Pesos Vs Dólar: Clásico “Trade” del ahorro de los argentinos

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La consultora Focus Market, dirigida por Damián Di Pace, elaboró un nuevo informe que analiza la constante pérdida del poder adquisitivo en Argentina y cómo la devaluación del peso sigue siendo un tema central, sin importar el gobierno de turno o el modelo económico vigente.

Según señala el documento, “la pregunta no es si el peso se va a depreciar, sino cuándo y a qué ritmo”. En este sentido, se remarca que la incertidumbre cambiaria es una constante histórica del país. En las últimas semanas, las tensiones sobre la pérdida de reservas del Banco Central se profundizaron ante la falta de definiciones sobre la “letra chica” del nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que contempla un posible desembolso de hasta 20.000 millones de dólares.

“El acuerdo con el FMI se hace largo en relación a las tensiones en el mercado vividas las últimas semanas. El gobierno intenta con esta negociación lograr sostener el tipo de cambio hasta las elecciones y eventualmente generar las condiciones para levantar el cepo”, afirmó Damián Di Pace, director de Focus Market. Y añadió: “A corto plazo, la devaluación puede ser una medida más rápida para aumentar la competitividad, pero sus efectos negativos, como la inflación y la pérdida de confianza en la economía, pueden hacerla menos sostenible”.

Di Pace también advirtió que, en un año electoral, una devaluación del peso podría poner en jaque la bandera de la baja de la inflación, uno de los principales objetivos del actual gobierno.

Devaluación: causas y consecuencias

Devaluar implica que la moneda local pierde valor frente a otras divisas, especialmente el dólar. Esto ocurre por diversos factores: alta inflación, escasez de reservas o desconfianza en la economía. Pero el impacto final es siempre el mismo: afecta directamente al bolsillo de la gente.

El informe repasa una cronología de devaluaciones recientes: 2002, 2014, 2016, 2019, 2020 y 2023. Cada una tuvo su disparador –desde crisis de balanza comercial hasta caída de reservas–, pero todas derivaron en inflación acelerada, pérdida del poder adquisitivo, recesión y, en algunos casos, mayor desempleo.

Aunque para los exportadores un peso débil puede mejorar la competitividad externa, eso no garantiza una mejora en la balanza de pagos ni la estabilidad económica.

Evolución por presidencia

Desde 2011, el informe muestra que el país ha convivido con una devaluación sostenida. En el segundo mandato de Cristina Fernández de Kirchner, el dólar pasó de $4 a más de $9, con una devaluación acumulada del 56,14%. Con Mauricio Macri, el salto fue aún mayor: el dólar pasó de $9,85 a $63,04, lo que representó una depreciación del 84,38%.

Durante la gestión de Alberto Fernández, la tendencia no se revirtió: la devaluación fue del 83,88%, con una inflación desbordada en su último año de mandato. Con la llegada de Javier Milei, se aplicó un “sinceramiento” del tipo de cambio, que llevó el dólar oficial de $400 a $832,64 a los dos días de asumir, y actualmente ronda los $1.100, lo que representa una devaluación cercana al 64%. Luego, el Gobierno adoptó un régimen de crawling peg, que ajusta el tipo de cambio gradualmente.

El poder adquisitivo, en caída libre

Focus Market también analizó la evolución del poder de compra de dos billetes: uno de USD 100 en Estados Unidos y otro de $1.000 en Argentina.

En EE.UU., la inflación desde 2011 provocó una pérdida del 46,56% en el poder adquisitivo del billete de USD 100. Para mantener su valor real, hoy debería valer USD 146,56.

Pero la pérdida en Argentina es mucho más severa: el billete de $1.000 que en 2011 representaba una suma significativa, hoy equivale apenas a $3,49 en valor real. Es decir, se necesitarían $286.920 actuales para comprar lo mismo que con $1.000 en 2011.

Señales de estabilidad bajo el gobierno de Milei

A pesar del sombrío panorama histórico, el informe destaca que en los últimos meses se han registrado señales de estabilidad. En febrero de 2025, la inflación mensual fue del 2,4%, mientras que el ritmo de devaluación fue del 1,4%, lo que implica que el peso se fortaleció frente al aumento de precios.

“El ritmo de crawling peg continúa al 1% mensual, lo que ha permitido que, en algunos momentos, el peso se aprecie en términos reales. Esto representa un cambio respecto de la dinámica de los últimos años”, señala el estudio.

Esa diferencia entre inflación y devaluación genera una menor presión sobre el mercado cambiario y una cierta mejora en el poder adquisitivo medido en dólares, lo cual brinda un contexto más predecible para la actividad económica.

El rol de las reformas estructurales

“Este año de elecciones legislativas es muy importante para debatir las reformas necesarias que mejoren la competitividad de la economía argentina”, subrayó Di Pace. Y agregó: “Las reformas estructurales son más eficaces para lograr una competitividad sostenida. Argentina necesita cambios profundos: en el mercado laboral, el sistema fiscal, el marco regulatorio, la educación, la infraestructura y otros aspectos clave que mejoren la eficiencia, productividad y competitividad a largo plazo”.

Focus Market concluye que la posibilidad de sostener la actual estabilidad dependerá, entre otros factores, del contenido final del acuerdo con el FMI, la evolución de la política cambiaria y la continuidad del sendero descendente de la inflación.

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