Juicio a los Kiczka: se abre otra investigación por distribución de material sexual explícito con menores
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La sala de audiencias del Tribunal Penal N.º 1 volvió a abrir sus puertas este viernes para la novena jornada del juicio oral contra los hermanos Germán y Sebastián Kiczka, acusados de tenencia y distribución de material de abuso sexual infantil, con un dato saliente: se abrirá una investigación paralela también por distribución de material de abuso sexual infantil, pero mucho antes de los hechos investigados actualmente. La nueva causa se deriva del testimonio de una joven que se conoció el jueves, identificada como Agatha 1000, quien contó que en 2021 -la causa actual tiene un tramo temporal que se inicia en diciembre de 2023-, Sebastián le compartió un video de una niña de diez años en una escena sexual con cinco hombres. En función de ello, se remitió el informe al Fiscal Penal de turno de acuerdo al artículo 6 del CPP por la posible comisión de un delito.
La segunda semana del juicio a los hermanos Kiczka cerró con una audiencia breve, pese a que estaban citados como testigos una decena de efectivos policiales. Fue una sesión breve, sin grandes sobresaltos, pero clave para lo que vendrá: los fiscales Martín Rau y Vladimir Glinka aprovecharon para ajustar las piezas finales de su acusación, que ya transita su recta final.
A esta altura del juicio, la fiscalía dice tener una convicción firme: su caso está completo. “Todo lo que nos propusimos al inicio lo venimos cumpliendo”, sostuvo Rau, con tono contenido pero firme. “La estructura está armada, la teoría del caso está probada y lo que queda por delante es terminar de organizar los elementos que ya tenemos”, agregó.
La jornada estuvo marcada por declaraciones de personal policial que participó de los procedimientos iniciales: allanamientos, detenciones, secuestros de equipos. Sus testimonios, aunque breves, sirvieron -según los fiscales- para dejar en claro algunos puntos de detalle vinculados al contexto de la causa. Diez testigos fueron recepcionados, de los cuales seis testimonios fueron incorporados por lectura.
“Fue un día corto, pero importante”, valoró Rau. “Estos testimonios nos permitieron cerrar algunos aspectos que necesitábamos dejar asentados con claridad, especialmente en relación a cómo se produjeron las detenciones y el material incautado”.
Rumbo definido
El juicio ya no gira en torno a descubrir nuevas pruebas, sino a reforzar lo que se vino exponiendo durante las ocho audiencias previas. “Nosotros no hacemos preguntas cuyas respuestas no conocemos. Trabajamos sobre lo que ya sabemos y lo que podemos probar”, señalaron los fiscales.
En ese sentido, ambos fiscales remarcaron que no se apartarán de la hipótesis inicial: que los acusados tenían pleno conocimiento del material almacenado en sus dispositivos, y que formaban parte de una lógica de consumo y circulación del mismo.
“Lo que estamos haciendo es cumplir con la promesa que hicimos en los alegatos de apertura”, dijeron. “La teoría se mantiene intacta. Lo único que resta es presentarla con claridad para que el tribunal pueda evaluar cuál versión resulta más razonable”.
Entre lo que resta por desarrollarse, los fiscales pusieron especial énfasis en la audiencia del martes próximo, cuando se espera la declaración de una psicóloga del Poder Judicial que elaboró un informe sobre los imputados. Su testimonio fue objetado por la defensa, que solicitó que su informe se incorporara por lectura, pero la fiscalía se opuso tajantemente.
“La profesional hizo entrevistas a los acusados. La defensa, en cambio, presentó un consultor técnico que no los vio jamás, pero igual emitió opiniones. Eso, por sí solo, ya exige que escuchemos a quien hizo el trabajo de campo”, señaló Glinka. La psicóloga, que se encuentra con licencia médica tras una cirugía, confirmó que asistirá al juicio para someterse al interrogatorio, lo que fue valorado por la fiscalía como un gesto de enorme compromiso institucional.
El lunes, la audiencia continuará con la incorporación de testimonios por lectura y uno presencial. El martes, será el turno de la psicóloga. Y el miércoles 16, a las 8:30, está previsto el cierre formal del juicio, tras lo cual el tribunal —integrado por los jueces Gustavo Bernie, Viviana Cukla y César Yaya (subrogante)— quedará en condiciones de dictar sentencia.
Hasta aquí, la acusación avanza sin modificaciones. “La certeza la teníamos desde el inicio. Lo que hicimos fue confirmar paso a paso nuestra hipótesis. Y todo indica que llegaremos al final con esa misma estructura”, concluyó Rau.
A medida que el juicio avanza, lo que antes eran hipótesis enfrentadas comienza a perfilarse como un duelo técnico entre la consistencia de las pruebas y la estrategia discursiva. Mientras la fiscalía afina sus alegatos finales, la defensa prepara sus últimos movimientos. El desenlace, ya inminente, se escribirá en los próximos tres días.
