Juan Carlos Argüello

Periodista, director de Economis

Haciendo números

Compartí esta noticia !

Envejeció muy rápido y muy mal el tuiter de Federico Sturzenegger jactándose de los 400 mil empleos creados durante la presidencia de Javier Milei. En realidad, está sucediendo lo contrario. Hay 156.000 desocupados más que en el último trimestre de 2024 y 271 mil más que en el último periodo del gobierno de Alberto Fernández. La desocupación medida por el Instituto Nacional de Estadística y Censos, trepó a 7,5% en el cuarto trimestre del año pasado, la tasa más alta para el último cuarto de un año desde 2020, en plena pandemia, superando en un punto porcentual el registro del cuarto trimestre de 2024 (6,4%) y en casi dos puntos la desocupación del cuarto trimestre de 2023 (5,7%). Son casi 1.700.000 desocupados, 420.000 más que en 2023 y 7.190.000 personas demandantes de empleo, 960.000 más que en 2023.

Sufrirá la misma suerte la justificación del ministro de Economía, Luis Caputo, quien atribuyó el fracaso en la contención de la inflación al “daño psicológico” profundo que la sociedad arrastra desde gestiones anteriores. Según Caputo, la economía se encuentra “tremendamente en orden” y el problema radica en el obstinado  escepticismo de la sociedad. 

Lo cierto es que la confianza en el rumbo se derrumba al mismo tiempo que crece descontento por la criptoestafa $Libra y los vuelos VIP de Manuel Adorni, el vocero que no puede explicar sus gastos exorbitantes. 

La consultora Zuban Córdoba y Asociados había cifrado en su último trabajo la desaprobación de Milei en 58,7% -en alza- contra un aval de 35,4% -en baja-. Tres Punto Cero, dirigida por Shila Vilker señala que “el gobierno tiene 37, 38 puntos de aprobación, contra 59 y 60 de rechazo, después de dos años y medio de ajuste”. El 59 por ciento dice haber llegado al límite de la paciencia ante el deterioro de ingresos y constante aumento de los precios que contrasta con la promocionada economía “tremendamente en orden”.

El modelo únicamente es celebrado por aplaudidores sin anclaje territorial, como el diputado nacional Diego Hartfield. Los libertarios convencidos optan por mirar para otro lado mientras las consecuencias de las políticas económicas se evidencian en las economías regionales y el bolsillo cada vez más agobiado de buena parte de la sociedad. 

El deterioro económico se expande a todo el territorio. Así el vino como la yerba mate o el sector forestal que atraviesa una de sus crisis más agudas: un aserradero en Gobernador Virasoro comenzó a pagar sueldos en vales. La situación del aserradero Asecor, que pertenece a Mercedes Omeñuka, presidenta de la Federación Argentina Industria Maderera y Afines, es un síntoma de la economía real. Las pymes padecen por el aumento de los costos, ventas mínimas y nula rentabilidad. 

La yerba mate atraviesa un escenario similar. Las exportaciones son récord, pero la industria apenas celebra esos datos y cruje por escasos márgenes de ganancia. 

Misiones cerró el primer bimestre del año con exportaciones por USD 72,6 millones, siendo así el mejor primer bimestre desde que se mide este indicador mensualmente, en 2002. De ese modo, superó el récord anterior, que correspondía a 2011, con USD 71,2 millones exportados. Además, respecto de 2025, las ventas al exterior misioneras crecieron 4,6%.

La provincia llegó a este resultado tras un muy buen enero, con exportaciones por USD 34,6 millones y un crecimiento interanual de 16,3%; y un febrero que, si bien mostró una caída contra igual mes de 2024 de 4,1%, igualmente registró un buen volumen con USD 38,0 millones.

El 54% de las exportaciones misioneras del primer bimestre del año, medidas en dólares, correspondieron a Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA), por un total de USD 38,9 millones, con un retroceso de 1,9% interanual. A su vez, el 37% de las ventas al exterior fueron de Manufacturas de Origen Industrial (MOI), que totalizaron USD 27,1 millones, con un alza de 9,1%. El 9% restante correspondió a Productos Primarios (PP), por USD 6,6 millones, con una suba interanual de 34,1%.

La cosecha gruesa de la yerba mate comenzará con precios más bajos que hace dos años para la materia prima. La Cooperativa Flor de Jardín, de Jardín América, puso sobre la mesa una grilla de precios que refleja la dispersión actual del mercado: ofrece $240 por kilo de hoja verde con pago a 120 días, una alternativa mixta de $230 (con $100 al contado y el saldo diferido a 120 días) y un valor de $210 totalmente al contado. La propuesta, además, contempla descuentos adicionales -como costos de cosecha y eventuales penalizaciones por falta de certificaciones-, lo que en la práctica reduce aún más el ingreso efectivo del productor y profundiza las dificultades para alcanzar un precio de equilibrio en la cadena.

Esos valores no logran conformar a nadie. “Esos 240 pesos nos quedan caros a la industria para pagar y al productor tampoco le sirve. Es malo para toda la cadena”, sintetizó el dueño de una de las principales yerbateras. 

El contraste con años recientes evidencia un deterioro progresivo. En abril de 2024, en el primer ciclo sin precio sostén del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), tras la desregulación que impuso Milei, el mercado operó con referencias de entre $290 y $370 por kilo, aunque con fuerte tensión frente a productores que reclamaban cifras mucho más altas. En 2025, los valores se estabilizaron en torno a los $300, muy lejos de las expectativas del sector primario. En comparación con 2024, los valores ofrecidos ahora son 35 por ciento más bajos, mientras que la inflación fue de 270 por ciento desde que asumió Milei.

Ahora, en 2026, no solo hay una baja nominal de precios -que en términos reales es aún más profunda- sino también una novedad más preocupante: parte de la industria directamente decide no comprar. Consecuencia directa de la desregulación del mercado que no encuentra punto de equilibrio y tiene efectos en toda la cadena, con menos dinero circulante y recursos en los pueblos. 

Solo el Gobierno provincial y algunas entidades productivas elevan la voz de alarma. En la oposición, los aliados del Gobierno nacional hacen silencio o describen la situación en redes sociales (donde, se sabe, se hallan todas las soluciones), como el radical Ariel Pianesi, quien ayer nomás militaba la candidatura de Horacio Rodríguez Larreta, uno de los que prometía desregulación para el mercado yerbatero. 

La pérdida de rentabilidad y la caída de los recursos impactan en la realidad cotidiana de Misiones. La Provincia está obligada a hacer malabares con la falta de recursos e intensifica el plan de ajuste y reordenamiento del Estado. 

El gobernador Hugo Passalacqua anunció esta semana un acuerdo con el Banco Macro para refinanciar las deudas de los estatales y jubilados, agobiados por tasas financieras y deudas que consumen buena parte de los ingresos. La refinanciación se hará con un promedio de siete puntos por debajo de la tasa habitual de préstamos. Hoy sería una tasa bonificada al 50 por ciento anual , aunque dependerá del día de la operación. El dato es que el Estado no pone recursos, sino que sumó ingeniería financiera en conjunto con el Banco Macro. 

Misiones tiene relativo margen de maniobra por las cuentas en orden y un plan de contención de gastos que se seguirá profundizando. Políticas anticíclicas como el Ahora Pan, lanzado en 2018, están más vigentes que nunca, con precios congelados y planes similares lanzados en otras provincias, como hizo ahora el gobernador vecino, Juan Pablo Valdés, con el programa bautizado “Sostiene Corrientes”. Se trata de una asistencia financiera de hasta $130.000 millones, financiada por el Banco de Corrientes, que busca aliviar las deudas de 89 mil familias y empresas locales ante el complejo contexto económico nacional. La elección del nombre describe el estado de situación. Se sostiene lo que está a punto de caerse. 

Los datos muestran que Misiones, a diferencia de lo que vociferan algunos sectores políticos internos, tiene mayor solidez que los vecinos. La economía misionera se expandió 5,9% entre 2018 y 2024, un crecimiento que fue superior al mostrado por el país en igual período (+0,1%), según los datos del Instituto Provincial de Estadística y Censos, que actualizó el cálculo de Producto Bruto Geográfico (PBG) de Misiones. En 2024, Misiones participó del 2,07% del PIB nacional, un valor por encima del año 2018 cuando representaba el 1,95%, dando cuenta así de su crecimiento en el período. De acuerdo a esos datos, Misiones se posiciona como la octava economía de mayor peso en la Argentina.  

La evolución del producto provincial fue dispar, alternando altas y bajas que no siempre fueron en línea con el ciclo económico nacional: en 2019 el PBG Misiones creció 0,8% mientras que el PIB nacional caía 2,0%; en 2020, la economía misionera sufrió los impactos de la pandemia y marcó una caída del 13%, superior a la baja registrada en el país (-9,9%). Sin embargo, la recuperación misionera fue muy contundente en 2021: creció 17% cuando el país lo hizo al 10,4%. Algo similar se observó para 2022: la expansión misionera continuó con un alza del 10% de su producto cuando la Nación creció al 6%. Ya en 2023 y 2024, los efectos de la recesión y de políticas económicas nacionales pegaron más duro: en 2023 Misiones cayó 3,6% cuando el país lo hizo en -1,9% y para 2024, la provincia vio una merma de 2,6% y -1,3% para el caso nacional.

Si se compara 2024 vs. 2018, todos los sectores económicos de la provincia crecieron, aunque a diferente velocidad. El comercio fue el gran protagonista del crecimiento, con una expansión del 14,7% en el período, casi triplicando el alza general provincial. 

Los servicios financieros se ubicaron en segundo lugar con un alza del 12,5% y el Suministro de Electricidad le siguió con +9,1%. 

Otros sectores que crecieron por encima del resultado general provincial fueron los Servicios de Salud y Sociales (+8,9%), Alojamiento y comidas (8,3%), Actividades Administrativas (7,9%), Construcción (7,8%), Transporte y Almacenamiento (7,0%), Servicios Inmobiliarios (7,0%) y Agricultura y Ganadería (6,0%).

A precios corrientes, el crecimiento del PBG provincial muestra una expansión sostenida, pasando de 287.524 millones en 2018 a más de 12 billones en 2024, acompañando el proceso inflacionario y el incremento nominal de la economía. En este esquema, la participación de Misiones dentro del PIB nacional se mantiene relativamente estable, en torno al 2%, con leves variaciones anuales que oscilan entre el 1,92% y el 2,15%. Este dato refleja que, más allá de las fluctuaciones reales, la provincia conserva su peso relativo dentro del entramado productivo nacional, sin cambios estructurales significativos en su participación.

El desempeño del Producto Bruto Geográfico de Misiones en el período 2018-2024 muestra una clara divergencia respecto a otras economías del NEA, particularmente Chaco y Corrientes. Mientras Misiones logró un crecimiento acumulado de 5,9%, consolidándose como la provincia de mejor desempeño relativo en la región, Chaco registró una contracción significativa del -6,4% y Corrientes apenas logró expandirse un 0,9%. Esta diferencia evidencia no sólo una mayor capacidad de recuperación de la economía misionera tras el shock de 2020, sino también una estructura productiva más dinámica en términos relativos.

Compartí esta noticia !

Café Martínez llega a Oberá: “Es momento de invertir”, dice Alexis Stefan

Compartí esta noticia !

La llegada de inversiones está transformando a Oberá. El Parque Industrial, nuevas empresas y el desembarco de marcas registradas le dan nuevos aires a la Capital del Monte. En mayo abrirá sus puertas Café Martínez, una de las principales franquicias cafeteras con despliegue internacional, pero de la mano de un inversor misionero que busca expandir horizontes. 

La apuesta llega en momentos en que el consumo muestra señales de retracción y la incertidumbre condiciona decisiones de inversión. Pero Alexis Stefan elige avanzar, aunque sea un recién llegado al rubro gastronómico. Empresario del sector petrolero, con trayectoria en estaciones de servicio y transporte de combustibles, decidió dar un giro en su actividad y apostar por una marca que le dará un salto de calidad a Oberá.

“No vengo del rubro, pero me gustan los desafíos”, resume Stefan, con una definición que atraviesa toda su estrategia empresarial. La apertura del local -que se convertirá en la sucursal número 240 de la cadena en Argentina- no solo implica una nueva marca en la ciudad, sino también una señal de confianza en el potencial económico de la zona.

El desembarco en el mundo gastronómico no fue casual. Se gestó a partir de vínculos personales y oportunidades detectadas en el momento justo. “Tengo muy buena relación con Rolando Schiavi, y él es amigo de los dueños de la franquicia. Ellos venían analizando Oberá como plaza desde hace varios meses y él me propone encarar el proyecto”, cuenta.

La decisión fue rápida, pero no improvisada, sino basada en testeos y estudio del mercado. Stefan vio en esta propuesta una forma de diversificar su estructura empresarial y abrir una nueva unidad de negocio. “Es un rubro distinto al mío, pero me interesó desde el primer momento. Me gustan los desafíos y esta era una oportunidad para expandirme”, explica.

La decisión fue tomada en familia. Casado hace 16 años, su esposa Silvia Mariana Labandoczka es el sostén personal y en los negocios. Iniciaron juntos el camino cuando una tragedia familiar los puso al frente de la empresa fundada por el padre de ella. Alexis dejó el negocio familiar vinculado a la madera y se sumó a la empresa de combustibles que ahora está en plena expansión: Axion en 25 de Mayo y otra petrolera en Corrientes. 

Oberá, una plaza en expansión

Aunque Stefan es de 25 de Mayo, su mirada está puesta en Oberá como epicentro regional. La elección de la ciudad no responde solo a una cuestión geográfica, sino a una lectura de mercado, con potencial dentro de Misiones, pero también como atractivo para el turismo regional.

“Oberá es una plaza muy interesante, es la segunda ciudad de la provincia, tiene movimiento, crecimiento y una dinámica que la hace atractiva para este tipo de inversiones”, sostiene.

En su análisis, hay dos factores clave: el flujo constante de población del interior y el componente turístico, con fuerte presencia de visitantes brasileños. “Llega mucha gente de la zona y también turistas. Eso le da un volumen de consumo importante”, detalla.

Además, destaca el proceso de ordenamiento urbano y planificación comercial. “El intendente está trabajando en sectorizar la gastronomía, y eso es positivo. Le da identidad a la ciudad y ordena la oferta”, afirma.

Uno de los ejes de la inversión es el concepto ampliado de la marca. No se trata solo de una cafetería, sino de un espacio gastronómico integral.

“Café Martínez no es solo café. Hoy podés sentarte a desayunar, almorzar o merendar. Es una propuesta más completa y creo que eso es lo que Oberá estaba necesitando”, explica.

En términos de impacto económico, la apertura generará entre 14 y 15 puestos de trabajo directos. “Para una ciudad como Oberá es un número importante. Es crecimiento, es movimiento, es generación de empleo”, subraya. En total, el grupo empresario emplea a cerca de 50 personas, entre la estación de servicio en 25 de Mayo, otra en Corrientes y una importadora en Brasil. 

Justamente, la inversión en Oberá no es un punto de llegada, sino de partida. Stefan ya analiza la posibilidad de expandir la marca hacia Brasil, aprovechando su experiencia previa en comercio exterior.

“Tengo una importadora de vinos en Brasil, eso me da un conocimiento del mercado y contactos. Café Martínez ya está en Paraguay, Uruguay, España y Turquía, y Brasil es una plaza que todavía no está desarrollada”, señala.

La idea, aún en etapa inicial, abre una proyección regional que trasciende el mercado local y posiciona a Misiones como plataforma de expansión.

La decisión de invertir en el actual contexto económico no es menor. Con caída del consumo y un escenario macroeconómico inestable, muchos empresarios optan por la cautela. Stefan, en cambio, tiene otra mirada. “Soy partidario de que este es el momento para invertir”, afirma sin dudar.

Su lógica se apoya en una visión de mediano plazo: aprovechar momentos de retracción para posicionarse y capturar mercado cuando el ciclo se recupere. “Hay que animarse. Si uno espera el momento perfecto, nunca llega”, sintetiza. “Lo hablamos con amigos. Este es un momento para invertir, para estar preparado para cuando haya reactivación y también para aportar a la Argentina”, define. 

El equilibrio entre empresa y vida personal

Detrás del empresario también aparece la dimensión humana. El ritmo de trabajo y la multiplicidad de proyectos impactan en la vida familiar.

“La familia a veces te dice que pares un poco”, reconoce. “Cuando pensás en tus hijos y en el tiempo que les dedicás, ahí es donde te frenás y tratás de equilibrar”.

Sin embargo, también entiende su actividad como una construcción a futuro. “Todo esto es por ellos, por la familia, por el crecimiento”.

Compartí esta noticia !

Costo marginal

Compartí esta noticia !

“El ajuste lo paga la política, jaja”. El posteo en redes sociales de Victoria Villarruel, la titular del Senado, se burla del jefe de Gabinete, Manuel Adorni y el paseo con su esposa en Nueva York en medio de una gira oficial. 

La ironía del comentario no pasó inadvertida: en pocas palabras, la Vicepresidenta condensó una crítica implícita al relato de austeridad del Gobierno y dejó expuestas, una vez más, las fisuras internas que atraviesan al oficialismo mientras se discute hasta dónde llega -y a quién alcanza realmente- el ajuste.

Argentina Week no será recordada por la lluvia de inversiones generada, sino por el affaire Adorni, que fue a “deslomarse” a Nueva York en compañía de su esposa, a quien subió al avión presidencial contradiciendo el decreto que él mismo anunció hace unas pocas semanas, que limitaba el número de funcionarios en los viajes y excluía a familiares y amigos.

El paseo puede costarle caro al jefe de Gabinete y hombre de confianza de Karina y Javier Milei. No por los reproches que los hermanos puedan hacerle -salieron a “bancarlo” en forma instantánea-, sino porque el desliz daña el contrato tácito con la sociedad: los libertarios prometían “ser mejores” y el paseo por la Gran Manzana, pagado “con la del contribuyente” es una réplica del deterioro de la casta a la que se vino a combatir. 

El Presidente ensayó una suerte de defensa de Adorni y su esposa con un argumento economicista que no alcanza a cubrir -ni a entender- la magnitud del problema: “Costo marginal”, dijo Milei y sus acólitos salieron a repetirlo como un mantra. ¿Qué es el costo marginal? Como el avión debía volar a Estados Unidos y sobraba un asiento, la esposa de Adorni no significó un gasto extra. Mismo argumento podrían ahora utilizar kirchneristas residuales y futuros inquilinos de la Casa Rosada. Incluso, si el avión de todos modos iba a ir a Río Gallegos, no había nada de malo en llevar los diarios a Cristina. Era un costo marginal irreprochable según la lógica presidencial. 

Sin embargo, lo está en discusión no es una fórmula matemática, sino la ética de un funcionario que hace lo contrario a lo que pregona desde el atril. La estatura moral se derrumba por eso, no por un puñado de dólares extra. 

La fractura expone a Adorni con gustos que no condicen con su nivel de ingresos. Viajes en avión privado pagados por el Estado, como confesó su amigo a quien visitó en Punta del Este y gastos de tarjeta de crédito que no coinciden con su sueldo. Un repaso de movimientos de consumo de acceso público muestra un dato difícil de pasar por alto: tras la victoria legislativa de fines de octubre de 2025, los gastos con tarjetas atribuidas a Manuel Adorni y a su esposa, Bettina Angeletti, se dispararon.

Solo con una tarjeta del Banco Galicia, Adorni habría registrado consumos cercanos a los 30 millones de pesos frente a ingresos por unos 10,5 millones. En paralelo, la tarjeta a nombre de Angeletti suma gastos por más de 65 millones en los últimos meses, sin ingresos conocidos en ese período. En total, entre ambos plásticos, los consumos entre agosto y enero rondarían los 115 millones de pesos contra ingresos declarados cercanos a los 21 millones. Un contraste que, al menos, merece explicaciones que no sean ecuaciones matemáticas ni evasivas. Fin. 

En definitiva, el affaire Adorni rompe la conexión que le quedaba intacta al Gobierno: la promesa de borrar a la casta del poder. Sin ese acuerdo electoral, la alianza libertaria no tiene muchos más éxitos que mostrar, por más que el relato se esmere en contar éxitos donde no los hay. Incluso, el presidente tiene más problemas para explicar su vínculo con el escándalo $Libra y aparecen contactos fluidos entre él y los promotores, junto a su hermana, quien tiene su propio escándalo con la Andis. Manchas que quitan lo impoluto. 

La inflación lejos está de ser contenida y ya lleva diez meses consecutivos en alza, con un acumulado de 280 por ciento desde que asumió en diciembre de 2023. En febrero marcó 2,9 por ciento, muy lejos de las promesas optimistas de llegar a cero en el segundo semestre. Pese a la nula emisión y el inédito ajuste, el ministro de Economía, Luis Caputo, justificó la ausencia de éxitos en la contención de los precios, en que la economía atraviesa “un proceso de corrección de precios relativos” tras “dos décadas de acumular distorsiones”. Para agosto, septiembre u octubre, insistió, la inflación será cero. 

El impacto de los precios se visualiza en la caída del consumo.En febrero, según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, las ventas pymes cayeron 5,6% interanual, con un acumulado del 5,2% en lo que va del año.
El informe de la Came es contundente: “El consumo se concentró en bienes de subsistencia y artículos escolares por la reasignación del gasto de los hogares. La demanda operó con selectividad, priorizando ofertas y financiamiento para sostener las operaciones”.

El relato se agranda en la voz del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, quien rechazó que el modelo destruya empleo y, por el contrario, aseguró que en dos años se crearon 400 mil empleos. Los propios números oficiales lo desmienten, pero para el siempre presente funcionario, el dato no mata relato. Sin embargo, hay 200.941 empleos registrados menos desde que asumió Javier Milei. En paralelo, hay un fuerte incremento de la informalidad y el empleo asalariado representa apenas el 71,9 por ciento de los ocupados totales, cuando hace un año eran de 74,8%. El boom del Delivery o chofer de App. Los únicos sectores que están generando empleo son los vinculados a Vaca Muerta y las finanzas. 

Sturzenegger tiene a la yerba como un fetiche. En Argentina Week aseguró que la eliminación de la autoridad regulatoria del sector y de su capacidad para fijar precios redujo a la mitad el valor del producto para el consumidor -en realidad, aumentó por debajo de la inflación-, al tiempo que impulsó un aumento del 29% en la producción durante 2024 y llevó a casi 58 millones de kilos las exportaciones en 2025, un récord histórico.

En esa mezcolanza, Sturzenegger omite que la producción está hundida en la miseria y que la propia industria atraviesa momentos delicados.

El semáforo de Coninagro revela un mapa muy distinto a lo que exhibe Sturzenegger. Son ocho las economías que están en rojo, dos más que el mes pasado y apenas cuatro en verde y siete en amarillo. La yerba mate está en rojo desde la desregulación del mercado en diciembre de 2023. Se desplomaron los precios de la materia prima y, aunque la industria recuperó presencia en el mercado interno y bate récord de exportaciones, también atraviesa una crisis por encarecimiento de costos operativos, como energía y combustible y una menor rentabilidad. El argumento tiene números concretos: en conjunto, las principales industrias yerbateras deben a los bancos 230 mil millones de pesos, el equivalente al 83 por ciento de la canchada en stock.

Las consecuencias del “éxito” de Sturzenegger se sienten en la provincia. No sólo en la yerba mate, sino en el té y el sector forestal, con caída de exportaciones y rentabilidad por el suelo. La Provincia intenta contener a los distintos sectores con las pocas herramientas que tiene. La yerba es la mayor preocupación por el volumen de productores afectados, aunque son pocas las alternativas para mejorar su situación. El precio de referencia, que sugirió Misiones al Instituto Nacional de la Yerba Mate, tuvo una recepción negativa en la industria. El principal argumento fue que se trata de un mercado privado en el que cada empresa tiene estructuras de costos diferentes, por lo que consideran difícil establecer un valor único.

En la reunión con la industria que se hizo esta semana, el Gobierno insistió en que contar con un valor orientativo podría ayudar a ordenar el mercado y a sostener el sistema productivo frente a las distorsiones actuales.

Además, los funcionarios señalaron que un precio de referencia permitiría mejorar las condiciones de financiamiento del sector, ya que hoy las empresas enfrentan dificultades para obtener crédito mediante warrants debido a la ausencia de valores de mercado claros para la yerba mate.

En ese marco también se mencionó la implementación de herramientas de monitoreo y trazabilidad como el CeTYM, impulsado tras la desregulación del sector, con el objetivo de seguir la evolución de la cadena yerbatera.

La Provincia sabe que las herramientas con las que cuenta son pocas. Pero el gobernador Hugo Passalacqua se muestra decidido a utilizarlas a fondo para sostener el equilibrio interno. Promoción para el turismo en Perú, obras públicas en la medida que se pueda y austeridad al máximo, como la prohibición de compras de nuevos vehículos para el Estado, forman parte de la misma preocupación: sostener el empleo.

La realidad, esa que en Buenos Aires se esmeran en combatir, marca que Misiones registró en diciembre de 2025 unos 98.721 trabajadores en el sector privado formal, con un descenso del 0,4% contra el mes anterior, lo que equivale a la pérdida de unos 403 empleos.

De este modo, se observa una profundización en el deterioro del mercado de trabajo misionero en este segmento, ya que de los doce meses del año solo creció en tres (enero con +0,2%, abril con +0,5% y mayo con +0,2%), en tanto que cayó en los otros nueve meses, con descensos consecutivos entre junio y  diciembre. El saldo del año en Misiones fue negativo en 4.675 empleos.

Desde que asumió Milei, en tanto, la caída es de 10.152 empleos (-9,3% vs. noviembre de 2023). En este caso, la provincia  presenta la sexta caída más fuerte del país. A la par, otro agravante de suma a la situación: el volumen actual de empleo es el más bajo desde enero de 2021, momento donde el trabajo estaba transitando una recuperación  luego de los impactos de la pandemia. 

Empleo privado registrado en el NEA – Diciembre

Provincia 2024 2025 Variación
Misiones 99,6 95 -4,7%
Corrientes 80,1 78,1 -4,3%
Chaco 73,7 70,5 -4,3%
Formosa 22,5 22,1 -1,8%

Misiones: el empleo privado registrado cerró diciembre con 95 mil puestos, lo que implica una caída de 4,7% interanual. El nivel representa 10.152 empleos menos (-9,3%) respecto de noviembre de 2023.

En el ámbito nacional el empleo privado formal cayó 0,2% mensual  en diciembre, perdiendo 12.399 asalariados privados en todo el país respecto al mes  anterior. Este descenso se explica principalmente por las caídas en sectores como la Minería (-1,0%), Hoteles y Restaurantes (-0,6%) e Industria Manufacturera (-0,5%), entre otros. 

A nivel acumulado de la era Milei (diciembre 2025 vs. noviembre de 2023,  desestacionalizado) son 200.941 los empleos perdidos en el sector privado formal (-3,2%).

Raro el contraste. Sturzenegger jura que se crearon 200 mil empleos por año desde que llegó Milei. La realidad, esa que se empecina en decir otra cosa, marca que son pocos los sectores con saldo positivo. La industria manufacturera argentina comenzó el año con una señal clara de enfriamiento. Según el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la utilización de la capacidad instalada se ubicó en enero en apenas 53,6%, un nivel inferior al registrado en el mismo mes de 2025, cuando había alcanzado el 55%. El dato no solo confirma una caída interanual, sino que además representa el peor inicio de año para la actividad industrial desde la crisis económica de 2002.

El indicador mide qué proporción de la capacidad productiva instalada en las fábricas está efectivamente en uso. Cuando ese porcentaje desciende, significa que las plantas industriales trabajan por debajo de su potencial, ya sea por caída de la demanda, aumento de importaciones o dificultades macroeconómicas que afectan la producción.

Los sectores más golpeados por la caída de la demanda y el cambio en el escenario comercial son la industria automotriz, que operó en enero con apenas el 24% de su capacidad instalada, mientras que los productos textiles utilizaron solo el 23,7%. La metalmecánica -excluyendo automotores- registró un nivel del 31,4%, el sector de caucho y plástico 36,1% y los productos minerales no metálicos 45,5%.

La caída más marcada se observa en la metalmecánica, donde el uso de capacidad instalada descendió desde el 38,1% de enero de 2025 hasta el 31,4% en el inicio de 2026. El informe vincula este retroceso principalmente con la fuerte reducción en la fabricación de maquinaria agrícola y de electrodomésticos, dos segmentos que experimentaron una contracción significativa de la producción.

La industria automotriz también refleja un deterioro considerable. Con apenas el 24% de su capacidad en uso, el sector registra una caída significativa frente al 34,8% del mismo mes del año pasado. La producción de vehículos retrocedió más de 30% interanual, lo que explica buena parte del menor dinamismo industrial.

Algo similar ocurre con el sector textil, que en enero utilizó apenas el 23,7% de su capacidad instalada. La caída responde principalmente a la disminución en la producción de tejidos y de hilados de algodón, que registraron retrocesos superiores al 30% interanual.

El 53,6% de utilización de capacidad instalada registrado en enero refleja que casi la mitad de la capacidad productiva del sector industrial permanece ociosa. Para encontrar un inicio de año con un nivel inferior hay que remontarse a enero de 2002, en pleno colapso económico de la Argentina, cuando la industria utilizaba apenas el 48,2% de su capacidad productiva.

Compartí esta noticia !

Juegos de guerra

Compartí esta noticia !

Lo que pasó, Negro, es que es más difícil de lo que vos creés“. El ministro de Economía, Luis Caputo se justificó ante los empresarios reunidos en Córdoba, convocados por la Fundación Mediterránea. El reincidente intentaba explicar porqué, pese a los éxitos declamados, el riesgo país no cede y la Argentina sigue siendo sumamente frágil ante cualquier estornudo externo, como la guerra que acaba de estallar por el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán. El auditorio se mostró comprensivo, pero lo cierto es que los datos no acompañan el optimismo de Caputo, quien prometió “un gran 2026” con inversiones nunca vistas que “van a generar cientos de miles de puestos de trabajo”.

“Ya hay inversiones aprobadas por 26.000 millones de dólares que son una muestra de confianza sobre lo que está pasando en Argentina”, deslizó. Después, en Mendoza, contó que hay otros 42.000 millones adicionales a aprobar mediante el RIGI. Sin embargo, esas inversiones por venir, se concentran en la minería y el petróleo, cuando el resto de la economía se derrumba sin encontrar el fondo del pozo. La industria argentina se convirtió en la segunda en el ámbito mundial, con mayor caída, con 7,9 por ciento en los últimos dos años, apenas por debajo de Hungría, que fue afectada por la guerra de Ucrania y una crisis energética. 

Caputo, en cambio, cree que la guerra en Irán jugará a favor de Argentina por la demanda eventual de petróleo, que hay en abundancia en Vaca Muerta. Puede ser. En el mediano plazo. En el corto, la guerra ya impacta en el valor del crudo y eso puede trasladarse al precio de los combustibles que podrían registrar aumentos superiores al 10% en los surtidores. Las naftas ya aumentaron 268,9% desde que asumió el gobierno libertario. 

Lejos del optimismo petrolero, Misiones ya siente los efectos de la guerra. La escalada obligó a paralizar cargamentos de yerba mate con destino a Siria. La naviera MSC -Mediterranean Shipping Company-, una de las principales operadoras del transporte marítimo mundial y una de las que opera en el puerto de Posadas, suspendió reservas de carga con destino a la región y aplicó recargos extraordinarios por combustible y riesgo de guerra.

La medida responde al deterioro de la seguridad en rutas marítimas estratégicas como el Estrecho de Ormuz y Bab el-Mandeb, corredores clave para el tráfico internacional entre Asia, Europa y Medio Oriente. Los recargos de emergencia por combustible (Emergency Fuel Surcharge) y por riesgo de guerra, están vigentes para reservas confirmadas desde el 3 de marzo. Estos cargos pueden alcanzar hasta 2.000 dólares por contenedor de 20 pies y 3.000 dólares para contenedores de 40 pies, lo que encarece de forma significativa el comercio exterior.

El impacto potencial para Argentina se concentra en un producto muy específico: la yerba mate. Siria es históricamente el principal importador mundial, con una demanda sostenida que absorbe buena parte de las exportaciones argentinas destinadas a Medio Oriente. La paralización de reservas y las restricciones logísticas amenazan con interrumpir temporalmente los embarques hacia ese mercado, uno de los pilares del negocio exportador del sector. Están en juego más de 20 millones de kilos, de los cuáles, buena parte sale de Misiones. 

La guerra, entonces, en la que Argentina tomó partido por “el lado correcto”, se suma a los problemas que ya arrastra la industria. La exportación de té cayó 18,1 por ciento en el último año y suma un alerta a las economías regionales, que tienen a la yerba en rojo desde hace tiempo.  Desde el sector industrial advierten que el escenario puede agravarse si no se corrigen los costos internos.

Renso Klimiuk, empresario tealero y yerbatero, sostuvo que la caída de las exportaciones responde en gran medida al fuerte encarecimiento de los costos en dólares. “Hoy producir en Argentina se volvió extremadamente caro. El costo de la energía se triplicó y los combustibles aumentaron 300 por ciento. Es una locura el nivel de incremento de los costos que tuvimos”, afirmó.

Según explicó, la baja del dólar mayorista frente al aumento de los costos genera un escenario crítico para la competitividad internacional. “Se armó el combo perfecto: los costos en dólares suben y el tipo de cambio baja. Así se pierden mercados porque no podemos competir con los grandes países productores”, advirtió. El empresario anticipó un panorama complejo para el sector: “Si no cambia algo, este año va a ser peor”. “Los números van a ser más bajos“, coincidió otra empresaria del sector.

La industria tealera pidió a Caputo la vuelta de un “dólar exportador” para fortalecer las exportaciones, pero así como ante las súplicas de los productores de yerba, las respuestas de Nación han sido nulas. 

Lejos de atender las demandas de las economías regionales, el ministro de Economía insiste en que el modelo no se toca: “La forma de ganar competitividad es bajando impuestos, bajando regulaciones…”, sentenció.

El ministro evalúa los resultados de su segunda gestión como un éxito. “Se logró hacer todo esto con la economía también creciendo y logrando sacar a más de 11 millones de argentinos de la pobreza, esto es algo que nos debíamos todos como país y todavía hay un largo camino por recorrer”, afirmó. 

Más allá de lo inverosímil del relato, llama la atención que el ministro no se ponga de acuerdo con el Presidente a la hora de hablar de la pobreza: Milei dice que son 15 millones los argentinos que salieron de la pobreza, a razón de un millón por mes, según sus últimos discursos. 

Difícil de sostener el argumento de la baja de la pobreza en medio del derrumbe económico, más de 300 mil puestos de trabajo perdidos y una inflación que lejos está de ser contenida. Un análisis de los registros laborales oficiales muestra que solo dos provincias lograron aumentar el empleo asalariado privado registrado desde la asunción de Milei. Se trata de Neuquén y Río Negro, impulsadas por el dinamismo de la formación hidrocarburífera Vaca Muerta, mientras que las otras 22 jurisdicciones del país registraron caídas.

La inconsistencia es enorme, pero poco se cuestiona, porque hacerlo obliga a exponerse a la verborragia presidencial, como ocurrió durante la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso. Por momentos en tono vulgar, el Presidente dedicó su mensaje a disparar contra la oposición, particularmente el kirchnerismo y la izquierda, espacios que al mismo tiempo considera un riesgo latente y cadáveres políticos. 

El Presidente está convencido de que va camino a la reelección -su discurso del domingo pareció ser el lanzamiento de campaña-, justamente por la escasa capacidad de reacción de la oposición. El peronismo no logra salir de su interna adolescente y su poder de fuego se limita a Buenos Aires, donde Axel Kicillof debe lidiar con los caprichos del camporismo residual. 

Sin oposición real, Milei tiene allanado el camino, aún cuando los resultados de su gestión sean escasos. Ese escenario le permite darse lujos de “elegir” el lado correcto y exponer a la Argentina a una contienda innecesaria y lejana. 

Su alineamiento con Donald Trump es entusiasta y acrítico. Simplemente celebra acompañarlo. Este sábado fue partenaire de la Cumbre “Escudo de las Américas”, una especie de Consenso de Washington pero de la seguridad: el mandato de Trump es que los Ejércitos podrán intervenir en la lucha contra el narcotráfico y otros delitos. Todo bajo la supervisión de Estados Unidos. La ley argentina prohíbe expresamente la intervención militar en la seguridad interior. Nimiedades. 

“I’m not going to learn your damn language. I don’t have time” (“No voy a aprender su maldito idioma. No tengo tiempo”), dijo Trump para dejar claro quien impone las condiciones. El alineado auditorio de presidentes latinos celebró el “chiste”.

La iniciativa, presentada en el complejo Trump National Doral, implica el uso de fuerza letal y protocolos inéditos de cooperación en materia de defensa, según informó el mandatario norteamericano durante su discurso. Contra el narcotráfico y… contra China. 

La llamada Carta de Doral formaliza la estructura del bloque, que integran países como Argentina, El Salvador, Ecuador, Paraguay, Chile, Costa Rica, Panamá, Honduras, República Dominicana, Bolivia y Trinidad y Tobago. El acuerdo destaca la presencia de mandatarios alineados con la doctrina “América Primero”. Entre los firmantes figuran Milei, Nayib Bukele (El Salvador), Daniel Noboa (Ecuador), Santiago Peña (Paraguay) y José Antonio Kast, presidente electo de Chile. El final del acto, con Trump regalando lapiceras a los presidentes, es digno de una comedia. Control vs Kaos.

Lejos de las mieles palaciegas, la realidad argentina es menos rutilante. La industria no para de caer, la construcción no levanta y el consumo está planchado desde hace meses. Los gobernadores no hallan respuestas en el Gobierno nacional y la caída de coparticipación asfixia a las provincias. Misiones conserva músculo para poder sostener la gestión, aunque cada peso exige un esfuerzo de distribución. 

Por primera vez en más de dos décadas, la Provincia tomó un crédito internacional para poder concretar inversiones en infraestructura energética, largamente negociadas con la Nación -desde gestiones anteriores- y sin respuestas de la Nación.

El gobernador Hugo Passalacqua logró destrabar un crédito de 75 millones de dólares con la Corporación Andina de Fomento que servirá para concretar la extensión de la línea de 132 Kv desde San Isidro, hasta Alem y Oberá. Son 180 kilómetros de una “autopista” energética, como definió Matías Sebely, intendente de una de las ciudades beneficiadas. Las obras se pondrán en marcha a la brevedad.

También en breve se anunciarán obras en rutas provinciales, con financiamiento propio y se gestiona otro crédito internacional, con el Banco Interamericano de Desarrollo, para obras la ruta nacional 14 y accesos a distintas ciudades.

El panorama es claro: de la Nación no podrá esperarse más recursos para obras o infraestructura. A arreglarse con lo que hay. Por eso la premisa de Passalacqua es gestión y gestión. La exigencia a los ministros es constante, aunque algunos pueden exhibir más resultados que otros.

El plan de ajuste sigue en camino y en el día a día, una gestión de cercanía y servicios, aunque sean mínimos. Mirar mejor, entrega de títulos, pequeños respaldos a la microeconomía son herramientas clave contra la escasez.

Compartí esta noticia !

El llamado de la selva

Compartí esta noticia !

Emanuel Grassi es Doctor en Ciencias Biológicas y especialista en hongos. Vino a Misiones, con una tésis de estudio que se convirtió en práctica y terminó, como suele suceder, prendado de la tierra roja que no se despega de la piel. Hoy se describe como un apasionado de la selva, del monte, casi como una regresión ancestral, que comparte en charlas con la presidenta del Instituto Misionero de Biodiversidad, Viviana Rovira, a la sazón, su mentora y responsable de haberlo convertido en director ejecutivo de ese ente que pasó de estudiar algunas especies de la flora y fauna a encabezar un proyecto inédito: reforzar la población de yaguaretés en la selva misionera. 

Su historia empieza lejos del monte misionero. En Buenos Aires, cuando era niño, Emanuel ya experimentaba con el mundo natural con la curiosidad irreverente de la infancia.

“De chico siempre me gustó la experimentación con los animales. A veces un poco desde el lado de la maldad, viste… jugaba con sapos en la casa de mis padres”, recuerda entre risas. Pero esa curiosidad pronto encontró una dirección.

Su abuelo era paisajista. Las plantas y el diseño de jardines estaban presentes en la vida familiar. Y luego apareció un mentor inesperado: el botánico Osvaldo Morrone, investigador que había trabajado con orquídeas en Misiones.

Fue él quien lo empujó hacia el mundo de las ciencias biológicas.

Grassi estudió la licenciatura y el doctorado en la Universidad de Buenos Aires. Pero el destino ya estaba trazado.

El primer viaje a Misiones fue casi casual. Corría el año 2006 y vino con su entonces novia, cuya familia era de Garupá.

“Cuando conocí Misiones fue un flechazo”, recuerda. “Me acuerdo que la abuela me dijo: ‘Mirá que la tierra roja mancha… y se pega’. Y fue tal cual”.

La advertencia terminó siendo una profecía. Durante su doctorado decidió estudiar hongos de la selva misionera. El trabajo académico se convirtió en un puente con la provincia. Y cuando apareció la posibilidad de radicarse definitivamente, no hubo dudas.

La selva ya lo había elegido.

Fotos Sofía Schiavoni.

Hoy Grassi está al frente del IMiBio, un organismo científico que abrió sus puertas hace ocho años para estudiar y proteger la biodiversidad de Misiones. Pero también para algo más ambicioso: poner la ciencia al servicio de las decisiones políticas.

La institución nació con una idea impulsada por Viviana Rovira -presidenta del instituto y su mentora-: construir una ciencia diferente.

“No queríamos repetir el modelo clásico de investigación encerrada en los laboratorios”, explica. “La ciencia tiene que escuchar a la sociedad y estar al servicio de quienes toman decisiones”.

Esa lógica llevó al instituto a involucrarse en proyectos concretos: restauración ambiental, investigación aplicada, monitoreo de especies y asesoramiento científico para políticas públicas.

Pero también implica convivir con una paradoja de nuestro tiempo.

La ciencia dejó de ser el faro en algunos debates. Hoy estamos discutiendo cosas que parecían saldadas hace siglos”, dice. “Pero eso también nos obliga a salir del laboratorio, a explicar, a dialogar”.

El estado de la selva

Cuando se le pregunta por la salud de la selva misionera, Grassi no elige ni el optimismo ingenuo ni el pesimismo alarmista.

Prefiere una definición más precisa: “Está estable, pero es muy sensible”.

La selva paranaense que sobrevive en Misiones es uno de los relictos mejor conservados del Bosque Atlántico, un ecosistema que alguna vez cubrió gran parte de Brasil, Paraguay y Argentina. Pero también es un sistema frágil.

“El gran riesgo es que se rompan los corredores biológicos”, explica. “Si se corta la conectividad entre las poblaciones, empezamos a aislar especies y aparecen problemas genéticos”.

Por eso la palabra clave de la conservación actual es restauración.

Restaurar bosques, restaurar corredores ecológicos y, en algunos casos, restaurar poblaciones animales.

Ese es el corazón de uno de los proyectos más ambiciosos que hoy se discuten en Misiones: reforzar la población de yaguaretés.

El yaguareté -el mayor felino de América- es el símbolo máximo de la selva. Pero su presencia es cada vez más escasa. Se estima que en toda la región sobreviven alrededor de 90 ejemplares, con mayor presencia en el norte misionero.

El plan del IMiBio apunta a fortalecer la población en la Reserva de Biosfera Yabotí, un territorio de más de 250 mil hectáreas donde aún sobreviven condiciones ecológicas adecuadas, en la frontera con Brasil.

La estrategia no es una reintroducción o rewilding, como ocurrió en Corrientes. En Misiones el animal nunca desapareció completamente. Lo que se busca es reforzar la población.

Grassi plantea una diferencia conceptual importante con la idea más difundida del rewilding: mientras la reintroducción se aplica en territorios donde una especie ya desapareció por completo, en Misiones lo que se proyecta es un refuerzo poblacional, es decir, intervenir en un ambiente donde el yaguareté todavía existe, aunque en números críticos. Para el director del IMiBio, antes de liberar animales hay que resolver las causas que llevaron a la retracción de la especie y garantizar que el hábitat siga siendo funcional. Por eso su mirada pone menos énfasis en el gesto épico de “devolver” fauna y más en una estrategia integral de restauración: recomponer corredores, asegurar presas, sostener el control sobre la caza y preservar la genética local. 

En términos ecológicos, ambos modelos -Iberá y Misiones- forman parte de una misma corriente global de conservación: la restauración de grandes ecosistemas a través de especies clave. El objetivo final es el mismo: devolver al yaguareté su rol como ingeniero ecológico de los ecosistemas, capaz de regular poblaciones de herbívoros y mantener el equilibrio natural del bosque.

En esa lógica, Misiones no busca copiar el modelo de Corrientes, sino diseñar uno propio, ajustado a una selva que aún resiste y cuya prioridad no es volver a empezar desde cero, sino evitar que lo que todavía late termine por apagarse.

“Tenemos un macho residente en la zona desde hace más de diez años. La idea es introducir una hembra para generar un núcleo reproductivo”, explica Grassi.

Si el proyecto prospera, la reserva Yabotí podría albergar entre 20 y 30 yaguaretés en el futuro. Pero el objetivo va más allá de los números.

“La idea es preservar esa genética y generar un flujo de individuos que pueda conectarse con otras poblaciones, incluso con Brasil”.

En ese mismo espíritu de redescubrimiento de la selva, otro episodio marcó a los investigadores del IMiBio: el regreso inesperado del águila harpía. Durante años se la consideró prácticamente extinta en Misiones, al punto de que casi no existían estudios sobre su presencia porque las probabilidades de encontrarla eran mínimas. Pero fue un colono de la zona de la Reserva de Biosfera Yabotí quien cambió la historia al fotografiar un ejemplar posado en el monte.

A partir de ese primer registro comenzaron a multiplicarse los avistamientos, hasta confirmar incluso la presencia de un juvenil. Para Grassi, ese dato tiene un valor enorme: significa que hubo reproducción reciente en la selva. “Si apareció un juvenil, quiere decir que hace uno o dos años eclosionó un huevo. Eso implica que hay un nido activo en algún lugar del corredor entre Argentina y Brasil”, explica.

En los extremos de su distribución -desde México hasta el norte argentino- la harpía había desaparecido casi por completo. Por eso su presencia en Misiones no es solo una rareza biológica: es una señal de que la selva aún conserva la estructura ecológica necesaria para sostener a uno de los depredadores más poderosos de América. la confirmación de que la especie aún persistía en uno de los extremos de su distribución -donde se la consideraba prácticamente extinta- generó un impacto inmediato en la comunidad científica internacional.

En México, donde la harpía también había desaparecido de los registros recientes, investigadores y organizaciones de conservación lanzaron entonces un programa específico de búsqueda para verificar si aún sobrevivían ejemplares en las selvas del sur del país. Para Grassi, el caso demuestra cómo un hallazgo local puede activar procesos de conservación a escala continental: “Cuando aparece en uno de los extremos de su distribución, automáticamente surge la pregunta de si en otros lugares donde se creía perdida todavía puede estar”. El avistamiento en Misiones no solo devolvió esperanza para la selva paranaense, sino que volvió a encender la búsqueda de uno de los depredadores más imponentes de América.

Sin embargo, la conservación no depende solo de científicos.

La caza furtiva, la presión económica sobre el territorio y la fragmentación del bosque siguen siendo amenazas reales. “Cuando la economía se deteriora, la cacería aumenta”, admite Grassi. “Por eso la conservación también tiene que entender el contexto social”.

En ese escenario, el rol de los guardaparques, las comunidades locales y los productores rurales resulta clave. Y también el de las organizaciones ambientales. “Hay diferencias, claro. Pero el objetivo común es la conservación”, dice.

Educar para coexistir

Padre de dos hijas, Grassi también piensa en el futuro desde una perspectiva personal. La educación ambiental es parte de la vida cotidiana en su casa. “Intento que se pregunten cuál es el impacto de nuestras acciones sobre la biodiversidad”, cuenta. “Que entiendan que la naturaleza no es algo separado de nosotros”.

Para él, la clave no es la convivencia con la naturaleza, sino algo más profundo. “La idea es la coexistencia”.

Cuando se le sugiere que el trabajo que hoy impulsa podría ser histórico -un proyecto que cambie el destino del yaguareté en la selva misionera-, Grassi se revuelve en su asiento, incómodo.

No soy consciente de eso”, responde.

Tal vez porque la ciencia se mueve en tiempos largos, invisibles para el vértigo de la actualidad.

Tal vez por eso, cuando Grassi habla de la selva, parece escuchar algo más que el rumor del monte. Hay en su relato una intuición antigua, casi instintiva, como la que Jack London narró en El llamado de la selva: ese impulso profundo que empujaba a Buck a volver a lo esencial. En Misiones, ese llamado no proviene de la nostalgia, sino del futuro. De una selva que resiste y que, si la ciencia, la política y la sociedad logran escucharlo a tiempo, puede volver a llenarse de vida, de alas enormes en el dosel y del rugido del yaguareté.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin