Familiar y misionera, así trabaja la empresa que aporta a la economía verde del país

Almidón de maíz que se transforma en bolsa, con una vida útil de 180 días, que vuelve a la tierra y le aporta lo necesario para volver a hacer crecer el maíz. Ese es el concepto cada vez más fortalecido de la economía circular.

La empresa misionera Plastimí, una de las más tradicionales de la provincia con 40 años de historia, comprendió ese concepto hace por lo menos ocho años cuando trajo a su planta el material compostable. Sin embargo, no fue sino hasta hace cuatro años cuando comenzó la demanda real y hoy ya entregan ese material a grandes firmas como, Mercado Libre, Havanna, McDonald’s, Las Marías, Cabrales, Starbucks, o marcas de indumentaria como María Cher, o Jazmín Chebar.

Nicolás Guelman, forma parte junto a su hermano de la tercera generación de la empresa y exhibe, junto a Silvana, vendedora de área de bioplástico, orgulloso el producto final que ambos desplegaron en una mesa amplia. Lo tocan, miran cada detalle, lo explican, salen por la puerta de la oficina y entran con más material. Así de apasionados aseguran que el tiempo va a consolidar en las industrias la idea de una economía amigable con el medio ambiente.

En una provincia como Misiones, con el 52% de la biodiversidad del país, y con la apuesta que se viene haciendo desde hace varios años por defender esa riqueza, que el sector privado trabaje en la misma línea no es un dato menor

“El material compostable, proviene de una fuente renovable, de almidón de maíz, de la papa, de la mandioca, la diferencia con el bioplástico es el tiempo en el que se degrada. Tarda 180 días, el material compostable define el origen y el final del producto. El bioplástico puede venir de un origen renovable pero tarda años en degradarse como los demás plásticos”, explica Nicolás.  Los sobres inviolables tienen a su vez un adhesivo que permite una seguridad del producto que una vez abierto rompe el material para que no se pueda volver a cerrar.

22 de mayo, día internacional de la Biodiversidad

¿Qué son las bolsas compostables?

Esta es una línea que venimos trabajado desde hace 8 años, es un desarrollo que lleva tiempo en el mercado pero que se instaló con más fuerza hace algunos años, y la Argentina es uno de los pioneros en Latinoamérica, hay mucho consumo en cuanto a bioplástico. La línea compostable lo que promueve es la economía circular, que tenga un origen de fuentes renovables y que al final de su ciclo de vida vuelva a la tierra para volver a formar parte del ciclo. Viene del maíz, se transforma en bolsa, y al final vuelve a la tierra para volver a plantar ese maíz. El proceso es de 180 días.

La Argentina dentro de Latinoamérica es la que más consume bioplástico. Hay un mercado que cada vez se agranda

Trabajan con grandes empresas. ¿Cómo fueron los contactos?

Hoy el gran nicho son las empresas que hacen dietética, o alimentos sustentables. Después hay marcas que hacen campañas específicas como laboratorios Bernabó, Mercado Libre, McDonald’s , Starbucks, de indumentaria como María Cher, o Jazmín Chebar. Lo que sucede es que las bolsas que son llamadas reutilizables, al final no terminan siendo del todo reutilizables porque las usas dos o tres veces, entonces los clientes prefieren usar las compostables que una vez que cumple su ciclo se las puede enterrar con los residuos orgánicos.

¿Esta conciencia ambiental viene más de una demanda del consumidor, o de las propias empresas?

Es un poco de ambas. En el caso de Plastimí hay mucha conciencia por parte de la gerencia de traer estos productos. Hace ocho años los trajimos  al mercado pero no se vendieron hasta hace 4 años. La industria se va acoplando a la demanda y a las nuevas tendencias. Tiene que haber un cambio en la industria, no solamente le podemos exigir al consumidor que recicle, que separe la basura, que deje de usar tanta agua, si la industria no hace un cambio. Creemos que la industria tiene que empezar a transformarse hacia un camino más sustentable.

¿Cómo trabajan las bolsas?

Con almidón de maíz. Traemos de un proveedor italiano que nos trae el producto como una especie de arroz chiquito, nosotros acá lo convertimos y hacemos las bolsas. Tenemos la máquina para convertir en el Parque Industrial.

Tiene que haber un cambio en la industria, no solamente le podemos exigir al consumidor que recicle, que separe la basura, que deje de usar tanta agua, si la industria no hace un cambio

¿A qué escala producen?

Somos una empresa de 40 años que puede hacer 400 toneladas al mes, y hoy tenemos casi un 3% de producción del bioplástico  y creemos que ese porcentaje irá creciendo y será una línea fundamental dentro de la producción. Antes era 5 a 1 la diferencia en precio entre el plástico convencional y el compostable, hoy en día está en 3 a 1. Somos los primeros que trajimos a Latinoamérica el bioplástico.

¿Cómo trabajan la calidad de impresión?

Contamos con una planta excepcional en la región, con tecnología italiana, alemana. Tenemos como filosofía invertir en tecnología. Nosotros creemos que hay que seguir invirtiendo en la Argentina, muchos empresarios quieren invertir afuera, o prefieren solo quejarse de los impuestos, y no apostar al país.

Plastimí emplea en su local sobre avenida Urugua, y en el Parque Industrial de Posadas, a más de 100 personas. “Es una empresa familiar que mantiene el trato directo con el cliente. Somos una empresa grande que conserva la filosofía de una empresa familiar”. La empresa comenzó a trabajar con la marca, “Biterra”, y en su presentación explica al consumidor qué puede compostar y cómo es el proceso.

Nosotros creemos que hay que seguir invirtiendo en la Argentina, muchos empresarios quieren invertir afuera, o prefieren solo quejarse de los impuestos, y no apostar al país

Nicolás asegura que la pandemia, entre lo poco positivo que está dejando en el mundo es esa conciencia por la sustentabilidad. “La gente se dio cuenta de lo que hacemos en el medio ambiente, la pandemia nos demostró lo frágiles que somos”.

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