El viceministro de Economía, José Luis Daza, expuso este jueves en el marco del Ciclo de coyuntura organizado por la Bolsa de Comercio de Córdoba.
Durante su exposición, Daza aseguró que “estamos en un momento del programa económico en el que todas las piezas están empezando a armar el mejor panorama que ha tenido Argentina en décadas para tener crecimiento alto y de largo plazo”.
Asimismo, hizo hincapié en la importancia de haber alcanzado el orden de las cuentas públicas en los primeros meses de gestión y la aprobación de reformas como la Ley Laboral y de Glaciares para seguir fomentando la creación de puestos de trabajo y la llegada de nuevas inversiones al país.
También, Daza remarcó que “ante el shock externo no se rompió con el esquema cambiario y se mantuvieron las bandas”. “Desde enero de este año la tasa de interés cayó 25 puntos, lo que va a ayudar a sanar al resto del sistema financiero y al restablecimiento del crédito”, precisó.
El secretario de Política Económica además indicó que “tenemos todas las condiciones para seguir creciendo de forma sostenida, porque por primera vez no impactan el desequilibrio externo ni interno y tenemos una avalancha de inversiones que van a venir a capturar posibilidades en sectores que no tenía la Argentina hasta hace poco”.
En relación a las reservas internacionales, Daza mencionó que Argentina está comprando divisas “a una velocidad equivalente a 20.000 millones de dólares al año”. Además, destacó que “hay 14 proyectos aprobados en el RIGI que representan más de 27.000 millones de dólares y tenemos más de 36 proyectos presentados con 100.000 millones de dólares”.
Ante este contexto, el Viceministro explicó que Argentina tiene “el desafío de seguir el camino de los países que se abren al mundo para continuar prosperando”. “Se han bajado aranceles y eliminado miles de trabas de importación y exportación”. “Nos estamos abriendo al mundo y está dando resultados”, concluyó.
En el marco del próximo Mundial de fútbol, McCain Foods lanza McCain Golazo, una edición limitada de papas con formas icónicas de la mística futbolera argentina, pensada para acompañar uno de los momentos culturales de mayor conexión colectiva para los argentinos.
Estrellas, pelotas, la copa, camisetas y botines son las formas futboleras destacadas de McCain Golazo. Y además para homenajear las consagraciones de Argentina también se pueden encontrar los números 2, 6, 7 y 8 para formar los años en que la selección nacional salió campeona “78”, “86” y “22”. Así, McCain Golazo es ideal para sumarse a las mesas de todos los argentinos, compartir y transformar cada encuentro mundialero en una experiencia memorable.
McCain sabe que en el fútbol hay goles inolvidables: los que nos hacen saltar del sillón, abrazarnos con desconocidos y gritar hasta quedarnos sin voz; pero también sabe que los mejores goles se celebran con otros en una casa llena, entre risas, cábalas y juntadas compartidas. Es por eso que McCain Golazo se propone crear conversación, motivar recuerdos y anécdotas en cada juntada y festejo.
“Cada partido es una excusa para reunirse. Para compartir una picada, una charla previa o una bandeja que llega justo antes de que empiece el juego. Y en ese momento, desde McCain volvemos a estar presentes para convertirnos en parte del ritual. Porque, al final, el gol que realmente importa es el que se comparte. Ese es el verdadero Golazo”, dijo Florencia Balestra, directora de marketing Conosur de la empresa.
Una propuesta creativa, práctica y divertida con la calidad asegurada
McCain Golazo se presenta en formato de 700 gramos, es libre de gluten (sin TACC) y está pensado para una preparación rápida y práctica, ideal para Air Fryer o horno, incluso para cocinar en el entretiempo. Su propuesta combina sabor, creatividad y conveniencia, posicionándose como la opción perfecta para disfrutar durante los partidos.
Se trata de una edición especial por tiempo limitado, que estará disponible en las principales cadenas de supermercados y también a través de plataformas de delivery, con alcance en todo el país.
Con esta nueva iniciativa, McCain reafirma su compromiso de innovar dentro de la categoría de congelados, ofreciendo propuestas que conectan con las emociones y los hábitos reales de los consumidores.
El Gobierno nacional oficializó una profunda modificación del Presupuesto 2026 mediante la Decisión Administrativa 20/2026, firmada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo. La medida combina ampliaciones puntuales de gasto previsional con recortes por casi $3 billones en distintas partidas del Estado nacional para reforzar la meta de superávit fiscal comprometida por el presidente Javier Milei.
El ajuste se produce en un contexto diferente al del inicio de gestión. Según los datos citados en el reporte, la caída de la inflación y el deterioro de la recaudación tributaria redujeron el margen que el Gobierno había utilizado en 2024 para licuar gasto público. La discusión fiscal ahora se traslada a un terreno más delicado: qué partidas sostener, cuáles reducir y cuánto impacto político puede absorber la administración nacional.
El Gobierno amplió pagos previsionales y financió retiros en ANSES
Uno de los cambios centrales del decreto presupuestario fue la ampliación de $500.000 millones para cancelar sentencias judiciales previsionales y acuerdos vinculados con jubilaciones. El nuevo techo autorizado asciende a: $712.288 millones
La ampliación responde a retroactivos derivados de ajustes sobre prestaciones del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), administrado por ANSES.
Al mismo tiempo, el Gobierno incorporó: $162.000 millones destinados al Plan de Retiros de Voluntad Recíproca dentro de ANSES.
El programa busca reducir estructura administrativa mediante retiros voluntarios y establece restricciones para quienes adhieran, incluyendo la imposibilidad de volver al sector público nacional durante el plazo fijado y la renuncia a tutela sindical en caso de cargos gremiales.
La mayor poda cayó sobre subsidios y programas de infraestructura
El ajuste más fuerte se concentró en partidas vinculadas a subsidios económicos y gasto de capital.
Entre los principales recortes aparecen:
$1,47 billones en “Otras Asistencias Financieras – Servicios Económicos”
$359.497 millones en programas de uso racional y eficiente de la energía
$320.671 millones en infraestructura para desarrollo deportivo
$97.104 millones para obras sobre la Ruta Nacional 38
$78.711 millones en compensación salarial docente
$63.021 millones en programas de cáncer
$55.465 millones en integración social y ciudadanía
$39.442 millones en integración socio-urbana
La Administración Central terminó con un recorte neto de: $2,5 billones
A eso se sumaron mayores ingresos por: $565.000 millones
Según lo informado, el resultado eleva la meta de superávit fiscal a: $3,2 billones
El ajuste entra en otra etapa: menos licuación y más administración fina
El trasfondo económico de la medida refleja un cambio importante en la dinámica fiscal del Gobierno.
Durante 2024, la alta inflación funcionó como mecanismo indirecto de reducción del gasto real. Esa herramienta perdió potencia en 2026 por dos factores mencionados en el reporte: desaceleración inflacionaria, y caída de la recaudación.
El economista Isidro Guardarucci, de FIEL, advirtió que el superávit ya no depende únicamente de grandes recortes lineales, sino de una “gestión fina” del gasto público.
Según los datos citados: la recaudación tributaria cayó 8% real en el primer trimestre, equivalente a unos $3 billones menos respecto de 2025, mientras el gasto retrocedió 5,1% real. El IVA aparece como uno de los tributos más afectados, con una caída cercana a: $0,9 billones
El escenario obliga al Ejecutivo a administrar tensiones más complejas que en el inicio de mandato: universidades en recomposición presupuestaria, subsidios que dejan de caer y provincias con menor margen financiero.
El Consejo de la Magistratura recibió refuerzos presupuestarios
La modificación también incluyó incrementos para el Consejo de la Magistratura.
Las partidas adicionadas contemplan: $115.194 millones para gastos de personal, y $22.000 millones para bienes de uso vinculados a la Justicia de Máxima Instancia.
Según el texto oficial, la reasignación busca garantizar el funcionamiento operativo del organismo judicial.
Menos obra pública y presión sobre las provincias
Aunque la decisión tiene alcance nacional, el ajuste sobre infraestructura, subsidios y transferencias repercute especialmente en provincias periféricas como Misiones.
La reducción de partidas vinculadas a: integración socio-urbana, obras públicas, energía, y transferencias puede impactar sobre la capacidad de financiamiento de proyectos locales y sobre la actividad económica vinculada a construcción y servicios.
El informe también menciona que las transferencias corrientes a provincias cayeron: 27% real
Para distritos del NEA, donde el peso de la coparticipación y los recursos nacionales tiene mayor incidencia relativa, el endurecimiento fiscal agrega presión sobre presupuestos provinciales y municipales.
El Gobierno busca sostener el superávit mientras cae la recaudación
La modificación presupuestaria expone la prioridad política de la administración Milei: preservar el equilibrio fiscal incluso en un escenario económico menos favorable.
El desafío ahora es distinto al de 2024. El margen para recortar gasto sin afectar áreas sensibles parece reducirse mientras la actividad económica y el consumo muestran señales de desaceleración.
El mercado seguirá de cerca tres variables: evolución de la recaudación, capacidad del Gobierno para sostener el ajuste, y reacción de provincias, universidades y sectores alcanzados por los recortes.
La discusión fiscal dejó de girar únicamente sobre cuánto recortar. El eje empieza a desplazarse hacia dónde ajustar y cuánto costo político puede absorber el esquema de superávit permanente.
El Día del Himno Nacional Argentino se conmemora este lunes, tema nacional que sufrió cambios a través de su historia tanto en su título como en su letra, ya que, primero fue denominado Marcha patriótica, luego Canción patriótica nacional y posteriormente Canción patriótica, mientras que una publicación en 1847 lo llamó Himno Nacional Argentino, nombre que conserva hasta el día de hoy.
La obra teatral “El 25 de Mayo de Luis Morante” fue el antecedente que dio lugar a la creación de nuestra canción patria. La puesta terminaba con un himno escrito por Morante, con música del español Blas Parera y, como espectador, Vicente López y Planes se inspiró en esa obra y escribió la primera estrofa de un himno que reemplazaría al anterior, según un informe al que accedió la Agencia Noticias Argentinas.
En el mismo, se indicó además que el 22 de julio de 1812, el Primer Triunvirato le sugirió al Cabildo de Buenos Aires la composición de una marcha de la patria para ser interpretada al principio de las funciones teatrales y en las escuelas al finalizar diariamente las clases, debiendo el público escucharla de pie y descubierto.
Al año siguiente, la Asamblea General Constituyente del Año XIII le encargó a Vicente López y Planes la letra del himno y a Blas Parera, la composición de una nueva música. El 11 de mayo de 1813 se aprobó como Marcha Patriótica.
Primera versión del Himno Nacional Argentino
La letra original era marcadamente independentista y antiespañola de acuerdo al espíritu de la época, según indicó el informe, mientras que, tiempo después, la Asamblea del año XIII pide un “arreglo” en la letra con la idea de conservar un acercamiento político con diplomáticos españoles, según.
En 1860, Juan Pedro Esnaola realizó algunos cambios a la música, basándose en anotaciones manuscritas del compositor, creando una versión orquestada más rica desde lo armónico. Su versión original dura 20 minutos. En 1900, se reglamentó por decreto del Poder Ejecutivo utilizar una versión reducida de la marcha para actos oficiales y públicos. En 1924, se abrevió a entre 3 minutos 30 segundos y 3 minutos 53 segundos.
Tiempo después, gracias al hallazgo de una partitura en el Museo Histórico Nacional, atribuida a Blas Parera, se introdujeron arreglos a la versión de Esnaola y esta se estrenó al público en el Teatro Colón el 25 de mayo de 1927, recibiendo críticas.
Por decreto del entonces presidente, Marcelo T. de Alvear, se aconsejó hacer una versión más parecida a la de Juan Pedro Esnaola. Por decreto 10.302, del 24 de abril de 1944, la marcha fue aprobada como himno. Su versión vigente corresponde a la transcripción realizada por Luis Lareta que se ajusta a lo acordado el 25 de septiembre de 1928 por el Poder Ejecutivo Nacional.
El Movimiento Industrial Misionero expresa su adhesión a la marcha del 12 de mayo de 2026, en defensa de la Ley de Financiamiento Universitario y la recomposición salarial docente y no docente.
La Universidad no es un privilegio: es el pilar imprescindible del conocimiento y, por ende, de la solvencia intelectual y económica de la Nación. Sin financiamiento adecuado, el país se expone a una degradación intelectual que condena a sus estudiantes —los futuros dirigentes— a un retroceso irrecuperable frente al mundo.
La historia demuestra que los avances científicos, tecnológicos e innovadores han surgido allí donde el Estado promovió la academia como motor de desarrollo. Negar ese financiamiento es estancar la calidad educativa y renunciar al progreso colectivo.
Invertir en educación superior significa crear, optimizar e innovar procesos que garantizan la posibilidad no solo el ascenso social de quienes acceden, sino también la evolución integral de la sociedad Argentina hacia altos estándares de crecimiento económico y desarrollo sostenible.