Datos que alarman: La pobreza creció al 33,6% en la Argentina y es la más alta de la década, según informe de la UCA
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En lo que constituye un verdadero retroceso en términos de desigualdades en la Argentina el índice de pobreza se disparó al 33,6% en todo el país durante el tercer trimestre de este año y constituye así un aumento de casi el 5% respecto de las últimas cifras difundidas por el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA).
Según los datos emitidos hoy, en la Argentina existe un 33,6% de personas que viven por debajo de la línea de la pobreza mientras que hay un 6,1% que se encuentran en la indigencia. Esto constituye un estimado de más de 13,2 millones de personas que sufren la pobreza. Así se paso del 28,2% de pobreza del tercer trimestre del 2017 al 22,6% de este año.
Los motivos para este aumento deben encontrarse en la crisis económica producto de una megadevaluación, una inflación terminará el año en torno al 45%, la caída del salario real y la recesión. “Si los ingresos reales están bajando y no hay posibilidad de compensarlo con más trabajo y los precios van por arriba de las remuneraciones, la pobreza sube a valores como los actuales”, resumió Agustín Salvia, director del ODSA durante la presentación del informe.
La medición de la UCA mostró un avance del 28,2% del tercer trimestre de 2017 al 33,6% actual. Se trata del mayor registro de la era Macri, solo asemejable con el 32,3% de 2016 que marcó el anterior pico, producto de la devaluación con la llegada del gobierno de Cambiemos. Salvo estos dos datos, desde 2010 la pobreza osciló entre 24% y 29%, números igualmente altos que muestran el avance de la pobreza estructural.
En cuanto a la indigencia los números son otros. Según la ODSA, en el tercer trimestre de 2018, aunque con tendencia al alza, la tasa de indigencia no registró un cambio significativo, ya que se ubicó en el 6,1% de las personas contra el 5,7% del mismo periodo de 2017. “Hay un colchón de protección social que hace que esto no se agrave”, advirtió Salvia al referirse a la asistencia social por parte del Estado y a las changas de los sectores más populares.
Por estratos
El trabajo de la UCA también analizó pobreza e indigencia monetaria en base a estrato socio ocupacional, regiones urbanas y grupos etarios. Bajo esas variables vieron la luz datos significativos.
Los nuevos pobres pertenecen a la clase media no profesional, que alcanzó al 8,1% desde 4,9%, y en la clase obrera integrada, que subió al 43,3% subiendo desde el año pasado desde 35,1%. En cuanto a la indigencia, el sector más afectado fue la clase trabajadora marginal, que pasó de 17,6% a 19,6%.
En cuanto a regiones, el conurbano bonaerense sigue siendo el más perjudicado con 43,3% de la población. Es decir que en Buenos Aires casi el 45% de las personas viven bajo la línea de pobreza. La indigencia mostró una variación leve de 8,2% a 8,9%.
La pobreza y la indigencia golpean más fuerte a los menores de edad en todo el país ya que el 51,7% de los niños hasta 17 años es pobre y el 10,9% es indigente. Esta es una tendencia que no para de crecer en los últimos años de crisis económica.
Proyecciones
Como nueva variable de trabajo, el equipo del observatorio desarrolló una nueva metodología para hacer proyecciones sobre las cifras oficiales, donde combinaron su medición de pobreza e indigencia con la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC, que mide las Canasta Básica Alimentaria y la Canasta Básica Total.
Así según sus análisis, para el INDEC la pobreza en el tercer trimestre de este año se ubica en el 29,6% y la indigencia en el 5,3%. Números coherentes si se tiene en cuenta que la última medición oficial del primer semestre de 2018 arrojó 27,3% y 4,9%, respectivamente.
