INCAA actualiza subsidios: nuevas reglas para acreditar audiencias en streaming y exhibición
INCAA actualiza criterios para subsidios audiovisuales: se amplían formas de acreditar audiencias y se derogan normas previas
El Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) oficializó, a través de la Resolución 543/2025 publicada el 20 de agosto en el Boletín Oficial, una actualización clave en el régimen de subsidios por “otras formas de exhibición”. La medida redefine cómo los productores podrán acreditar audiencias mínimas para acceder a apoyos económicos, introduce nuevas modalidades vinculadas al streaming y deroga un conjunto de normas anteriores, con el objetivo de dotar de mayor transparencia, coherencia y modernización al sistema de fomento.
La Ley de Cine N° 17.741 asigna al INCAA la función de fomentar y regular la cinematografía nacional, en salas y en nuevas plataformas. Desde 2024, con el Decreto 984, se estableció que los subsidios por “otras formas de exhibición” —incluyendo medios electrónicos— se otorguen únicamente contra la acreditación efectiva de audiencias, prohibiendo anticipos y fijando mayores exigencias de transparencia.
La irrupción de las plataformas de video bajo demanda (VOD) y la diversificación en las prácticas de consumo audiovisual obligaron a replantear la forma de medir la circulación de los contenidos. Con la nueva resolución, el INCAA busca evitar ambigüedades y ofrecer mecanismos verificables para productores y exhibidores.
Nuevas exigencias y modalidades de acreditación
La Resolución 543/2025 introduce cambios específicos en la Resolución INCAA 545/2024:
- Películas de ficción o animación:
- Deberán acreditar una audiencia mínima de 10.000 espectadores o visualizaciones.
- Películas documentales:
- El umbral se establece en 5.000 espectadores o visualizaciones.
Para ambas categorías, los productores podrán acreditar la audiencia a través de tres vías:
- Certificación oficial de la plataforma con el número total de visualizaciones (views).
- Certificación por horas vistas, calculando las visualizaciones como el cociente entre horas totales vistas y la duración de la película.
- Contrato con la plataforma de exhibición, donde el monto total percibido se divide por el valor de la entrada promedio publicado por el INCAA.
Además, la norma deroga resoluciones anteriores (656/2009, 2177/2009, 65/2017, 84/2017, 1102/2018, 1140/2018, 1506/2021 y 1507/2021), aunque mantiene parcialmente la validez de ciertos artículos para proyectos ya declarados de interés y en curso.
El presidente del INCAA, Carlos Luis Pirovano, sostuvo en la resolución que la medida responde a la necesidad de “ampliar las modalidades de acreditación de audiencia a fin de garantizar criterios objetivos, verificables y acordes con la dinámica actual del sector”.
La coexistencia de múltiples resoluciones generaba superposiciones normativas y un marco poco claro para los productores. Con esta actualización, el organismo busca simplificar reglas, ajustarlas al consumo digital y reforzar la transparencia en el uso de fondos públicos.
Impacto en la industria audiovisual
La medida tiene implicancias directas para productores independientes y empresas distribuidoras, que ahora deberán documentar de manera más precisa el alcance de sus contenidos en plataformas.
- Para las productoras pequeñas, el desafío será cumplir con los umbrales de visualizaciones exigidos, lo que podría incentivar la búsqueda de acuerdos con plataformas con mayor alcance.
- Para los exhibidores digitales, la norma implica una mayor responsabilidad en la emisión de certificaciones, lo que formaliza su vínculo con el INCAA.
- A nivel institucional, el cambio puede contribuir a ordenar el sistema de subsidios, un punto de tensión histórica en la política cultural nacional.
La resolución, que entra en vigencia desde su publicación, marca un paso en la transición hacia un sistema de subsidios adaptado a la era digital. A futuro, se espera que el INCAA complemente esta normativa con criterios de calidad y diversidad cultural, que equilibren el peso de las plataformas globales con la necesidad de promover el cine argentino en circuitos locales e internacionales.
El desafío será garantizar que las nuevas reglas no solo refuercen la transparencia, sino que también sostengan a las productoras nacionales en un mercado crecientemente competitivo y concentrado.







