La canasta básica alimentaria subió 3,6% en junio

En tanto el costo de la canasta básica total (CBT), que marca la línea de situación de pobreza, fue en junio de $66.488,33, con un aumento del 3,2% mensual

El costo de la canasta básica alimentaria (CBA), que marca el umbral por debajo del cual se cae en la línea de la indigencia, marcó en junio un incremento de 3,6% para una pareja con dos hijos, que necesitó percibir ingresos por un monto estimado en $28.413,82, informó hoy el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

En tanto, el costo de la canasta básica total (CBT), que marca la línea de situación de pobreza, fue en junio de $66.488,33, con un aumento del 3,2% mensual

En los primeros seis meses del año, el valor de la CBA se incrementó el 25,3%, mientras que el de la CBT avanzó 22,7%. Esta diferencia obedece a que los precios de las tarifas del transporte y los servicios públicos tuvieron incrementos por debajo de los alimentos.

En doce meses, el precio de la CBA se incrementó a 57,6% y el de la CBT a 51,8%.

Esta diferencia entre ambas canastas se debe a que los precios de las tarifas del transporte y los servicios públicos tuvieron incrementos por debajo de los alimentos.

Entre junio de este año e igual mes del 2020, el precio de la CBA se incrementó a 57,6% y el de la CBT a 51,8%.

El Índice de Precios al Consumidor aumentó durante junio 3,2%, y acumuló un alza del 25,3% para el primer semestre, y del 50,2% en los últimos 12 meses.

La suba en el rubro “Alimentos y bebidas no alcohólicas”, con el 3,2%, resultó la de mayor incidencia en todas las regiones, y también aumentó 3,5% Prendas de vestir y calzado, y 3,3 Transporte.

El Indec dio cuenta que, entre los alimentos, se anotaron incrementos del 5,1% en la Carne Picada; del 8% en Paleta; y 5,3% en Cuadril. También aumentó 6,2% en el Pan francés; 5,4% Galletitas de agua; 9,2% Filet de merluza; 5,5% en el Pollo entero; 8,9% en la Leche, y 8 % en el vino común.

Desde el Ministerio de Economía apuntaron a que “el mundo está atravesando un momento particular, en un contexto de pandemia que afecta globalmente a la economía”.

“El aumento de los precios de las commodities en el mundo, que afectan entre otras a las principales exportaciones argentinas como la soja, maíz, trigo y girasol, impactan también en los precios de los alimentos que se comercializan en el mercado interno” se explicó.

En ese sentido, se destacó que “el incremento en los precios internacionales se traslada a los precios locales impulsando su alza por el ‘shock’ externo”, aseguró la cartera que dirige Martín Guzmán, a través de un documento al que tuvo acceso Télam.

“Esta inflación desordenada es un fenómeno nuevo y propio de la pandemia, no solo en Argentina, sino que está haciendo que a otros países también se les complique cumplir con sus metas. Por ejemplo, Estados Unidos tenía un target de inflación establecido del 2,0%, y hoy la inflación observada es de 5,4%, encontrándose en máximo desde agosto de 2008”, aseguró.

El Indec dio cuenta que la inflación ascendió al 25,3% en el primer semestre con un alza del 26,4% en “alimentos y Bebidas”, mientras que “Transporte” se incrementó al 32%.

En los últimos doce meses el índice de Precios al Consumidor se incrementó el 50,2% semestre con subas alza del 53,2 % en “Alimentos y Bebidas”, mientras que “Transporte” se incrementó al 62,2%, al tiempo que “Prendas de vestir y calzado” subió el 65 %.

¿Cómo evolucionaron las canastas en junio?

La Canasta Básica Alimentaria (CBA), que muestra el ingreso necesario para que debe tener un individuo para comprar una canasta de alimentos y ubicarse por encima de la línea de indigencia, creció 3,6% en junio (+57,6% i.a.), acelerándose 0,8 p.p. respecto al mes anterior. Por su parte, la Canasta Básica Total (CBT), muestra el ingreso necesario que debe tener un individuo para comprar una canasta de bienes y servicios y ubicarse por encima de la línea de pobreza, y trepó 3,2% en junio (+51,8% i.a., +0,8 p.p. respecto a mayo).

Hay que tener en cuenta que las canastas crecieron por encima de la evolución de la inflación en junio (+3,1% para GBA, que es para donde se realiza el cálculo de las canastas). Si bien este comportamiento no fue la regla en lo que va del año, la CBA (+25,3%) acumuló en el primer semestre una suba mayor a la de la CBT (22,7%) y la inflación se ubicó en el medio de ambas (+24,9%). Detrás de esto se encuentra el hecho de que los alimentos evolucionaron por encima del resto de los precios, tras un 2020 con importantes congelamientos. En este sentido, los alimentos que tienen especial importancia en el armado de las canastas se aceleraron: según el IPC GBA Ecolatina, la leche subió 29% en el primer semestre, mientras que el pan fresco creció 36%.

Dos Salarios Mínimos y dos AUH no alcanzan para cubrir la CBT

En junio, una familia compuesta por cuatro integrantes necesitó $28413 para comprar la canasta de alimentos y $66478 para adquirir la canasta básica total. Por otro lado, el Salario Mínimo Vital y Móvil se ubicó en $25272 con la actualización de este mes, mientras que la Asignación Universal por Hijo fue de $4503 gracias al último incremento. Por lo tanto, el ingreso de una familia compuesto por dos salarios mínimos y dos AUH se ubicó en $59552.

Así, el ingreso de una familia cubrió la totalidad de la CBA -algo que venía sucediendo en los meses anteriores- pero no alcanzó para cubrir la totalidad de la canasta de bienes y servicios (cubrió casi el 90% de la misma). En este sentido, hay que remarcar que estos ingresos no alcanzaron a cubrir la CBT desde que se irrumpió la pandemia, pero no fue la regla en los últimos años: a lo largo de 2016, 2017 y parte de 2018 y 2019 una familia con estos ingresos lograba ubicarse por encima de la línea de pobreza.

¿Qué esperamos?

Como vimos, producto de un primer semestre agitado en materia inflacionaria, las canastas se aceleraron y los ingresos reales continuaron deteriorándose luego de tres años consecutivos de contracción. Sin embargo, para el segundo semestre podría advenir un panorama levemente más favorable.

Por el lado de los precios, esperamos que la inflación se desacelere gracias al menor ritmo de depreciación del tipo de cambio oficial y las escasas subas de los precios regulados, y se ubique levemente por debajo del 3% promedio en el periodo julio-diciembre. De la mano de esta evolución, las canastas también se desacelerarían. De todas maneras, como algunos precios de consumo masivo se mantendrían por encima de la evolución de la inflación, dado que aún no recuperaron todo el terreno perdido -especialmente durante 2020-, no esperamos un cambio rotundo en la tendencia actual.

Por otro lado, desde el lado de los ingresos vendrán nuevos aumentos. En línea con la reapertura de paritarias (tras una pauta de 29% que quedó vieja), el Salario Mínimo Vital y Móvil podría verse redefinido: si bien resta confirmar, la suba acordada del 35% en cuotas podría terminar siendo una cifra algo mayor, o se adelantarían algunos de los aumentos ya pactados. A su vez, los jubilados que cobran la mínima y los beneficiarios de la AUH obtendrán bonos compensatorios, que de todas maneras no alcanzarán para terminar con el deterioro. En este sentido, estos factores tendrían un efecto inmediato sobre el poder adquisitivo en la previa electoral: habrá que ver si la menor evolución de las canastas y una suba nominal mayor a la esperada de los ingresos de los sectores de menores recursos alcanzarán para llegar a cubrir la línea de pobreza en el cierre del año.

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