El 11 de noviembre a las 9 horas en Silicon Misiones, se entregará equipamiento para Smart Farming y Smart Innova, una iniciativa del SPEPM en conjunto con la Cámara de Representantes de la provincia, Silicon, ISES, Escuela de Robótica e Inglés, IMac, Ticmas, gobierno de la provincia y Red de Escuelas Innova que moderniza la enseñanza agrícola mediante tecnología y formación docente.
Las escuelas agrícolas de la provincia recibirán equipamiento de alta tecnología como parte de la iniciativa Smart Farming, una línea de acción dedicada a transformar el aprendizaje en las aulas. Este evento es parte de un proyecto que viene tomando forma en Misiones bajo el nombre de Smart Innova, impulsado por el Servicio Provincial de Enseñanza Privada de Misiones (SPEPM), que busca cambiar el enfoque de la educación desde sus cimientos, llevando herramientas tecnológicas a las instituciones privadas del sistema.
De acuerdo con el SPEPM, el objetivo es claro: integrar la tecnología en la educación pública de gestión privada y fortalecer el Modelo Educativo Misionerista. “Estamos profundizando estas líneas de acción en la educación pública de gestión privada, promoviendo la economía del conocimiento y fortaleciendo la red el Modelo Educativo Misionerista a partir de la entrega de:
1. Herramientas y tecnologías
2. Capacitaciones, formaciones y acompañamiento a las instituciones y docentes
3. Fortaleciendo las SMART SCHOOLL (Escuelas Inteligentes)
4. Fomentando la Red de Ciudadanos inteligentes”
dejando en claro que la provincia quiere que sus estudiantes no se limiten a manejar una computadora; la idea es enseñar a usar la tecnología en el día a día, desde la práctica agrícola hasta la formación de redes inteligentes.
La Agricultura Inteligente (Smart Farming) pretende que los estudiantes de las escuelas agrícolas trabajen con tecnología que no suele estar a su alcance. Equipos, software, algoritmos de análisis de datos aplicados al campo, simulaciones de ambientes y otras herramientas que, de alguna manera, pretenden enseñar a producir de una forma que pocos conocen aún. Este es un intento de crear entornos digitales en el aula, donde el estudiante deje de mirar hacia atrás, hacia lo que ya fue, y apunte hacia los modelos de producción que se perfilan como necesarios en los próximos años.
Lo que llama la atención apenas cruzar el pórtico es el silencio. Inesperado para una empresa de construcción que está a metros de la ruta nacional 12. Cada tanto esa calma se rompe con el ingreso de un camión o el sonido sordo de la mezcladora móvil que está en plena producción para alguna obra en marcha en la capital provincial. Pero por lo demás, silencio y una extraña pulcritud, teniendo en cuenta que se opera con basalto, arena y cemento. Sin embargo, ahí está una de las claves de la certificación internacional que conquistó Hormisa, una de las empresas del grupo Enriquez, que logró garantizar todo el proceso del hormigón armado, desde el uso y tipo de materiales, cantidades exactas, durabilidad, resistencia y transporte.
Gian Franco Capobianco, un joven ingeniero civil venezolano de 37 años es el gerente de Producción, Venta y Calidad y Sandra Domínguez, la encargada de Gestión Documental y auditorías internas. Ambos reciben a Economis para contar los detalles de cómo llegó Hormisa a alcanzar la certificación de la Norma ISO 9001, lo que posiciona a la empresa misionera en una élite de la Argentina, donde menos del 10 por ciento de los competidores tiene esa distinción. Actualmente, cerca del 70% de los proyectos de infraestructura en la región utilizan productos de Hormisa, impactando directamente en obras viales y de construcción que mejoran la calidad de vida de los misioneros. Según el Instituto Argentino de Normalización y Certificación (IRAM), las empresas que implementan normas ISO logran reducir hasta un 25% en costos operativos, lo cual permite una reinversión en el crecimiento y el desarrollo de más proyectos productivos.
“Esta certificación es la garantía de calidad. Y un paso más para nosotros, que teníamos certificados otros eslabones de la cadena de producción desde hace quince años. Ahora nuestro certificado tiene un alcance total en cuanto a diseño, producción, aseguramiento de la calidad y distribución del hormigón elaborado. Eso es muy importante para Misiones y para todo el Litoral, donde tenemos clientes. Todos nuestros procesos están certificados”, explica Domínguez.
¿Qué significa todo el proceso?
“Significa garantizar el proceso desde los requerimientos del cliente, tener todos los los materiales, los insumos y componentes del hormigón elaborado. Todo controlado como para que ese producto vaya de la forma que el cliente lo solicite. El principal objetivo es que ellos se encuentren satisfechos. Sin el cliente no somos nada, explica. La gestión de calidad es un día a día y todo el equipo está comprometido. Los choferes son fundamentales, por el traslado de perecederos. El grupo humano es valiosísimo”.
“Esta renovación del certificado es un desafío, porque renovar calidad implica que todos los procesos los estamos nuevamente renovando, verificando, encontrando alguna falencia para mejorar. Un sistema de gestión de calidad te habla de que siempre tienes que estar en un proceso de mejora. Nunca puedes pararte o sea no puedes decir que aunque cualquier dificultad que tengas no debes detener ese proceso de evaluación. Desde el diseño, hasta el proceso y la entrega, tenemos que velar porque cada material que estamos utilizando tenga un control, un examen, para saber cómo se comporta, cuando estemos mezclando la piedra, la arena y el cemento, como debe tener ciertos parámetros de acuerdo a las normativas internacionales y las normativas argentinas. Tienen que cumplir cada rango. No estamos utilizando cualquier material que podamos sacar del río, o cualquier material que podamos comprar en una ferretería. Cada material debe pasar por unos procesos que también tienen su certificación y un aval que te permite garantizar que ese material está comprobado y que tiene un ensayo y validez. Eso hace que sea una empresa que tiene un compromiso con el producto que vende y hace que no seamos una empresa común sino especializada sobre el producto que vendemos”, agrega Capobianco.
¿Qué cambia a nivel construcción? Entre una empresa X y Hormisa…
“Cambia mucho porque directamente estamos hablando de muchas discusiones tanto públicas como privadas. Como empresas que tenemos esta responsabilidad y dando el aval de una certificación de un proceso, quiere decir que nuestro producto tiene ciertos estándares y cumplen con toda la normativa, primero que esto puede desencadenar algo legal. Cumple con toda la normativa para asegurar que el cliente tenga un producto tal cual lo compró ¿Qué pasa? En la calle estamos encontrando hay empresas que hacen hormigón. No es ilegal, pero te limitan en cuanto a normativas, requerimientos de la construcción. El peso. La resistencia. En Hormisa, toda el agua, toda la arena, toda la piedra tienen que cumplir con los parámetros para que esos hormigones que estás haciendo, tengan una resistencia o una durabilidad garantizada”, afirma Capobianco.
¿Hay diferencia de precios?
Totalmente. Un proceso estandarizado, con controles, tiene otro costo, pero garantiza que la persona va a dormir tranquila. Lo otro no garantiza eso. Cuando no hay controles, cuando no se puede verificar, se paga 125 por ciento más por reparaciones. La obra común te sale más barato, pero después hay que reparar. Lo barato sale caro. Acá comprás soluciones y eso es costo beneficio. También tenemos servicio de posventa. Problemas en obra, podemos dar el aval del producto que ofrecemos. Si no cumple los parámetros, nos hacemos responsables. Tomamos la muestra en nuestro laboratorio y se mide. Cada obra y cada proyectista tiene que ser responsable de lo que compra y de lo que recibe. Esto abre muchos caminos. E incluso podemos capacitar a la gente. Es un material muy noble el hormigón, pero tiene sus condiciones. Nosotros somos responsables y queremos satisfacer las necesidades de los clientes y también tenemos responsabilidad social, remarca el venezolano.
Además de la certificación de toda la cadena productiva, un trabajo que demandó un año, Hormisa, donde trabajan 60 personas, tiene como nuevo objetivo, alcanzar la certificación ambiental. La ISO 14000. Hasta ahora se cumplen los parámetros operativos, pero se está completando la documentación exigida.
¿Esta certificación, cómo los posiciona en el país?
Nos diferencia en el mercado, porque muchas empresas pueden tener una hormigonera, pero no garantizar toda la cadena del producto. Apenas somos el diez por ciento las certificadas de todas las empresas del mercado argentino. Eso nos destaca y entramos a la excelencia. A ese rango en el que todas las empresas quieren trabajar.
La calidad del hormigón va desde la piedra elegida. El basalto misionero es más resistente que piedras de otras geografías. También la arena es especialmente seleccionada de las costas del río Paraná. La mezcla se pone a prueba en un laboratorio que a su vez es certificado por el INTI. Las muestras de hormigón se someten a una exigente prueba en prensas para medir resistencia y condiciones del material.
Después de un comienzo de año complejo, el mercado se está reactivando desde junio, tras una primera mitad del año compleja y difícil proyección. Ahora se está recuperando la obra privada en Posadas, destacan los ejecutivos. Sin embargo, Hormisa también puede trabajar en otros destinos. Tienen mezcladoras y laboratorios móviles para atender eventuales demandas de otras latitudes.
La empresa que fue adquirida por Carlos Enriquez en 2009 también ofrece otras soluciones integrales, como premoldeados, tuberías y nuevos proyectos que permitirían ahorrar tiempo en la construcción.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), en consonancia con lo dispuesto por la Unión Europea para el ingreso y comercialización de granos en sus mercados a partir de 2025, avanza en la simplificación de los trámites para que el sector privado pueda cumplir con la nueva normativa de esa comunidad. El organismo conducido por Florencia Misrahi dictó la Resolución General 5.594/2024, que permitirá agilizar las gestiones que deben realizar los productores agrícolas para certificar que sus campos no han sido deforestados, requisito exigido por ese bloque de países a partir de 2025.
La actualización de la normativa vigente facilitará la supervisión y seguimiento de los campos utilizados para la producción de granos, a través de controles vía geolocalización y verificaciones presenciales de los lotes. Se trata de una opción voluntaria, dentro del Sistema de Información Simplificado Agrícola (SISA), para compartir datos como la ubicación, georreferenciación, movimientos y existencias, a las empresas inscriptas en el Directorio de Esquemas de Diferenciación Agroindustriales de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca.
De esta manera, los titulares y representantes de explotaciones agropecuarias no deberán acudir personalmente a una entidad certificadora, por lo que podrán concretar el trámite en menos pasos. En ese sentido, el nuevo mecanismo permitirá una baja en los costos operativos de los productores, que ya no tendrán que demostrar por su cuenta el origen de su producción.
Esta opción estará disponible para las presentaciones correspondientes a la campaña agrícola 2024/2025 y sucesivas, realizadas a partir del 1 de octubre de 2024.
La Resolución apunta a una mayor simplificación y agilización de procesos administrativos para la exportación. Al mismo tiempo, busca adaptar los sistemas a las nuevas normativas internacionales que buscan asegurar la sustentabilidad y trazabilidad de los productos agrícolas. Así, la Argentina se convierte en el primer país que con base en su trazabilidad podrá determinar fehacientemente el origen de los granos a exportar.
Mediante el Reglamento 2023/1115, la Unión Europea estableció que a partir del 30 de diciembre de 2024 estará prohibido el ingreso y la comercialización en su mercado, así como la exportación desde el mismo, de determinados productos agropecuarios y agroindustriales provenientes de zonas que hayan sido deforestadas en fecha posterior al 31 de diciembre de 2020.
Este jueves, la Legislatura de Misiones aprobó una iniciativa impulsada por la diputada Suzel Vaider, presidenta de la Comisión de Presupuesto, que instituye a la ciudad de Puerto Rico como la Capital Provincial de la Industria. El intendente de la localidad, Carlos Koth, estuvo presente en la sesión, apoyando el proyecto junto a referentes de la industria local.
La propuesta, que contó con el apoyo unánime de sus pares, reconoce formalmente el desarrollo industrial de esta localidad, situada en el departamento de Libertador General San Martín.
“Reconocerle mediante una ley, la denominación de Capital de la Industria a Puerto Rico, es poner en valor la visión de los pioneros que se asentaron en esa localidad hace más de 100 años”, expresó Vaider durante la sesión.
La diputada enfatizó que este título potenciará el crecimiento de la ciudad y facilitará el acceso a fondos provinciales y nacionales para la modernización de las instalaciones industriales.
“Puerto Rico es una ciudad ubicada en la zona centro de la provincia de Misiones, cabecera del departamento Libertador General San Martín, y que ya es conocida de manera ‘coloquial’ en la provincia como ‘Capital de la Industria’; sin embargo, faltaba este paso ordenador fundamental”, agregó.
Vaider también compartió un breve recorrido histórico sobre la localidad, recordando que el próximo 15 de noviembre Puerto Rico cumple 105 años desde su fundación, atribuida al colonizador alemán Carlos Culmey. Resaltó la importancia de la cultura cooperativista que caracteriza a la ciudad, mencionando hitos como la creación de la cooperativa Luz y Fuerza en 1953, y la llegada del asfaltado de la ruta 12 en la década del ‘60, que impulsaron su desarrollo industrial.
“Hoy, Puerto Rico cuenta con 900 pymes e industrias, generando más de 2.500 puestos de trabajo, lo que significa empleo para el 25 por ciento de la población económicamente activa del municipio”, subrayó Vaider. Además, destacó que el municipio aporta significativamente a la Agencia Tributaria Misiones, fortaleciendo así la economía provincial.
La legisladora también mencionó que el reconocimiento permitirá atraer inversiones adicionales, tanto nacionales como internacionales, y promover políticas públicas que impulsen la competitividad y la sostenibilidad del sector industrial.
“Reconocer la denominación de Capital de la Industria a Puerto Rico es un acto consecuente con la mirada de sus pobladores y respaldar el proceso de desarrollo que la comunidad y sus autoridades municipales tienen planificadas de cara al futuro”, finalizó.
En la zona náutica de la ciudad, la empresa Aguicons presentó su nueva línea de desarrollos: Baradise. Un evento que contó con la presencia de representantes del sector inmobiliario y empresarial. Además la figura destacada de José “Chucho” Acasuso, ícono del tenis nacional, quien será el embajador de la campaña de comunicación del proyecto.
“Me siento honrado de ser parte de un proyecto tan ambicioso y transformador como Baradise. Este desarrollo refleja lo mejor de Posadas, combinando calidad de vida con innovación. Es un lugar que invita a relajarse, a disfrutar, ya vivir cada día como si fuera unas vacaciones permanentes”, remarcó Acasuso durante el evento.
Leonardo Aguirre, Gerente Comercial destacó: “Baradise representa un paso adelante en el desarrollo urbano de la ciudad, creando un espacio que prioriza la calidad de vida de sus propietarios. Único en la región, invita a disfrutar de actividades náuticas y paisajes increíbles. cada día será una nueva aventura para escapar de la rutina.”
Baradise, un impresionante desarrollo ubicado frente al Yacht Club, aseguran que se convertirá en el nuevo referente arquitectónico de Posadas. Este edificio innovador, cuenta con la colaboración de Estudio Engel, quienes diseñaron su interior junto al equipo de arquitectos de la empresa anfitriona.
Leandro Aguirre, Gerente Técnico afirmó: “nuestro objetivo fue crear un edificio que no solo sea estéticamente atractivo, sino que también funcione de manera eficiente dentro del contexto urbano. Pensado en un formato de 360 grados, donde a simple vista se note lo diferente del diseño, algo único hoy en la provincia”
Serán 36 meses de ejecución de obra, para un edificio de 14 pisos que contará con: un elegante lobby, una piscina de diseño moderno, un solárium que ofrece espacios perfectos para tomar sol y un patio amplio, con diversidad de vegetación que ayudará a descansar. Su diseño moderno y funcional se integra perfectamente en el entorno urbano, dando una sensación de confort y bienestar permanente. No sólo redefine el skyline de la ciudad, sino que también impulsa el empleo en la ciudad, contribuyendo al crecimiento económico local.
Por su parte, Leonella Aguirre, Gerente Administrativa agregó: “estamos muy entusiasmados por la recepción del proyecto en la comunidad y por las oportunidades que ofrece a futuros propietarios. Con Baradise, Aguicons continúa su compromiso con la innovación como hace más de 16 años, posicionándose como un referente en el mercado inmobiliario de la región”.