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Convicciones que se renuevan

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Recordaba un veterano dirigente que los cimientos de la Renovación se forjaron en plena crisis de fin del siglo pasado, cuando urgía la idea de generar un nuevo continente político que torciera el destino de postración que asumía Misiones. Algunos años después, en una crisis distinta, pero que también paraliza la economía, la idea recobra fuerza: ampliar derechos y fortalecer el rol del Estado como equilibrador de desigualdades.

Si se analizan en forma aislada, parecen no tener relación. Pero forman parte de un todo. Apenas retomadas las sesiones ordinarias en modalidad “virtual”, el presidente de la Legislatura, Carlos Rovira, presentó sendos proyectos que amplían la presencia del Estado: la creación de una secretaría -con rango de ministerio- de Cambio Climático, para investigar, aportar y tomar medidas que sirvan para mitigar el impacto en la tierra colorada. El segundo, vanguardista, busca dar cobertura de elementos menstruales a las niñas y mujeres vulnerables, que deben asumir un costo extra y muchas veces son excluidas por no poder acceder a los productos. De aprobarse la iniciativa que es impulsada desde hace varios años por colectivos feministas, Salud Pública se encargará de entregar toallitas higiénicas y tampones en hospitales, Centros de Atención Primaria y escuelas, donde además se les brindará información. 

Lo interesante es que las reivindicaciones se plantean no en tiempos de holgura, sino a pesar de la escasez impuesta por la pandemia y la larga recesión. La usina política es alimentada casi en exclusividad por la Renovación. La oposición todavía no logra desmarcarse de la debacle económica y el estigma del feroz endeudamiento que dejó como legado el ex presidente Mauricio Macri. Y en el Frente de Todos no pueden darse el lujo de trabajar a espaldas de los gobernadores. 

El epílogo del siglo pasado también fue el caldo de cultivo para el nacimiento del Instituto Nacional de la Yerba Mate, al calor de una crisis que se canalizó en un tractorazo y evidenció las miserias de la producción primaria, abandonada a la intemperie en la desregulación de los 90. Por entonces gobernaba Rovira y fue un actor clave en el diseño de la ley que recuperaba roles de intervención en el desigual mercado yerbatero. Ahora, cuando el INYM está a punto de cumplir los 20 años, se renueva un intenso debate -con respaldo político- sobre el rumbo que debe tomar el universo yerbatero, con mayores regulaciones y un derrame sustentable en las unidades productivas, que, sin embargo, están viviendo un nuevo capítulo del “oro verde”.

Desde aquella crisis final del siglo pasado hubo otra profunda transformación que hoy aparece como naturalizada. La educación y la salud ostentaban los peores indicadores de un ránking de pobreza generalizada. 

Hoy la educación hace punta con herramientas digitales y tecnológicas que permitieron seguir impartiendo conocimiento y se está regenerando durante la pandemia. Misiones comenzará a fabricar para Argentina sus propios termómetros infrarrojos inteligentes, con apenas un cambio de timón en un acuerdo ya sellado con la compañía SmartCultiva que provee de nanosensores de última generación a la NASA y su programa Marte 2030.

El sistema de salud viene resistiendo el impacto del coronavirus, manteniendo a Misiones dentro de las provincias con menor cantidad de contagios y solo una persona fallecida.

No es casual que el gobernador Oscar Herrera Ahuad sea uno de los cinco mandatarios mejor valorados del país, con una imagen positiva de 63,8 por ciento, según una encuesta de CB Consultoría, que realizó un estudio en todo el país. Otro sondeo le da incluso mejor al mandatario misionero, mientras que el intendente de Posadas, Leonardo Stelatto, se destaca por su valoración positiva, lo que ratifica el acierto de haber puesto en los principales cargos, a los mejor preparados.

En Misiones, el presidente Alberto Fernández tiene una valoración positiva del 60,1%. La de Mauricio Macri es de apenas 25,2.

En 2003 Néstor Kirchner fue quien mejor interpretó el surgimiento de un nuevo estadío de la política en Misiones. Su jefe de Gabinete es hoy el Presidente. 

Alberto Fernández renovó ese vínculo con la política misionera durante su primera visita a Misiones como Jefe de Estado. Fue breve, después de una intensa jornada en Formosa. 

Fernández celebró “la firmeza y rigidez” de Herrera Ahuad  “a la hora de cuidar la vida de los misioneros” y reconoció las medidas tomadas por el Gobernador. “Estamos trabajando codo a codo con el Gobierno provincial”, destacó el Jefe de Estado.

Fernández llegó casi al atardecer del jueves. Disfrutó de un blend de té que le ofrecieron los de COMI y probó delicatessen de la chacra misionera en una mesa de los feriantes. Pidió un bis de pastel de remolacha porque alguien de la comitiva se comió su porción y se quedó con ganas de más. Después visitó el centro de reclusión para inimputables, al que calificó de “modelo” para el país y finalmente enfrentó a la prensa en la Residencia Oficial. 

Lo rico no estuvo en esas definiciones, ya que eludió dar precisiones sobre el reclamo de una compensación histórica a Misiones -justo el mismo día se cumplían quince años de vigencia del fondo que beneficia a Formosa, donde además anunció un fuerte paquete de inversiones-. El Acta de Reparación Histórica que fue firmado el 28 de mayo de 2003 por Kirchner e Insfrán, le dio a Formosa miles de kilómetros de caminos y rutas pavimentadas a lo largo y ancho del territorio, planes de energía eléctrica, agua potable y redes de comunicación, como también programas de viviendas para la ciudad capital y el interior.

La pavimentación total de la ruta 81 fue una de las obras más emblemáticas que se realizó durante este proceso, también la obra hidrovial de la ruta 28, los 2000 kilómetros de la autopista digital, 2620 kilómetros de rutas pavimentadas, casi 1300 obras educativas, hospitales y centros de salud.

El Presidente insistió en la tierra de Gildo Insfrán y en Misiones en que después de que la pandemia habrá que replantear el país. “Tenemos que redefinir el país que queremos construir. El que conocíamos entró en una enorme crisis y dejó al descubierto sus peores miserias” subrayando que si hay un lugar donde la desigualdad se marca es en el Norte Argentino. “Históricamente abandonado, inexplicablemente abandonado, porque acá se produce mucha riqueza” y agregó que “en el futuro debemos rediseñar el modelo de coparticipación para el país, porque esté claramente no está funcionando”.

Fernández, quien se llevó una bombilla misionera y una réplica de la estatua del comandante general Andresito, también apuntó la necesidad de dinamizar y atender a las economías regionales “porque un país que fue diseñado para que todo lo que se produzca termine en un solo puerto no es justo. Por eso debemos discutir las hidrovías, cómo hacen las provincias para sacar su producción. Esto también tenemos que pensar para refundar la Argentina y creo que tenemos una oportunidad para hacerlo. Argentina es mucho más que la Ciudad de Buenos Aires”.

Sin embargo, no diferenció planos. “El planteo de Misiones también lo hicieron otras provincias”, deslizó el Presidente, quizás mezclando coronavirus con años de atraso estructural en el reparto de fondos federales. 

Lo que pide Misiones no es igual a ningún otro que haya realizado una provincia vecina. La tierra roja hoy tiene más población que todo el NEA y mucho más industrias que El Chaco o Formosa, además de una producción mucho más intensiva que las miles de hectáreas ganaderas de Corrientes. Sin embargo, recibe menos recursos. A eso obedece el planteo formal de una compensación estimada en 126 mil millones de pesos y que fue ratificada por el Gobernador después de despedir al Presidente. “Seguimos con el compromiso de la gestión inclaudicable en la reparación histórica para la provincia de Misiones en el marco de un País Federal”.

Lo jugoso se conversó cuando se apagaron las cámaras. El Presidente, Herrera Ahuad y Rovira hablaron de las necesidades de Misiones. Fue una charla reservada en la Residencia oficial. Alberto reconoció la desigualdad que evidencia Misiones ante el resto del país y se comprometió a engrosar el paquete de obras que se anunció por 14 mil millones de pesos.

En la Nación confían en conseguir un acuerdo con los acreedores que permita oxigenar las finanzas y poner en marcha el plan de reactivación con el que Fernández hizo su campaña. Uno de los bancos de inversión emblemáticos de Wall Street, el Barclay´s, estimó que la economía argentina crecerá en 2021 hasta un 9,3 por ciento respecto al desplome global por el coronavirus. La estimación es más optimista que la del propio Gobierno, pero lleva la firma de uno de los analistas más respetados y que acertó con sus proyecciones sobre la debacle financiera de Macri. 

Después de la cena privada Fernández pidió conocer la mirada de Rovira sobre el candidato a suceder a Martín Goerling, el funcionario de Cambiemos que todavía sigue al frente de Yacyretá. Se especulaba con que el nombre se iba a conocer durante la visita, pero la única referencia la dio Matías Kulfas, el ministro de Producción, que reconoció que es inminente la nominación y que el ungido podría ser misionero. Tras bambalinas estaba Ignacio Barrios Arrechea, el empresario mueblero e hijo del ex gobernador radical, a quien todos dan como número puesto para administrar una central que ya no tiene para Misiones la relevancia de otros tiempos, cuando las obras complementarias estaban incompletas. 

Fernández ofreció obras energéticas que necesita Misiones y ponerse al día con algunas cuentas pendientes de la Nación que fueron asumidas por la Provincia. También se habló de una adecuación de deudas mutuas en materia de energía. En el Gobierno provincial calificaron de positiva la visita, aunque falte pulir acuerdos y que se hagan efectivos. “Sirvió para que salgan de la burbuja (porteña  y del coronavirus) y escuchen de primera mano las realidades provinciales para poder fortalecer relaciones y agenda”, analizó un funcionario que formó parte del comité de recepción de la comitiva presidencial, en la que fue llamativa la ausencia del misionero Sergio Lanziani, el secretario de Energía. El ingeniero nuclear perdió relevancia en el gabinete nacional y pasó la primera mitad del año envuelto en diversas polémicas sin que se conozca hasta ahora alguna medida a la altura de su puesto. En el ámbito energético hacen notar la polémica que llegó ahora hasta al lugar de residencia del misionero, en un barrio privado reservado a los trabajadores de la central de Atucha. Ya asoman nombres para reemplazarlo.

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