El ministerio de Trabajo y Empleo, y el de Industria de la provincia, realizaron ayer en Apóstoles un taller de capacitación en prevención de riesgos para emprendedores artesanos, coordinada por la Municipalidad local, continuando con la metodología de extender este tipo de talleres a las distintas localidades misioneras.
Los capacitadores explicaron a los asistentes la necesidades de la prevención para evitar accidentes, con videos explicativos, de forma que puedan entender y comprender con facilidad las medidas de higiene y seguridad laboral a tener en cuenta en los distintos emprendimientos. Los participantes se mostraron atentos e interesados en los diferentes temas, realizando preguntas acerca de los aspectos a tener en cuenta en cada una de las actividades a desarrollar.
Por el ministerio de industria participaron la directora de Emprendedurismo, Lucía Brodicz y la técnica en higiene y seguridad, Mirta Guimaraiz; mientras que por la cartera laboral asistieron el jefe del Departamento Seguridad y Salud en el Trabajo, Ricardo Domínguez y el Subsecretario de Capacitación y Políticas de Empleo, Ramón Florentín, en tanto que por la municipalidad de Apóstoles, asistió el secretario de Gobierno, Oscar Geijo.
En el marco de la campaña regional “Mujeres rurales, mujeres con derechos” se realizó en la ciudad de Buenos Aires el encuentro “Voces, historias y reflexiones”, organizado por el Ministerio de Agroindustria de la Nación, INTA, FAO, REAF y UCAR. La productora Adelaida Aranda fue la única participante de Misiones en representación de la “Feria Unida” de Barrio Santa Rosa de la ciudad de Eldorado. Su historia fue una de las 30 seleccionadas para participar de este evento a partir de un concurso a nivel nacional.
Bajo el título “Nosotras, tomamos la palabra. Experiencia organizacional y comercial de un grupo de mujeres rurales de Eldorado, Misiones”, la historia fue sistematizada por Vanesa Reyes y Solange Borau, integrantes del equipo técnico de la Secretaría de Agricultura Familiar, Coordinación y Desarrollo Territorial de la Nación. Dicho trabajo, cuenta la historia de este grupo de mujeres rurales que han atravesado un proceso organizativo comercial que permitió mejorar sus ingresos como así también consolidar un espacio de contención para el desarrollo personal y colectivo de las mujeres participantes.
Feria Unida de Barrio Santa Rosa
Las “mujeres feriantes del Santa Rosa”, así se hacen llamar este grupo de mujeres rurales que han sabido unirse en esta experiencia colectiva de economía social, denominada la “Feria Unida”. Estas mujeres vienen de una historia organizativa barrial, que se inicia en el año 2002, cuando las familias deciden conformar lo que actualmente es el Barrio Nueva Santa Rosa de Lima ubicado en la zona oeste km1 de la ciudad de Eldorado, un barrio productivo periurbano donde hoy viven 200 familias.
Actualmente, el grupo productivo está conformado por 15 familias que poseen en promedio entre 1,5 a 2 hectáreas por familia. La actividad principal es la hortícola, con plantaciones anuales (maíz, caña de azúcar, mandioca) y plantaciones en huertas. Y en menor proporción se realiza actividad pecuaria (cría de aves, cerdos, y algunos vacunos). En el salón productivo (sala de industria), se elaboran dulces y conservas (envasados), panificados, miel y derivados de la caña de azúcar. En el mismo lugar se llevan adelante distintas capacitaciones de orden organizativas, productivas, jurídicas, asambleas y reuniones periódicas del grupo.
En el 2008 las mujeres deciden aventurarse en una experiencia de venta colectiva con el objetivo de ofrecer los excedentes de la producción de sus chacras. El 8 de diciembre de ese año inauguran una feria, la cual al inicio estaba conformada por familias del Barrio Santa Rosa y de un barrio aledaño llamado Elena. Es por ese motivo que la feria fue denominada “Feria Unida”.
Producto de esta feria logran vender sin intermediarios su producción, pudiendo obtener un ingreso económico que contribuye al bienestar general de sus hogares. Pero esta experiencia no sólo aporta a la economía de las familias, sino también fortalece la autonomía y autoestima de estas mujeres, ya que el grupo y la feria es vista por ellas como un espacio de libertad y logro personal; donde su voz se oye, donde pueden hablar y ser escuchadas, donde pueden discutir problemáticas, aportar y decidir.
A veces, solo se necesita tomar la decisión de transitar un nuevo camino, afrontar las dificultades y empezar a recorrer el desconocido mundo del emprendedurismo. La decisión va acompañada de aquello que nos gusta hacer, el emprendedor es un trabajador que elige a qué dedicarse y a qué ponerle la pasión y el esfuerzo. Rosana Martínez, oriunda de la ciudad de Posadas, decidió formar parte del recorrido y hoy se dedica al rubro de la blanquería para aportar a la economía de su familia.
Rosana comentó que hace cinco años cuenta con un box en el Mercado Concentrador Zonal de Posadas, dependiente del Instituto de Fomento Agropecuario e Industrial (IFAI), y allí comercializa la variedad de productos que confecciona, como manteles, que rondan entre los $200 y $350; caminos de mesa a $100; cortinas desde $250 hasta $400; y almohadones económicos y accesibles. “Estoy en el Mercado desde que se abrió, trabajo sola y este es mi emprendimiento”, relató orgullosa de su tarea.
La emprendedora explicó que con la venta que genera a diario, ayuda a su esposo a incrementar los ingresos para el sustento familiar. Además, destacó que la relación con los clientes es muy amena y explicó que hay épocas del año donde se vende más que otras. “Los clientes que nos conocen hace rato ya son amigos, siempre vamos hacia adelante y ya nos estamos preparando para las fiestas”, señaló.
La historia de Rosana muestra cómo es posible optimizar el tiempo haciendo algo que nos agrade, nos motive a crecer y a administrar nuestro propio negocio. “Estaba en mi casa sin hacer nada y un día dije ‘no, algo tengo que hacer’, y como me gusta coser y pintar, comencé con esto. Me encanta lo que hago y por eso sigo y no tiro la toalla”, subrayó. Rosana trabaja a pedido, los interesados en hacer consultas o pedidos, pueden comunicarse al teléfono: 0376-154376689. Rosana, como varios emprendedores de Posadas y
otras localidades misioneras, encontraron en el Mercado Concentrador de Posadas un espacio de venta donde no debe pensar en el costo del alquiler gracias al aporte del estado provincial.
Se trata del Fondo Fiduciario para el Desarrollo del Capital Emprendedor, una iniciativa de $ 1.000 millones con la que el Ministerio de la Producción facilitará el acceso al financiamiento para emprendedores de todo el país. Los créditos que se pueden solicitar son de hasta $ 250.000 a seis años.
El primer paso fue la figura de la Sociedad Anónima Simplificada (SAS), la herramienta con la que la Ley de Apoyo al capital emprendedor (27.349), aprobada en marzo pasado, buscó estimular el emprendedorismo flexibilizando el marco legal para las pymes. Ahora la apuesta es el Fondo Fiduciario para el Desarrollo del Capital Emprendedor (Fondce), la iniciativa que permitirá a los emprendedores argentinos conseguir financiamiento a tasa 0% en la etapa inicial de sus proyectos.
La constitución de este fondo, que ya fue reglamentada, entrará en etapa de definiciones la semana próxima cuando queden definidas -la decisión correrá por cuenta de un jurado internacional- las aceleradoras, un total de 13, y los fondos de capital emprendedor, serán tres los elegidos, que seleccionarán y acompañarán a proyectos en su etapa de crecimiento y consolidación, a las que se destinarán aportes para los gastos operativos y para la inversión.
Con fondos por $ 1.000 millones, el Fondce buscará revertir el declive de la última década en la materia que depositó a la Argentina en el último lugar en Latinoamérica en emprendedorismo, de acuerdo al ranking que difunde anualmente la Asociación Latinoamericana de Capital Emprendedor (Lavca).
El secretario de Emprendedores y de la Pequeña y Mediana Empresa, Mariano Mayer, y el director nacional de Capital Emprendedor, Lucas Cornejo, dialogaron con El Cronista sobre los detalles de esta iniciativa que incluye que incluye algunas herramientas novedosas para el sector como el denominado “préstamo de honor” de hasta 250 mil pesos que el emprendedor devolverá a tasa cero, en 6 años, y siempre y cuando le vaya bien.
Mariano Mayer, secretario de Emprendedores y Pymes
“Nosotros creemos que la pata del financiamiento es fundamental para el emprendedorismo, y Argentina está en el último lugar de Latinoamérica, según el ranking de Lacva. Por ello apostamos fuerte a esta herramienta”, explicó Mayer, cuya secretaría es la autoridad de aplicación del fideicomiso.
Aunque se estudiaron varios modelos de estímulo al emprendedorismo a lo largo del mundo, el Fondce tiene mucho del que se aplica desde 1993 en Israel, y como aquel, cuenta con tres herramientas que permitirán potenciar estos desarrollos: tres distintos tipos de fondos para las distintas etapas del emprendimiento, el incentivo fiscal y, por último, el crowdfunding o financiación colectiva.
Fondos de fondos
“Para la etapa inicial, se podrá acceder a “fondos semilla”, que son préstamos de hasta $ 250.000 a seis años (con uno de gracia) y tasa 0%. Es un ‘préstamo de honor’, lo que significa que si, por los avatares del negocio, al emprendedor le va mal, no lo tiene que devolver“, detalló Cornejo sobre esta mecánica, la más novedosa de la iniciativa.
Pero también el Fondce contará con “Fondos de Aceleración” que tendrán por función ayudar a las pymes que buscan consolidar un modelo de negocios. Para ello se elegirán 13 aceleradoras, como se denomina a las instituciones que captan oportunidades de inversión, que, en coinversión con el Estado, seleccionarán y acompañarán a proyectos en su etapa de crecimiento y consolidación.
“Abrimos una convocatoria pública para que estas incubadoras de proyectos, que no sólo son locales, también se presentaron de Chile y México, nos contaran sus proyectos y antecedentes. Se presentaron un total de 31 y un jurado internacional evaluará a cada una y entre el 25 y el 28 de noviembre quedarán las 13 seleccionadas”, detalló Cornejo.
Esas aceleradoras tendrán, por un lado, un beneficio de cuatro años de coinversión en aquellos proyectos que ellas elijan y, por otro, el subsidio de sus costos operativos. Este beneficio es renovable.
Sobre esto detalló Mayer: “Hay dos tipos de aceleradoras, las que incuban iniciativas tecnológicas y las que apoyan de base científica. En el caso de las primeras la coinversión será de 1 a 1, con un tope de 50 mil dólares anuales por proyecto. Las aceleradoras deben presentar un mínimo de tres proyectos por año y un máximo de 10. La inversión anual tope sería entonces de hasta 500 mil dólares”.
A tono con el apoyo que desde hace años se viene dando al campo científico, el Fondce prevé que en el caso de aquellos proyectos que busquen transformar avances científicos en productos y/o servicios que puedan ser incorporados al mercado, la participación del Estado.
“En este caso la coinversión será de 2 a 1, con un tope de hasta 300 mil dólares por proyecto. Con un mínimo de un proyecto por año y un máximo de hasta cinco. La inversión anual tope sería entonces de hasta 1,5 millones de dólares. Los proyectos científicos suelen tener otros tiempos, otros costos y mucho más riesgo, eso justifica más inversión de parte del Estado”, continuó el funcionario.
Lucas Cornejo, director nacional de Capital Emprendedor
El corolario de estas herramientas son los “Fondos de Expansión” que apunta a aumentar la oferta de capital disponible para emprendimientos de alto impacto que se encuentran en etapa de expansión local, regional o global. Serán tres fondos que tendrán un capital mínimo de US$ 30 millones.
“Al igual que con las aceleradoras se realizó una convocatoria pública, en la que se presentaron 11 fondos además de locales, procedentes de México, Brasil, Chile y España. También un jurado internacional elegirá, en este caso, a tres de ellos. El compromiso de inversión del Estado es de US$ 12 millones y el del fondo debe ser al menos US$ 18 millones.
En cuanto a los costos operativos, las aceleradoras podrán subsidiar hasta el 50 por ciento de ellos, con un tope, en el caso de las tecnológicas, de US$ 75 mil por proyecto, y de hasta US$ 150 mil en el caso de las científicas.
“Que la aceleradora tenga subsidiados sus costos operativos permite optimizar su estructura, y darle valor agregado a los proyectos”, explicó Cornejo sobre este ítem.
El incentivo fiscal
Inspirándose en los modelos británico y estadounidense, el Fondce permite al inversor deducir el 75 por ciento de su inversión por hasta el 10 por ciento de su base imponible de Ganancias.
“Si la inversión se realiza en alguna de las zonas del Plan Belgrano, el porcentaje a deducir sube al 85 por ciento”, precisó Cornejo. “Para este incentivo hay un tope país por año del 0,2 por ciento del PBI.”
Desde el área confían en que este estímulo aliente la inversión sobre todo en el interior del país, ya que el 72% de las pymes existentes se concentran en solo cuatro jurisdicciones: la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y las provincias de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.
La financiación colectiva o crowdfunding
Es un mecanismo colaborativo de financiación de proyectos. Hasta ahora en Argentina existía el crowdfunding de donaciones o apoyos a proyectos, pero no existía la posibilidad de que hubiera inversiones.
“El crowdfunding permite democratizar aún más el acceso a la inversión porque permite la participación de pequeños inversores en este círculo virtuoso”, explicó Mayer.
Y añadió: “Es muy auspicioso sobre todo para achicar la brecha entre las emprendedoras mujeres y sus pares varones. La mayoría de la inversión sigue yendo a proyectos desarrollados para varones. Esta modalidad es muy aprovechada en la mayoría de los países por las mujeres”.
El Estado juegan un rol clave en este tipo de proyectos por su capacidad de generar un impacto que de otra manera no se alcanza. Desde el área que comanda Mayer lo tienen claro.
“Buscamos un marco integral de desarrollo. No sólo que que el emprendedor gane dinero con su proyecto, sino que aporte innovación con su idea y que esta redunde en más empleo y de mejor calidad”, afirmó el funcionario.
Y concluyó: “El capital emprendedor democratiza el acceso al financiamiento, para conseguir inversión no hace falta más ser el ‘hijo de…’ o haber ido a una gran escuela de negocios, sino tener proyecto y equipo”.
Escucharon el deseo de miles de internautas y, de paso, pusieron sobre la mesa sus propios anhelos: tomar cerveza y no subir de peso. Así nació Pirú Beer, la primera cerveza paraguaya que, según sus creadores, adelgaza. La misma fue elaborada por estudiantes universitarios.
ULTIMAHORA – Pirú Beer es el nombre del producto creado por 28 alumnos de Diplomado en Marketing Digital y Redes Sociales, quienes, como parte de un trabajo final, eligieron el desafío de crear un producto basándose en lo que los internautas pedían en las redes sociales.“Siempre vimos la necesidad en un nicho muy importante de gente joven mayor de edad que quiere tomar cerveza sin el peligro de que le quede la pancita cervecera”, comentó a Última Hora Valeria Gómez, una de las creadoras.
Así fue como llegaron a una nutricionista, Lorena Vera, quien elaboró una receta ideal que originalmente incluía limón y jengibre.Los principales ingredientes son lúpulo, malta y jengibre y el reposo de la preparación para obtener la fermentación es de 30 días.Vera fue la encargada de analizar cuántas calorías tendría la bebida en cada botella de 500 mililitros. Fue la correcta combinación de ingredientes naturales lo que logró el efecto deseado. Gómez aseguró que quedó comprobado el bajo nivel calórico.
El consumo ideal de Pirú Beer es de hasta tres vasos por día ya que, al igual que cualquier otra bebida alcohólica, debe ser consumida con moderación; pero bebiendo hasta 1,5 litros por día la persona seguirá sin aumentar de peso. Es perfectamente combinable con una dieta equilibrada y para las personas que llevan a cabo un régimen alimenticio con el objetivo de bajar de peso.
El jengibre, al ser el ingrediente base y contar con propiedades antiinflamatorias y digestivas, ayuda a que sea una cerveza de fácil digestión y que no hincha, por lo tanto, también previene la famosa panza cervecera; además, aporta a la bebida propiedades refrescantes.
El proyecto se lanzó hace un mes y sin ninguna expectativa comercial. Sin embargo, la lluvia de pedidos en redes sociales generó que tengan que producir más y hasta resolvieron patentar la marca.
Hasta el momento, las compras se pueden realizar solo a través de las redes sociales y los pedidos los reciben por WhatsApp al (0971) 210-823
“Mandamos elaborar una primera tanda de 400 botellas en una única presentación de 500 mililitros que se agotó rápidamente. La segunda tanda sale a la venta en tres semanas”, informó.
Ingredientes
El principal ingrediente de toda cerveza es el lúpulo, la planta que aporta el amargor y ese sabor característico de esta bebida. Adicionalmente, tiene un suave efecto antibiótico, lo que ayuda a la conservación del producto.
Otro ingrediente principal es la cebada, un cereal que al pasar por el proceso de malteado pasa a llamarse malta.
Hasta aquí, sumado el agua, es un proceso normal de elaboración de cerveza, pero en lo que cambia este producto es en el ingrediente base que le da la característica adelgazante: el jengibre.
Este tubérculo es un antiinflamatorio y antioxidante natural, combate enfermedades respiratorias, problemas digestivos y contiene vitaminas B y C, además de calcio, fósforo, aluminio y cromo.
“Respetamos la ley de la cerveza alemana en cuanto a los ingredientes, como la malta, levadura, lúpulo y agua, pero le agregamos el jengibre, que es el elemento que adelgaza y le da un sabor muy cítrico, y eso le gusta mucho a la gente”, dijo el maestro cervecero encargado de este proyecto, Bruno Tippach.
Proceso de elaboración
Después de que el proyecto fue aprobado y se consiguió crear la receta ideal, contrataron a Bruno Tippach, un maestro cervecero con 11 años de experiencia en el mercado.
“Hay una tendencia mundial de darle mucho lúpulo a la cerveza y el paraguayo, en general, relaciona el amargor de la cerveza con el nivel de alcohol, y no es así”, explicó.
Por eso y para que se sienta el sabor del jengibre le pusieron menos cantidad de lúpulo que a las cervezas comerciales; pero sigue teniendo el mismo efecto para el que fue creado: adelgazar, comentó.
Detalló que el primer paso es la molienda de granos, sigue el macerado con agua a temperatura especial, que produce enzimas que redoblan los almidones en azúcares, que a su vez producen el extracto de malta; luego se cocina y se agrega la primera porción de lúpulo, que va distribuido en tres tandas.
Ya los últimos pasos son el remolinado, el enfriado y al final la cerveza va a los fermentadores, donde se le agrega el jengibre. Allí se estaciona durante una semana, como mínimo.
Este proceso hace que la textura sea distinta y el maestro confirmó que la receta es cien por ciento natural, sin aditivos extras.
No se trata de una cerveza milagrosa, pero sí de una que aporta beneficios y que acompaña perfectamente un estilo de vida saludable y a las personas que están en proceso de bajar de peso.