Más acuerdos y menos espera: cómo se mueve hoy el mercado inmobiliario
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El mercado inmobiliario empieza a mostrar un cambio concreto en su dinámica cotidiana. Sin grandes anuncios ni giros bruscos, lo que se percibe es un mayor ritmo de conversaciones, más operaciones que avanzan y un escenario donde las decisiones vuelven a tomar protagonismo.
Para Oscar Puebla, titular de Puebla Inmobiliaria, el principal dato no pasa por los precios ni por las proyecciones macroeconómicas, sino por la actitud de quienes participan del mercado. Según explica, hoy hay más predisposición a sentarse, revisar condiciones y cerrar acuerdos que hace un año. “Se volvió a hablar de operaciones posibles”, señala.
Puebla observa que ese movimiento se apoya en una lógica más práctica. Propietarios y compradores llegan a la negociación con objetivos más claros y con menos expectativa de que el contexto haga el trabajo por ellos. Esa claridad, afirma, acorta tiempos y vuelve más eficientes los procesos de compra y venta.
Desde su mirada, el mercado funciona con mayor orden. Cada propiedad empieza a encontrar su valor real a partir de la demanda concreta y no de referencias pasadas. Lejos de generar retracción, ese sinceramiento está facilitando cierres y activando segmentos que habían quedado paralizados.
Puebla también destaca que hay más decisiones tomadas sin postergaciones indefinidas. Mudanzas, reorganizaciones familiares y oportunidades de inversión que habían quedado en pausa empiezan a destrabarse. “El mercado se mueve cuando las decisiones se ejecutan, y eso hoy está pasando más seguido”, afirma.
En cuanto al financiamiento, señala que cualquier mejora en las condiciones crediticias suma previsibilidad y acompaña el proceso, aunque aclara que el impulso actual no depende exclusivamente de eso. A su entender, el mercado ya está encontrando mecanismos propios para operar, incluso en un contexto todavía exigente.
Puebla subraya además que el aumento de acuerdos no se limita a un solo segmento. Si bien algunas zonas muestran mayor actividad, el clima general es de mayor fluidez, con operaciones que avanzan porque las partes logran alinearse más rápido.
“El dato positivo es que volvió el movimiento”, resume. Para Puebla, el mercado inmobiliario atraviesa una etapa donde la espera deja lugar a la acción, con un escenario más ordenado, más negociado y con mejores condiciones para que las operaciones lleguen a buen puerto.
