El desempleo en la Argentina ya alcanza al 9,6 por ciento de la población y es la cifra más alta en los últimos doce años. La inflación proyectada para el fin de año es del 45 por ciento. La deuda pública representará a fines de diciembre al 87 por ciento del PBI, con un salto desde el 57,1 de hace unos meses. El cálculo más pesimista, en medio de las negociaciones con Christine Lagarde, era que la deuda cerrara en 68,6 por ciento.
Ante el fracaso de las expectativas, el propio Fondo Monetario Internacional comenzó a dictar sus recetas al equipo económico para poder contener la inflación: en lugar de metas, se restringe el circulante en la economía. Clásico del ajuste ortodoxo. No es una casualidad, sino una consecuencia de un modelo que ya fue aplicado sin éxito en la Argentina, hace no demasiado tiempo.
El desempleo roza los dos dígitos, porcentaje similar al de la crisis global de 2009. Solo que ahora no hay tormenta global.
El sociólogo Daniel Schteingart explica que “entre los segundos trimestres de 2017 y 2018, la desocupación pasó del 8,7% al 9,6%, lo que representa 250.000 desocupados nuevos aproximadamente. Eso mismo se dio en un marco de expansión del empleo (por encima del crecimiento de la población, unos 400.000 puestos, que se explican íntegramente por el empleo asalariado en negro y, sobre todo, por el cuentapropismo). El especialista agrega que el mercado laboral hoy es más precario. “En el segundo trimestre de 2017, de cada 100 trabajadores, 50 eran asalariados en blanco. Un año más tarde, esa cifra cayó a 49”. También teme que este no sea el techo, ya que todavía no se aprecian los efectos de la corrida cambiaria y la suba de tasas que ahogó a las pymes. La pobreza también tendrá un alza sobre fin de año, aunque organizaciones como la Universidad Católica Argentina ya advierten que está por encima de 2014 y 2015. El Gobierno mantiene el optimismo y asegura que esta vez, contra todos los pronósticos, el resultado será diferente. “El aumento del desempleo nos duele, sabemos que tenemos que trabajar para revertir esa situación. Pero también hay que recordar el contrafáctico de qué hubiera pasado. Miremos Venezuela con un 85 por ciento de pobreza. Tenemos que recordarlo siempre”, se comparó Nicolás Dujovne.
Pero las políticas de ajuste siguen y todavía no se aprecian en su magnitud el impacto de la megadevaluación y el nuevo dólar caro que llegó para quedarse.
La recesión es tal que el propio Gobierno admite en el proyecto de Presupuesto que la economía caerá dos años seguidos, 2,4 puntos este año y medio punto en 2019.
En el optimista proyecto, la inflación es de 23 por ciento para 2019, pero el FMI definió que esa meta ya no importa demasiado.
El texto mismo se disculpa y advierte que todas las variables pueden ser modificadas por cuestiones endógenas y exógenas. La tormenta parece no haber pasado. La a Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico estima que la economía argentina caerá un 1,9% este año. Hace apenas cuatro meses su pronóstico era que el PBI argentino iba a crecer un 2 por ciento. Para el año que viene, el organismo estima que la Argentina avanzará un 0,1%, frente al 2,5% de crecimiento que había estimado en mayo
En el presupuesto no se incluye ninguna medida de reactivación de la economía y hasta la fundación Mediterránea, un think thank amigable con el Gobierno, advierte que el 80 por ciento del ajuste fiscal previsto, obedece a suba de impuestos o recorte de inversión pública. Hasta la promesa de “ningún trabajador pagará Ganancias” quedó en el arcón de los recuerdos: trabajadores y jubilados pagarán más impuestos para achicar el déficit.
Pero se celebra que “Argentina tendrá su primera depreciación real significativa sin hiper, sin controles de cambio y sin default desde los años 60”, como apuntó el ex vicepresidente del Banco Central, Lucas Llach.
El presupuesto contiene para Misiones 29 por ciento más de recursos que este año. El diputado nacional Luis Pastori lo presentó como un triunfo y repasó números obviando los más importantes. Con una inflación actual del 45, más una del 23 el año que viene (68 por ciento acumulada), con un peso que vale la mitad que hace un mes, en realidad debe hablarse de un enorme ajuste.
Misiones recibirá 54 mil millones de pesos de la Nación, un 29 por ciento más que este año, pero al menos quince puntos debajo de la línea de inflación de este año, que alcanzaría el 45 por ciento, la suba de precios más alta desde 1991.
Este año el presupuesto prevé una distribución de 41 mil millones, aunque el valor del peso se depreció casi 50 por ciento con la última corrida cambiaria que disparó el dólar a 40 pesos. Es decir, el dinero vale la mitad que hace un par de meses. Según los datos oficiales, el Presupuesto asigna a Misiones por coparticipación 43.755 millones, mientras que el resto será asignado por los organismos nacionales que tienen oficinas locales. En proyectos de infraestructura ejecutados por Nación en Misiones, se calcula un presupuesto mínimo, de unos 600 millones.
Pastori hizo los deberes y defendió cada una de las medidas de ajuste para alcanzar el déficit cero, meta exigida nuevamente por el FMI, al igual que durante el breve paso de la alianza por el Gobierno, cuando se convirtió en ley en julio de 2001 e impuso el recorte salarial del 13 por ciento.
Pero el énfasis en la defensa del modelo, no parece ser suficiente para que Pastori integre la fórmula provincial en 2019. El veterano radical se mide en las encuestas, pero los socios del PRO lo descartan como eventual acompañante de Humberto Schiavoni. El presidente del PRO es el número puesto para encabezar la nómina, pero todo dependerá de cómo marcha la economía. El senador confía en que Macri irá por la reelección como “candidato natural”.
Hace unos días los integrantes de Cambiemos en Misiones se reunieron para afinar el lápiz de cara a 2019. Candidatos, escenarios y rivales estuvieron en la mesa de análisis. Para algunos, optimismo puro en materia económica. Otros, más realistas, esperan que para abril haya noticias positivas que permitan arrancar la campaña con convencimiento. Lo curioso es que el propio Pastori, hace unas semanas había pronosticado buenas noticias para diciembre. Por si fallan los pronósticos, Alex Ziegler saldría del ostracismo para volver a probar suerte como candidato, aunque otros sostienen que debe hacer “méritos” en Eldorado antes de exigir nuevos espacios.
El optimismo de Cambiemos contrasta con la sensación térmica que comienzan a captar los principales encuestadores: hay coincidencia en que la idea de la “pesada herencia” ya no es responsable de los problemas económicos, que preocupan con mayor intensidad a los argentinos.
La consultora Synopsis revela que el 58 por ciento de los argentinos se sienten agobiados por los problemas económicos. Y, que, por primera vez, más de la mitad cree que el rumbo económico tomado por el Gobierno, es equivocado.
La consultora CEOP eleva al 71,3 el porcentaje de argentinos preocupados por la marcha de la economía y a 60,9 por ciento la imagen negativa del Presidente, con un nivel de desconfianza que se eleva a 69,5. Como Synopsis, también preguntó por el “rumbo”: el 67,6 respondió que era equivocado y solo 34,6 por ciento cree que es el kirchnerismo el responsable de la crisis actual.
El consultor Gustavo Córdoba juega con la grieta. Visualiza que el 45,9 cree que Cristina es responsable de la crisis, pero el 41,8 culpa a Macri. El espejo se refleja también en la intención de voto, aunque con un techo más bajo, cercano al 30 por ciento.
Ricardo Rouvier agrega que “aunque los porcentajes indican un empate técnico, por primera vez en nuestra medición, Cristina Fernández de Kirchner aventaja al actual Presidente en un balotaje. Sin embargo hay que destacar entre quienes no votarían a ninguno y los indecisos suman un 20%”. Rouvier relevó que “un escenario q contuviera hoy las candidaturas de Cristina y Macri, dividiría al electorado en tres, pero si Cristina no está en el escenario, Macri conserva su porcentaje y crece el resto”.
Trabajando intensamente para que los efectos de la crisis se sientan lo menos posible en Misiones, el gobernador Hugo Passalacqua sorprendió con un anuncio anticipado a contramano de los recortes que aplica la Nación. El viernes, a las 7 en punto de la mañana, presentó el “bono navideño” de cuatro mil pesos que se repartirá entre todos los empleados estatales en tres cuotas.
Firmé el Decreto 1348/18 que establece el pago del Bono Anticipo a las Fiestas Navideñas. Se trata de la suma extraordinaria de 4 mil pesos a empleados activos y jubilados provinciales. (Sigue) pic.twitter.com/TtpLUyhbpy
En total, se inyectarán a la economía, 300 millones de pesos. Lejos de la contracción, la idea del Gobierno es impulsar la economía para sostener la actividad.
Los resultados están a la vista de una política que es sostenida en medio del tembladeral. Posadas es una de las ciudades con menor desempleo del país y a diferencia de otras ciudades, aquí bajó el número de personas sin trabajo.
Las causas son múltiples, pero el Ahora Misiones y sus derivados, como el Ahora Pan, Ahora Gas o el último Ahora Góndola, los subsidios a la tarifa eléctrica y hasta el pago al día de los salarios, garantizan un flujo económico que envidian en otras latitudes.
Los intendentes festejaron como un gol sobre la hora la recuperación de 140 millones de pesos de “compensación” por la pérdida del Fondo de la Soja y, aunque para el año que viene no hay buenas perspectivas, por lo menos no sufrirán el cimbronazo sobre fin de año.
Así como hace unas semanas en San Ignacio, los alcaldes se reunieron ahora en Montecarlo para analizar el escenario económico y marcar diferencias con la Nación. El secretario de Hacienda, Adolfo Safrán y el vicegobernador Oscar Herrera Ahuad cerraron el encuentro con una premisa: la fortaleza de la Renovación para pilotear las crisis.
Se realizó en Misiones la primera “semana de la agroecología” para debatir la importancia de “que producimos y como lo hacemos”. Con varias actividades en diferentes puntos de la provincia se realizó un intercambio entre los que ya producen de esta forma y quienes buscan consumir los alimentos más sanos.
Dos de las charlas estuvieron a cargo de Marcos Ezequiel Filardi, integrante de la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria de la Escuela de Nutrición de la UBA. Aprovechando su visita a la provincia, Filardi dialogó con Economis sobre Soberanía Alimentaria, la producción de alimentos y la importancia de la disponibilidad de la tierra, la accesibilidad física y económica, la adecuación cultural y su sustentabilidad.
Este rubio, de ojos claros, con cuerpón de buena vida, oculta detrás de su afabilidad una mente analítica llena de datos y una gran preocupación por “el derecho de los pueblos a decidir sobre su alimentación, a acceder a alimentos sanos, a poder producirlos”.
Filardi participó de la semana de la agroecología, organizadas por Secretaria de Estado de Agricultura Familiar de Misiones con una presentación sobre “el derecho a la alimentación saludable y la soberanía alimentaria” y luego presentó el libro de la Red de Cátedras Libres de Soberanía Alimentaria (CaLiSA) en la UNaM.
A continuación parte de la entrevista con este joven abogado: -A qué apunta la idea de la soberanía alimentaria
La soberanía alimentaria, es el derecho que tenemos los pueblos a definir libremente nuestras prácticas políticas y estrategias, de producción, distribución y consumo de nuestros alimentos. En ese sentido, desde que por primera vez se acuñó el término de soberanía alimentaria, allá por el 96 en la cumbre mundial de la alimentación en Roma, y encarnado sobre todo por la vía campesina, para los que no conocen es la organización internacional que nuclea hoy a más de 200 millones de campesinas y campesinos, pastores tradicionales y pescadores artesanales; al día de hoy, se ha convertido en verdadero paradigma contrapuesto, antitético y superador de lo que nosotros denominamos modelos agroindustrial dominante de producción alimentaria.
Como sentido tiene varias columnas trascendentales, la primera es que consideramos que hay otra forma de producir nuestros alimentos, en armonía con la naturaleza, en armonía con los seres humanos que no dependa de los fertilizantes sintéticos, los transgénicos y los agro tóxicos, que es la agroecología en todas sus formas, desde la agricultura regenerativa, la permacultura, la agroecología extensiva, distintas formas de concebir la producción de los alimentos, que introduce también una dimensión social, y que, es uno de los pilares de la soberanía alimentaria. Y nosotros decimos también que abogamos por una agroecología de base campesina, es decir poniendo en el centro del sistema productivo a la agricultura familiar campesina indígena, a los pescadores artesanales y a los pastores tradicionales.
El segundo componente de la soberanía alimentaria, apunta principalmente a la producción de alimentos, sanos, seguros y soberanos justamente para satisfacer las necesidades alimentarias locales. En ese sentido prioriza la producción local, para el abastecimiento local de las necesidades alimentarias, es decir la exportación de los alimentos queda en un segundo plano, el primer objetivo es garantizar el ejercicio del derecho a la alimentación adecuada de los 44 millones de habitantes que somos en nuestro país y después sí, el excedente de eso para otros mercados, para otros destinos, pero la prioridad está puesta en la producción local, para el abastecimiento local. En ese sentido también procura acercar al productor directamente con el consumidor, eliminando de alguna manera los intermediarios clásicos de la cadena alimentaria, que se llevan gran parte de la tajada. -Cómo lograr avanzar con esto. Porque bueno, los últimos gobiernos en el país vienen sostenidos con lo que es la producción de soja básicamente para exportación incluso no es la soja para alimento humano. Cómo armar el debate en ese marco, cuando toda la economía se basa en ese agronegocio
Bueno, justamente como vos bien señalabas el 60% de toda la superficie cultivada en nuestro país está destinada a un solo monocultivo que es la soja, cuyo destino es principalmente la exportación, en parte para alimentar a los ganados porcinos en China, pero también para producción de biocombustible por parte de esa soja, cuando ahora el presidente Trump de Estados Unidos restableció el arancel para la exportación de biodisel, quedó en evidencia que el 25% de toda nuestra producción está destinada a la producción de energía, a partir de los agrocombustibles.
Esto está bueno desmitificar esto, que se escucha seguido de que Argentina produce alimentos para 400 millones de personas, sería enhorabuena decir no estamos produciendo alimentos para 400 millones de personas, estamos produciendo comodities exportables principalmente para otros mercados.
En segundo lugar, que ese sistema tampoco nos esta garantizando que nosotros estemos adecuadamente alimentados, al basarse en un monocultivo generó el desplazamiento de otras producciones alimentarias que efectivamente integran la canasta básica de alimentos y eso hizo que esos alimentos fueran menos disponibles y en esta economía de mercado donde vivimos menos accesibles. Y esto tiene especial importancia, si tenemos en cuenta que tenemos el 33% de nuestra población viviendo debajo de la línea de pobreza, el 7, casi el 10% viviendo, según las últimas estimaciones, debajo de las líneas de la indigencia. En esta economía de mercado, esos ingresos son el vehículo de acceso a la alimentación. -Esto cómo impacta en la alimentación de las personas
Al tener menos alimentos disponibles, para el mercado local y, de menor variedad, hace que las personas de menores ingresos en los sectores populares, a la hora de ir al mercado para satisfacer sus necesidades alimentarias. como estrategia de supervivencia, se vuelca en los alimentos y a los más rendidores que ofrece este mercado. Y qué es lo más rendidor, los carbohidratos, las grasas y azúcares.
Entonces eso termina teniendo un efecto en nuestros cuerpos, porque por un lado tenemos un 12% de nuestros chicos aquí y ahora que no logran desarrollar su talla, como podrían desarrollarse por no tener acceso a esos nutrientes esenciales que le aportaría una buena nutrición. Y, por otro lado, tenemos un 60% de sobrepeso y obesidad en nuestro país que está escondiendo distintas formas de mal nutrición, porque no es que esa persona está nutrida en exceso de un catálogo de distintos nutrientes, sino que está llena justamente de carbohidratos, grasas, azucares.
Entonces por un lado decir, que este modelo no sólo no alimenta al mundo, sino que tampoco nos alimenta adecuadamente a nosotros, después tiene serios impactos en el territorio, tiene el impacto en el trabajo rural. -Cómo es eso
Pensemos por ejemplo para la soja se necesita una persona para trabajar 750 hectáreas, las últimas tecnologías que se están promoviendo hablan de la total automatización de los procesos extensivos. Con lo cual, la gente a falta de acceso a la tierra y, a falta de acceso al trabajo, no le queda otra que emigrar a las grandes ciudades, esto tiene como correlato que vivimos en un país que tiene el 92% de su población viviendo en pueblos y ciudades, y también tiene como correlato que según el relevamiento que hizo el propio gobierno nacional, con la central de trabajadores de las economías regionales, el año pasado, tenemos 4400 barrios populares alzados, en todo nuestro país, el 50% de los cuales nació justamente en los 20 años de este modelo productivo dominante.
Otro de los efectos es que genera conflictos por la tierra, genera desplazamientos forzados de campesinos, de pueblos originarios que no les queda otra que para sobrevivir que emigrar a los pueblos y ciudades. Con todo lo que implica eso en términos psicológicos, parámetros culturales y también lo que implica en términos de presión a las ciudades que tampoco están preparadas para recibir esos flujos de personas. Y que en consecuencias generan las tensiones en los servicios públicos, generan problemas de inseguridad, etcétera.
Como si esto fuera poco, todo el paquete tecnológico descansa en el uso de transgénicos, agrotóxicos, fertilizantes sintéticos, que tienen serios impactos en la salud, en los ecosistemas, en el aire, en el agua y en particular, ahí sindicamos las afectaciones a la salud derivadas de la exposición ambiental, tanto aguda, como crónica, a los agro tóxicos. Nuestro país está usando hoy 400 millones de litros de agro tóxicos por año de mínima, no solamente de glifosato, sino de 4718 formulaciones comerciales distintas, desde 1141 ingredientes y activos distintos, esto está generando serios impactos en los pueblos fumigados donde viven de 12 a 14 millones de personas.
Qué encontramos en los pueblos fumigados, el aumento de cáncer, aumento de malformaciones, trastornos del sistema endocrino, trastornos neurodegenerativos, enfermedades de la piel, enfermedades respiratorias, trastornos de infertilidad. Y esto que pensamos que afecta sólo a los pueblos fumigados, en realidad nos está afectando a todos, a los 44 millones de habitantes, porque esos agro tóxicos están presentes en el agua que bebemos, están presentes en los alimentos que comemos, están presentes en muchos lugares en el aire que respiramos, como se ha dado cuenta a partir de varias investigaciones de las universidades públicas. Entonces está generando serias afecciones en la salud.
Y cómo si eso fuera poco, está generando un deterioro de los suelos, estamos asistiendo a una perdida creciente de la fertilidad de nuestros suelos, esta contaminando el agua, está contaminando el aire, está destruyendo los bosques. Pensemos que los bosques son fuentes de oxígeno, fuente de biodiversidad, fuente regulatoria de la humedad, entonces estamos arrasando a los bosques para dar lugar al monocultivo de la soja, y eso tiene serios impactos ambientales, entre otras de las consecuencias tiene que ver con las inundaciones, tiene que ver -Con las sequías que son la contraparte
Claro, por eso decimos que este modelo es insustentable desde todo punto de vista, y, que en realidad es ineficiente hasta desde el punto de vista económico. Lo que pasa es que el propio modelo llama a esto externalidades. Qué significa externalidad que no la va a pagar el productor el costo real del productor, sino que lo traslada a la sociedad, sino que lo traslada a todos y cada uno de nosotros. -Cómo generar un debate serio, porque por un lado los diferentes gobiernos vienen sosteniéndose en base a este monocultivo de la soja, intelectuales como Lino Barañao, salen a defender el uso de agroquímicos, de forma literal, el último trabajo que han presentado que ahora lo llaman fitosanitarios, pero que es un eufemismo, cómo generar ese cambio de consciencia. Por un lado, hay un grupo de gente importante, que está fomentando lo que es la producción sustentable, incluso la regenerativa, pero como contrastar con esta idea política de poder central, que viene apañado del poder económico que genera este monocultivo.
Bueno lo importante es saber que las dificultades, vienen justamente de los intereses que están en juego. De los enormes intereses económicos en juego, que sostienen este modelo agroindustrial dominante. Por un lado, vos bien lo señalaste los intereses de las empresas químicas, estamos hablando de 4 empresas que concentran todo el negocio, vos bien sabes que Bayer acaba de comprar a Monsanto, Dow se fusionó con Du Pont, Syngenta fue comprada por Chemchina, queda Basf, 4 empresas que concentran el 100% de la semilla modificada genéticamente, el 75% del mercado mundial de agro tóxicos, y el 65% de mercado mundial de semillas certificadas.
A eso, súmale los intereses de la industria alimentaria, altamente concentrada también que procesa esas materias primas, para convertirla en estos objetos comestibles ultra procesados, a eso súmale los intereses comercializadores, como supermercados e hipermercados, altamente concentrados, estamos hablando de 5 grandes cadenas que dominan nuestro país. A eso, súmale los intereses de las compañías petroleras, porque este sistema industrial descansa en el petróleo, desde el fertilizante sintético, hasta mecanización agrícola a base combustible fósiles, las grandes distancias que recorre el alimento de un punto a otro, el packaging, bueno, es decir, comemos petróleo literalmente.
Entonces todo el interés de las compañías petroleras puesto ahí, las compañías farmacéuticas, íntimamente vinculadas con las compañías de la industria alimentaria y la industria química. -También de los biocombustibles, que están ahí detrás de eso
Ahí hay una alianza entre las compañías petroleras, con la de los grupos energéticos, junto con la producción de los agronegocios, hay una alianza simbiótica de intereses, detrás de todo esto están los bancos y compañías financieras, lubricando el sistema, dinamizando, financiando, es decir, estamos hablando del núcleo del capitalismo global, concentrado con intereses muy fuertes y muy entrelazados entre sí.
Esos intereses por supuesto tienen ramificaciones políticas, tienen ramificaciones en la ciencia, en los medios de comunicación, en las universidades públicas nacionales, y para mí, en ese contexto hay que ver las declaraciones de Lino Barañao. Esto no es nuevo, cuando Andrés Carrasco, nosotros lo reivindicamos como un ejemplo de ciencia digna, en el año 2009 publicó su investigación en la que daba cuenta de los efectos cancerígenos del glifosato en embriones de anfibios, hay un cable de Wikileaks que revela que desde la embajada de Estados Unidos, a instancias de la empresa Monsanto, recordemos los capitales estadounidenses, organizó una respuesta a esa investigación que realizó Andrés Carrasco, en ese sentido se contactó con dos organizaciones claves, por un lado con el Senasa, por otro lado justamente con Lino Barañao.
Y si uno va al material archivo ve al día siguiente de esa publicación, como Lino Barañao sale en los grandes medios de comunicación criticando la investigación de quién, incluso hasta ese momento era su amigo, Andrés Carrasco, desacreditando públicamente los resultados de esa investigación. Qué pasó, años después Andrés Carrasco se murió sin ver los resultados o el reconocimiento de su investigación y en el 2015 la Organización Mundial de la Salud, el Instituto de Investigación de Cáncer de la OMS, después de revisar toda la literatura científica global determinó qué el glifosato es un cancerígeno para los animales y es un probable cancerígeno para los seres humanos. Filardi y las autoridades de la Secretaría de Agricultura Familiar
A partir de ahí el Senasa no tomó nota, de hecho, ni siquiera inició el proceso de reclasificación toxicológica del glifosato, sigue siendo el agrotóxico más usado en el mundo y en nuestro país. Pero otro dato significativo, hace poco, hace tres semanas, se dio a conocer un veredicto en un tribunal en San Francisco que condenó a Monsanto al pago de una indemnización 289 millones de dólares, de los cuáles 25 millones de dólares son por los daños causados, pero el resto es por daños punitorios, porque se demostró en ese juicio que la empresa Monsanto ocultó maliciosa y deliberadamente información que obraba en su poder, que daba cuenta de los probables efectos cancerígenos del producto Round Up, que es la marca comercial del producto glifosato que ellos comercializaron de forma exclusiva por casi 20 años.
Arreglo seguido hay 8700 demandas en espera, tan solo en Estados Unidos, contra Monsanto no solo por el uso del Round Up, y del Race Pro, que son los dos productos estrella, sino que la tecnología que vino después de esta que se implementó en Estados Unidos, que es el Bootcamp. Y esto, los mercados reaccionaron ante esta noticia, la cotización bursátil de Bayer Monsanto cayó un 12,3% perdieron 16 mil millones de euros en solo 15 días. Es decir, estamos asistiendo a cada vez más evidencias que da cuenta de los efectos cancerígenos del glifosato que es el producto más usado en el país. Y al mismo tiempo se acaba de prohibir en Estados Unidos el clorpirifos por ser neurotóxico, que es el insecticida más usado en nuestro país. Y tampoco Senasa al día de hoy, entró en proceso de revisión, ni lo prohibió, ni mucho menos. -Misiones tiene una gran historia con respecto a la lo que es la pelea de la aplicación de agro químicos desde la época del tabaco, con la yerba mate donde se usa más el Round Up, también en la producción agrícola, pero el verdadero debate está en lo que se ha vuelto impulsar desde sectores como Lino Barañao, que es la producción de semillas, la Ley de trazabilidad, que es una ley que desde mí perspectiva limitaría justamente esto, que el productor tenga su independencia a la hora de producir.
Totalmente, nosotros integramos desde la cátedra libre de soberanía alimentaria de la escuela de difusión, integramos también lo que se llama la multisectorial, contra a ley Bayer-Monsanto de semillas, y, la semana pasada justamente estuvimos acompañando, “el semillazo”, que organizaron las organizaciones de agricultura familiar, campesina, indígena, de nuestro país. Justamente para decirle que no, a este intento de modificación de la ley vigente de semillas, que data, vos lo sabés muy bien, del año 73 de la ley de semillas y fitogenéticas, que a pesar de que no es la mejor ley que podríamos tener para defender los derechos de los agricultores para que puedan hacer lo que siempre hicieron desde que la agricultura es agricultura.
Es decir, reservar la semilla de la propia cosecha, reutilizar en su propia siembra, intercambiarlas con otras campesinas, con otros campesinos, esto nosotros entendemos que es un derecho del agricultor, es un derecho de los campesinos desde que la agricultura, es agricultura. A pesar de que la ley no es el entorno normativo que nosotros quisiéramos para proteger este derecho lo cierto es que reconoce el uso propio de las semillas y esto es lo que quiere reprimir el proyecto en danza que el gobierno central de cambiemos quiere impulsar, y está impulsando fuertemente. De hecho, activaron las reuniones de agricultura y ganadería de la cámara de diputados y están armando en una agenda ya de reuniones, a partir ya de la semana pasada arrancó, pero con miras de llegar a un dictamen el 2 de octubre favorable a los intereses de las grandes multinacionales.
Para nosotros tiene que haber, en un principio no se debería modificar la ley vigente en la medida que eso potencialmente podría restringir el uso propio. Pero si llegara a hacerse, lo que tiene que dejar a salvo la nueva legislación es que la agricultura familiar, campesina, indígena, tiene un derecho a seguir reservando esas semillas, de hacer uso propio, irrestricto y gratuito de esas semillas, e intercambiarlas libremente, se tienen que legalizar y de una vez por todas los intercambios que hace de semillas la agricultura familiar, campesina, indígena, incluso a la luz de la propia ley vigente, las ferias de semillas, podrían ser tildados de ilegales, también un marco que proteja esos intercambios, que el estado los fomente, los aliente, los acompañe.
Y por otro lado, que haya una regularización efectiva del sistema comercial de semillas, que evite que las pocas empresas que concentran el sector incurran en prácticas monopólicas, oligopólicas, y, de competencia oligopólica, que afecten el acceso de los productores a las semillas que es la base de la producción y la base de la vida misma, de toda la cadena alimentaria. Filardi y David Valera Sendra coordinador de la semana de la Agroecología
13,33, 17,38; 56,43; 95,79, 40;53. Números sueltos en una lista. Números que en si mismo no dicen nada. Pero dicen todo. Representan el porcentaje que envió la Nación este año para cubrir la demanda de algunas vacunas en Misiones. Hepatitis B adultos, Doble Bacteriana, Triple Bacteriana, Hepatitis Pediátrica, vacuna inactivada contra la polio, meningococcica A, C, Y,W, son todas enfermedades graves, contagiosas, mortales, pero prevenibles, con la vacuna a tiempo. La bacteria mata, pero más mata la falta de vacunas.
Por la altura del año, el ministro de Salud, Walter Villalba, calcula que ya no se completarán las partidas. Y son vidas indefensas. La degradación del ministerio a secretaría no augura mejores resultados, aunque Carolina Stanley prometió retomar las compras y los envíos. Medido en vacunas, el ajuste en salud ya empezó. Los números no son abstractos. Se traducen en pacientes. En vidas.
Siempre hay vida detrás de los números. Pueden ser 680 familias al año que tienen a sus niños vivos gracias a la reducción en Misiones de la mortalidad infantil a un piso histórico, por debajo de la media nacional. Misiones supo liderar las peores estadísticas. Llegó a tener una mortalidad infantil de 32,1 por mil en 1990. Hoy el mismo indicador es de 7,99 por mil. Esos números también son la consecuencia de una política económica.
La indigencia, que venía en bajada en los últimos registros, volvió a aumentar en el primer trimestre del año. 0,3 por ciento. Son 507 hogares que no eran considerados indigentes y pasaron a serlo, después de un 2017 que venía siendo “mejor” que 2016.
La pobreza y la indigencia habían caído cinco puntos en promedio en el Gran Posadas, según los datos del Instituto Provincial de Estadística y Censos, básicamente porque el ingreso familiar per cápita entre el primer trimestre de 2018 y el mismo período de 2017 creció en promedio 28.6 por ciento -se incluyen no sólo los ingresos laborales sino también los no laborales- mientras que la canasta básica había subido 16.6 por ciento. Con un dólar a 20 pesos.
Pero la inflación que viene en alza y el dólar que cotiza el doble, destrozan las expectativas de pobreza cero. La inflación de agosto fue de 3,9 por ciento, la más alta del año y en el NEA redondeó cuatro puntos. Por si hiciera falta.
Se calcula que la inflación anual será cercana al 45 por ciento y sería la más alta en los últimos quince años, emparentada con la escalada tras el estallido de la Convertibilidad. “Things happened”. Pasaron cosas, evaluó el CitiBank, un poco más pesimista, al advertir que “el traspaso a precios de la devaluación está subestimado”: llegaría al 48,5% este año y tocaría 50% en el primer trimestre de 2019.
El aumento en el precio de los alimentos golpea donde más duele y por eso aumenta la indigencia, ya que las familias de bajos recursos deben destinar la mayor parte de sus magros ingresos a parar la olla. El consumo cayó 2,3 por ciento.
Los datos oficiales son previos a la corrida cambiaria que todavía perdura. Y la disparada del dólar recién se está trasladando a los precios. El de la harina aumentó 82 por ciento en el último mes y disparó la preocupación de los panaderos que están dentro del programa Ahora Pan. El pan francés, el que más se consume en la mesa familiar, seguirá congelado hasta diciembre por la continuidad del programa sellado con el Gobierno misionero. No es la única medida de contención.
El gobernador Hugo Passalacqua selló un acuerdo con el Banco Macro y los principales supermercados misioneros para dar vida al Ahora Góndola, que significará un ahorro inmediato de diez por ciento en alimentos para compras con tarjeta de débito. El objetivo es sostener el consumo y bajar el costo de la canasta básica, que sufre el impacto de la inflación.
El programa Ahora Misiones, del que se desprenden todos los demás, ya generó ventas por 826 millones de pesos, de los cuáles 764 obedecen a los clientes del banco Macro, como principal operador financiero de la provincia. Solo este año, el Estado provincial invirtió 80 millones de pesos en subsidiar las tasas de interés.
Los empresarios misioneros reconocen que sin el aporte del Estado la situación sería peor para un consumo, que no mejoró siquiera con la subida del dólar que emparejó los precios con Encarnación. No se compra allá, pero para muchos, tampoco alcanza para comprar acá.
Carlos Melconian, ex presidente del Banco Nación y en la gatera para ocupar el sillón del ministerio de Economía, recomendó venir a Misiones para conocer in situ las variables del tipo de cambio, que aquí se hace carne entre el Dólar, Guaraní y el Real.
Melconian fue la estrella de un encuentro organizado por la Confederación Económica de Misiones que tuvo una audiencia inesperada: más de 800 asistentes preocupados por saber que le depara el futuro a la economía.
Melconian no quiso hacer futurología, pero reconoció que la salida de la recesión será larga. Acusó de mala praxis al equipo económico y evitó jugarse por el resultado de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional, ahora trabadas hasta que se firme el nuevo acuerdo, que implicará, obviamente, profundizar las condiciones de ajuste.
Casi a la misma hora que Melconian estaba en Posadas se conocieron declaraciones del director del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca, Larry Kudlow, quien sugirió que se está negociando una nueva Convertibilidad, esta vez con anuencia del Tesoro estadounidense.
“El Tesoro está profundamente involucrado en esta discusión, profundamente involucrado”, dijo Kudlow respecto de las negociaciones que mantiene la administración de Macri con el FMI. “La única forma de salir del dilema de Argentina es establecer una junta monetaria, el peso se vincula con el dólar”, o como lo conocimos en el pasado, Convertibilidad. No hay creación de dinero a menos que tengas una reserva en dólares“, agregó y recordó que “funcionó en los ’90: derribó la inflación y mantuvo la prosperidad” y sugirió que “eso es lo que necesitan para volver a hacerlo”.
Kudlow no hablaba como analista o comentarista de la realidad: “La gente del Departamento del Tesoro está en eso”, insistió, revelando una negociación que en Argentina no se conocía.
Melconian no quiso hablar de dolarización y negó promoverla. Pero admitió que le gustaría una “bimonetarización”, como en Uruguay o Perú. “Hay que estudiar la bimonetaridad que de manera imperfecta intentó resolver la Convertibilidad, al solo efecto de ver qué destino se le puede dar a los dólares, para que no queden sin uso. La dolarización es otra cosa”.
Al lado de Melconian estaba Eduardo Fidanza, el sociólogo que lidera la consultora Poliarquía. En su exposición, sobre el escenario político, brindó detalles de la caída en la imagen del Presidente, que lo empareja con la negativa que ostenta Cristina Fernández, pese a la paradoja de que es la política con mejor intención de voto de la oposición. Anticipó que el voto será más “económico” que “político” en las próximas elecciones.
“La economía de Cristina Fernández terminó en un desastre sin que ese desastre se traslade a la economía real”, graficó. Del desastre invisible al crecimiento invisible.
Después dejó algunos conceptos para el debate: ¿A quien le habla Macri? ¿A los mercados? ¿A la gente? Si es solo a los mercados, debe olvidarse de su reelección. Pero si es solo a la gente, la disparada del dólar también le puede jugar mal”, argumentó.
Fidanza insistió en que Macri tiene el dilema de cómo hacer para que el ajuste no sea el único horizonte para una sociedad que requiere expectativas.
Para el final guardó un desliz: “No voy a dar detalles, pero vemos un escenario en el que el peronismo, no con Cristina, gana por más de diez puntos un balotaje ante el Presidente”.
Casualmente empiezan a aparecer fotos de gobernadores y dirigentes no kirchneristas en reuniones para analizar la coyuntura, pero con proyección de mediano plazo. Juan Schiaretti, Juan Manuel Urtubey, Sergio Massa, Roberto Lavagna son algunos que comenzarán a aparecer seguido. El misionero Passalacqua prefiere jugar de líbero, aunque comparte en silencio la mirada crítica.
En realidad, muchos analistas consideran que el respaldo de los gobernadores es vital en este momento para sostener la gobernabilidad de Macri, cuya imagen está en declive, lo mismo que la evaluación de su gestión.
Los gobernadores volvieron a dar una muestra de responsabilidad al garantizar la aprobación de la ley de Presupuesto, aunque esto no implica un voto a libro cerrado. Habrá una dura batalla en el Congreso para mitigar el impacto del ajuste.
En consonancia, los mandatarios provinciales quieren revisar el Pacto Fiscal que proyecta continuar bajando impuestos. Estiman que sin recursos no podrán hacer frente al costo del ajuste. En el medio, los empresarios presionan para que baje Ingresos Brutos, el único impuesto que Macri prometió no negociar.
Los datos más optimistas proyectan que Misiones perdería cerca de cuatro mil millones de pesos por los recortes en subsidios, mientras que la economía productiva cedería un monto similar por retenciones e impuestos que no bajarán.
Una encuesta del consultor Gustavo Cordóba revela que solo el 35,7 por ciento aprueba la gestión presidencial, mientras que un 61 por ciento la desaprueba. La imagen negativa hoy es más alta que la de Cristina, mientras que la positiva es menor que la de la ex presidenta.
“Un aspecto central, lo constituye la credibilidad del equipo económico y del ministro de Economía. Un 32% de los encuestados tienen credibilidad y un 64% no le cree. Solo un 20% de argentinos están de acuerdo con la frase “lo peor ya paso”, enumera Córdoba.
La defensa de la gestión es difícil incluso para quienes pertenecen a Cambiemos. Cada vez es más visible el enojo del radicalismo con los socios principales. Solo los mejor acomodados en las pequeñas parcelas cedidas sostienen la defensa del modelo. Otros, los que están más abajo en la cadena de mando, exigen ser escuchados o por lo menos saber qué tipo de acuerdo “hay que bancar”.
En el radicalismo crece el descontento, que se expresa en nuevas líneas internas. Hasta hace unos días el único “rebelde” era el economista Federico Villagra, ex asesor de Gustavo González. Pero ahora se sumaron varios jóvenes reclamando elecciones internas en el radicalismo y forzar un “respeto” dentro de Cambiemos.
El concejal posadeño Maximiliano Florindo quiere generar su propio espacio, lo mismo que la nueva agrupación encabezada por Ramiro Canale de Profundidad, Karina Capli de Posadas, Juan Barreto de Posadas y Jorge Aguirre de Campo Viera, entre otros. Viejos militantes, siempre invisibilizados que ahora exigen internas después de cuatro años sin renovar autoridades. Algunos más jóvenes se suman a las filas de Podemos, el espacio que lidera Facundo Sartori.
Es en “las juventudes inquietas, rebeldes, ansiosas y preocupadas por un destino mejor” donde está el futuro, destacó el presidente de la Legislatura, Carlos Rovira al abrir un nuevo parlamento estudiantil. El conductor de la Renovación instó a los jóvenes a “conquistar voluntades con inteligencia, sumando votos para obtener logros para la escuela, la comunidad, la provincia, el país o el mundo”.
En medio de las “turbulencias” que someten a la Argentina a una nueva tormenta financiera, el gobernador Hugo Passalacqua selló un acuerdo histórico para Misiones que brinda tranquilidad en el presente y previsibilidad a las futuras generaciones. En silencio, el domingo pasado, firmó una compensación de deudas con la Nación, que significó la reducción a la mitad de la deuda pública de Misiones.
¿Por qué histórico? En menos de una década, durante los 90, Misiones llegó a deber dos veces y media su presupuesto y el 95 por ciento de la deuda estaba en dólares. Mil millones de dólares que después del estallido de la Convertibilidad se pesificaron atados a la inflación, lo que aumentó exponencialmente la deuda. Pero en 2003, la Provincia inició un proceso de desendeudamiento que desemboca en el acuerdo final. No se tomó más deuda y se reconfiguró la deuda en dólares, que se redujo del 90 al cinco por ciento del total. Hoy Misiones no solo es una de las provincias más desendeudadas del país, sino que tampoco padece las “tormentas” por las fluctuaciones del dólar.
La reducción a la mitad de la deuda pública corona el saneamiento fiscal iniciado en 2003 y se traduce en la independencia para poder sostener una política económica con el Estado presente. El desendeudamiento se convirtió en una marca registrada, mientras que la Nación está sufriendo las consecuencias de un acelerado endeudamiento en los últimos dos años, que condiciona la política y pone en jaque a la economía.
Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía, recomendó a la Argentina iniciar un proceso de reestructuración o quita de la deuda, para poder salir de la emergencia del ajuste que impuso el presidente Mauricio Macri.
El economista insistió en que en lugar de renegociar las condiciones del préstamo del Fondo Monetario Internacional, Nicolás Dujovne debería enfocarse en conseguir un “nuevo reperfilamiento” lo que significa “aplazar los pagos inmediatos” de la deuda externa contraída en los últimos dos años y medio. “Pero sospecho, dada la magnitud de los errores económicos que se han cometido en los últimos años, que tendría que haber una quita en la deuda”, insistió.
No parece descabellado empezar a pensar en un “reperfilamiento”. Sería saltarse un par de pasos y evitar males mayores.
En estos momentos la Argentina está pasando por la etapa del blindaje y los respaldos políticos. Antes fue George Bush, ahora es Donald Trump los que dan las bendiciones a los presidentes argentinos. Después del blindaje llegó el megacanje, que no era más que postergar vencimientos a cambio de un generoso aumento de intereses y finalmente, la decisión -ante la imposibilidad- de no pagar nada, el default.
Las turbulencias de estos días obedecen a que los “mercados” (¿alguna vez sabremos sus nombres y apellidos?) dudan de la capacidad de pago de la Argentina en los vencimientos del próximo año. Por eso, Macri se apresuró en pedir una renegociación del acuerdo firmado apenas hace unos meses y acelerar desembolsos que garanticen que la Argentina pagará su deuda (con más deuda).
El problema está en que el modelo económico financiero no está diseñado para generar recursos, sino que, por el contrario, se alimenta de ellos. Por eso se hace necesario un ajuste cada vez mayor.
Si la economía no reacciona, cada ajuste no hace más que profundizar la recesión y pronto no habrá dónde recortar.
Ser amigo de los mercados y la vuelta al mundo, no garantizan por si solos, que el nuevo plan tenga éxito.
Christine Lagarde será la presidenta de un FMI bueno, pero no deja de ser, en definitiva, un banco que debe evaluar el perfil del tomador de un crédito. Suele fallar, es cierto, estrepitosamente, en sus pronósticos, pero eso no le quita el carácter técnico.
Por eso la ansiedad del Presidente al confirmar que un nuevo acuerdo estaba cerrado, chocó con la gélida mirada de Mrs Christine: no hay nada cerrado hasta ser evaluados. La reacción de los “mercados” fue la lógica estampida que disparó el dólar por encima de los 40 pesos apenas unas horas después del discurso presidencial con rostro adusto, lleno de dramatismo y la apelación a sus “peores cinco meses” que no necesariamente coinciden temporalmente con el resto de los argentinos.
La profundización de la crisis autogenerada obligó al Gobierno a tomar medidas que despreció en campaña y desarticuló en los primeros meses de gestión. Vuelven las retenciones a las exportaciones y se discute poner en un paréntesis la rebaja de algunos impuestos. Hasta se analiza gravar los bienes de los argentinos en el exterior a través de un aumento en la alícuota que se paga por Bienes Personales, que pasaría de 0,25% a 1% solo para las propiedades fuera del país. Se renovaron los “Precios Cuidados” y se dará un “bono” en dos cuotas a los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo.
La crisis desarmó todas las proyecciones. Se espera una inflación del 42 por ciento -según datos no oficiales del ministerio de Economía- y una caída de la actividad del 2,4 por ciento, con una “reacción” a cero en 2019, con una inflación del 25 por ciento.
Es curioso ver como medidas que eran despreciadas por los integrantes de la alianza Cambiemos cuando estaban en el llano, son silenciosamente aprobadas ahora.
En la Legislatura misionera, caja de resonancia de reclamos varios, casi no se escucha la voz de radicales y macristas. Antes cuestionaban la emergencia económica en Misiones, ahora consienten la emergencia a la que fue empujada la Argentina. Antes repudiaban los impuestos que se cobraba a las exportaciones misioneras. Ahora deben defender un “impuesto malísimo”.
El Presidente también se vio obligado a reducir el “mejor equipo” y suprimió once ministerios, varios de los cuáles él mismo había creado apenas asumió. El recorte es más bien simbólico: los ex ministros degradados siguen todos en sus puestos. Apenas renunció Mario Quintana, mientras que Gustavo Lopetegui seguirá como asesor de Macri, lo mismo que Francisco Cabrera, el ex ministro de Producción que sigue en el gabinete. Marcos Peña, el más apuntado por el rumbo político del Gobierno, se mantiene en su sillón “fortalecido”, aunque no tenga demasiados triunfos para mostrar.
En cambio, se eliminaron el ministerio de Salud y de Trabajo y Agricultura. Aunque ya venían con una parálisis presupuestaria, son áreas que tienen una enorme relevancia. Los efectos en la salud no se verán ahora, sino en el mediano plazo. En el empleo, habrá mayor desamparo de los trabajadores, lo mismo que en la producción agraria, donde ya se privilegia a las grandes siembras por encima de los pequeños productores. Esos recortes son también un símbolo del modelo.
El Presidente dijo que después de cinco tormentas, volvió la calma, pero admitió que cualquier turbulencia puede volver a poner en jaque a la Argentina. “El mercado entendió el mensaje y vamos camino hacia la normalidad”, se emocionó Luis Caputo, el Messi de las finanzas que encabeza el Banco Central.
La agencia Moody’s no es tan optimista. Como Stiglitz, advierte que el Gobierno tomó la decisión de consolidar lo fiscal que “es positivo para el crédito”, pero tiene un costo económico y político. “La recesión económica que la Argentina ha comenzado a transitar en abril podría extenderse incluso hasta 2020”, sentencia el último informe sobre la situación argentina. La caída de la economía, en lugar del 2,4 por ciento admitido por Economía, podría llegar al 3 por ciento.
La imagen del Presidente también está en caída. “La crisis cambiaria activa elpesimismo y diluye el capital político de Macri”, expone D’Alessio Irol y proyecta: “La ausencia de una alternativa parece no ser suficiente barrera de contención como para asegurar una reelección”.
La Universidad San Andrés revela que el 79 por ciento de sus encuestados está muy insatisfecho o insatisfecho con la marcha general del país. El 43 por ciento desaprueba mucho la gestión de Macri, insatisfacción que se extiende al 87 por ciento cuando se analiza la situación económica.
Raúl Aragón y Asociados sostiene que un 35 por ciento de sus encuestados considera que la situación del país es gravísima y otro 26,1 la califica como “caótica”.
El 65,8 por ciento no votaría a Macri si buscara la reelección, 53,9 tampoco elegiría a María Eugenia Vidal y el 60,5 rechazaría un eventual regreso de Cristina Fernández, lo que revela que la política todavía no sale de la grieta, pero tampoco ofrece alternativas. El 52 por ciento estima que la pobreza creció desde que asumió Macri. Un alarmante 51,1 por ciento considera que es probable que una crisis como la de 2001 se repita.
La preocupación por la economía se percibe en la calle y en las reuniones familiares. Incluso en los jóvenes, a los que se les suele achacar desinterés por las cuestiones políticas. Los jóvenes de Podemos recibieron a sala llena a Santiago Bulat, el economista que vino a hablares especialmente a los emprendedores. El interés es amplio. La Confederación Económica de Misiones recibió más de 500 inscripciones para escuchar este miércoles al sociólogo Eduardo Fidanza y Carlos Melconian, el ministro de Economía que espera en boxes si fracasa Dujovne. Para evitar zozobra en la economía, es fundamental sostener políticas de Estado que hagan de contención. El Ahora Pan que presentó el gobernador Hugo Passalacqua es, en este momento, un bálsamo para el bolsillo. La harina aumentó 82 por ciento en el último mes y destruye la rentabilidad del sector. Pero el pan de mesa no aumentará por lo menos hasta diciembre por el acuerdo con el Gobierno, a cambio de una rebaja en la tarifa eléctrica. Ante la corrida en el precio de la harina, este lunes se hará un acuerdo de ratificación.
El bolsillo es una preocupación central, porque marca el pulso de la actividad económica. Al Ahora Pan se sumará esta semana otro eslabón del Ahora Misiones referido directamente al consumo de alimentos, pero en lugar de las doce cuotas con tarjeta de crédito, se hará una devolución automática en las compras con tarjetas de débito. El objetivo es beneficiar al consumidor y al comercio de alimentos, que venía mirando de afuera los programas de promoción.
Misiones lo puede hacer por un modelo de política económica que se sostiene en el tiempo. Es una de las pocas provincias con espalda económica y financiera, que le permite, incluso en estas turbulencias, sostener la calma.
La educación es el pilar, dijo el Gobernador en el acto de homenaje a los docentes. “Tengo la íntima convicción que la escuela fue siempre la piedra basal de la sociedad y continúa siendo el único lugar desde donde apalancar para modificar mundos….y la responsabilidad es de ustedes queridos colegas. El orgullo que siento es enorme porque sé que esa responsabilidad la asumieron, la asumen todos los santos días y eso es algo que no se ve y emociona saber que nuestros chicos están en buenas manos, en manos extraordinarias” señaló.
Es la educación misionera la que cerró, en lo que va del año la mejor paritaria del país, con un incremento del 20 por ciento, que por lo menos empata con la inflación acumulada hasta agosto. Es el resultado de un trabajo que se inició en febrero y que marcó dos aumentos iniciales en bolsillo que descomprimieron las demandas.
Sin embargo, esa solvencia financiera que viene mostrando la Provincia, se pone en riesgo por el ajuste impuesto por Nación. Dujovne anunció la transferencia a las provincias de los subsidios a la energía y al transporte. Pero ante el reclamo airado de las provincias y con la urgencia de contar con los votos para aprobar el Presupuesto, finalmente se retrotrajo el recorte en el subsidio a la energía. Si tuviera que hacerse cargo, la Provincia debería desembolsar entre 45 y 50 millones de pesos más por mes lo que se le paga a la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrica. Misiones tiene 120 mil usuarios con tarifa social, alrededor de 35 por ciento del total del padrón de usuarios aproximadamente.
Salvado el subsidio a la energía, todavía queda la quita en el transporte. Misiones pierde 1005 millones de pesos al año entre tarifa y combustible para las empresas, que están con la soga al cuello.
El subsidio al transporte muestra nuevamente cómo el país central se retroalimenta. Se elimina todo subsidio intra jurisdiccional de todo tipo (Sistema Integrado de Transporte Automotor, Sistau sueldos, al gasoil etc), lo que impacta directo en tarifa. Pero el Gobierno nacional decidió mantener el subsidio interjurisdiccional bajo el argumento que lo “intra” es responsabilidad de las provincias y municipios y lo “ínter” es una cuestión federal. El transporte entre el Conurbano y Capital tendrá subsidios (oh casualidad). El interior no.
Algunos empresarios del transporte ya amenazaron con retacear sueldos al ritmo de la recaudación.
No es la única alarma que sonó en las empresas. Los contadores de las principales firmas pusieron la lupa sobre un cambio en los aportes patronales que deben pagar por cada empleado. El pacto fiscal modificó las reglas y una quita que se aplicaba, dejará de utilizarse: “En el caso de trabajadores de jornada completa, al liquidar haberes del salario bruto de 17 mil pesos, se restan 2.400 y se pagan aportes patronales sobre 14.600. El Consenso Fiscal preveía ir aumentando 2.400 por año. Esto es 4.800 en 2019 y así llegar a 2022 con 12.000 pesos, por debajo de los cuáles, no se pagarían aportes. Pero dentro del paquete fiscal durante 2019 no va a haber aumentos y se va a seguir restando solo 2.400, pesos con todas las implicancias que eso conlleva en las estructuras de costos”, explicó un analista económico.
En total, la Provincia calcula que por la quita de subsidios perderá no menos de cuatro mil millones de pesos. Por eso planteó que la Nación coparticipe la recaudación excedente que tendrá por las retenciones a las exportaciones. Los diputados de Cambiemos fueron los únicos en oponerse.
A la larga, pasarán las turbulencias y bajará la fiebre del dólar a 40 pesos. Pero entonces habrá que hacer un recuento de daños que, se avizora, arrojará resultados desalentadores. Una devaluación de tal magnitud deja un puñado de ganadores y mayoría de perdedores, más pobreza y pérdida de poder adquisitivo. La fiebre del dólar de los últimos días desnudó la fragilidad de un Gobierno empecinado en el mismo rumbo. Se ensayan diversas explicaciones para la feroz corrida cambiaria, pero la excusa de la pesada herencia muta en simple y sencilla mala praxis. Cuesta entender cómo el mejor equipo expuso al Presidente a emitir un mensaje flojo, lleno de vaguedades e inexactitudes para “calmar a los mercados”. Al hablar de un “nuevo acuerdo”, Macri no hizo más que reconocer tácitamente, el fracaso del pacto anterior. Los “mercados”, tan sensibles a la honestidad, salieron disparados a comprar dólares a sabiendas que el Presidente admitía como muy probable que el año que viene no pueda cumplir con los compromisos (de deuda) asumidos. Los mercados no son claro, personas de la calle, desesperadas por un verde. Quienes salieron en malón a comprar billetes fueron los bancos y los grandes empresarios que habían apostado a Lebacs y que decidieron salirse. Es decir, los principales beneficiados por el modelo financiero que se impone como plan económico. Los errores no forzados no se reducen al mensaje, como pretendió Rogelio Frigerio, sino a la gestión. La acumulación de vencimientos y la abultada emisión de deuda de corto plazo terminaron como iban a terminar: en un explosivo combo que expuso todas las debilidades del modelo. Pero no pueden siquiera aducir que no fueron avisados. También se devaluó la palabra presidencial. La vulnerabilidad expuesta por Mauricio Macri quedó en evidencia apenas comenzado su mensaje: pedir un nuevo auxilio del Fondo Monetario Internacional conlleva reconocer el incumplimiento de las metas aceptadas hace menos de tres meses. Fue el 7 de junio cuando se firmó el acuerdo por 50 mil millones de dólares, con condiciones que, se anticipaba entonces, eran duras. Lo serán mucho más ahora. El buen FMI concedió una revisión del plan económico del mediante “políticas monetarias y fiscales más fuertes”. El organismo que conduce Christine Lagarde también dejó claro que no hay generosidad sin condiciones: no hay nuevo acuerdo sellado, solo la intención de rediscutirlo. Es probable que el FMI “ayude” al Gobierno. Pero no debe verse allí un gesto de altruismo, sino la necesidad de no quedarse atado a un nuevo fracaso. ¿Qué condición ha cambiado para prometer ahora cumplir condiciones que serán más severas? Hasta ahora el Gobierno transfirió el costo del ajuste a las provincias y los sectores más vulnerables y con la devaluación licuó los ingresos de millones de argentinos, que hoy están más en la pobreza que hace una semana. Para mejorar ingresos, recién ahora se reactivarían retenciones y se aplicaría un remedio que podría agravar la enfermedad: suba de impuestos en medio de una fuerte recesión. Hasta el sojero aliado Gustavo Grobocopatel, admite que el modelo debería revisarse: “Da la impresión que el flujo de capitales debería tener algún tipo de regulación y se abrió demasiado rápido. Y las metas de inflación fueron un error”. Sin embargo, el equipo presidencial insiste en que estamos condenados al éxito. “No estamos ante un fracaso económico”, prometió el elocuente Marcos Peña en medio de la corrida. El jefe de Gabinete reconoció que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional para adelantar los desembolsos no está cerrado. Dijo que el jefe de Estado anunció “una intención” de trabajar en ese sentido. El diputado nacional Luis Pastori prometió mejoras para el final del segundo semestre: “Estuve con Nicolás Dujovne la semana pasada. Ellos ven una estabilización hacia fin de año. Desactivar el pasivo financiero exige bajar el gasto”, relató el contador para justificar las medidas de ajuste. Nótese que dice “ellos”. Son varios los radicales que ahora dicen “ellos”, como si el PRO no fuera socio. “Estamos muy preocupados por la situación económica que atraviesa la Argentina. El Gobierno nacional debe hablar con franqueza a la gente y que sepa que se está trabajando para salir de esta situación económica”, reclamó el diputado Gustavo González, quien también espera resultados a fin del segundo semestre. El presidente del bloque de concejales de Cambiemos en Posadas, Pablo Velázquez fue más contundente: “El Gobierno nacional ha cometido muchos errores en el manejo de la economía”. ¿Hay distanciamiento? En otro universo ideológico, Ricardo Alfonsín pide que el Gobierno convoque a las otras fuerzas políticas para “salvar lo que queda” hasta 2019. El hijo del ex presidente también habla de ellos: “Gobierna el PRO, no gobierna la UCR”, critica. El enojo radical obedece al ninguneo permanente dentro de la alianza. Este fin de semana, por caso, hubo varias cumbres para analizar la crisis. El radicalismo miró desde afuera. El senador Humberto Schiavoni en una reunión realizada en Leandro N Alem, apenas reconoció algunos “errores propios”, pero adjudicó la corrida a “la situación de Turquía y Brasil”. Pero ni Turquía ni Brasil explican la profundidad del drama argentino y cómo se inclinó la balanza. Desde diciembre de 2015 el peso se devaluó 165,22 por ciento. El dólar costaba 14,32 pesos. Hoy 40 en promedio. La inflación en el mismo período fue de 115,83 por ciento. Por lo tanto, el dólar tuvo una depreciación real del 42,64 por ciento. ¿Qué pasa si se compara con los salarios? El índice de salarios tuvo un incremento interanual del 22,92 por ciento en relación a junio de 2017. El poder adquisitivo cayó 4,93 por ciento en los últimos doce meses sin contar el efecto traslación a precios de la corrida cambiaria. Pero si se analiza el salario desde diciembre de 2015, los trabajadores registrados perdieron un 15,21 por ciento de su poder adquisitivo. Ganan algunos, pierden casi todos. Lo mismo sucede con las consecuencias de la corrida. Quienes la celebran argumentan que ahora se abrirá el mercado exportador y que caerán las importaciones o la fuga de divisas diaria por fronteras como la de Posadas con Encarnación. Pero admiten que todo esto se cumplirá solo si la devaluación no se traslada a los costos internos. Para eso, tiene que profundizarse la pérdida del poder adquisitivo. Por ejemplo, se dará la paradoja de un mercado yerbatero fuerte por el valor de las exportaciones y productores mejor pagados por la mayor demanda de materia prima. Pero por estas horas, los tareferos están reclamando que se cumpla con el subsidio interzafra para poder parar la olla. El gobierno nacional, en su oleada de ajustes, ya anunció que no hay plata para tanto: el año pasado giró 67 millones de pesos. Ahora, el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, comprometió apenas 18 millones. Lo dicho, las decisiones se toman en el centro porteño, pero sus consecuencias se sienten en el terreno propio. El gobernador Hugo Passalacqua reunió este sábado a su gabinete económico para analizar la situación de los tareferos y ratificar que la Provincia hará lo que esté al alcance para contener las demandas sociales que son dejadas de lado por la Nación, especialmente con los sectores más vulnerables. En la reunión hubo un repaso de los últimos días y quedó flotando la idea cada vez más fuerte de que hay que “arreglarse con lo propio”. Los funcionarios insistieron en que el Instituto Nacional de la Yerba Mate también debería poner de su parte para ayudar al eslabón más débil de la cadena. La crisis presupuestaria de las universidades también tiene su correlato en Misiones. La rectora Alicia Bohrein indicó que hay un atraso en las partidas de tres meses en promedio, lo que afecta la infraestructura y actualización de insumos necesarios para el funcionamiento. “A la larga, afecta la calidad educativa”, explicó. La mora alcanza a unos 26 millones de pesos. Como contrapartida, la Nación jura que se duplicó el aumento presupuestario. La discusión es falaz. Los recursos pierden contra la inflación y la actualización salarial está bastante por debajo. La crisis no es solo salarial ni presupuestaria. Bohrein advirtió que hay una mayor demanda estudiantil en comedores y albergues. Comida y vivienda. Nada menos.
En la Legislatura, el presidente del bloque renovador, Marcelo Rodríguez expresó su preocupación por el “tsunami” que implican la devaluación y sus consecuencias. Y, deslizó un dato que expone la gravedad del tema: “El tratamiento del Presupuesto provincial, con esta crisis, va a ser de forma. La gente se está movilizando, no tiene expectativa, está desilusionada por esta crisis que golpea a todos”, advirtió.
“La devaluación arrastró todo y no sabemos qué va a pasar mañana. Teníamos hasta la semana pasada un decrecimiento de la economía del 1 por ciento, ahora se dice que va a ser del 3 por ciento. Teníamos una inflación de 35, hoy se habla del 45. El pueblo argentino no tiene expectativas de la economía. ¿De qué presupuesto vamos a hablar con esta profunda crisis económica? El combustible será más caro el alimento, más caro. Se viene el desabastecimiento, porque hay especulación”, advirtió el legislador en una sesión en la que, en medio de las turbulencias, se votó por la ampliación de derechos. El rol del Estado es una característica que distingue al gobierno provincial del nacional. A diferencia de la alianza nacional, la Renovación se sustenta en un rol activo del Estado para equilibrar las balanzas económicas y sociales. Los empresarios, muchas veces críticos del peso del Estado, perciben que puede ser un buen aliado en momentos de crisis. El presidente de la Confederación Económica de Misiones, Alejandro Haene, firmó ayer el pedido para que se extienda el programa Ahora Misionesa un día más por semana. Es que el Ahora Misiones y sus variantes como el Ahora Pan, Ahora Gas y otras, promovieron ventas por más de 800 millones de pesos en el último año, una cifra nada despreciable en momentos en que el consumo está en retirada. El pedido de la CEM será analizado, pero las condiciones financieras son un obstáculo fuerte: 60 por ciento es la tasa de referencia del Banco Central, lo que expande los costos de las entidades financieras que participan.
No es el único respaldo del Estado a las empresas misioneras. El presidente de Emsa, Guillermo Aicheler presentó el nuevo cuadro tarifario después de los aumentos aplicados por la Nación. “Si aplicáramos todo el aumento de la Nación, muchas empresas cerrarían”, explicó, lapidario, el secretario de Energía, Sergio Lanziani. Por eso Passalacqua decidió volver a subsidiar el consumo de 80 grandes usuarios, que deberían pagar 45 por ciento más cara la energía que consumen en sus empresas, pero lo harán, en promedio, 25 por ciento más durante seis meses, el mismo porcentaje de aumento que sufrirán los usuarios de menos de 300 kw.
El empresario Martín Oria sorprendió con una queja: “Prometieron el Plan Belgrano y no llegó, no puede ser que el misionero pague el combustible más caro que el más rico de Buenos Aires. Cuando vino Macri a Misiones no sabía de qué hablábamos con el artículo 10 de la ley Pymes. No queremos subsidios, sino lo que es nuestro. Estamos cada vez peor y no es solo la luz cara, sino la energía que requiere Misiones“, argumentó.
Lanziani coincidió en que Misiones no está siendo favorecida por la política energética nacional. Recordó que Macri cuando estuvo en Misiones en abril había prometido que los futuros aumentos eléctricos iban a impactar solo el 50 por ciento en el NEA. “No cumplió“, enfatizó. Recuperado de su intervención quirúrgica, Passalacqua retomó la actividad sin pausa con presencia en distintos puntos de la provincia. En cada municipio, pudo corroborar la adhesión al programa Ahora Patente, que busca recaudar 180 millones de pesos que estaban en mora. Sería un alivio sustancial para los municipios que sufren por la parálisis económica.