COLUMNISTAS, Ultimas Noticias

Bandera de largada

Compartí este articulo en:

Con la fecha puesta, la carrera electoral se puso en marcha. Será una elección rara. Distinta, en medio de la pandemia y con una campaña que tendrá más de virtualidad que de contacto estrecho. El 6 de Junio Misiones tendrá su primera cita con las urnas. Será la primera evaluación en el país -hasta ahora- de una gestión nacida casi al mismo tiempo que la pandemia, que condicionó la política y obligó a evaluar las prioridades. 

Con la decisión de desdoblar la convocatoria, la Renovación ratificó la tradición de discutir la agenda propia sin la intromisión de las figuras nacionales. Con una gestión que tiene una evaluación positiva altísima, es también la mejor opción para apartarse del lento andar de la gestión nacional, que todavía no puede desprenderse del lastre de la herencia recibida y no termina de despegar. La gestión de Alberto Fernández, marcada a fuego por la pandemia, tiene casi como único motivo para celebrar haber avanzado antes que nadie con los acuerdos para conseguir las vacunas Sputnik, consideradas ahora las “favoritas en la lucha contra la pandemia” y el “mayor avance científico de Rusia desde la era soviética. “It’s Time to Trust China’s and Russia’s Vaccines” (Es hora de confiar en las vacunas de China y Rusia), tituló el diario New York Times después de que la revista Lancet certificara que la Sputnik tiene una eficacia del 91 por ciento. Los detractores políticos y charlatanes de redes sociales se quedaron de pronto sin argumentos contra la política sanitaria nacional. 

Pero si la gestión de Salud es ponderable, las otras variables de la gestión no logran exhibir resultados satisfactorios. Todavía están a cubierto algunos funcionarios que no funcionan, arropados por el manto de piedad de la propia pandemia y -cada vez menos-, la excusa de la herencia de Cambiemos. 

La economía muestra algunos escasos brotes verdes, pero la inflación y el desempleo, que se traducen en el empobrecimiento general de la población, todavía son problemas centrales sin solución. En la emergencia, los parches de precios cuidados o aumentos de tarjetas sociales, son útiles, claro está, pero no dejan de ser apenas eso, parches. Son, además, herramientas sometidas a un enorme desgaste que a la larga terminan siendo ineficaces. 

¿Hay otro camino en la pandemia? Probablemente no sean muchos. Pero eso no debería permitir el conformismo en el que parecen navegar muchos de los funcionarios que rodean a Fernández. 

El bolsillo vota y los alimentos no paran de aumentar. El bolsillo vota y los sucesivos aumentos de los combustibles que aplica YPF son inexplicables en quienes habían perfeccionado el arte de caricaturizar el excel de Aranguren. Las naftas subieron diez por ciento en enero en Misiones y hay más de dos pesos de diferencia por litro entre Apóstoles y Posadas, a 60 kilómetros de distancia. Esas asimetrías internas, que se profundizan si se comparan con Buenos Aires, no se corrigieron con el cambio de Gobierno y parecen no ser entendidas por los funcionarios que atienden en la capital. 

No es un problema local. El Norte Grande demanda con urgencias otra actitud de la Nación. En una reunión con gobernadores el ministro del Interior Eduardo De Pedro, recibió una propuesta para recuperar 65 mil empleos formales perdidos en el período 2018-20 a través de “una reducción gradual de contribuciones patronales”.

Además, los gobernadores acercaron ideas para la creación de otros 250 mil trabajos, plantearon objeciones al valor diferencial al que se consigue el combustible en el norte, y la necesidad de una tarifa plana de gas que sea acompañada por el desarrollo de un plan de obra pública que extienda la red a todas las provincias de la región.

Pasan los años y las respuestas hacia las demandas misioneras se repiten casi como un calco. 

La pandemia permitió mostrar con datos concretos la reacción de la economía misionera a estímulos distintos. Quitando la competencia de Brasil y Paraguay, los datos son extremadamente favorables para la posición misionera, enclavada en una cuña geopolítica que la hace especial, y por añadidura, demanda soluciones especiales.

No es capricho. Hasta Ciudad del Este, la meca de las baratijas, comenzó a preocuparse por el acoso brasileño con la expansión de las lojas free en las fronteras. Alguna vez se tiene que volver a abrir el puente y cruzar los ríos. En Porto Xavier, en apenas dos meses hubo 30 mil compradores en la primera loja free que abrió en la ciudad. Fue tal el éxito que proyectan otra. En Foz de Iguazú habrá cuatro. ¿Qué pasará con los consumidores misioneros cuando se pueda salir del país? 

El contraste entre fronteras también se evidencia en la cuestión sanitaria. En Paraguay el presidente Mario Abdo Benítez pasó un mal momento cuando un hombre le reclamó a los gritos ayuda para comprar medicamentos para su hermano internado por Covid. “No soy médico acá”, atinó a responder el colorado. El problema es evidente: los hospitales no tienen medicamentos. Un internado en terapia intensiva tiene que pagar sus gastos. Un médico del vecino país relató su propio calvario: su padre, internado, necesitaba Atracurio, un medicamento para los pulmones. Cada paciente en UTI necesita unas 30 ampollas por día. Cada ampolla cuesta 75.000 guaraníes, 960 pesos (28.800 pesos diarios). El salario mínimo en Paraguay es de 2.192.839 de guaraníes (28.078,23 pesos). Así se explican el celebrado crecimiento y la estabilidad del modelo paraguayo. 

Qué decir de Brasil, que supera las 230.000 muertes y encadenó 4 días con más de 1.200 óbitos. La gestión sanitaria está a la deriva. Jair Bolsonaro está enfocado en celebrar el aire fresco que consiguió con la elección de Arthur Lira en la Cámara de Diputados y anunció una batería de decretos para garantizar el libre acceso a las armas de la “gente de bien”, la minería en tierras indígenas y la privatización de Electrobras. 

Bolsonaro además quiere “flexibilizar” el Mercosur y doblegar a la Argentina, hasta ahora socio mayoritario dentro del bloque. La salida de Donald Trump no parece haber amilanado al brasileño que tiene en Paraguay y Uruguay socios elementales para desafiar a la Argentina en la cumbre del Mercosur que podría celebrarse a fines de marzo en alguna de las ciudades que rodean a las Cataratas del Iguazú. Alberto espera que Joe Biden ponga un poco de equilibrio en las relaciones geopolíticas y el diálogo con Emmanuel Macron le sirvió para reforzar su posición ante un Brasil díscolo. El francés descartó firmar el tratado de Libre Comercio UE-Mercosur si Bolsonaro no modifica sus políticas ambientales y laborales. 

Misiones puede ser nuevamente el escenario de una cumbre del Mercosur, aunque con actores políticos diversos, muy distintos a aquella postal que protagonizaron en 2006 en el hotel Casino de Iguazú Néstor Kirchner, Lula, Hugo Chávez y Evo Morales. Los tiempos cambiaron y la agenda es otra. 

Por eso, la táctica de desdoblar las elecciones permite, en caso de una ratificación en las urnas, robustecer el concepto misionerista de la Renovación y  al mismo tiempo que obliga a la Nación a tener que “venir al pie”: confrontar y arriesgar a una derrota en la primera elección de 2021 no es la mejor señal que puede emitir Alberto Fernández. 

El oficialismo en Misiones es el que más arriesga en la Cámara de Diputados, con diez bancas en juego, pero tiene 16 más en continuidad y es al mismo tiempo el que más tiene para ganar. La oposición se juega todo a la permanencia. 

Cambiemos se queda con apenas tres diputados y pone en juego siete bancas. Por eso no hubo demoras en la alianza. Con la definición de la fecha, anunciaron la continuidad en todos los espacios. Pese a los rumores de un cisma por el reparto de protagonismos, la sociedad sigue en pie con el PRO, la UCR, Activar, la Coalición Cívica, Unir y el Movimiento Social Barriales. Todavía no se barajan nombres y las cabezas de lista dependen mucho de las negociaciones en el ámbito nacional, donde el liderazgo de Mauricio Macri comienza a ponerse en tela de juicio por sus lugartenientes. 

Es que mientras el jefe político se fue a Qatar a mirar el Mundial de Clubes, en la Argentina sus socios políticos deben cargar con los pésimos resultados de la gestión de los cuatro años de Cambiemos: a la deuda eterna y la inflación récord, se suman contrastes vergonzantes en plena pandemia. La construcción creció en diciembre 22% superior al nivel pre-Covid de febrero de 2020 y la industria cerró el año con una suba de 4,9 por ciento, la segunda suba consecutiva y la de mayor magnitud desde marzo de 2018.

En el Partido Agrario, cabeza visible del Frente de Todos en Misiones, hay un dilema sobre la mesa. ¿Cómo comulgar con el kirchnerismo-peronismo local? Hasta ahora las relaciones no fueron más que formales, pese a que en 2019 compartieron boleta. El distanciamiento más evidente es con Cristina Britez, a quien le reprochan un perfil muy individualista por sobre la construcción colectiva. Recién cuando el intendente de San Vicente, Sergio Fabián Rodríguez anunció que se mudaba a trabajar con la Renovación, hubo una postal de unidad entre Héctor “Cacho” Bárbaro y su compañera de bancada. Pero en el terreno, el Pays se siente casi desguarnecido, sin recursos y sin diálogo con la Nación. El desplante de Rodríguez es apenas una muestra de un mal de origen de la sociedad, la débil construcción en las zonas urbanas, donde casi no pudo construir fidelidades. Pero no hubo mucho tiempo para el lamento. Rápidamente hubo que pasar a otro tema. El partido Agrario expone su presencia en Diputados con tres bancas, la de Isaac Lenguaza, Giuliana Perini y Jorge Páez. Solo se queda Martín Sereno. 

Las legislativas han sido siempre el momento de crecimiento para los agrarios, pero esta coyuntura no parece ser la ideal.  Es que aunque hay una sociedad en el Congreso nacional, esa alianza no se replica en Misiones, donde la base del Frente de Todos es el peronismo, que a su vez tiene una interna propia con el ala duro del kirchnerismo.

El peronismo comenzó tímidamente a mover su estructura para las elecciones internas, con dirigentes que siempre se apuntan para conseguir representaciones, mientras espera una “línea” de la Nación que permita atisbar el horizonte. Lo cierto es que hay sectores jóvenes que se animan a disputar sillones en el andamiaje interno y también aspiran a ocupar algún lugar en la lista de diputados provinciales. Será el interior la clave de la movilización del PJ, un partido que tiene hoy poco más de seis mil afiliados activos.

La Renovación juega con todos esos elementos en el tablero. La gestión es la bandera para las elecciones y la figura del gobernador Oscar Herrera Ahuad el principal activo político. El acierto de haber puesto a dos médicos al frente de la gestión en un momento inaudito, se evidencia ahora como uno de los principales puntos a favor. El manejo de la pandemia en Misiones fue clave, con una economía saludable y pocos casos en comparación con el resto de las provincias y especialmente con la región fronteriza, donde hay cerca de dos millones de contagios. 

Hay actualmente casi diez mil vacunados en la primera línea de batalla contra el coronavirus y se mantiene a raya el número de contagios, pese al aumento de los testeos, lo que resulta fundamental ante la inminencia de la vuelta a las clases presenciales, que se da en acuerdo con los gremios docentes, mientras en paralelo negocian los acuerdos paritarios.

La Provincia dio 20 por ciento de aumento, pero en el sector docente discuten los adicionales. Un punto cambia toda la ecuación y lo que llega al bolsillo. 

El Gobernador es quien encabeza la gestión diaria, desde las oficinas en Buenos Aires, donde esta semana realizó una serie de reuniones altamente productivas, hasta una caminata informal con los vecinos en Tobuna, el municipio que inauguró este sábado sus primeros metros de asfaltado de la historia. Allí, Herrera Ahuad juega casi de local y por eso no sorprendió la invitación para comer un arroz con pollo de la chacra que le hicieron los vecinos felices con la novedad. 

Los acuerdos conseguidos en las últimas horas en Buenos Aires son claves para encarar el año y sostener la reactivación económica. En primera instancia, un convenio para construir 2.300 nuevas viviendas, con una inversión de 9.200 millones a medias con la Nación. Es el mejor acuerdo de los últimos cinco años y permitirá volver a poner en actividad a 3.500 obreros de la construcción. 

Herrera Ahuad también avanzó en acuerdos para mejorar la conectividad turística y consiguió destrabar cerca de cien millones en ayuda social en una reunión con Daniel Arroyo, quien este lunes estará en Misiones para avanzar en otras gestiones. Apenas vuelto de Buenos Aires, se reunió con empresarios y ganaderos del Alto Paraná, preocupados por la inseguridad en sus chacras y el robo de ganado y de yerba. Se comprometió a reforzar la tarea policial con una tarea de investigación en terreno. 

En el sector productivo hay un buen andar económico, con la yerba que soportó el año de la pandemia y el té que sostiene su presencia en los mercados internacionales. Sin embargo, en el sector yerbatero se encendió una luz de alarma por una movida silenciosa que comenzaron los industriales correntinos justo cuando comenzó a discutirse el precio para la cosecha: armaron una Mesa Yerbatera paralela y elaboran propuestas sobre comercialización y cadena de valor para elevar al gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, quien a su vez las presentarás en la reunión del Consejo Regional del Norte Grande que se realizará el 25 de febrero en la ciudad de Yapeyú.


Compartí este articulo en:

Un Comentario

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*