Martin Scorsese se sumó a empresa de IA y dice que “liberó su creatividad” en rodajes
Martin Scorsese se convirtió en asesor de Black Forest Labs y respaldó el uso de inteligencia artificial para storyboards: “Nos permitió avanzar más rápido”.
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Martin Scorsese anunció su rol como asesor de Black Forest Labs, una empresa de inteligencia artificial, y respaldó el uso de su tecnología FLUX para la creación de guiones gráficos. El director de Taxi Driver, Goodfellas y El irlandés señaló que lleva 70 años dibujando sus propios storyboards y que la IA le permitió superar Hollywood.
“La posibilidad de visualizar y compartir el guion gráfico de inmediato fue muy liberadora. Durante la preproducción, el tiempo es dinero”, explicó Scorsese en un comunicado. El anuncio incluye un video donde el cineasta utiliza la plataforma en un proceso real de preproducción.
Black Forest Labs es un laboratorio de investigación en inteligencia artificial generativa especializado en generación de imágenes. Su modelo insignia, FLUX, permite crear representaciones visuales detalladas a partir de instrucciones en texto, lo que lo convierte en una herramienta útil para la visualización de escenas cinematográficas antes del rodaje.
Para Scorsese, la clave no está en reemplazar el proceso creativo sino en acelerar la comunicación interna del equipo. El director mencionó que usó tecnología 3D en Hugo y rejuvenecimiento digital en El irlandés, y encuadra a FLUX como el próximo paso natural en esa evolución técnica.
“El cine es un medio joven, con apenas 125 años de antigüedad. Debemos estar abiertos a su evolución”, afirmó. La herramienta, según él, permite “resolver mucho más rápido, ahorrar tiempo de producción y reducir el desgaste del equipo”.Hollywood dividido: de Cameron a Del Toro
El respaldo de Scorsese profundiza una fractura visible en la industria cinematográfica. Mientras directores como él y Cameron ven en la IA una herramienta de producción legítima, otros rechazan su incorporación con dureza.
Guillermo del Toro fue contundente al respecto en declaraciones al propio The Hollywood Reporter: “No creo que nadie quiera esto”. Cuando le consultaron cómo reaccionaría si alguien de su equipo sugiriera usar IA generativa desde cero, respondió: “Sería como escupirle a Dios”.

La tensión no es menor: los grandes sindicatos del cine en Estados Unidos llevan años negociando límites al uso de IA, y la opinión de figuras como Scorsese o Cameron tiene peso político dentro de esas discusiones. Que un ganador del Oscar avale públicamente una empresa del sector cambia el mapa de alianzas.
El rol de Scorsese como asesor —y no como simple usuario— de Black Forest Labs tiene implicaciones que van más allá del storyboard. Su nombre otorga legitimidad cultural a una empresa que compite en un mercado dominado por Midjourney, DALL-E y Stable Diffusion.
Para la industria cinematográfica, el movimiento plantea preguntas concretas: ¿las productoras comenzarán a exigir flujos de preproducción asistidos por IA para reducir costos? ¿Los directores de arte y diseñadores de producción verán afectado su rol?

Scorsese no da respuestas a esas preguntas, pero sí establece un precedente: si uno de los cineastas más respetados del siglo XX abraza la herramienta, el argumento de que “la IA es incompatible con el arte serio” pierde terreno.
Fuente: The Hollywood Reporter
