El empleo privado volvió a mostrar caídas y pone en alerta a las provincias
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La pandemia y su impacto en la actividad económica nacional continúa generando duros golpes en las provincias: se conocieron los datos oficiales del empleo privado registrado del mes de mayo 2020, y volvió a mostrar un preocupante escenario, en el marco de un contexto donde el empleo ya venía siendo muy golpeado, sobre todo en los últimos dos años.
Analizando los datos, la cantidad de asalariados registrados del sector privado en mayo 2020, segundo mes completo de aislamiento social, preventivo y obligatorio, mostró una caída del total nacional del 4,8% respecto al mismo mes del año anterior, lo que equivale a 294.628 empleos menos. A su vez, comparando con el mes de abril 2020, en todo el país cayó un 0,1%, que equivale a la desaparición de 5.911 asalariados del sector privado en solo un mes.
En relación a lo que se observó en abril, el golpe de mayo fue menos duro, pero engrosa una situación de crisis laboral que la Argentina ya venía atravesando desde el 2018.

En ese marco, Misiones no escapa a la situación de crisis: el empleo privado volvió a tener un fuerte derrumbe: entre mayo 2019 y mayo 2020 la provincia perdió 6.268 empleos en el sector privado: una caída del 5,8%, que la convierte en la provincia con la séptima mayor caída en todo el país, y la primera en el NEA, seguida por Formosa – 5,3%, Chaco -5,0% y Corrientes -3,9%). Si lo medimos en términos absolutos, esos 6,3 mil empleos privados perdidos son también la mayor en el NEA: Chaco, que se ubica segunda en la región, perdió 3,6 mil, pero se trata de algo completamente lógico ya que Misiones tiene 33 mil asalariados mas que el Chaco.

Si el análisis comparativo lo hacemos en la serie desestacionalizada (variación mensual), respecto a abril 2020, se observa en mayor medida el golpe que trajo el Covid19: el empleo registrado privado en Misiones cayó un 0,5%, lo que equivale a que hubo una merma de 455 puestos de trabajo en solo un mes, nuevamente la mayor de toda la región del NEA tanto en términos porcentuales como absolutos. Además, a nivel nacional, se ubica como la provincia con la quinta mayor caída.

Si bien este descenso es muy inferior al que mostró abril, viene a profundizar la problemática del empleo privado.

Tal como ya hemos afirmado en otras columnas para ECONOMIS, la pandemia impacta duro a un sector laboral privado ya muy golpeado: Misiones, en la comparación interanual, acumula 21 meses consecutivos de descensos del empleo privado, igual situación de Chaco y Formosa (24 meses consecutivos cada una), Corrientes (9 meses consecutivos), y el total nacional (22 meses).
Pero si queremos abocarnos exclusivamente al período atravesado por el COVID, tomando la serie marzo – mayo 2020, observamos que Misiones repite comportamiento comparado con el resto de las jurisdicciones del país: mantiene la quinta mayor caída del país con una variación negativa del 2,8%. Todas las jurisdicciones del país experimentan caídas, pero en un extremo tenemos a La Pampa con -0,1%, y del otro, a La Rioja, con -7,1%.

Sin dudas, el Estado nacional por su lado, y el provincial por el otro, han realizado esfuerzos para que los impactos se minimicen en el mayor grado posible, desde diferentes aspectos: fomento al consumo, contención financiera familiar, aportes a empresas para pago de salarios, entre otras. Pero la fuerza de pandemia, efectivizada en la cuarentena, es mucho más poderosa y genera esta situación crítica, en un país donde, repetimos, ya veníamos atravesando una grave situación en materia de empleo privado, entre otros.

¿Qué podemos esperar para los datos de junio? Según la Encuesta de Indicadores Laborales del Ministerio de Trabajo nacional, el empleo privado volvería a caer, pero con menor velocidad que abril y mayo, ya que en muchas partes del país se pasó de un “aislamiento obligatorio” al “distanciamiento”, generando así la reactivación de numerosas actividades productivas.
Sin embargo, la recuperación del empleo será un enorme desafío para el gobierno nacional y para las provincias, y demandará no solo esfuerzos significativos sino también, y sobre todo, tiempo.

