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Hay que incubar un nuevo emprendedurismo pos pandemia, sin descuidar a los que están. Hay un montón de planes de estímulo nacionales para sostener el salario caído. Pero hay que armar un equipo de Gobierno que acompañe a todo el universo de la provincia que todavía no accedió. Eso es urgente. Son diez mil pesitos que les salva, pero a los emprendedores hay que acompañarlos, porque van a necesitar lo que se llama la economía del conocimiento”. La descripción es del presidente de la Legislatura, Carlos Rovira, en una virtual reunión de gabinete, que encabezó junto al gobernador Oscar Herrera Ahuad. 

El conductor político de la Renovación se refería al enorme paquete de asistencia económica que lanzó el Gobierno nacional para hacer frente a las consecuencias de la parálisis por la cuarentena, pero que, sin embargo, en muchos casos no llegó al terreno. 

Son más quienes cuentan los motivos de rechazo que quienes lograron hacerse con la ayuda efectiva. La burocracia suele frenar las mejores intenciones. 

Por eso el Gobierno provincial puso en marcha su propio plan de asistencia a empresas, autónomos y monotributistas. Uno de los requisitos centrales es haber tramitado y no conseguido -o solo en forma parcial-, a la ayuda nacional. Y son muchos. 

Por eso el plan presentado por Herrera Ahuad, el ministro de Hacienda, Adolfo Safrán y el presidente del Fondo de Crédito Misiones, Horacio Simes, no tiene tope y apunta a la mayor cantidad de empresas posible

Son tres líneas de créditos de hasta cien mil pesos para monotributistas o autónomos sin empleados, 600 mil para Pymes con problemas para pagar salarios y la última de 500 mil pesos para reposición de stock o capital de trabajo que permita retomar el ritmo de actividad. Las tasas varían entre el 16 y 22 por ciento anual para salarios y reactivación o compra de capital de trabajo.

En el Gobierno entienden que el paquete será efectivo si las cámaras empresarias ponen énfasis en que la información llegue a sus asociados, ya que, aunque parezca mentira, uno de los problemas que aparecen en el análisis de las trabas, es la falta de conocimiento. Pero confían en que la ayuda será más accesible que la nacional, ralentizada por la letra chica de la Administración Federal de Ingresos Públicos y una insólita parálisis de la Administración Nacional de Seguridad Social, que hasta se vio forzada a un cambio de autoridades en medio de la cuarentena y que recién hace pocos días designó a sus delegados en Misiones, donde los flamantes funcionarios todavía fungen como militantes sin empaparse de las responsabilidades que traen aparejadas sus cargos. 

El equipo económico provincial detectó esos problemas. Muchos no pudieron acceder al Ingreso Familiar de Emergencia -por ser monotributistas y tener algún vínculo con el Estado, por ejemplo- y otras tantas empresas que podían acceder a créditos a tasa cero, fueron rechazadas por atrasos en cargas sociales. Al menos el 40 por ciento de los que deberían, no accedió a la ayuda nacional. 

En paralelo, ya se prepara un paquete de ayuda excepcional para el turismo, devastado por la parálisis de provocada por el coronavirus. Será con el Consejo Federal de Inversiones y recursos de Misiones a través del Fondo de Crédito para atender a las MiPymes turísticas que están con las persianas bajas desde mediados de marzo. El paquete será inicialmente de unos 20 millones de pesos. Se complementará con otro de Nación que pagará salarios por seis meses y también asistirá a autónomos -guías, choferes- por tres meses, además de obras de infraestructura en 50 puntos del país. 

Pensar la Misiones pos pandemia es central para la nueva normalidad. La tecnología, las compras virtuales, las plataformas de promociones llegaron para quedarse. Las soluciones tecnológicas pueden ser una invaluable fuente de ingresos y fábricas creativas para la demanda laboral que ejercen los jóvenes misioneros. La apuesta es grande: Misiones postuló al Parque de la Innovación para fabricar respiradores bajo licencia de la Nasa. La puja por la licencia se dio con 98 competidores del mundo. Se gane o no, queda demostrado que se puede. 

En paralelo hay otras herramientas digitales en estudio que parten de la base de la app Misiones Digital. Una billetera electrónica para pagar impuestos o servicios, realizar trámites o transferencias está en desarrollo. Habrá otras apuestas vinculadas a las chacras, que ya experimentaron la venta online y podrían profundizar ese camino con el respaldo de la empresa Marandú. El Parque de la Innovación servirá también como punto de partida para otras pymes que tienen la idea pero necesitan el empujón crediticio o logístico. 

El conocimiento debe transformarse en la industria del futuro para no depender exclusivamente de la materia prima y sus vaivenes. Misiones necesita generar empleo y la parálisis del coronavirus desnuda los contrastes. En algunas actividades el teletrabajo es tan o más eficiente que la presencia física, lo que, en el caso del comercio, puede derivar en la destrucción de puestos de trabajo. 

El empleo privado cayó en 22 de las 24 jurisdicciones del país en febrero, previo al impacto del Covid-19. En términos nominales en el NEA, fue Misiones la provincia con la mayor cantidad de puestos de trabajo perdidos: 2.523; seguida por El Chaco con 2.123, Corrientes con 696 y Formosa con 653. Todavía no se conocen los datos de marzo, pero seguramente serán desalentadores. 

Como contracara, la chacra goza de buena salud. No solo aumentó el consumo de frutas y verduras durante la pandemia, sino que la yerba mate, producto esencial misionero, genera hoy un inesperado ingreso de divisas que, con fronteras y comercios cerrados, se queda en Misiones. El precio de la materia prima, fijado por el Instituto Nacional de la Yerba Mate, fue sobrepasado largamente por la cotización del mercado. La puja empezó tímidamente en Andresito, donde una cooperativa comenzó a pagar 26 pesos por el kilo de hoja verde y ahora toda la provincia está comprando a ese precio. La diferencia de ingresos para la chacra es significativa. Al valor original, la hoja verde valía casi 17 mil millones de pesos. Ahora, unos 22 mil millones. 

Como el precio de mercado comenzó a pagarse poco después del 1 de mayo, se calcula que la diferencia para los productores será de unos 3 mil millones de pesos. 

Sin embargo, lo que es bueno para un sector implica una fuerte presión para la industria que tiene precios congelados y arrastra problemas de financiamiento desde hace varios años, con una deuda acumulada y exigible en los bancos. El presidente del INYM, Juan José Szychowski anunció que una de sus primeras incursiones en Buenos Aires será para pedir a la Nación que permita aumentar el precio a salida de molino para aliviar a las industrias. Curioso es que el flamante presidencia, mirado de reojo por la industria, tenga como primera misión, buscarle un poco de oxígeno. Pero es también una buena oportunidad para discutir la rentabilidad de la yerba mate con el sector que menos esfuerzo hace en la cadena: los supermercados. 

El Gobierno nacional -casi desde siempre- impuso una yerba barata para acomodar indicadores en Buenos Aires y no impactar en la inflación. Pero hoy la inflación es un problema menor para la economía -la de abril fue la más baja en 28 meses- y queda claro que se explica mucho más por especulación que por balances reales. En abril la suba de precios fue de 1,5 por ciento, pero con aumento de 3,2 por ciento en alimentos, lo que presiona sobre la línea de pobreza en una economía paralizada. 

Alberto Fernández tiene un horizonte más cercano para resolver un problema clave: la deuda. Las negociaciones con los acreedores no son sencillas, pero el acuerdo está más cercano de lo que parece. Con la economía en desplome en todo el mundo, no hay excusas para rechazar un acuerdo que Argentina pueda cumplir. 

“El éxito para Argentina significa alcanzar un acuerdo sostenible, con el que podamos comprometernos y cumplir”, explicó el ministro de Economía, Martín Guzmán. La oferta contempla tres años de gracia, una quita de 5,4% sobre el capital adeudado (u$s 3600 millones) y una reducción de intereses del 62%, equivalente a u$s 37.900 millones.

Más allá de la retórica de cada negociación, Argentina recibió tres contraofertas de los acreedores BlackRock y de los grupo Ad Hoc y Exchange. 

El respaldo del Fondo Monetario Internacional a la posición argentina también resulta oportuno en el momento. No es un apoyo generoso, sino un reconocimiento implícito de la propia responsabilidad del organismo en la crisis argentina. El informe del Banco Central sobre la fuga de capitales en los últimos cuatro años es lapidario.

Durante la fase de ingreso de capitales comprendida entre diciembre de 2015 y principios de 2018, aproximadamente 8 de cada 10 dólares que ingresaron al país desde el exterior tenían su origen en colocaciones de deuda y capitales especulativos. El ingreso de divisas por deuda pública, privada e inversiones especulativas de portafolio sumó USD 100.000 millones en el período. 

Con la reversión de los flujos de capitales a principios de 2018, el gobierno de Mauricio Macri decidió recurrir al Fondo Monetario Internacional (FMI), que desembolsó un préstamo récord de USD 44.500 millones.

A lo largo de todo el período, la formación de activos externos (FAE) de los residentes (coloquialmente llamada “fuga de capitales”) se triplicó, superando los USD 86.000 millones. Aún durante la primera fase de auge e ingreso de capitales, la formación de activos externos de los residentes alcanzó los USD 41.100 millones. En la etapa de aceleración de salida de capitales, a partir de mayo de 2018, la FAE alcanzó los USD 45.100 millones.

La fuga de capitales presenta en el período una notable concentración en unos pocos actores económicos. Un reducido grupo de 100 agentes realizó compras netas por USD 24.679 millones.

Por su parte, la FAE de los 10 principales compradores explica USD 7.945 millones. Al diferenciar entre personas humanas y personas jurídicas, se observa que apenas el 1% de las empresas que resultaron compradoras netas, adquirió USD 41.124 millones en concepto de formación de activos externos. En el caso de las personas humanas, tan sólo el 1% de los compradores acumuló USD 16.200 en compras netas durante el período.

Mientras siguen las negociaciones por la deuda, el Gobierno de Alberto Fernández goza de una altísima aprobación por el manejo de la pandemia y la atención del Estado. La crisis económica pasó a un segundo plano, aunque se proyecta una caída en el PBI del 6,6% para 2020. El impacto directo será sobre empleo, ingresos fiscales y sector externo. 

Pero en la batalla contra la pandemia, los resultados son alentadores. La ciencia argentina inclina la balanza. Un consorcio público y privado liderado por científicos del Conicet desarrolló un rápido test para el coronavirus que permite testear muestras y obtener resultados en menos de dos  horas (con similar sensibilidad que las técnicas actuales de RT-PCR) y no requieren equipamiento completo (termocicladores en tiempo real).

Con 7805  contagios y 363 fallecidos -ninguno en las últimas 24 horas-, la Argentina es uno de los países con la situación epidemiológica controlada. De hecho, en los últimos días hubo cero contagios en buena parte del país. La situación es compleja, sin embargo, en Capital y Buenos Aires, Córdoba, Chaco y Río Negro. Misiones cumplirá este domingo dos semanas sin contagios y se mantiene con 25 casos. Eso permitió flexibilizar la cuarentena, permitir las caminatas y reabrir el sector comercial, incluidos el shopping posadeño y las tradicionales Placitas. 

Sin embargo, en el Gobierno y el equipo de salud no hay triunfalismo y la rigurosidad se mantendrá por bastante tiempo más. Será clave el resultado de este domingo, cuando miles de personas salgan a mover los músculos después de más de 50 días. Será la prueba de fuego y si todo sale bien, se espera que la semana próxima se incorpore a las caminatas saludables a los mayores de 60 años, el grupo de riesgo más complejo.

En cambio, la ciudad gobernada por Horacio Rodríguez Larreta es la de mayor cantidad de contagios. Mucho tiene que ver allí la densidad de población, lo que actualiza el debate por el centralismo histórico, que en este caso juega en contra de los porteños. ¿Será uno de los temas a analizar pos pandemia?

De cualquier modo, Argentina está bien encaminada en la impredecible lucha contra el enemigo invisible. Especialmente en la región.

Hace unos días le preguntaron a Jair Bolsonaro cómo explicaba que Brasil tenga 12.000 muertos y Argentina 320. Bolsonaro respondió suelto de cuerpo: “Hay que hacer la cuenta por millón de habitantes”. Brasil tiene 74 muertos cada millón de habitantes. Argentina, 8. 

Este sábado Brasil superó las quince mil muertes por coronavirus – 15.632-, que se convirtió en la primera muerte por enfermedad en el vecino país. A este ritmo, nadie se anima a vaticinar cuántos muertos acumulará el vecino, pero ya es el sexto país del mundo con mayor cantidad de muertos por la “gripezinha”.

El viernes renunció Nelson Teich, el ministro de Salud que había asumido hace un mes. Se fue también en desavenencias con Bolsonaro por el desmanejo de la pandemia. Lo reemplaza el general Eduardo Pazuello, con una larga experiencia en logística. Comando boina negra, paracaidista y maestro de salto libre, el general nunca trabajó en salud.

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