Rafael Pereyra Pigerl

Diputado Provincial y ex presidente del PJ Misiones

La extranjerización de tierras no es una cuestión abstracta: es planificada

Compartí esta noticia !

Gracias a la gestión del expresidente de la Cámara de Representantes, Dr. Oscar Herrera Ahuad, tuve en 2024 la oportunidad de integrar la comitiva que recibió, en la Cámara de Representantes de Misiones, a un embajador de una de las principales potencias mundiales de la actualidad: una nación de territorio limitado, pero con influencia geopolítica y económica de primer orden global.

Durante ese encuentro expuse, ante el dignatario y los legisladores presentes, un análisis histórico sobre la conformación territorial de Misiones. Entre otros datos, reseñé cómo, en tiempos en que nuestra provincia era todavía parte del mapa en disputa -y a punto de convertirse en Territorio Nacional-, se consumó la entrega de vastas extensiones de nuestro suelo. Bajo la presidencia de Julio Argentino Roca, y pocos días antes de que la Ley 1149 de diciembre de 1881 federalizara Misiones, el gobierno de Corrientes vendió a precio irrisorio alrededor de dos millones de hectáreas a un puñado de compradores particulares. Así nacieron los grandes latifundios misioneros, particularmente sobre la costa del río Uruguay, concentrados en pocas familias y sociedades que jamás habían pisado esta tierra.

Ese mecanismo no fue un hecho aislado: respondía a la misma lógica de la época. La llamada Conquista del Desierto (1878–1885), encabezada por Roca, se financió mediante la Ley 947 de 1878, un empréstito por suscripción pública cuyos títulos eran canjeables por las tierras conquistadas. Es decir: los territorios arrebatados se usaron literalmente como moneda de pago para quienes financiaron la campaña militar, consolidando latifundios en manos de familias que se autodenominaban patricias.

(Y no quiero dejar pasar algo que muchos no reflexionan: esa “Conquista del Desierto” fue, en esencia -y así la califican hoy numerosos historiadores y organismos de derechos humanos-, uno de los primeros genocidios perpetrados en la República Argentina: el sometimiento y la eliminación sistemática de nuestros pueblos originarios, de sus culturas y de sus derechos ancestrales sobre estas tierras.)

Lo que ocurrió luego

Cuando presenté este análisis histórico sobre cómo nuestro territorio fue “pagado” y malvendido a través de latifundios entregados a familias y empresas, ocurrió algo que no pasó desapercibido: el embajador ordenó expresamente a su secretaria que tomara nota detallada de la temática. No fue un comentario de cortesía. No fue un gesto superficial. Fue una instrucción directa de documentar nuestra historia territorial.

Posteriormente, esa secretaria me formuló preguntas profundas sobre el tema. Eso me permitió comprender que el análisis histórico de cómo se distribuyeron nuestras tierras les interesa enormemente. Porque el pasado es prólogo.

El patrón que se repite en la actualidad

Hoy, cuando el Senado de la Nación debate el proyecto denominado de “Inviolabilidad de la Propiedad Privada” —que modifica de hecho la Ley 26.737 de Tierras Rurales, sancionada en 2011, eliminando el tope del 15 % de titularidad extranjera y debilitando las salvaguardas sobre zonas de frontera y cuerpos de agua—, observo con preocupación cómo el mismo ciclo histórico está por reiterarse. No debe olvidarse, además, que Misiones figura entre las provincias con mayor proporción de tierras ya en manos extranjeras del país.

Las potencias mundiales no vienen a Misiones por nuestro folclore, por nuestras tradiciones ni para admirar nuestra cultura guaraní.

Vienen por nuestras tierras y por nuestro oro líquido: el agua, con el Acuífero Guaraní bajo nuestros pies. Vienen por nuestra biodiversidad. Vienen por la selva paranaense. Vienen por los recursos naturales que sustentarán sus economías en las próximas décadas. Vienen por nuestra tierra colorada.

Así como en el siglo XIX se “pagaron” campañas y favores repartiendo nuestros territorios, hoy se negocia —en espacios que desconocemos, con términos que no dominamos— la apertura irrestricta de nuestras tierras a través de leyes que legalizan y profundizan esta extranjerización.

Un llamado urgente a la unidad

Por eso, desde mi responsabilidad como legislador con mandato cumplido, debo advertir: no podemos ser ingenuos y permitir que el territorio misionero vuelva a ser “pagado” o “negociado” como si fuera una mercancía o el saldo de una deuda. Misiones debe oponerse —de manera unida, firme e inflexible— a la extranjerización de sus tierras.

La protección de nuestro territorio es absoluta. No es negociable. Es un compromiso con las generaciones futuras.

Quienes descreen de esta advertencia deben saberlo: yo he visto personalmente cómo las potencias mundiales documentan y estudian nuestra historia territorial. He sido testigo de cómo un embajador de una de las principales potencias globales ordenó tomar nota de cómo nuestras tierras fueron distribuidas históricamente. Eso no es coincidencia, y mucho menos casualidad.

Conclusión

Esta es una realidad vivida. No es especulación ni ideología. Es un relato fundamentado en un encuentro donde quedó explícito el interés concreto de potencias mundiales en comprender -y, eventualmente, acceder a- nuestro territorio provincial.

Tenemos que detener esta ley. Juntos. Sin dudas. Sin vacilaciones.

Porque si no protegemos hoy nuestra tierra, nuestra agua y nuestra biodiversidad misionera, comprometemos el futuro de Misiones.

Este relato vivido no pretende, de manera alguna, menoscabar la labor del embajador; todo lo contrario: él representa, con eficacia, los intereses de su nación. De la misma manera, nuestros senadores nacionales deben hacer lo propio, pues en nuestro sistema bicameral son ellos quienes representan a las provincias y encarnan el federalismo.

Compartí esta noticia !

Condena histórica contra Bayer por el glifosato: el mundo avanza, mientras en Misiones algunos intentan frenarlo

Compartí esta noticia !

El pasado 24 de marzo, un jurado del estado de Georgia, Estados Unidos, dictó una sentencia histórica: condenó a la multinacional Bayer a pagar 2.100 millones de dólares a John Barnes, un usuario del herbicida Roundup, tras considerarlo responsable de provocarle un linfoma no Hodgkin, un tipo de cáncer. El fallo fue contundente. Determinó que Bayer —heredera de Monsanto— actuó con malicia al ocultar durante años la peligrosidad del glifosato, uno de los agrotóxicos más utilizados en todo el mundo, incluido Argentina.

Este veredicto se suma a otros doce fallos adversos contra la compañía y a más de 54.000 demandas pendientes en tribunales de Estados Unidos. La sentencia a favor de Barnes es una de las más significativas, no solo por la suma sin precedentes, sino porque reafirma a nivel global las advertencias sobre los riesgos sanitarios del glifosato.

En medio de este escenario internacional, Misiones tomó la delantera y decidió encarar el problema de manera responsable. De la mano del ingeniero Carlos Eduardo Rovira, se presentó el proyecto de ley 59047/22, que propone establecer un marco regulatorio para la investigación, desarrollo, producción, procesamiento, registro, comercialización y utilización de productos biológicos naturales. El objetivo es claro: avanzar hacia una producción agroecológica, reducir progresivamente el uso del glifosato y otros agrotóxicos, y priorizar la salud de la población y la protección de la biodiversidad. Dos pilares centrales del modelo de desarrollo sostenible que Misiones viene sosteniendo.

La iniciativa recibió un firme respaldo desde la Comisión de Recursos Naturales y Conservación del Ambiente y Cuidado Animal, presidida por el legislador Martín Pereyra Pigerl, quien la consideró un paso clave para garantizar un futuro sano y sustentable para la provincia.

Sin embargo, no todos acompañaron. Algunos sectores políticos decidieron oponerse al proyecto, priorizando intereses partidarios por encima de una legislación de avanzada, que busca poner en el centro la salud pública y la preservación ambiental. Esta negativa no solo es incomprensible, sino que significa un retroceso frente a una realidad insoslayable.

Mientras el mundo avanza, Misiones no puede permitirse quedar atrás. La evidencia científica y los fallos judiciales son claros: el glifosato representa un riesgo grave para la vida humana y para los ecosistemas. No se trata de una discusión ideológica, sino de ciencia, justicia ambiental y salud colectiva.

Es momento de asumir responsabilidades. Defender la vida y cuidar la tierra no es una opción, es una obligación ética, institucional y humana. Misiones seguirá impulsando medidas concretas para consolidarse como una provincia pionera en políticas ambientales, fiel a su historia, a sus valores y a su compromiso con las generaciones futuras.

Compartí esta noticia !

El Nuevo Orden Social

Compartí esta noticia !

El Nuevo Orden Social”, al cumplirse 6 años de aquella misa en Santa Marta dónde el Papa Francisco se refirió a el rol de las autoridades gubernamentales


Se ha especulado sobre el alumbramiento de un nuevo Pacto, Contrato u Orden Social en la Argentina y sobre las implicancias y alcances de este, pero lo que no se ha discutido, es sobre los problemas centrales que atraviesa la República Argentina, los problemas que llevan a redefinir los pilares morales y éticos necesarios para lograr el desarrollo de nuestra economía, cultura, relaciones sociales y directrices políticas.
En su homilía, el 16 de septiembre de 2013 en Santa Marta, el Papa Francisco se refirió a la autoridad, y para ser más preciso, a la autoridad Gubernamental. “No se puede gobernar sin amor al pueblo y sin humildad. El gobernante, hombre o mujer, que ama a su pueblo es un hombre o una mujer humilde” nos decía e interpelaba a toda la dirigencia política del globo. Y continuaba “Un gobernante que no ama, no puede gobernar: podrá, en todo caso, disciplinar, poner un poco de orden, pero no gobernar” y en ese momento la doctrina social de la iglesia comienza un lento y armonioso sincretismo con la Doctrina Justicialista.


Es la hora de recuperación de todos los valores y es donde todas las fuerzas del país deben hallarse unidas. Estamos en la bifurcación final donde en el actual momento del mundo y de nuestra Patria no podemos limitarnos solamente a cumplir nuestro deber, sino que debemos ser ejemplos de abnegación y sacrificio. El Estado no puede ser testigo silenciosos de como la angustia conmueve a los hombres y mujeres de nuestra patria, luego a los hogares y luego a toda la comunidad. 


Francisco nos exhorta: “Cada hombre, cada mujer, que debe tomar posesión de un servicio de gobierno, debe hacerse estas dos preguntas: ¿Yo amo a mi pueblo para servirlo mejor? ¿Soy humilde y escucho a los demás, las distintas opiniones, para elegir el mejor camino?” y es ahí donde también debemos reflexionar que como en la vida política y como en la vida misma nuestras instituciones serán mejores o peores según sean los hombres que las integren. Nadie puede decir “Pero yo no tengo nada que ver en esto, ellos gobiernan… No, no, yo soy responsable de su gobierno y debo hacer lo mejor para que gobiernen bien y debo hacer lo mejor participando en política como puedo” fueron textuales palabras del Santo Padre y recordó que la Doctrina Social de la Iglesia dice que la política es una de las formas más altas de la caridad, porque es servir al bien común.


Debe ser la tranquilidad social la base por sobre la cual el gobierno cimienta su política y esta tranquilidad debe ser el objetivo fundamental para evitar un todo cataclismo social. Sobre esto es inútil teorizar; primero debemos atender el problema social y luego atender los siguientes ya que fallar en lo social, representa fallar íntegramente en todos los demás problemas.


Un cambio de orden no significa solamente cambiar un gobierno por otro, sino la transformación integral de la vida ciudadana sobre la base de nuevas estructuras y relaciones que respondan a una nueva concepción de lo público. Para lograr el objetivo ha de comenzarse por el núcleo más pequeño del pueblo, como un pulso vital, lograr que no sea una presión o imposición desde fuera de la sociedad sino un perfecto equilibrio desde el interior.


Cada uno debe dar de sí lo que tenga, y como dijo Cristina los que tienen más tienen mayor responsabilidad. Los que tengan brazos fuertes, su fuerza; los que hayan cultivado su intelecto, su inteligencia; y por supuesto los que hayan acumulado riqueza, su contribución será el tributo para que en nuestra patria no haya nunca tristeza, de miseria y zozobra.
Es por ello que estoy convencido como Presidente del Partido Justicialista, autoridad del Frente de Todos, pero principalmente como ciudadano de que Alberto y Cristina, nuestros Futuros presidente y Vice aman a su pueblo, escuchan y escucharán a todo el pueblo trabajador sufriente, de forma humilde para tomar las mejores decisiones por el bien común. Ellos al igual que nuestros candidatos a Diputados Nacionales del Frente de Todos Misiones, Cristina, Cacho, Cristela y Pichi; ya han demostrado su amor al pueblo y humildad.
#EsConTodos

Compartí esta noticia !

En esta tierra lo mejor que tenemos es el Pueblo

Compartí esta noticia !

Vivimos horas fundamentales y decisivas en las que se dirime el modelo de país que queremos para nuestros hijos. Estamos en una disyuntiva fundacional donde lo que vamos a decidir en las próximas elecciones ya no es un cambio político o de modelo económico, sino la construcción moral de la Argentina del futuro.

Es en estas horas donde debemos dejar lo mejor de nosotros, porque sobre las construcciones políticas abiertas, amplias y sobre todo generando los consensos necesarios se van a cimentar los valores de la nueva Argentina, la Argentina Inclusiva; en definitiva la Argentina para Todos.

El escenario político nacional que se viene es diferente a todo lo que hemos visto, ya las batallas políticas no se pelean sobre el carro de las estructuras políticas tradicionales, sino hoy por sobre todas las cosas, el objeto de construcción hegemónico es el mensaje sobre el cual nuestros niños construirán su identidad nacional, es decir, si queremos que los próximos hacedores de la Argentina que nos legaron nuestros próceres construyan instituciones en base a la solidaridad, la grandeza nacional, la empatía y amor; o si queremos nuestra patria sustentada en el individualismo, la marginación, el sálvese quien pueda y el oportunismo.

Es una batalla épica donde los límites están difusos, donde la pelea se da desde lo simbólico. Hoy más que redes hay que construir comunidad, porque en las redes podemos terminar excluyendo actores políticos que son afines a estos valores y cuando construimos comunidad nos obligamos a establecer consensos y administramos las tensiones creativas para construir definitivamente la Casa Grande que nos cobije a todos.

La Nación nos reclama movimiento, nos reclama caminar hacia nuevos acuerdos. La Política Nacional luego del 10 de diciembre se centrará en la profundización del federalismo, ya que los actores políticos, sociales y económicos han cambiado desde 1853 y desde hace 10 años. La profundización del Federalismo se debe efectuar, no solamente desde la discusión de la distribución los recursos coparticipables, sino que debe ser un cambio integro desde la pluralidad social constituyente de nuestra historia, cultura y economía nacional. Construir una idea de Nación desde la Unidad Nacional, como valor permanente, pero unidad en la diversidad; desde la potencialidad en la complementariedad en nuestras diferencias. Siempre con un criterio abierto solidario con nuestros hermanos americanos, con los ojos puestos en nuestra región para que de esta manera podamos caminar hacia el futuro que nos legara el Gral. San Martín.

No todo es lo mismo, porque existen valores fundamentales que son contrapuestos en la visión que tenemos de la Argentina que soñamos. No todo es lo mismo, pero no debemos caer en falsas dicotomías, en las peleas de vecindario; el pueblo nos requiere en la construcción sólida de una visión íntegra de garantía de derechos sociales. Como dice el Martín Fierro “Si entre hermanos se pelean los devoran los de afuera”. Y esto trasciende nuestras fronteras y es la ley Primera, debe ser una máxima para poder hacer entre todos la Argentina que nos merecemos.

Ante esta realidad decidimos acompañar a la formula de Alberto Fernandez y Cristina Fernandez y consolidamos el Frente de Todos en Misiones; para hacer realidad de una vez por todas y de forma perpetua la Felicidad del Pueblo y Grandeza de la Nación.

#EsConTodos

Compartí esta noticia !

El gran desafío del Peronismo

Compartí esta noticia !
El 2019 se plantea como la madre de todas batallas a nivel electoral. El escenario propuesto por los pregoneros del modelo neoliberal se basa en la falsa dicotomia de Futuro versus Pasado; como si el Futuro estaría representado por los lineamientos económicos y sociales que tienden a convertir a nuestra sociedad históricamente solidaria, en un consorcio de actores económicos que solo buscan concentrar en pocas manos el aparato productivo, energético y financiero extranjerizando la economía nacional condenando a la pobreza a nuestro pueblo;  y el pasado es el andamiaje de derechos, consensos estructuras políticos sociales que llevaron a este país a ser modelo en seguridad social, educación superior y derechos laborales que durante mucho tiempo fueron orgullo del Pueblo Argentino. 
 
Nosotros venimos a decir lo contrario: el Modelo Neoliberal de Cambiemos es el modelo del pasado, el modelo que fracasó estrepitosamente en el 2001, el que condeno a la pobreza al 40% del país. Nosotros somos el Futuro porque caminamos hacia la Justicia Social y hasta que este planteo doctrinario no sea realizado nuestra tarea no estará concluida.
 
En nuestra provincia día a día damos la batalla para contener el embate de las políticas neoliberales. Desde la banca de Diputado Provincial, durante el 2018 junto a mis compañeros de bloque, me ha tocado denunciar el desguace de los organismos estatales nacionales, con la consecuente pérdida de empleo de misioneros, y proponer políticas para sostener el derecho a tarifas eléctricas justas e infraestructura para los misioneros que viven en la zona centro.
 
Este nuevo escenario, donde el mensaje define la pobreza como un fracaso personal y nada tienen que ver la desigualdad de oportunidades creciente en el terreno donde el estado se retira como agente igualador. Este concepto maquinista del Ser Humano choca indudablemente con los postulados humanistas del Peronismo, donde un individuo no se realiza en una sociedad que no se realiza.
 
Nuestro norte como peronistas siempre fue la búsqueda de la Justicia Social, con el trabajo digno como eje convergente de las políticas públicas. Hoy vemos como las estructuras industriales de nuestra provincia, las pymes, el comercio y la actividad primaria se ven jaqueada por la política económica propuesta por la Alianza Cambiemos. La política Energética del Gobierno Nacional, que solo beneficia a las grandes multinacionales, ahorcan la posibilidad de desarrollo de nuestros empresarios, ponen en peligro el bienestar de nuestras familias, socaban la rentabilidad comercial y minan la competitividad de las empresas instaladas en nuestra provincia.
 
Entonces nuestra tarea es doble: por un lado deberemos luchar contra el oprobio y las políticas de ajuste llevadas a cabo por la Alianza Cambiemos; desde el Congreso, desde las Legislaturas Provinciales y desde todo plano político, social y sindical,  deberemos salir a defender el trabajo Argentino y Misionero. El trabajo es el ordenador máximo de nuestra sociedad y es el eje fundamental de la dignidad del nuestras familias y en nuestra concepción Gobernar es Generar Trabajo. Hoy no nos toca Gobernar ni dictar las políticas Macroeconómicas, por ello es que nuestra tarea es cuidar y defender el Trabajo.
 
En el plano de los desafíos electorales deberemos ir desentramando y anudando las amarras de la Unidad Nacional. Este reto es fundamental sortearlo con honorabilidad, porque los ojos del pueblo están puestos en nuestra fuerza política. La lucha se da en el plano de lo simbólico y en como transmitimos el mensaje de nuestra doctrina para solucionar los problemas cotidianos de nuestra gente. El neoliberalismo nos disputa el sentido de lo nacional y es ahí justamente donde tenemos que salir a disputar discursivamente, en nuestros valores debemos atrincherarnos.
 
A nuestro pueblo no le interesan las internas de salón, ni las camarillas políticas. Nuestro pueblo hoy está siendo ultrajado en sus derechos y es nuestro deber encontrar los mecanismo necesarios que permita la formación de un Frente Patriótico que de una vez por todas logre romper la sujeción intelectual al extranjero de las históricas fuerzas políticas populares de la Argentina para así entre todos podamos cimentar de una vez por toda el Modelo Argentino para el Proyecto Nacional.
 
No estamos exentos de hacer autocríticas, pero el tiempo no es para paladares negros. Tenemos una responsabilidad con la Patria y esa responsabilidad hace secundaria cualquier contradicción que no se centre en la necesidad de la derrota del Modelo Neoliberal de Cambiemos. 
 
El signo del Futuro no se encuentra en el modelo de la Meritocracia, sino en la solidaridad diaria, en el trabajo mancomunado, en el encuentro de las fuerzas productivas para lograr el bienestar común. Porque el índice de pobreza, la tasa de desocupación no son indicadores ecoicos abstractos, sino que detrás de cada uno de esos números hay miles de familias que necesitan que el estado tome un rol protagónico para garantizar el sustento de sus familias, la educación de sus hijos y una vejez digna para sus abuelos. 
 
El Nuevo Modelo Argentino debe estar centrado en el fortalecimiento de nuestras PyMES, en el apoyo a los Emprendedores a través de la democratización del Sistema Financiero Nacional. En la apuesta en la ciencia y tecnología para desarrollar industrias de alto valor agregado y para esto necesariamente debemos fortalecer el sistema educativo, moderno y dirigido hacia las actividades que desarrollen el potencial de nuestro País.
 
Debemos construir un Modelo donde ningún Argentino sea excluido, donde el acceso a la vivienda, la salud pública de calidad y el trabajo digno sean un derecho inalienable. Ese es el destino que debemos caminar como hombres y mujeres de bien.
 
Siempre repetimos que los días más felices siempre fueron peronistas, hoy podemos afirmar que los desafíos más felices también siempre fueron peronistas, porque luchamos por la dignidad y una sociedad que sea cada día un poco más justa.
 
 
 
Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin