Plan climático: la política ambiental puede ser un motor económico para Misiones

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El cambio climático se ha consolidado como uno de los principales desafíos  estructurales del siglo XXI, con impactos crecientes sobre los sistemas naturales,  económicos y sociales. En este contexto, la acción climática dejó de ser una agenda  exclusivamente internacional o nacional para convertirse en una responsabilidad  compartida por todos los niveles de gobierno. Las jurisdicciones subnacionales — provincias y municipios— ocupan un lugar estratégico, ya que es en el territorio  donde se manifiestan los impactos climáticos y donde se implementan de manera  concreta las políticas públicas. 

El Plan de Respuesta al Cambio Climático (PRCC) surge como una herramienta  central de planificación, orientada a ordenar, priorizar y coordinar las acciones de  mitigación y adaptación al cambio climático. A partir del caso del Plan de Respuesta  al Cambio Climático de la Provincia de Misiones, este documento desarrolla: (i) qué  es un Plan de Respuesta al Cambio Climático, (ii) por qué las jurisdicciones deben  implementarlos, y (iii) qué beneficios y oportunidades vinculadas al desarrollo  sostenible y climático aportan estos planes a los territorios. 

1. ¿Qué es un Plan de Respuesta al Cambio Climático? 

Un Plan de Respuesta al Cambio Climático es un instrumento de política pública de  carácter estratégico que define el conjunto de lineamientos, objetivos, medidas y  mecanismos institucionales que una jurisdicción adopta para enfrentar el cambio  climático de manera integral. Su finalidad principal es orientar la acción climática en  el territorio, abordando tanto la reducción de las emisiones de gases de efecto  invernadero (mitigación) como la disminución de la vulnerabilidad frente a los  impactos climáticos presentes y futuros (adaptación). 

Desde el punto de vista conceptual, el PRCC se apoya en el reconocimiento científico  de que el cambio climático es un fenómeno de origen predominantemente  antropogénico, asociado a las emisiones de gases de efecto invernadero  provenientes de la quema de combustibles fósiles, los cambios en el uso del suelo,  la agricultura, los procesos industriales y la gestión de residuos. Frente a este 

diagnóstico, los planes de respuesta traducen los compromisos internacionales y  nacionales en acciones concretas a escala subnacional. 

En el caso argentino, los Planes de Respuesta al Cambio Climático se enmarcan en  la Ley Nacional N.º 27.520 de Presupuestos Mínimos de Adaptación y Mitigación al  Cambio Climático Global, que establece la obligación de las jurisdicciones de  planificar e implementar políticas climáticas coherentes con las Contribuciones  Determinadas a Nivel Nacional (NDC) asumidas por el país en el marco del Acuerdo  de París. 

Un PRCC presenta, habitualmente, los siguientes componentes: 

Diagnóstico climático y territorial, que identifica las principales fuentes de  emisiones, los sumideros de carbono, las amenazas climáticas y las  vulnerabilidades sectoriales. 

Componente de mitigación, con objetivos y medidas orientadas a reducir  emisiones y/o aumentar capturas de carbono, priorizando sectores  estratégicos como energía, transporte, residuos y uso del suelo. 

Componente de adaptación, enfocado en reducir riesgos, fortalecer la  resiliencia de los sistemas productivos, sociales y ecosistémicos, y proteger a  las poblaciones más vulnerables. 

Gobernanza climática, que define la arquitectura institucional, los  mecanismos de coordinación intersectorial y la participación ciudadana. • Sistema de monitoreo y evaluación, que permite medir avances, garantizar  transparencia y ajustar las políticas en el tiempo. 

Estrategia de financiamiento climático, que identifica fuentes de recursos y  mecanismos para viabilizar la implementación del plan. 

En síntesis, el Plan de Respuesta al Cambio Climático no es un documento  declarativo, sino una hoja de ruta operativa que integra la variable climática en la  planificación del desarrollo territorial. 

2. ¿Por qué las jurisdicciones deben implementar Planes de  Respuesta al Cambio Climático? 

La implementación de Planes de Respuesta al Cambio Climático por parte de las  jurisdicciones responde a razones normativas, técnicas, territoriales y políticas. 

2.1 Razones normativas e institucionales 

Desde el punto de vista jurídico, las jurisdicciones subnacionales tienen  competencias directas sobre áreas clave para la acción climática, como el  ordenamiento territorial, el transporte, la energía, la gestión de residuos, la  producción agropecuaria y la protección de los ecosistemas. En el marco federal  argentino, la Ley 27.520 establece presupuestos mínimos, pero delega en provincias 

y municipios la responsabilidad de diseñar e implementar políticas acordes a sus  realidades territoriales. 

Asimismo, los Planes de Respuesta permiten asegurar la coherencia vertical entre  los compromisos internacionales (Acuerdo de París), las NDC nacionales y las  políticas locales, evitando superposiciones, vacíos normativos o contradicciones  entre niveles de gobierno. 

2.2 Razones técnicas y territoriales 

El cambio climático no impacta de manera homogénea en todo el territorio. Las  amenazas, vulnerabilidades y capacidades de respuesta varían significativamente  entre regiones, lo que hace indispensable una planificación climática situada. Las  jurisdicciones cuentan con un conocimiento más preciso de sus dinámicas  productivas, sociales y ambientales, lo que les permite diseñar medidas más  eficaces y contextualizadas. 

En el caso de Misiones, por ejemplo, la elevada cobertura boscosa y la importancia  del sector forestal determinan un perfil climático particular, caracterizado por una  alta capacidad de captura de carbono. Un Plan de Respuesta permite poner en valor  estas características, proteger los sumideros naturales y orientar el desarrollo hacia  un modelo bajo en emisiones. 

2.3 Razones políticas y de gestión pública 

Los Planes de Respuesta al Cambio Climático fortalecen la capacidad de gestión  pública al proporcionar un marco estratégico que ordena prioridades, asigna  responsabilidades y facilita la coordinación intersectorial. Además, constituyen una  señal política clara de compromiso climático, tanto hacia la ciudadanía como hacia  actores nacionales e internacionales. 

La existencia de un plan aprobado y en implementación mejora la elegibilidad de las  jurisdicciones para acceder a financiamiento climático, cooperación técnica y  programas de fortalecimiento institucional, al demostrar planificación, coherencia y  capacidad de ejecución. 

3. Beneficios y oportunidades de los Planes de Respuesta al Cambio  Climático para los territorios 

La implementación de Planes de Respuesta al Cambio Climático genera múltiples  beneficios y oportunidades, que trascienden la dimensión ambiental y se articulan  con el desarrollo sostenible. 

3.1 Beneficios ambientales y climáticos 

En primer lugar, los PRCC contribuyen directamente a la reducción de emisiones de  gases de efecto invernadero y a la conservación de los sumideros de carbono, lo que 

fortalece la contribución de las jurisdicciones a los objetivos climáticos nacionales e  internacionales. Asimismo, las medidas de adaptación reducen la vulnerabilidad  frente a eventos extremos, disminuyendo pérdidas económicas, daños a la  infraestructura y riesgos para la salud. 

La protección de ecosistemas, la gestión sostenible del suelo y la restauración de  áreas degradadas generan beneficios adicionales en términos de biodiversidad,  servicios ecosistémicos y calidad ambiental. 

3.2 Oportunidades para el desarrollo productivo sostenible 

Los Planes de Respuesta abren oportunidades para diversificar y modernizar las  economías locales mediante la promoción de sectores estratégicos como las  energías renovables, la eficiencia energética, la economía circular, la gestión  sostenible de residuos y la producción agroforestal. 

Estas acciones impulsan la generación de empleo verde, fomentan la innovación  tecnológica y fortalecen cadenas de valor locales, contribuyendo a un desarrollo  económico más resiliente y competitivo. 

3.3 Beneficios sociales y territoriales 

Desde una perspectiva social, los PRCC permiten incorporar criterios de equidad y  justicia climática, priorizando a las poblaciones y territorios más vulnerables. La  planificación climática mejora la calidad de vida al reducir riesgos sanitarios,  fortalecer la seguridad hídrica y promover entornos urbanos más saludables. 

Además, los procesos participativos asociados a la elaboración e implementación de  los planes fortalecen la gobernanza democrática, el acceso a la información y la  corresponsabilidad social en la acción climática. 

3.4 Acceso a financiamiento e inserción internacional 

Contar con un Plan de Respuesta al Cambio Climático posiciona a las jurisdicciones  para acceder a financiamiento climático nacional e internacional, incluyendo fondos  multilaterales, cooperación bilateral y mecanismos innovadores como los mercados  de carbono previstos en el Artículo 6 del Acuerdo de París. 

En territorios con ventajas comparativas, como aquellos con alta capacidad de  captura de carbono, estos instrumentos pueden convertirse en una fuente relevante  de recursos para financiar políticas públicas, siempre que se garantice la integridad  ambiental y los beneficios sociales locales.

Conclusiones 

El Plan de Respuesta al Cambio Climático constituye una herramienta clave para que  las jurisdicciones enfrenten de manera estratégica e integrada los desafíos del  cambio climático. Más allá de su función ambiental, estos planes ordenan la acción  pública, fortalecen la gobernanza, generan oportunidades de desarrollo sostenible y  mejoran la resiliencia de los territorios. 

El caso del Plan de Respuesta al Cambio Climático de la Provincia de Misiones  muestra cómo la planificación climática subnacional puede articular mitigación,  adaptación y desarrollo, poniendo en valor las capacidades territoriales y  alineándose con los compromisos nacionales e internacionales.  

En este sentido, la implementación efectiva de estos planes no solo es una  obligación normativa, sino también una oportunidad estratégica para construir  territorios más sostenibles, resilientes e inclusivos.

Autor

  • Silvia Kloster

    Subsecretaria de Gestión, Desarrollo Sostenible e Innovación de la secretaría de Cambio Climático.

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