Gerente de Papel Misionero: “Ante esta situación (suba del raleo), estudiamos diferentes alternativas de abastecimiento”

Andrés Garde es el gerente de Papel Misionero, una de las dos grandes industrias celulósicas y papeleras de Misiones, detrás de Arauco Argentina.

Sus dos productos principales son el papel kraft marrón resistente para bolsas de cemento o cal y el papel con el que se producen las cajas, ese que recubre el cartón corrugado.

Desde su planta de Puerto Mineral (cerca de Capioví) la firma controlada por Arcor, produce 90.000 toneladas de estos papeles por año, y están presentes en muchas industrias: alimenticia, frutihortícola, vitivinícola, metalmecánica, autopartes, artículos de limpieza, entre otras.

En una entrevista con Economis, Garde expresó su rechazo a la decisión del recientemente creado Instituto Forestal Misionero (IFM) de fijar el precio del raleo en 20 dólares la tonelada, argumentando que significa un costo que su empresa no pueda absorver porque está vendiendo a un mercado interno con costos congelados o semi-congelados en pesos.

El raleo es el primer corte que se hace en una forestación de árboles de menor diámetro, para dejar crecer a los que quedan en pie y luego son vendidos para productos aserrables.

Arauco y PM, que son las dos principales industrias de Misiones y las mayores exportadoras, se abastecen de esta materia prima, que históricamente se pagó a precios bajos.

Hoy la provincia – a través del IFM- está buscando debatir y establecer un precio mínimo que remunere mejor al productor, sobre todo al pequeño. La cuestión se resolvió en un lapso corto, que contrasta con un anhelo de más de cuatro décadas, dice Garde.

“Por primera vez en mucho tiempo Papel Misionero, que históricamente exportó una parte de su producción, no está vendiendo al exterior por la fuerte baja de los precios internacionales y en el mercado interno el Gobierno nos pide abastecer con precios controlados”, señaló.

El directivo igual aclaró que “nosotros (por la industria) llevamos una propuesta de incremento de un 15% en el precio del raleo, que junto a otros aumentos representan un 40% acumulado en el año”.

Garde es uno de los seis directores del flamante Instituto Forestal Misionero –un organismo que se creó para sentar a todos los actores de la cadena y decidir sobre el precio de la materia prima, como sucede en el INYM- pero también cuestionó el mecanismo de toma de decisiones de esta entidad, que a diferencia del INYM no resuelve por unanimidad, sino por mayoría simple.

“En el directorio hay 4 representantes de pequeños productores, con un voto cada uno, y dos representantes del sector industrial, con un voto cada uno, y dos de los gremios. Hay 6 votos siempre alineados, versus 2 votos (industria) que van a tener discrepancias”, detalló.

Apoyamos la creación del Instituto Forestal Misionero y el diálogo

Sin embargo, el gerente rescató el papel del Instituto Forestal Misionero: “Nosotros apoyamos su creación, queremos dialogar y que se debatan estos temas, pero no podemos solucionar tan rápido un problema que los mismos productores dicen que ya tiene más de 40 años”.

El gerente industria, que antes trabajó en las plantas de Zucamor en San Luis y San Juan, y llegó a Papel Misionero hace cinco años, explicó ante esta situación la empresa va a empezar a estudiar formas alternativas de abastecerse del raleo, su materia prima principal.

Entre esas alternativas, no descartó que estudiaran lograr el autoabastecimiento, dejando de lado una cadena de más de 100 productores forestales con las que trabajan, o incluso traer materia prima desde Corrientes.

-¿Cómo es eso de que no está exportando por primera vez en mucho tiempo?

-Por la suba de costos , como los costos logísticos. Nos cuesta lo mismo llevar la carga al puerto de Buenos Aires, que de ahí a cualquier parte del mundo. El papel se maneja como un commodity a nivel internacional y nosotros tenemos escala pequeña. Eso hoy nos dejá afuera, aunque trabajamos fuerte en la eficiencia de nuestra planta.

-Pero históricamente siempre exportaron una parte.

-Si, pero ahora hay una coyuntura de precios internacionales deprimidos, plantas de gran envergadura ociosas y nosotros quedamos afuera. Nosotros solo hacemos papel. Y podemos exportar tanto el kraft liner para cartón corrugado, o kraft bolsero para bolsas multipliego.

-¿Cuánto bajaron los precios internacionales?

-Hoy están pasando por un valor histórico deprimido. Es entre un 20 y 25 por ciento más bajo, depende mucho el rubro y el mercado.

-¿Cuál es la posición de Ustedes frente a la medida que tomó el Instituto, del cual forman parte, de establecer un precio del raleo en 20 dólares la tonelada?

-Primero, vemos con buenos ojos la creación del Instituto y un espacio en esa mesa de diálogo de intercambio. La realidad es que nos genera mucha preocupación porque tenemos discrepancias en el tema, entendemos que se miró solamente una óptica de la situación. En el caso de lo que se llama el raleo, el instituto sostiene a través del órgano asesor que el raleo, que en el monte es un subproducto -porque el producto principal es el rollo aserrable, el de mayor valor- debe garantizar la rentabilidad.

-¿Ustedes no lo ven así?

-El raleo es el primer subproducto, pretender que el subproducto otorgue la rentabilidad a todo el sector no es acertado. Haciendo una analogía, es como que un frigorífico sostenga que el precio de un subproducto como el cuero, mantenga a todo el frigorífico, cuando su negocio principal es vender carne y el resto tiene que acompañar, para atenuar los costos estructurales.

-Entiendo la mirada, pero, ¿no es cierto que el precio de referencia establecido por el IFM comparado con otros países sigue siendo muy comptitivo?

-Lo que pasa es que otra vez es mirar solamente una comparativa. Es una comparación que te hace ver sólo una parte de la película, no nos resulta objetiva esa comparación.

-¿Esto lo plantearon en el debate en el que se decidió el precio?

-A nuestro juicio y al espíritu de lo que interpretamos de la ley XVI en su capítulo 5 capítulo, inciso 16 dice “acordar entre los sectores los precios”. Esto no fue un acuerdo de precios, fue una votación por mayoría.

-¿Tuvieron en cuenta la posición de la industria?

-El órgano asesor es el que emite un dictamen. El órgano no tuvo en cuenta la información que le brindó la pata industrial, solo tuvo en cuenta lo que presentó el órgano asesor. El órgano asesor presento un estudio en el cual tenemos discrepancia s y después se voto eso, solamente. Nosotros recibimos el dictamen del órgano asesor el jueves a las 17, cuando la votación era el viernes a las 9 de la mañana.

-¿Ustedes dicen que tuvieron poco tiempo para analizar esta cuestión?

-La ley del instituto llevó cinco años porque esto empezó en el 2016 y se reglamentó en junio del 2020. Llevó cinco años solamente crear el instituto. Entonces decimos, un problema que tiene más de 40 años: ¿es posible solucionarlo en una semana? Nos parece que falta dialogo, discusión y debate.

-¿Y qué van a hacer Papel Misionero y Arauco Argentina?

-Hablo sólo por Papel Misionero , en el caso nuestro hoy nos abastecemos un 30% de bosques propios y un 70% lo compramos afuera, eso es la matriz histórica de Papel Misionero, que el pequeño productor tenga un lugar para colocar su materia prima. Tenemos 7.000 hectáreas de las 22.000 totales que tenemos y vamos a analizar alternativas que nos ayuden a mantener nuestros costos competitivos. La verdad es que estamos estudiando lo que vamos a hacer, para replantear nuestra esquema de abastecimiento, esto fue el viernes y hoy recién es martes.

-¿Significa que van a comprar raleo en otro lado?

-Y vamos a estudiar diferentes alternativas, a ver cuáles son las más optimas, vuelvo a repetir, el espíritu de PM fue siempre comprar al pequeño productor. Nosotros tenemos 4 proveedores grandes y 200 proveedores pequeños. La planta consume 1.000 toneladas por día de raleo de madera. Unas 3.000 toneladas por mes le compramos a una cooperativa, nos abastece por 3 días, pero junta a 45 pequeños productores. Ese es el espíritu de Papel Misionero. No queremos abandonar, pero hay una realidad, tenemos que cuidar el funcionamiento y salud de nuestra empresa.

-¿El Instituto tiene capacidad para hacer cumplir el precio?

-La verdad es que lo que dice acá es que el Instituto según la ley tiene capacidad para fijar y contolar precios. Pero hay que analizar si un organismo provincial puede fijar algo de trascendencia nacional. Porque en el caso del INYM, fue creado por una ley nacional. Acá esto es provincial, está en estudio.

-¿Aceptás que históricamente los productores forestales chicos recibieron un precio muy bajo por su raleo?

-Hay que entender que Papel Misionero se hizo en otra época, con la escala de pequeños productores de otra época. Hoy Papel Misionero compite con otras papeleras de mayor escala y tiene que mejorar su competitividad. Pero el productor forestal chico no mejoró su competitividad. Puede mejorar en la logística y en los costos de cosecha, por ejemplo. Nosotros tenemos nuestra cosecha mecanizada con capacidad para 400 toneladas por día. Un productor de 3 o 5 hectáreas, hace cosecha manual, paga el doble y cosecha 30 toneladas por día. Ahí hay una diferencia de eficencia enorme. Se puede mejorar ahí sin lesionar para arriba la cadena.

Ficha Personal

Andrés Garde

Edad: 45 años

Formación: Ingeniero Químico (UTN / Facultad Regional San Fransisco)

Cargo: Papel Misionero / Gerente de Planta Industrial y Operaciones Forestales

Ciudad de origen: San Francisco, Córdoba

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