Murió Taty Almeida, una de las voces emblemáticas de la lucha por los derechos humanos en la Argentina
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La Argentina despide a una de las figuras más reconocidas de la lucha por los derechos humanos. Taty Almeida, presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, falleció a los 95 años tras permanecer internada desde fines de mayo en un hospital porteño.
La noticia fue confirmada por la organización que encabezaba desde hace años. “Con un dolor muy profundo, nos toca compartir la noticia más triste: hoy partió nuestra querida Taty Almeida”, expresó la entidad a través de sus redes sociales.
Almeida se convirtió en una referencia ineludible del movimiento de derechos humanos tras la desaparición de su hijo Alejandro Almeida, secuestrado en junio de 1975 por la organización parapolicial Triple A. Aquella tragedia personal marcó el inicio de un camino de militancia que atravesó más de cuatro décadas de la historia argentina.
En 1979 se incorporó a las primeras rondas de madres que reclamaban por sus hijos desaparecidos frente a la Casa Rosada. Compartió esa lucha con dirigentes históricas como Nora Cortiñas y Hebe de Bonafini. Años después integró el sector conocido como Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, surgido tras la división interna de la organización original.
Su figura trascendió el ámbito de los organismos de derechos humanos. Fue una presencia constante en actos públicos, movilizaciones y debates vinculados a la memoria, la verdad y la justicia. Mantuvo una intensa actividad política y social hasta los últimos años de su vida.
Desde Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora destacaron su compromiso y su legado. “Gracias por tu militancia, por tu ternura y por cada palabra que siempre será un refugio y un abrazo”, señalaron en el mensaje de despedida.
La muerte de Almeida generó una inmediata repercusión en el ámbito político y social. La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, expresó su profundo pesar y destacó la trayectoria compartida en décadas de lucha por los derechos humanos.
También dirigentes de distintos sectores políticos manifestaron sus condolencias. Entre ellos, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien recordó el vínculo construido durante los años en que se reactivaron los juicios por delitos de lesa humanidad. Legisladores, gobernadores, referentes sindicales y organizaciones sociales coincidieron en reconocer su papel como una de las voces más influyentes en la defensa de la memoria histórica argentina.
Taty Almeida deja una huella profunda en la vida pública nacional. Su historia personal quedó indisolublemente ligada a una de las etapas más dolorosas de la Argentina y a la construcción de los consensos democráticos posteriores. Con su fallecimiento desaparece una protagonista central de la lucha por los derechos humanos, pero permanece un legado que atraviesa generaciones y forma parte de la memoria colectiva del país.
