Energía: falsedades y tergiversaciones de las Renovables

De este tema podría escribirse una enciclopedia, y a él me referí específicamente en uno de mis libros.

Pero el constante y renovado machacar de falsedades, que se refuerzan por la mera repetición, lleva a instalar en el imaginario popular, groseras tergiversaciones y mentiras alevosas, las que por cierto no demuestran ser casuales ni inocentes. Se analizan las más repetidas, y un artículo periodístico muy falaz que solo agrega confusiones.

 Se miente y falsea su clasificación de “renovables”.
Concepto pegajoso y edulcorado el de “renovables”, que parece provocar orgásmicas sensaciones de adhesión, en sectores muy poco instruidos de las “progresías” y otros ámbitos sociales poco informados. Usualmente, cuando se les hace ver que están equivocados, se enojan u “ofenden”.
Cuando se trata de promocionarlas, las presentan como las únicas “renovables” a las eólicas y solares; pero cuando se trata de inflar estadísticas, ¡ahí si, suman las producciones de todas las hidroeléctricas! Eso lo hacen cuando mencionan a supuestos “países modelos”, como Uruguay y Costa Rica. Por supuesto, se cuidan mucho mencionar que Uruguay padece pobreza energética, por sus altas tarifas de energía, que las hacen prohibitivas para amplios sectores de su población, tal como padecimos en Argentina con el “modelo cambiemita”.
Por ese contexto, denomino “renovables amputadas” a eólicas y solares, pues amputan del concepto a las hidroeléctricas de gran y mega potencia, tal como amañadamente se hizo en la tergiversada legislación argentina, con algunos legisladores cómplices y otros ignorantes en lo energético, que avalaron semejante aberración técnica.

 Se les dice energías alternativas.
Falso, pues son incapaces técnicamente de reemplazar a las energías de base, por sus intermitencias y fluctuaciones de voltaje.

 Dicen “energías limpias”, y eso es falso, pues provocan contaminaciones, ocultadas por sus promotores.
Necesitan el respaldo “en caliente” (funcionando) de usinas convencionales, generalmente termoeléctricas, que queman gas o petróleo, para cubrir los frecuentes baches de generación de las inestables eólicas y solares.
Ocultan los costos ambientales para fabricar los equipos, trasladarlos y montarlos; además de los considerables costos ambientales para mantenerlos, y para desmontar los equipos, vencidas sus vidas útiles, que no son precisamente prolongadas.
Desmontar y disponer adecuadamente los muchos rezagos resultantes, es un serio problema, que puede ser engorroso y costoso. Las gigantescas aspas de las eólicas, con materiales no degradables y de difícil reutilización, provocaron problemas en España, donde en varios casos se dejaron tiradas, con las molestias y problemas ambientales consecuentes. Desarmar equipos mecánicos puestos a gran altura, es costoso y peligroso, además de ser potencialmente complejo reutilizarlos como insumos de fundición. Lo propio sucede con las solares, costosas para desarmar y disponer adecuadamente la chatarra en que se transforman. Las frecuentes roturas de vidrios pasan a ser una fuente potencial de accidentes y son contaminantes de muy larga vida, no biodegradables. Algunos componentes de los paneles, pueden ser tóxicos, y al ser desechados contaminan el entorno.
Por otra parte, el propio funcionamiento produce costos ambientales considerables. Las solares ocupan espacios que no se puede utilizar para otros fines, lo cual es muy serio en lugares donde la tierra es valiosa, escasa y costosa, como por ejemplo en Misiones (donde insólitamente las promocionan a ultranza).
Las eólicas necesitan una amplia área a la redonda, vedada al uso humano y del ganado, pues suelen desprender piezas, las que transformadas en proyectiles, han causado daños en algunos casos, cuidadosamente ocultados. Si se ubican en zonas frías, el hielo que se forma en las palas, termina siendo despedido en un gran entorno, siendo peligroso.
En lugares donde las propiedades rurales son pequeñas, devalúan fuertemente los inmuebles, pues pasan a ser no utilizables. Por caso, en Horspath, Gran Bretaña (cerca de Oxford), los pobladores protestaron en calles y rutas, para impedir que se instalen…y lo consiguieron.

 Dicen que son “grandes soluciones”.
En Alemania, donde se pregonó el reemplazo de la energía nuclear (limpia, económica y de segura provisión, apta como energía de base), por eólicas y solares, el resultado en concreto fue un fiasco descomunal, cuidadosamente ocultado por sus promotores, incluyendo a Angela Merkel, que embarcó a su gobierno en semejante desatino, presionada por los “verdes”, sumados a su coalición política. Incapaces para operar como energía de base las eólicas y solares, los germanos casi de apuro tuvieron que pasar a depender en gran escala del gas ruso (con varios mega gasoductos, uno en construcción en el Báltico), además de necesitar enormes cantidades de carbón polaco y yanqui, y comprar electricidad de sus socios comunitarios.
La situación de dependencia geopolítica en la cual se embretó a Alemania hoy no tiene solución, además del drenaje de divisas. Los grupos “ecologistas” insisten en montar más “renovables amputadas” (eólicas y solares), sin importar que causen incrementos tarifarios, que descolocan a la industria germana, sobre todo frente a la fuerte competencia china.

 Omiten toda mención a la vida útil.
Eso no es “inocente”, pues es muy breve, de tan solo 15 años para los “espejitos de colores” solares, y de 20 a 25 años para eólicas, lo cual es poco.

 Suelen hacer mención imprecisa, de la supuesta económica generación.
Pero nunca precisan los costos reales por kWh. Y no lo dicen, pues SON ENERGÍAS NO SOLO INEFICIENTES, SINO MUY CARAS.

 Ocultan cuidadosamente difundir las ventajas prebendarias en las que basan sus factibilidades económicas.
Con mucha palabrería linda, ocultan y omiten que además de exenciones impositivas de todo tipo, impusieron –con mucha presión de sus medios “especiales”, de periodistas a su servicio y otros- que las tarifas acordadas para sus instalaciones, son dolarizadas e indexadas; y además impusieron que sus producciones deben ser compradas por potenciales usuarios, sin importar que existan otras alternativas de generación más económicas. ¡O sea que aumentarán los costos de sus usuarios, cautivos de las “renovables amputadas” por imposición legal leonina y caprichosa!

 Se oculta que sus inversores, carecen de todo riesgo empresario.
Por el régimen prebendario establecido, operan prácticamente a riesgo cero.
En síntesis, es un negociado escandaloso, tapado en base a la ignorancia de algunos, la complicidad de otros, y las muy fuertes presiones “medioambientales” internacionales, avalado eso por el grupo de poder de los Atlantistas.
Evidentemente, a ciertos poderes transnacionales les conviene incentivar sus instalaciones incluso más allá de lo técnicamente factible, para que sean utilizadas como anclas que nos sujeten al subdesarrollo, al inocularnos energías ineficientes y caras. Es la nueva metodología de las potencias desarrolladas, para impedir que salgamos del subdesarrollo y la dependencia.

 Recientes gruesas falsedades, difundidas por medios afines a los poderosos intereses vinculados a eólicas y solares.
La publicación electrónica Revista Nuevas Energías (uno de los órganos ad hoc de las “renovables amputadas”), cita en la edición del 07/06/2021, sin corregir ni una coma, un erróneo o malicioso artículo de La Opinión Austral, en la que se malinforma groseramente acerca de la generación de energías renovables.
Cita textualmente: “Por lejos, la eólica aventaja, largamente, a la solar, las bioenergías y la hidráulica.” El dato, puesto así induce a la confusión, y es groseramente falso, pues la generación hidroeléctrica (llamada allí hidráulica), en realidad alcanzó el 21,70 % de nuestra matriz eléctrica nacional en 2020, mientras que todas las llamadas “renovables”, que también incluyen a hidroeléctricas de hasta 50 MW, solo llegó al 9,50 % (datos del Boletín Energético Nº 46 de la CNEA).
Añade, falseando datos y conceptos, que “ el 2% restante provino del aporte de las bioenergías y la hidráulica”.
El dato, puesto así induce a la confusión, y es groseramente falso, pues la generación hidroeléctrica (llamada allí hidráulica), en realidad alcanzó el 21,70 % de nuestra matriz eléctrica nacional en 2020, mientras que todas las llamadas “renovables”, que también incluyen a hidroeléctricas de hasta 50 MW, solo alcanzaron el 9,50 % (datos del Boletín Energético de la CNEA).

Solo para poner las cosas en su justo contexto, la mayor usina que dispone Argentina es Yacyretá, y si a su enorme generación se le agregan, como es debido si se ajusta a la verdad, todas las demás hidroeléctricas del país, se llega a un total que cubre casi el 22 % del consumo eléctrico total.

Las generaciones hidroeléctrica y nuclear, son las más limpias, económicas, seguras y además aptas como energía de base. Pero todo esto es “ninguneado” y ocultado, por los grupos de poder que buscan imponer al como sea, y más allá de su rol complementario, a las eólicas y solares.

En forma errónea y carente de basamentos técnicos, en Misiones se afirma que “recién ahora se comenzó a generar energías limpias con las solares”, siendo que hace décadas generamos energía hidroeléctrica, la cual además de limpia, es económica y eficiente.

Nada dicen del previsible bajísimo rendimiento de las solares en esta provincia. De eso se ocupará el siguiente artículo, Dios mediante.

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