El arte de saber gastar en tiempos de crisis

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Una semana atrás, en esta columna de Economis, destacamos la importancia de sostener cuentas públicas equilibradas para poder pensar en un sendero de estabilidad, credibilidad y certidumbre necesaria para transitar el camino del desarrollo. A modo complementario, es necesario hacer una segunda evaluación, que se enfoque esta vez en las erogaciones, a través de lo que llamamos Gasto por Finalidad y Función: esto es, identificar el gasto público provincial según sus propósitos.

¿Por qué hacemos esto? La evaluación del gasto público provincial constituye una herramienta clave para comprender el alcance y la calidad de la intervención del Estado en las distintas áreas de enfoque. 

El análisis del gasto según finalidad y función permite desagregar y clasificar las erogaciones de las administraciones provinciales en base a los objetivos perseguidos y las áreas específicas de acción, como educación, salud, seguridad, desarrollo económico, entre otras. Esta clasificación no solo facilita una visión más precisa de las prioridades de política pública y la priorización, sino que también permite identificar posibles desbalances, cambios en la asignación de recursos y tendencias estructurales en el uso del presupuesto. En un contexto de crisis económica, restricciones fiscales y creciente demanda social, analizar esto es clave para entender de dónde venimos y hacia dónde nos dirigimos. 

Vamos a lo que pasó en Misiones. Como es una costumbre, la inversión en Servicios Sociales concentró la mayor porción de las erogaciones misioneras: el 68,8% en 2024, con un crecimiento contra 2023 cuando fue del 68,5%. Es realmente relevante que los servicios sociales tengan un peso mayor en el gasto público porque reflejan el grado en que el Estado prioriza el bienestar de la población. Dentro de los servicios sociales se incluyen funciones como educación, salud, vivienda y promoción social, entre otros, que tienen un impacto directo en la calidad de vida de las personas, en la reducción de desigualdades y en la construcción de capital humano a largo plazo

Dentro de este grupo, podemos destacar algunos hitos que tuvo la administración en 2024. En primer lugar, la función de Salud tuvo un crecimiento muy importante: pasó de representar el 14% del gasto total en 2023 al 17,9% en 2024 (que a su vez implica una suba real de las erogaciones en esta área del 12,1% cuando el gasto total provincial cayó 12 puntos). 

La función salud representa uno de los pilares más sensibles y estratégicos de la política pública: es una expresión concreta del compromiso del Estado con el bienestar y la dignidad de su población. Destinar una proporción significativa de las erogaciones a esta función exhibe la alta priorización, en un contexto donde la inversión en salud no solo mejora indicadores sanitarios sino que también tiende a fortalecer el tejido social, reduce brechas históricas entre territorios y sectores sociales y busca garantizar derechos. 

Con un Estado nacional que desfinanció gran parte de los programas sanitarios a las provincias, una exagerada suba en los servicios de prepagas (principalmente a inicios de año) y un recorte en el poder adquisitivo de los hogares en términos generales, el alza que tuvo la función Salud durante el 2024 cobra notoria relevancia. 

Otro hito que se observa en Misiones durante el 2024 fue el alza que tuvo la función de Promoción y Asistencia Social: pasó de representar el 9,2% en 2023 al 10,5% del gasto en 2024. Esta función ocupa un lugar central en la agenda pública, sobre todo en contextos de crisis económica y de problemáticas laborales, al tiempo que expresa, en términos concretos, el grado de presencia y alcance del Estado en situaciones de mayor vulnerabilidad social. 

La promoción social implica políticas activas que buscan no solo mitigar el impacto de la pobreza, sino generar condiciones para la inclusión social. 

Otra función que tuvo destacada presencia en 2024 fue la de Vivienda y Urbanismo, que pasó del 5% al 6% del gasto provincial. En este caso, su incremento impacta directamente en las condiciones de vida de la población y en la configuración del territorio, buscando garantizar el derecho a un hábitat digno, planificar ciudades más inclusivas e incluso movilizar el empleo mediante proyectos de obra o de inversión pública dirigido a ello. 

Además de buscar mejorar la infraestructura básica, también está el foco en el crecimiento urbano con criterios de equidad. No es menor el hecho de que Misiones haya incrementado el gasto en esta función en un contexto donde justamente áreas como estas pasaron, en términos generales, a un segundo lugar en las administraciones provinciales.

En un escenario nacional caracterizado por la crisis económica, el ajuste fiscal y el retiro del Estado nacional de los programas de desarrollo provincial, la decisión de Misiones de fortalecer el gasto en salud, promoción social y vivienda y urbanismo no sólo es relevante desde el punto de vista presupuestario, sino altamente significativa en términos políticos y sociales. En un año donde muchos distritos optaron por el recorte muy fuerte con el fin de garantizarse un alto colchón financiero vía holgados superávits, orientar el gasto público hacia áreas sensibles produce un impacto que quizás no sea fuerte a primera vista, pero traza un camino de estabilidad hacia la búsqueda de progresos sostenidos.

A esto, debe sumarse el hecho de que el gasto en Administración Gubernamental se mantiene en niveles bajos: 14,6% del total, cuando en el resto de las provincias del NEA promedia el 29%

En este marco, cabe destacar las enormes diferencias que tiene Misiones respecto a las otras provincias de la región. Como ya dijimos, el gasto en Administración Gubernamental se define, básicamente, a los recursos que el Estado destina al funcionamiento del aparato público. En Misiones representó el 14,6% del gasto en 2024, pero en Chaco llegó al 31,0%, en Formosa al 24,3% y en Corrientes al 31,2%. Ya de entrada se observa una diferencia muy fuerte que se fortalece aún más cuando se la analiza en relación con 2023: en todas las provincias creció pero en diferentes niveles. En Misiones fue solo +0,5 puntos, pero en Chaco +4,9, en Formosa +5,8 y en Corrientes +5,7. 

A su vez, Misiones es la provincia que más recursos destina a los Servicios Sociales: el 68,8% supera al 60,7% de Chaco, 61,7% de Formosa y 55,8% de Corrientes. Hacia adentro de este, las funciones de Salud, Promoción y Asistencia Social y Vivienda y Urbanismo muestran a Misiones liderando en la región con un agregado fundamental: por ejemplo, en Promoción Social, Misiones no solo lidera sino que fue la única provincia de la región que lo incrementó respecto al 2023.
Por último, se destaca que el gasto en deuda pública de Misiones sigue en niveles muy bajos: apenas el 0,2% del total, solo por encima de Formosa (0,1%) pero por debajo de Corrientes (0,3%) y Chaco (2,4%). Pero además, fue la provincia que más redujo este indicador en la región. Naturalmente, mantener bajos los pagos por deuda pública permite al gobierno destinar más recursos a áreas clave, reducir el riesgo de crisis fiscal, generar confianza en los inversores y tener más flexibilidad para políticas económicas, ayudando a asegurar la sostenibilidad fiscal y fomenta el crecimiento económico.

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