián Cardozo.

