Perro robot, tableros inteligentes y simuladores médicos: tecnología hecha en Misiones

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En un pequeño taller de Posadas, lo que comenzó como una alianza entre dos técnicos misioneros se convirtió en una empresa capaz de exportar tecnología a América Latina y desarrollar innovación educativa, sanitaria e industrial. Pablo Edelman y Gastón Kozusne, fundadores de Ciudad Eléctrica, son los protagonistas de una historia que combina robótica, automatización y una visión de futuro que se gesta desde el corazón del NEA.

La historia de Ciudad Eléctrica comenzó hace casi una década. “Yo venía de trabajar nueve años en comercio y lo conocí a Pablo por fuera del ambiente laboral. Sabía que él se dedicaba al automatismo, algo que heredó de su padre. Un día decidí dejar mi trabajo y me sumé al proyecto”, recuerda Gastón. Hoy, con diez años en marcha, la empresa es referente en automatización industrial y robótica aplicada.

Mientras Pablo se encarga de la electrónica y los desarrollos técnicos, Gastón administra las obras, el personal y las relaciones comerciales. La sinergia entre ambos les permitió abarcar desde la instalación de sistemas industriales de alta complejidad hasta la robótica educativa.

Aunque radicados en Posadas, su trabajo traspasó fronteras. “Exportamos más de 200 equipos de medición de temperatura y humedad, y otros 70 especializados en amoníaco, principalmente a frigoríficos de Paraguay y Brasil”, detalla Pablo.

Pero uno de sus hitos fue el montaje completo del sistema automatizado de cámaras de frío en un frigorífico de 14 hectáreas en las afueras de Asunción. También participaron en envíos de tableros junto a una firma italiana hacia Guayana, México y Perú. “Eso nos exigió un nivel de estandarización internacional que no se aprende en los libros”, señalan.

La innovación no se limita a la industria. Pablo, además de empresario, es docente en el Instituto Politécnico Misiones N°1, donde junto a colegas del área de enfermería y automatización desarrollaron un simulador de RCP (reanimación cardiopulmonar). “Creamos un dispositivo económico que permite evaluar al estudiante en tiempo real. Se registran las maniobras que realiza y se genera un informe automático del desempeño”, explican.

El proyecto fue presentado en congresos internacionales de Argentina y Brasil. El próximo paso: incorporar sensores oculares para simular síntomas epilépticos y dilatación pupilar, reforzando así su utilidad como herramienta de formación médica integral.

El futuro es cuadrúpedo (y tiene sensores)

Uno de los proyectos más ambiciosos en desarrollo es un perro robot asistente para personas ciegas, una suerte de lazarillo tecnológico. “La idea surgió con el Departamento de Investigación del Instituto. El perro tendrá sensores que detecten obstáculos, como aires acondicionados a media altura o ramas que suelen ser peligros invisibles para personas con baja visión”.

El robot será capaz de responder comandos como “¿Dónde estoy?” y ubicar al usuario mediante geolocalización. Incluso podrá guiarlo a lugares específicos, como una parada de colectivo. “Queremos que sea una herramienta real de asistencia, no solo un prototipo”, aclaran.

Otra de las líneas en desarrollo apunta a la formación técnica: brazos robóticos a escala escritorio, pero con programación industrial. “Sirven para que los estudiantes practiquen con software y comandos reales, sin tener que contar con un robot de fábrica sobre la mesa”, explican.

Estos prototipos ya son parte del contenido pedagógico del instituto y son utilizados para enseñar programación, automatización y lógica de procesos industriales.

Innovar desde la periferia

A pesar de estar lejos de los grandes polos tecnológicos, no ven eso como una desventaja. “Trabajar en Misiones es desafiante. La tecnología avanza rápido y hay que estar constantemente aprendiendo. Pero eso también nos obliga a probar todo a fondo antes de implementarlo. No podemos fallar”, dice Gastón.

En el día a día combinan innovación con ejecución. “Hacemos primero pruebas en el taller y luego salimos a aplicar con seguridad. Eso genera confianza en los clientes y garantiza calidad en los proyectos”, aseguran.

Ciudad Eléctrica: la tecnología como oficio

Con un equipo ampliado de ayudantes y técnicos asociados, Ciudad Eléctrica ofrece servicios de automatización industrial, domótica, robótica educativa y proyectos de I+D en conjunto con instituciones académicas.

Tienen sitio web propio y presencia en redes sociales, donde difunden sus avances y proyectos.

En agosto volverán a participar en “Un espacio abierto”, el evento de tecnología organizado en Posadas, donde exhibirán sus desarrollos en domótica. Pero lejos de quedarse en la vidriera, su meta sigue clara: desarrollar soluciones concretas para problemas reales, desde Misiones al mundo.

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