Cataratas del Iguazú: más visitantes, mejor perfil de gasto y un turismo cada vez más internacional

Getting your Trinity Audio player ready...
Compartí esta noticia !

Por fuera de las postales y los rankings internacionales, el Parque Nacional Iguazú se consolidó en los últimos años como una de las plataformas económicas más sofisticadas del país. Con más de un millón y medio de visitantes anuales, una demanda internacional en plena expansión y un modelo de gestión público-privado que combina conservación, inversión y eficiencia operativa, Cataratas del Iguazú dejó de ser solo una maravilla natural para transformarse en una verdadera industria turística de alto valor agregado.

Al frente de ese proceso está Iguazú Argentina, la empresa concesionaria de los servicios del Parque. Carol Da Rosa, gerente de la firma, brindó detalles del modelo que sostiene el crecimiento de uno de los activos más valiosos de la Argentina.

El punto de inflexión fue la salida de la pandemia. En 2021, con fronteras cerradas y vuelos internacionales prácticamente inexistentes, el Parque recibió apenas 445.292 visitantes. El 71% fueron turistas nacionales y solo el 2% extranjeros. Fue un año de supervivencia, no de mercado.

Pero lo que ocurrió después redefinió el negocio.

En 2025, el Parque volvió a superar 1,53 millones de ingresos, con un perfil completamente distinto: 52% turistas nacionales, 27% extranjeros, 7% brasileños y el resto regionales. Los visitantes internacionales pasaron de apenas 8.155 en 2021 a más de 418.000 en 2025. Los brasileños crecieron de 24.000 en 2019 a más de 113.000 en 2025.

Ese cambio explica por qué hoy Iguazú genera más dólares, más empleo y más inversión que antes de la pandemia, aun sin romper récords de volumen.

“El turista internacional no solo entra al Parque. Se queda más noches, consume hotelería de mayor nivel, hace más excursiones y gasta mucho más en la ciudad. Eso es lo que cambió la economía del destino”, explica Da Rosa.

Para sostener ese nuevo perfil, Iguazú Argentina ejecutó uno de los procesos de modernización más profundos de su historia: renovación de pasarelas, mejora de accesos, nuevos sistemas de transporte interno, gastronomía de mayor calidad, gestión digital de flujos y monitoreo ambiental.

“El desafío no es recibir más gente, sino recibirla mejor. Hoy el visitante quiere eficiencia, comodidad, seguridad y una experiencia alineada con valores ambientales. Si no invertís en eso, el destino pierde competitividad”, sostiene la gerente general.

La operación diaria es compleja: millones de personas circulando por una de las áreas de mayor biodiversidad del planeta.

“Cada decisión que tomamos tiene impacto ambiental. Por eso trabajamos con capacidad de carga, con recorridos diseñados para distribuir flujos y con monitoreo permanente. Si el Parque se degrada, el negocio se termina. Así de simple”.

Una industria que mueve a toda Misiones

Cataratas no solo sostiene a Puerto Iguazú. Sostiene una cadena productiva que incluye hoteles, agencias, transporte, comercio, gastronomía y empleo en toda la provincia.

“Nosotros somos una puerta de entrada. El verdadero derrame ocurre afuera del Parque. Cada visitante que entra genera trabajo en toda la región”, remarca Da Rosa.

Iguazú Argentina emplea cientos de personas de manera directa y miles de forma indirecta. En un contexto nacional de fuerte ajuste fiscal y caída del consumo, el turismo internacional se convirtió en uno de los pocos motores genuinos de dólares y actividad.

La Argentina necesita exportar servicios. Y el turismo es una de las exportaciones más limpias que existen. Iguazú es una fábrica de divisas que no contamina y genera empleo local”, afirma.

El Parque Nacional Iguazú es uno de los ejemplos más exitosos de articulación entre el Estado y el sector privado.

“Parques Nacionales fija los límites de conservación y nosotros aportamos inversión, gestión y profesionalización. Esa combinación permitió que hoy tengamos uno de los parques mejor operados de América Latina”, explica Da Rosa.

El futuro: más valor, no más presión

El crecimiento tiene límites. Y eso, para Iguazú, es una ventaja. “No podemos ni queremos recibir infinitas personas. Nuestro objetivo es que cada visitante tenga una experiencia extraordinaria y que el Parque se conserve intacto. El futuro no es masividad, es valor.”

Esa visión resume el nuevo Iguazú: menos dependencia del turismo de bajo gasto y más foco en un visitante global que paga por calidad, naturaleza y experiencia.

“Cataratas es uno de los pocos lugares del mundo donde la naturaleza y la economía pueden crecer juntas. Ese es nuestro compromiso”.

Autor

Compartí esta noticia !

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin