El diputado Isaac Lenguaza transmitió a la Coordinación de Gabinete, la preocupación de pescadores de subsistencia que denuncian irrupción de furtivos de Argentina, Paraguay y Brasil.
Los jefes de familia que viven de la pesca de subsistencia y que se encuentran exceptuados de la cuarentena, denuncian que existe pesca furtiva en distintos puntos de los ríos Paraná y Uruguay por el que consideran un control “más relajado” de las autoridades nacionales y de los países vecinos, y el oportunismo de los depredadores que aprovechan la histórica bajante de los cauces que deja expuestos a los ejemplares de mayor porte.
Esta preocupación, que fuera recogida por el legislador Isaac Lenguaza (PAyS), será canalizada a las autoridades provinciales para que evalúen un reclamo formal, vía Cancillería, a los distintos estamentos de los países vecinos; a la vez que solicita mayores controles a Ecología y a Prefectura Naval Argentina.
“Uno de los efectos inesperados de la bajante de los ríos es la aparición de los furtivos que aprovechan esta circunstancia para depredar. Nuestros pescadores de subsistencia lo ven y están preocupados, reclaman a Prefectura Naval Argentina que intensifique los patrullajes y hasta creen que en algunos puntos hay zona liberada” refirió Lenguaza, quien mantuvo contacto con algunos de los trabajadores del río. La pesca furtiva no sería una exclusividad de los depredadores de los países limítrofes, aunque los pescadores que lo hacen legalmente admiten que tienen controles desde la costa, no así río adentro.
También solicitó que los mayores controles que son necesarios para frenar la pesca furtiva, “no se centren en los pescadores de costa que apenas están parando la olla”. “No queremos que esta advertencia que realizan los pescadores más pobres y más conscientes del cuidado ecológico, finalmente perjudique al que hace las cosas bien y no caiga sobre los grandes”, agregó.
“Si se comprueba esta situación, las consecuencias las vamos a ver más adelante y no las podremos corregir, por eso es importante monitorear y fiscalizar ahora toda la actividad pesquera que está habilitada por el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 297/20 de Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio, en el artículo 6 inciso 13”, finalizó.
Por las negociaciones de la deuda en curso, el Fondo Monetario no incluyó estimaciones de inflación o de déficit. Advirtió que el mundo atravesará la peor recesión desde la crisis de 1930.
El FMI estima que el impacto del coronavirus en la economía argentina será tal que este año el PBI caerá un 5,7%. Así lo difundió este martes en su actualización de proyecciones económicas mundiales. El organismo calculó además que el Producto Bruto global retrocederá un 3% y que será la recesión más grande desde la Gran Depresión de 1929.
De acuerdo al relevamiento realizado por los economistas del Fondo, tras un retroceso de la economía en 2019 de 2,2%, este año la actividad volverá a mostrar una retracción de 5,7% del PBI, ahora consecuencia de la cuarentena. Además, proyectó que la desocupación aumentará hasta casi 11%.
Otras variables medidas para la mayoría de los países, como inflación, los niveles de endeudamiento y el déficit externo no fueron calculados para la Argentina.
Según explicaron desde el FMI, “por motivo de las negociaciones de la deuda en curso con los acreedores privados, se excluyen las proyecciones fiscales, de deuda, servicio de deuda (interna o externa) y de inflación. Una vez concluido el proceso, se espera reanudar la publicación de dichas variables”.
En términos globales, el Fondo Monetario estimó que todas las economías avanzadas terminarán el año en recesión. Estados Unidos, por ejemplo, pasó de tener una perspectiva de crecimiento de 2% a una de caída de 5,9%. China, considerada una economía emergente y país en que se originó la pandemia, terminaría con un crecimiento moderado de 1,2%.
La Unión Europea, por su parte, tendría una contracción económica de 7,5%. Principalmente, se destaca el derrumbe de las economías de los dos países más afectados por el coronavirus. Italia tendría entonces una caída del PBI de 9,1% y España de 8%.
En América Latina, en tanto, el desplome más pronunciado lo tendría México (6,6%), seguido por Argentina (5,7%) y Brasil (5,3%). En términos generales el Producto Bruto de la región retrocedería 5,2%.
“Es muy probable que este año la economía mundial experimente su peor recesión desde la Gran Depresión, superando lo visto durante la crisis financiera mundial de hace una década. Se prevé que la Gran Cuarentena, como se podría llamar, reduzca drásticamente el crecimiento global”, explicó Gita Gopinath, economista jefa del FMI.
El gobernador Oscar Herrera Ahuad, junto al secretario de Hacienda, Adolfo Safrán, presentó un programa de financiamiento para los municipios por 60 millones de pesos, que se distribuirá por índice de coparticipación en base a tres ejes, como herramienta para combatir los efectos de la parálisis por el coronavirus.
El primero, con 30 millones, duplica los fondos destinados a la emergencia alimentaria -por segundo mes consecutivo-. En segunda instancia, se realizarán aportes financieros por quince millones, de acuerdo al índice de coparticipación para financiar actividades productivas en los municipios, obras menores, ferias francas y reparación de caminos.
Finalmente, un tercer fondo de quince millones por índice de coparticipación para compra de elementos de protección y seguridad sanitaria, como barbijos y delantales médicos, que deberán gestionarse con las cooperativas locales.
En una rueda de prensa a la que asistió Economis, el Gobernador pidió a los misioneros “redoblar el esfuerzo” y el aislamiento para protegerse en medio de la pandemia del coronavirus. “Hay que usar los elementos de seguridad y no bajar los brazos”, advirtió.
En esa línea, ratificó que será “inflexible” con el uso de barbijos y que los locales que incumplan con la cuarentena, serán cerrados y multados.
Por otra parte, reveló que el presidente de la Legislatura, Carlos Rovira se comunicó con autoridades de la ciudad china de Fujian -con la que se mantienen convenios- que hará una donación de 5000 elementos de protección N95 -los más efectivos- para médicos y enfermeros y otros diez mil elementos de protección menores.
Herrera Ahuad también anunció un decreto para regular y poner en marcha el plan de repatriación de misioneros que están varados en otros puntos del país. Se comenzará por personas enfermas o que hayan viajado por tratamientos, después trabajadores y familiares y en una tercera etapa, los estudiantes. Los que vengan, deberán cumplir con el protocolo de aislamiento.
El Gobernador envió a la Nación un protocolo para flexibilizar algunas actividades, pero no reveló cuáles para no despertar expectativas.
Finalmente, el secretario de Hacienda presentó medidas para empresas con un plan que será financiado por el Consejo Federal de Inversiones. El CFI elevó de 300 a 400 mil pesos el monto para capital de trabajo de microempresas a tasa subsidiada .
En la misma línea, habrá otra línea de capital de trabajo que se amplió de 1,8 a 2,6 millones de pesos. Asimismo, beneficiarios de actividades productivas pueden pedir prórroga en el pago de cuotas hasta septiembre y otros 90 días extra en caso de ser necesario.
Para fábricas de insumos sanitarios habrá créditos a 36 meses con seis meses de gracia y tasa cero.
Herrera Ahuad ratificó la línea “binaria”, de protección de la salud y la economía, con una fuerte presencia del Estado.
Lo anunció este martes (14/4) el presidente del Banco Central, Miguel Pesce después de que este lunes (13/4) abrieran los bancos con un sistema de turnos y los usuarios se quejaran por el impedimento para retirar divisas. Según Pesce, el depósito o retiro de dólares en efectivo en las cajas de los bancos se podrá hacer con la modalidad de atención establecida.
Tras el primer día de apertura de los bancos a su actividad casi normal aunque con las limitaciones por las medidas de prevención para evitar la propagación del Coronavirus, este martes (14/4) el presidente del Banco Central (BCRA) Miguel Pesce, anunció que a partir de la semana próxima, se podrá depositar o retirar dólares en efectivo en las cajas de los bancos, con la modalidad de atención establecida.
Además, Pesce informó que el sistema de turnos en las entidades bancarias para la atención de los clientes “fue exitoso” después de analizar cómo se desarrolló la primera jornada de su implementación este lunes (13/4)
En declaraciones a América TV, Pesce destacó que en la implementación de turnos para atención en los bancos “no hubo problemas prácticamente en ningún lado“, por cuanto “las colas no fueron importantes y la gente respetó el sistema de turnos“.
En este sentido, adelantó que la semana próxima se continuará con la atención con turnos “pero no por terminación de DNI“, como se hizo ayer (13/4) en la primera jornada de apertura parcial de las entidades desde el aislamiento social dispuesto el 20 de marzo por la pandemia de Covid-19.
También, adelantó que desde la semana próxima la gente podrá operar con sus cuentas en dólares, tanto para depósitos como para retiros, en las cajas de las entidades:
“La semana que viene se podrá depositar o retirar dólares en los bancos“, aseguró.
Por último, afirmó que el BCRA tomó una serie de medidas importantes en los últimos tiempos que permitieron “una baja generalizada en las tasas de interés“, y manifestó su esperanza en que los bancos aceleren esta semana los préstamos al sector privado para el pago de salarios.
Por Gita Gopinath – El mundo ha cambiado radicalmente en los tres meses transcurridos desde la publicación de nuestra última actualización de Perspectivas de la economía mundial en enero. Un desastre insólito, una pandemia de coronavirus, ha provocado la pérdida de una cantidad trágicamente elevada de vidas humanas. A medida que los países han ido implantando las necesarias cuarentenas y prácticas de distanciamiento social para contener la pandemia, el mundo ha entrado en un Gran Confinamiento. La magnitud y la rapidez de la paralización de la actividad ha sido algo que nunca hemos experimentado en nuestras vidas.
Se trata de una crisis sin precedentes, y hay una considerable incertidumbre acerca de su impacto en las vidas y los medios de vida de las personas. Mucho depende de la epidemiología del virus, de la eficacia de las medidas de contención y del desarrollo de tratamientos y vacunas, todo lo cual es difícil de predecir. Además, muchos países ahora se enfrentan a crisis múltiples: una crisis sanitaria, otra financiera y un derrumbe de los precios de las materias primas, que interactúan de complejas maneras. Las autoridades están proporcionando un apoyo como nunca antes visto a hogares, empresas y mercados financieros, y si bien esto es crucial para que la recuperación sea vigorosa, reina una considerable incertidumbre acerca del panorama económico que surgirá una vez que salgamos de este confinamiento.
Bajo el supuesto de que en la mayoría de los países la pandemia y la contención necesaria llegarán a su punto máximo en el segundo trimestre y que se replegarán en el segundo semestre de este año, en la edición de abril de Perspectivas de la economía mundialse proyecta que el crecimiento mundial descenderá a -3% en 2020. Se trata de un recorte de 6,3 puntos porcentuales con respecto a enero de 2020, una revisión importante en un período muy corto. Así, el Gran Confinamiento se convierte en la peor recesión desde la Gran Depresión, dejando muy atrás a la crisis financiera mundial.
Suponiendo que la pandemia se disipa en el segundo semestre de 2020 y que las medidas de política adoptadas en todo el mundo sirven para evitar quiebras generalizadas de empresas, cuantiosas pérdidas de empleo y tensiones financieras sistémicas, la proyección es que el crecimiento mundial repuntará a 5,8% en 2021.
La recuperación en 2021 es solo parcial dado que se proyecta que el nivel de actividad económica permanezca por debajo del nivel que habíamos proyectado para 2021, antes de la llegada del virus. La pérdida acumulada del PIB mundial en 2020 y 2021 debida a la crisis de la pandemia podría rondar los USD 9 billones, cifra mayor a la que representan las economías de Alemania y Japón juntas.
Se proyecta que la economía mundial se contraiga un brusco -3% en 2020 como resultado de la pandemia de #COVID19, una contracción mucho peor que la registrada durante la crisis financiera de 2008–09. #WEOhttps://t.co/17mF1vEEqGpic.twitter.com/8jDOHCHuvl
Esta es una crisis verdaderamente mundial, de la que ningún país ha quedado a salvo. Los países cuyo crecimiento depende del turismo, los viajes, el hospedaje y el entretenimiento están experimentando perturbaciones particularmente graves. Las economías de mercados emergentes y en desarrollo enfrentan desafíos adicionales relacionados con las reversiones sin precedentes de los flujos de capital por un menor apetito de riesgo y con las presiones cambiarias, al tiempo que lidian con sistemas sanitarios más deficientes y un espacio fiscal más limitado para proporcionar apoyo. Además, varias economías entraron en esta crisis en un estado vulnerable, con crecimiento lento y niveles elevados de deuda.
Por primera vez desde la Gran Depresión, tanto las economías avanzadas como las de mercados emergentes y en desarrollo están en recesión. Para este año se proyecta que el crecimiento en las economías avanzadas se sitúe en -6,1%. Para las economías de mercados emergentes y en desarrollo cuyos niveles normales de crecimiento están muy por encima de los de las economías avanzadas también se proyectan tasas de crecimiento negativas de -1,0% en 2020, y de -2,2% si se excluye China. Se proyecta que el crecimiento per cápita se contraiga en más de 170 países. Y se prevé que tanto las economías avanzadas como las de mercados emergentes y en desarrollo experimenten una recuperación parcial en 2021.
Otros escenarios adversos
Lo descrito hasta ahora es el escenario base, pero dada la extrema incertidumbre acerca de la duración e intensidad de la crisis sanitaria, también consideramos otros escenarios más adversos. Es posible que la pandemia no ceda en el segundo semestre de este año, y que eso prolongue la contención, empeore las condiciones financieras y cause más trastornos en las cadenas mundiales de suministro. En tales casos, el PIB mundial se contraería aún más: un 3% adicional en 2020 si la pandemia se prolonga más este año; y si la pandemia continúa en 2021, podría contraerse un 8% adicional con respecto a nuestro escenario base.
Medidas de política excepcionales
Al contener la propagación de la COVID-19 mediante confinamientos se ayuda a los sistemas sanitarios a hacer frente a la enfermedad, lo cual a su vez permite la reanudación de la actividad económica. En este sentido, es falsa la disyuntiva de salvar vidas o preservar los medios de vida. Los países deben seguir destinando abundante gasto a sus sistemas sanitarios, realizando pruebas de detección generalizadas y absteniéndose de aplicar restricciones comerciales a los suministros médicos. Debe haber un esfuerzo mundial para garantizar que los países tanto ricos como pobres tengan acceso inmediato a las terapias y vacunas que se desarrollen.
Mientras la economía esté paralizada, las autoridades tendrán que garantizar que la gente pueda cubrir sus necesidades y que las empresas puedan reactivarse una vez que hayan pasado las fases agudas de la pandemia. Las sustanciales políticas fiscales, monetarias y financieras que ya muchas autoridades han adoptado de manera oportuna y focalizada —como garantías de crédito, servicios de liquidez, períodos de gracia para los préstamos, ampliaciones del seguro de desempleo, prestaciones reforzadas y exoneraciones fiscales— han sido un salvavidas para los hogares y las empresas. Este apoyo debe continuar durante la fase de contención a fin de reducir al mínimo las cicatrices persistentes que podrían dejar el repliegue de la inversión y las pérdidas de empleo durante esta severa desaceleración.
Las autoridades además tienen que elaborar planes para la recuperación. Conforme se levanten las medidas de contención, las políticas deben pasar rápidamente a apoyar la demanda, incentivar la contratación en las empresas y sanear los balances en los sectores privado y público a fin de contribuir a la recuperación. Un estímulo fiscal coordinado entre los países que disponen de espacio fiscal potenciará las ventajas para todas las economías. Es posible que las moratorias de los reembolsos de deuda y la reestructuración de la deuda deben continuar durante la fase de recuperación.
La cooperación multilateral es vital para la salud de la recuperación mundial. Para respaldar el gasto necesario en los países en desarrollo, los acreedores bilaterales y las instituciones financieras internacionales deben proporcionar financiamiento concesionario, donaciones y alivio de la deuda. La activación y el establecimiento de líneas de crédito recíproco (o de swap) entre los principales bancos centrales ha ayudado a aliviar la escasez de liquidez internacional, y son medidas que quizá deban expandirse a más economías. Se necesita un esfuerzo de colaboración para garantizar que el mundo no se desglobalice, de manera que la recuperación no se vea socavada por nuevas pérdidas de productividad.
En el Fondo Monetario Internacional estamos recurriendo activamente a nuestra capacidad de préstamo de USD 1 billón para apoyar a los países vulnerables, entre otras formas mediante financiamiento de emergencia con desembolsos rápidos y alivio de la deuda para los países miembros más pobres, y hacemos un llamamiento a los acreedores bilaterales oficiales para que hagan lo mismo.
Hay algunas señales esperanzadoras de que esta crisis sanitaria llegará a su fin. Los países están logrando contener el virus gracias a las prácticas de distanciamiento, las pruebas de detección y el rastreo de los contactos, al menos por ahora, y puede ser que los tratamientos y las vacunas se desarrollen más pronto de lo previsto.
Mientras tanto, la incertidumbre en cuanto a lo que vendrá después es enorme. En consonancia con la escala y la velocidad de la crisis, las respuestas de políticas a escala nacional e internacional tienen que ser contundentes, desplegadas con rapidez y recalibradas sin demora según se disponga de nuevos datos. La valiente actuación de médicos y enfermeros debe inspirar a las autoridades de todo el mundo a hacer lo propio, para que juntos podamos superar esta crisis.