Descubrí qué cubre un seguro de incendio y en qué casos es recomendable
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El seguro de incendio protege tu patrimonio frente a pérdidas causadas por fuego, explosión o humo, ya sea en una casa, un departamento o un local comercial. En Argentina, suele contratarse como parte del seguro del hogar o como póliza específica para comercios y consorcios. Elegirlo bien marca la diferencia entre un siniestro que te desordena y uno que te deja volver a empezar sin ahogarte en gastos.

¿Qué es un seguro de incendio?
Es una póliza contra incendio que indemniza los daños materiales directos e indirectos provocados por un foco ígneo, cortocircuito, caída de rayo, explosión y, en muchos planes, también por humo y las consecuencias del agua de extinción. Puede incluir gastos de demolición, retiro de escombros y alojamiento transitorio. Algunas aseguradoras suman responsabilidad civil por daños a linderos.
La protección contra incendios no reemplaza a las medidas preventivas; las complementa. Detectores de humo, disyuntores, instalación eléctrica en regla y matafuegos habilitados bajan la siniestralidad y, en muchos casos, el precio de la póliza. Además, si el riesgo está bien cuidado, la aseguradora responde más rápido y con menos objeciones.
Qué bienes cubre y daños contemplados
Si te preguntás “qué cubre seguro incendio”, la respuesta depende del plan y de cómo definas las sumas aseguradas. En general, podés asegurar el edificio (estructura, paredes, techos) y/o el contenido (muebles, electrodomésticos, ropa, tecnología, maquinaria y mercadería). La clave es declarar valores reales para evitar el infraseguro.
Daños cubiertos incendio que suelen contemplarse:
- Destrucción total o parcial del edificio y/o contenido.
- Daños por humo, hollín y calor.
- Daños por el agua y las espumas utilizadas para apagar el fuego.
- Gastos de remoción de escombros y demolición.
- Honorarios de profesionales para reconstrucción.
- Pérdida de alimentos por calor o humo (según plan).
- Responsabilidad civil a terceros y linderos (opcional).
- Alquiler de vivienda sustituta o gastos de mudanza (en cobertura incendio hogar ampliada).
Diferencia entre póliza de hogar y de comercio
En los hogares, la cobertura prioriza el confort y la reposición: estructura, muebles, electrodomésticos y mejoras. La cobertura incendio hogar puede incluir cristales, robo de contenido general y asistencia (plomería, electricidad) como agregados. Es ideal para propietarios, inquilinos y consorcios que necesitan cumplir reglamentos y proteger bienes personales.
En comercios, el foco está en la continuidad operativa. Además del local y su contenido, se asegura stock, maquinaria, equipamiento y, de forma muy relevante, el lucro cesante por interrupción del negocio tras el incendio. También pueden exigirse habilitaciones vigentes, planos y certificados de matafuegos; sin eso, la póliza suele excluir o limitar coberturas.
Cómo definir sumas y evitar sorpresas
Para el edificio, usá el valor de reconstrucción por metro cuadrado, no el valor de mercado. Para contenido, listá rubros y valores de reposición “a nuevo”. La mayoría de las pólizas aplican regla proporcional: si asegurás por menos, cobrás menos. Revisá franquicias y límites por ítem (electrónica, arte, herramientas) y pedí extensiones si tu perfil lo requiere.
Cómo cotizar seguro hogar y pólizas comerciales en Argentina
Antes de pedir precio, definí qué necesitás cubrir y juntá información: superficie, antigüedad, tipo de construcción, estado de instalaciones, valor del contenido y si hay actividades de riesgo (cocinas industriales, depósitos). Compará al menos tres opciones, no solo por prima sino por alcance de la póliza contra incendio y servicios adicionales.
Al cotizar seguro hogar, preguntá por:
- Inclusión de humo y cortocircuito sin fuego.
- Gastos de alojamiento y mudanza.
- Tope para electrodomésticos y electrónica portátil.
- Cobertura para bicicletas o herramientas en bauleras.
- Responsabilidad civil por daños a linderos.
En comercio, verificá:
- Cobertura de stock con base “a nuevo” o “costo”.
- Tiempo de indemnización por lucro cesante (meses cubiertos).
- Exigencias de seguridad (detectores, tableros, sectorización).
- Declaración estacional de mercadería si el stock varía mucho.
Buenas prácticas que bajan la prima y el riesgo
Documentá instalaciones de gas y electricidad con certificaciones al día. Instalá detectores y mantenelos operativos. Ubicá matafuegos señalizados y con control anual. Evitá sobrecargas en zapatillas y alargues. Guardá facturas y fotos del contenido: ayudan a probar valores y acelerar la liquidación.

¿Cuándo conviene contratar?
Si sos propietario o inquilino, conviene siempre: un incendio puede dispararse por un cortocircuito mínimo y arruinar años de ahorro. Si administrás un consorcio, la póliza es esencial para áreas comunes y cumplimiento normativo.
Y si tenés un local, taller o depósito, el seguro es parte del plan de continuidad del negocio: sin cobertura, un siniestro puede dejarte fuera del mercado.
Un seguro te permite atravesar una emergencia sin perder tu patrimonio ni tu fuente de ingresos. Elegí bien las sumas, entendé el alcance real de “qué cubre seguro incendio” y compará alternativas con asesoramiento profesional. Con una póliza bien diseñada, podés vivir y trabajar más tranquilo sabiendo que, si pasa lo peor, el seguro de incendio te respalda.
