Estrategias de Crecimiento

Debemos renunciar al pasado y arriesgar el presente para ganar el futuro. Tenemos asegurada la expansión y el crecimiento cuando vivimos conectados al cielo, obedecemos y escuchamos la voz de Dios en todo tiempo para arrebatar las estrategias que nos llevarán a tomar todo lo que el Reino de Dios tiene para cada uno de nosotros.

 

“Que sean bendecidos por el SEÑOR, quien hizo los cielos y la tierra. Los cielos pertenecen al SEÑOR, pero él ha dado la tierra a toda la humanidad” Salmos 115:15-16 NTV

Hay una frase comunista que dice “Tomemos el cielo por asalto”. Pero los hijos de Dios tenemos la tarea contraria. El Salmo 115:15 y 16 dice que el Creador de todo lo  visible e invisible nos otorgó la tierra. Según el mismo pasaje, el Cielo y la tierra siguen bajo su dominio pleno. Pero en nuestro ámbito la diferencia consistió en darnos la responsabilidad de encargarnos de que sus planes divinos tuvieran cumplimiento aquí y ahora, en la tierra.

En Génesis 1 vemos que el ser humano creado por Dios tuvo el mandato divino de fructificar, multiplicarse, llenar la tierra, someterla y dominar sobre todo lo creado. El pecado desvirtuó nuestra capacidad de gobernar conectados al Cielo.

Pero la obra de Cristo nos volvió a dar la posibilidad de conectarnos para tomar las estrategias que nos llevaran a tomar “la tierra por asalto”, con el Reino de Dios. A través de la obra redentora de Jesús, podemos volver a acceder a los planes del Creador. Él tiene planes para cada uno, porque todos fuimos creados para cumplir un propósito específico.

-Planes para individuos y planes para tierra: Es como comprarse una cámara de fotos profesional. Cuando uno comprende lo compleja que es manejarla, va al manual de instrucciones. Conocer a Dios, es conocer a quien tiene el manual de instrucciones que nos lleva a comprender cómo caminar sobre la tierra para cumplir nuestro propósito, y hacer avanzar con el descenso del Cielo a la tierra. Dios ya diseñó un futuro perfecto para cada uno de nosotros. Tenemos planes del Cielo que están esperándonos, y la tierra tiene un plan específico. Nada va a impedir que se cumplan los planes de Dios para la humanidad. La tierra está en su corazón, y en nuestras manos. Dios busca reclutarnos para tomar la tierra por asalto. (Isaías 46:10 NVI-S)

-Claves para recibir y ejecutar estrategias de expansión: Veamos principios claves tomados de la vida de hombres de Dios que recibieron estrategias de expansión para el futuro.

 

 

1.EL PASADO IMPIDE LA LLEGADA DEL FUTURO

“El Señor le dijo a Abram: «Deja tu tierra, tus parientes y la casa de tu padre, y vete a la tierra que te mostraré. »Haré de ti una nación grande, y te bendeciré; haré famoso tu nombre, y serás una bendición. Bendeciré a los que te bendigan y maldeciré a los que te maldigan; ¡por medio de ti serán bendecidas todas las familias de la tierra!»” Génesis 12:1-3 NVI-S

Clave I: Si Dios ignora nuestro pasado, nosotros deberíamos ignorarlo.

Entender que Dios irrumpe en el presente, ignorando el pasado, para darnos dirección sobre el futuro. Abraham y Moisés, ambos formados en un ambiente pagano, sufrieron la irrupción de Dios en su presente. El Señor se mete ignorando todo tipo de trasfondo. Él tan solo tiene planes con nosotros que quiere realizar desde antes de ser puestos en esta tierra, y está deseoso de darnos un propósito por el cual comenzar a vivir. Abraham no podía sacarse de encima a su familia y Moisés vivía apartado por la culpa de haber matado a un hombre, pero Dios quería usarlos y bendecirlos grandemente. Entonces, si Dios desecha nuestro pasado ¿por qué seguir permitiendo que eso limite los planes de Dios para nuestro presente y futuro?

Clave II: La renuncia es el primer paso hacia el futuro.

No podemos comenzar a vivir la expansión hacia lo nuevo que  Dios tiene si no estamos dispuestos a renunciar a todo lo que nos ata al pasado. Para expandirnos hacia el porvenir lo primero que Dios demanda es cortar con personas, lugares, hábitos y objetos vinculados a nuestro pasado. Uno por lo general no dimensiona las ataduras emocionales qué hay con estas cuestiones. A Dios no le habrá importado el pasado de Abraham, pero le pidió que cortara todo vínculo con él porque éste era un impedimento para avanzar. Cuando Jesús dijo que Él no tenía donde recostar su cabeza a uno que quería seguirle, estaba hablando de esto. Su desapego al entorno familiar lo llevaba a estar donde el Espíritu le guiase.

 

 

2.DIOS SIEMPRE HABLA

“De oídas había oído hablar de ti, pero ahora te veo con mis propios ojos”. Job 42:2, 5 NVI-S

Clave III: Dios busca hablarnos todo el tiempo y en cualquier circunstancia

Tanto la historia de Moisés como la de Abraham tienen a Dios hablando con estos futuros hombres poderosos, que en ese momento no eran más que un par de personas comunes y atemorizadas. Nosotros somos los únicos que lo limitamos a Dios respecto a su voluntad de comunicarse. Él en todo tiempo, y con toda persona, está queriendo hablar porque busca cumplir sus planes en todos.

Clave IV: Aprender cómo se comunica Dios nos mantiene conectados con Él

Aprender a escuchar la voz de Dios para nuestra vida diaria es una clave para vivir recibiendo instrucciones para el porvenir. Moisés tuvo una aparición física de Dios, y luego directamente hablaba con Él. Sobre Abraham dice que hablaban mutuamente. José, como otros, recibía sueños específicos de Dios. (Éxodo 25:40 NVI-S). En resumen, Dios puede hablar por visiones externas e internas; por su voz audible o interna; por medio de sueños. No en todos estos se vive igual. La importante es discernir qué manera tiene de hablar con nosotros.

 

3.OBEDIENCIA Y RIESGO

“Le dijo a Noé: «He decidido acabar con toda la gente, pues por causa de ella la tierra está llena de violencia. Así que voy a destruir a la gente junto con la tierra. Constrúyete un arca de madera resinosa, hazle compartimentos, y cúbrela con brea por dentro y por fuera. Y Noé hizo todo según lo que Dios le había mandado”. Génesis 6:13-14, 22 NVI-S

Clave V: Obedecer es lo que desata el potencial del diseño

Las palabras de Noé a Dios podrían haber quedado en la nada si él no hubiera obedecido. Lo mismo pasó con Abraham y con Moisés. A estos les costó más obedecer. Es que a ninguno nos resulta sencillo. Porque implica desechar nuestra voluntad, que hasta el momento de la estrategia divina nos hizo creer que nuestro rumbo era el correcto, para aceptar una voluntad superior que nos va a empujar a más. El potencial de los diseños divinos solo podrá activarse cuando aprendemos a ser obedientes en todo lo que Dios nos manda.

Clave VI: Dios nos empuja a lo inesperado

Para Moisés habrá sido plenamente inesperado el diseño de Dios, por eso también se resistió tanto (Éxodo 3 y 4). Es que muchas veces obedecer su voluntad implica ser algo que jamás pensamos que íbamos a ser.

Muchas veces los planes de Dios nos llevan a lo que no esperábamos. Por eso debemos aceptar la incomodidad como una realidad que nos conduce a una gloria mayor. Si viene de Dios, y es inesperado, ¡lo importante es obedecer!

Clave VII: Dios nos empuja a lo desconocido

Para Abraham, dejar todo lo conocido debió haber sido duro. Pero la fe en la palabra que Dios le había dado sustento su vida. Debemos entender, por eso, que muchos diseños de Dios van a empujarnos a ámbitos desconocidos, a nuevos territorios, a estrategias novedosas. (Hebreos 11:8 NVI-S). Cuando somos empujados a lo desconocido por Dios, Él está queriendo probar si somos capaces de descansar en Él. Porque cuando aprendemos a descansar en Él, tenemos la expansión asegurada en el porvenir.

Clave VIII: Arriesgar el presente para ganar el futuro

Las estrategias de Dios implican riesgos. ¿Y si lo hago y no sale? ¿Y si invierto y no genera dinero? ¿Y si le digo lo que siento y no soy correspondido? Pero el que no arriesga, no gana. Más cuando Dios está empujándonos hacia un futuro de victoria. Abraham podría haber rechazado ir hasta la tierra prometida si por riesgos se trataba. ¿Y si le robaban en el camino? ¿Y si no encontraba lo que esperaba? ¿Y si se enfermaban y no llegaban? Pero al Padre de la Fe lo sostenía un diseño divino, y nosotros vamos a estar dispuestos a arriesgarnos por lo mismo.

Conclusión: El Señor nos entregó la tierra en nuestras manos, así que conectémonos al Cielo para que sus diseños del Reino se asienten en todo ámbito a través de nosotros, sus hijos y podamos recibir y concretar todos los planes perfectos que Dios diseñó para cada uno de nosotros.

Que Dios te bendiga y tengas una semana de completa victoria!

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