“No es el mejor momento para las opciones conservadoras”

La fundadora y directora ejecutiva de la firma de consultoría tucumana analiza las coordenadas de un negocio que creció con el contexto de la pandemia de coronavirus y ofrece las claves para que las familias empresarias que tienen que tomar decisiones sobre su fortuna puedan orientarse. 

 ¿Cómo debe ser administrada una gran fortuna para preservarla, acrecentarla y legarla en herencia a la descendencia? Inevitablemente, estas preguntas se suman en algún momento de la vida a los interrogantes que se hace un empresario, sobre todo si gestiona un patrimonio familiar significativo.  

En la Argentina, donde más del 80% de las empresas son familiares, esta inquietud es muy extendida entre los ejecutivos y da pie, como en otros países del mundo, a la existencia de una actividad profesional específica, denominada, literalmente, “administración de grandes patrimonios”, que puede hacerse en forma separada o como parte de un menú más general de servicios de consultoría financiera.  

En nuestro país, el servicio de administración de grandes patrimonios es principalmente requerido por familias empresarias. En general, empiezan contratando la gestión local del capital de trabajo para su empresa  y, tras constatar las mejoras en esa gestión, de a poco arman un fondo de reserva que puede quedarse dentro de la misma compañía o bien en cabeza del empresario a través de la distribución de dividendos, por ejemplo”, explica Regina Martínez Riekes, directora ejecutiva de Amauta Inversiones Financieras, compañía que fundó en su Tucumán natal tras regresar de una experiencia de 5 años en el BBVA Francés, donde fue la primera mujer en ingresar a su mesa de dinero, en la sede de Buenos Aires de esa entidad financiera.  

Amauta Inversiones administra fondos de unos 200 clientes por entre 3500 y 3700 millones de pesos, en un contexto donde el total de depósitos en Tucumán estaba en torno a los 60.000 millones de pesos a junio 2020, según datos del Banco Central.  

Por patrimonio debe entenderse el conjunto de bienes y dinero que conforman la riqueza de una persona.  La determinación del monto que lo convierte en un “gran patrimonio” puede variar en cada país.  Pero en particular cambia en función de clasificaciones internas de la propia compañía especializada en la materia. “Administramos cuentas desde u$s 200.000, aunque el promedio de nuestros clientes está arriba del millón ochocientos mil en moneda estadounidense“, especifica Martínez Riekes.

Para poder brindar asesoramiento financiero se requiere estar matriculado en la Comisión Nacional de Valores (CNV), que exige rendir un examen de idoneidad a fines de acceder a esa habilitación. “Esto es algo que muy poca gente conoce, con el agravante de que existen muchos “asesores” que no están habilitados para ello“, advierte.  

Respecto a las demandas sobre este tipo de servicio financiero, la especialista destaca “hay un mix que va desde quienes demandan estrategias para ajustarse a la normativa impositiva en forma protectiva  hasta los que toman la gestión de instrumentos de inversión en favor de preservar y acrecentar el patrimonio y también los que necesitan planes para las futuras generaciones de la familia. Pero lo que más se observa últimamente es la búsqueda de seguridad jurídica, debido a la fuerte inestabilidad en el mercado local. La falta de reglas de juego claras, una presión fiscal en ascenso, y principalmente la particularidad de contar con una actividad empresarial fuertemente arraigada en el país, llevan a diversificar con el objetivo principal de proteger el stock ya acumulado”.  

La pandemia de coronavirus, impactó también en la planificación de las empresas. “En el caso de las empresas, muchas suspendieron sus planes de expansión ante la incertidumbre reinante. Ello significó que, en muchos casos, se encontrarán con un capital extra para administrar.  Desde Amauta pudimos acompañar en forma consistente a las compañías en la administración  y apoyarlas en la toma de decisiones estratégicas en un escenario de gran incertidumbre”. 

Pasado el primer trimestre del 2021 y respecto a las perspectivas de lo que resta del año, Martinez Riekes analizó: este año, con la soja en niveles de cotización de máximos de siete años, esperamos un flujo importante adicional. Esto como consecuencia de que los productores agropecuarios, que habitualmente van de “la soja al ladrillo”, tienen menos predilección ahora por los inmuebles por efecto de la nueva ley de alquileres y la inestabilidad reinante.  Es así que en un año de vacas gordas para el campo es muy importante planificar y generar “reservas” de tal manera de paliar los efectos de años no tan buenos.  Las posibilidades para preservar valor e incrementar patrimonios son infinitas”

En resumen

  • ¿Qué opciones de inversión son recomendables hoy para preservar y acrecentar el patrimonio?

El contexto global atenta contra las posiciones conservadoras, si por ellas entendemos, por ejemplo, los instrumentos de renta fija. Estamos ante un cuadro global definido por una mega inyección de liquidez que tiene una contraparte de riesgo inflacionario.  Los bonos eran tradicionalmente los preferidos por este tipo de inversores con perfil más hostil al riesgo.  Pero el riesgo de suba de tasa de interés empuja a este tipo de inversores a incorporar un riesgo que habitualmente no tomarían. Es así como carteras de inversión con un perfil moderado tienen hoy un alto porcentaje de activos de mayor riesgo, como renta variable.  En mercados alcistas esto no es un problema, porque seguramente la tendencia a la suba continuará al menos para este año. Sin embargo, el riesgo de burbujas en el precio de los activos cada vez toma más fuerza”.

  • El menú que se impone es…

La volatilidad ante la incertidumbre global hace hoy que las notas estructuradas sean un importante componente en los portafolios. Se trata de híbridos entre renta fija y variable, entre 1 y 5 años de duración con interesantes cupones de rendimiento (7% al 10% anual) y barrera de protección del capital que oscila entre el 60% y 80%. Hoy es uno de los productos que más estamos trabajando. Los ETFs (Exchange Traded Funds), también se están incorporando a las carteras, en reemplazo a los tradicionales fondos de grandes gestoras.  Commodities, tecnología, y sectores disruptivos (5G, inteligencia artificial, energías renovables) son los sectores preferidos. Dentro de cada sector hay muchas opciones de ETFs que hay que elegir cuidadosamente teniendo en cuenta una serie de parámetros, como ser volumen, número de activos, costos, flujos, entre otros”.

  • Para patrimonios más elevados, ¿también valen estos instrumentos?

Si tomamos el caso de, por ejemplo, carteras superiores a los u$s 4.000.000, se pueden armar fondos dedicados de gestión. Se trata de estructuras flexibles de administración activa donde la familia, o bien la empresa, participa en el armado de la estrategia de inversión que luego es ejecutada por un equipo externo e independiente de la estructura empresaria/familiar. En este tipo de volúmenes existen una serie de ventajas que lo vuelven particularmente atractivo: optimización en la estructura de costos, participación del comité de inversiones y seguimiento a medida del cliente”, concluyó Regina Martinez Riekes, fundadora y directora ejecutiva de Amauta Inversiones.

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